The first 142 lines.
Episodio 11 El consejero
Menos mal que la he encontrado. Pero ¿qué hacen?
Huele a encuentro romántico. Eso no está bien.
Sabe que no puede hacer eso, Luna.
En fin…
Ya me preguntaba dónde se había metido. ¿Qué es todo esto, Luna?
Menos mal que la he encontrado,
porque esto merece que el consejo se reúna de nuevo.
En serio, tiene que parar.
Odio los consejos.
-¿Acaso no sabe que…? -¡Lize!
¿Te encuentras bien?
El jaleo de antes ha concentrado el veneno en el aire.
¡Lize!
¿Este niño es la criatura maldita?
¿Qué te pasa, chico? Estás fatal.
¿Por qué eres tan debilucho?
Llamas tenía razón. No vale la pena dejarte vivir.
Otra vez eso de "criatura maldita"…
No conozco ese apodo, pero lo dicen para despreciarme.
¡Lize!
Luna.
Bruja…
¡Lo he encontrado! ¡Ahí está!
¡Ha hecho pedazos al misionero con un abanico extraño!
¡Yo lo he visto!
¿Esa no es la bruja de las setas venenosas?
¡Están compinchados!
¡Llamad a las autoridades!
Nos han pillado. Deberíamos salir por patas.
Buscaremos un lugar más seguro donde poder charlar.
Conozco un lugar seguro.
¿Ese no es Henri?
Ni siquiera lo he tenido que llamar. Mi ayudante ya estaba aquí.
O sea que esa basura es el criminal del que todos hablan.
¿Ese no es el príncipe heredero?
Venga, en marcha.
¡Henri! ¿Qué haces?
¡Atrapadlos!
¿Magia de viento?
-¿A dónde han ido? -¡Se han esfumado!
No parecías estar mintiendo
y teníamos prisa, así que decidí aceptar tu propuesta, pero…
¿Dónde diablos estamos? ¿Esta es tu casa?
En realidad…
¡Estoy agotado!
He vencido a la Ruina
y he teletransportado a cuatro personas y dos animales.
Hay que ver todo lo que curro…
¡Pero nadie me lo agradece, no me jodas!
Gracias.
Tiene una voz despreciable.
Y cierta personita no me ayuda.
Anda que se va a morir por darme un par de vasos de limonada…
Prefiero que sean al menos dos.
En esta estancia resuena el eco…
Me harían falta tres, cuatro, cinco, seis o siete.
No, quiero más aparte de la limonada. Quizás una comida rica.
No sé por qué, pero me suena de algo.
¿Lize?
Helado, tarta… algo dulce. ¡Me apetece comer algo rico y dulce!
¿Por qué será?
¡Merezco que me elogien mucho más!
¡Me muero de hambre! ¡Dame de comer!
Voy a dejar de hacer esto. No sirvo para ser mago negro.
No quiero que nadie sepa que conozco a ese chico.
¡Me siento estafado!
¡Ojalá pudiera currar desde la cama!
Si currara en la cama, podría dormir todo el día, ¿no?
¿Lo callo?
¿Estás bien, Lize?
Te han traído limonada.
Venga, vamos al grano.
Tal y como decíais, pertenezco al consejo.
Soy el Mago del Viento.
Y tú eres Lize, ¿verdad?
Me han enviado para hacerte un examen sorpresa
y decidir tu destino como criatura maldita.
En resumen, yo decido si vives o mueres.
Sé que conocernos así es un palo, pero acabemos ya.
Últimamente, hay cosas que escribo en mi diario
que no cuadran con lo que recuerdo.
La bruja me dio este papel mágico hecho con setas.
Cuando escribo en él, los malos recuerdos se convierten en setas malas.
Cuando las veía esparcirse, sentía nervios y tristeza,
así que decidí llevar otro diario en secreto.
A veces veo que no recuerdo lo que escribí en ese diario.
Siento como si incluso los recuerdos y los sentimientos
imposibles de olvidar pertenecieran a alguien que no conozco.
Se me congelan las piernas como si fuera a caerme por un abismo sin fondo.
Y hay más cosas que no me cuadran.
Me medía a diario porque quería crecer y estar a la altura de la bruja.
Qué extraño… Ayer eras más alto, sin duda.
¿Por qué parece que has encogido?
De repente, recordé
cuando la bruja extrajo veneno a un animal y lo convirtió en una seta.
¿Eh?
Le ha extraído el veneno y ahora parece más pequeño.
¡No! Desde luego, no aprende…
Era raro que el conejo se acercase al bicho que lo picó como si nada.
La cara de la bruja mostraba mucha culpa.
Además, no puedo explicar lo raro que me sentía
cuando me despertaba bien a la mañana siguiente.
Todas esas dudas empezaban a oprimirme el pecho.
¿Por qué solo las observaba desde lejos?
¿Por qué no rastreaba de dónde venían?
Por mucho que me doliera, tenía algo que proteger y que no debía perder.
Había algo aún peor.
Me aterraba perderlo todo.
Intenté observar con atención para ver el origen de la ansiedad
y poder enfrentarme a ella. Y entonces…
¿Entonces?
¡Lize se ha despertado!
¿Te encuentras bien, Lize?
Sí…
Este tonto del viento te ha hecho sentir mal. Nos tenías preocupados.
¿De qué vas, vaca?
¿Me he desmayado?
Oye.
¿Dependes de Luna porque no puedes controlar tu veneno?
Qué lamentable.
¿La bruja me ha extraído el veneno?
Solo acababa de presentarme…
De eso nada.
A este paso pronto será una despedida para siempre.
Sé que has tenido bastante tiempo.
¿Qué has hecho?
No intentes escapar, Lize. Tengo que extraer el veneno.
Venga ya, no me miréis así.
Nadie te mira de ninguna forma.
No estoy haciendo esto por gusto, ¿sabéis?
Me han endosado este curro porque me salté un consejo.
Lize.
Puedo hacerlo solo.
No seas cabezota.
Sabemos que no puedes, por eso te está ayudando Luna.
¿Por qué me tratan así? Yo ya tenía mis planes…
Tengo que hacer algo.
Aunque tampoco me apetecía…
No puedo dejar que la bruja me quite más recuerdos.
No quiero verle poner esa cara nunca más.
Pobre de mí. Esto es más duro para mí que para ti.
No comments yet. Be the first to leave one.