200 rreshtat e parë.
MOSFILM
LEON TOLSTOI
LA GUERRA Y LA PAZ
EL AÑO 1812
realización: Serguéi BONDARCHUK
Guión: Serguéi BONDARCHUK, Vasili SOLOVIOV
Cámaras: Anatoli PETRITSKIY
Decorado: Mijail BOGDANOV, Guenadi MIASNIKOV
Música: Viacheslav OVCHINNIKOV
Sonido: Yuri MIJAILOV
Subtítulos en español Pablo Enrique López Rodