The first 200 lines.
Jean Luc, mi mentor,
el hombre que me dio una oportunidad como chef,
me dijo que fue Dios quien creó las ostras con manzanas.
Y no se pueden mejorar ese tipo de recetas.
Pero nuestro trabajo es intentarlo.
Como joven chef, vaya que lo intenté.
Pasé diez años cocinando en París
y me convertí en chef principal del restaurante de Jean Luc.
Yo era bueno.
Algunas noches era casi tan bueno como creía ser.
Novecientas noventa y nueve mil seiscientas noventa y seis...
Seiscientas noventa y siete.
Al menos eso me dijeron.
Seiscientas noventa y ocho...
Seiscientas noventa y nueve...
Luego, lo destruí todo.
Mis demonios me llevaron fuera de París
y emergí en Nueva Orleans.
Me sentencié a mí mismo a realizar trabajo pesado pelando ostras.
Novecientas noventa y nueve mil novecientas noventa y nueve...
Hoy es el último día de mi condena.
Un millón.
Podrías darme un aumento y estaríamos bien.
¿A dónde diablos vas?
¡Oye!
Se quejó de los huevos.
Dijo que lo estaban mirando como los ojos de un payaso muerto.
Dijo que te conoce de París.
Te llamó "el pequeño Tony".
Pequeño Tony Habitación 659
Es el hotel de tu padre. Puedes pasar.
El boudin noir se cocinó ayer.
Se calentó durante cinco horas bajo una lámpara de calor.
Se formó una pequeña corteza a su alrededor.
¿Estás borracho o drogado?
¿O drogado o borracho o en algún estado en que nadie excepto tú ha estado?
Estás sirviendo atún chamuscado.
¿Qué pasó con tu amor propio, Tony?
Lo dice un hombre que una vez le robó metadona a un subchef moribundo.
Solías dirigir el mejor restaurante de París.
Sí. Y tú lo destruiste.
Bien. Enojo.
- Hola, Tony. - ¿Sabes? Cuando desapareciste,
Jean Luc y yo tuvimos que cerrar el restaurante.
Había rumores de que habías muerto apuñalado en Ámsterdam.
Había traficantes de drogas.
Y la hija de Jean Luc afirmaba que la habías embarazado.
Y ahora regresé. Voy por mi tercera estrella.
Si intentas abrir un nuevo restaurante en París,
habrá al menos una docena de personas que tratarán de matarte.
No. En París, no. Aquí, en Londres.
Voy a hacerme cargo de tu restaurante.
¿Te doy un consejo, chef? Si quieres vivir una larga vida,
cómete tu propia lengua.
Buenas tardes, señor.
¡Adam!
¡Por Dios!
- ¿Dónde has estado? - En Luisiana.
- ¿Haciendo qué? - Pelando un millón de ostras.
- ¿Por qué? - Dejé de beber.
Bien por ti.
Y también dejé de aspirar, de inhalar, de inyectarme,
de lamer ranas amarillas y de estar con mujeres.
Tres años sin dar señales de vida.
Nada. Maldito.
- Celia estará encantada. - Gracias.
Te extrañó, ¿sabes? Estaba muy preocupada por ti.
Cuando Jean Luc murió, temíamos que...
¿No lo sabías?
Lo lamento. Sé que ustedes eran muy cercanos.
Era un gran chef.
Oye, come.
Está bueno, ¿no?
¡Sweeney! Acabas de recibir uno de los mejores cumplidos que oí.
Él es Adam. Era bastante conocido hace un tiempo.
Adam acaba de decir que tus espaguetis
son uno de los mejores que probó fuera de Roma.
- ¿Cómo te llamas? - Helene.
Cuando vuelvas a hacerlos, primero tuesta el pimiento
para sacarle la humedad y luego tritúralo a mano, ¿sí?
- ¿Hola? - Sí.
¿Este idiota es amigo tuyo, Conti?
Un amigo íntimo.
Además, ¿por qué no le agregas un poco de salvia picada?
- ¿Estadounidense? - Sí.
- Sí. Estúpido arrogante. - Bueno, es chef.
Por Dios. Sigue estando loco.
AGUA
Maldita sea.
¿Adam?
¡Bien!
¡Michel! ¡Bien!
¡Bien!
Está bien.
Tuve mucho tiempo para pensar sobre lo que me hiciste en París.
Cuando era tu subchef en el restaurante de Jean Luc,
éramos como hermanos.
Y cuando me fui, es lógico que te... doliera.
Así que te vengaste.
Mira, Michel, no sé por qué hice eso.
Sé que fue horrible, pero...
¿qué te hice exactamente?
¿No recuerdas lo que me hiciste?
No.
Llamaste al inspector de salubridad
después de soltar ratas en mi nuevo restaurante.
Ah, vaya, eso es terrible.
Conti me dijo que buscas obtener la tercera estrella.
Necesito un empleo.
En París dicen que somos "de la vieja escuela".
Eso son tonterías.
De acuerdo, amigo.
¿Estamos bien?
¿Sr. Jones?
Sr. Jones, su tarjeta de crédito fue rechazada.
Ya no tiene fondos suficientes
para cubrir el costo de su habitación.
Está bien. Soy amigo de Tony Balerdi.
Tony me pidió que le diga que sus cuchillos están en la maleta.
Maldita sea.
¿Sí, compadre? ¿Qué deseas?
A él.
Marinas el cordero en zataar y cáscara de limón, ¿no?
Sí. Y en yogur también, sí.
- Excelente. - Gracias.
Mire, Sr. Jones, solo quiero decir que...
usted siempre ha sido un héroe para mí.
Estudiamos sus menús y recetas...
- ¿Un héroe o un dios? - Yo...
No sé la diferencia.
- ¿Trabajarías para mí sin paga? - ¿Sin paga?
- Por comidas. - Sí, por supuesto.
- Sí, si aprendiera mucho, sí. - ¿Me pagarías?
¿Cuánto me pagarías por trabajar para mí?
¿Me pagarías cien libras a la semana?
¿Doscientas? ¿Trescientas?
Estoy intentando explicar algo. Tu currículum es genial,
este cordero está fantástico, pero te falta arrogancia.
Y, para estar en mi cocina, tienes que defenderte.
De acuerdo.
No, querrás decir: "Vete a la mierda".
Sí. Sí, vete a la mierda.
De acuerdo.
Ahora la pregunta más importante.
¿Tienes una habitación de más?
¿Cuánto tiempo le dijiste que podía quedarse?
¿Crees que esté borracho?
Él ya no bebe.
¿Estás seguro de que es famoso?
En el mundo de los chefs, él es como... los Rolling Stones.
- Me asusta. - Tiene dos estrellas Michelin.
Se supone que sea aterrador.
Bueno, dos no parecen demasiado.
Para obtener siquiera una estrella, tienes que ser como Luke Skywalker.
¿Entiendes? Para obtener dos,
tienes que ser...
quien sea que fuera Alec Guinness.
Pero si logras obtener tres...
eres Yoda.
Bueno, ¿y qué si él es Darth Vader?
Sara, enloquecí con vegetales de verano
sobre un colchón de ricota para ti.
Y, para tu novio carnívoro,
verdel ahumado con té y huevo de pato.
Y luego hay bouillabaisse,
seguida de caracoles con manteca de ajo y perejil.
¿Qué?
David dice que los caracoles son anticuados.
Sigan comiendo.
- ¿Es una broma? - ¿Qué es una broma?
Que me dejaras una nota para que nos veamos en un Burger King.
No es una broma.
No, este lugar es fácil, accesible y barato. Es fácil de encontrar.
No te echan si hablas solo,
lo cual, para mí, es fundamental. Siéntate.
¿Quieres algo de almorzar?
No, aquí no.
¿Por qué no?
Prefiero comida cocinada por un chef como la gente.
¿No te gustan los que cobran salario mínimo?
Sr. Jones, soy subchef. Yo cobro el salario mínimo.
¿Sabes por qué la gente como tú no gusta de comida rápida?
Disculpe. ¿"La gente como yo"?
Porque es comida para la clase obrera.
- ¿Disculpe? - Explícame por qué cuesta $500 más
comer en un lugar donde trabajamos que comer en un lugar como este.
- No. - Porque no puedes.
Porque la comida de aquí se hace con demasiada grasa
y demasiada sal y demasiados cortes de carne baratos.
Acabas de describir a la mayoría de los platos campesinos franceses.
Burger King se trata de campesinos que hacen lo que los campesinos,
que le dan algo de estilo a los cortes de carne baratos.
El gulash, el bourguignon, el cassoulet. ¿Quieres que siga?
- Tengo que irme. - Deberías haber dicho
que el problema de este lugar es que es demasiado constante.
Y la constancia equivale a muerte.
La constancia es lo que busca todo chef.
No, un chef debería buscar ser constante en su experiencia,
pero no en el gusto. Es como el sexo.
Como que siempre te diriges al mismo lugar,
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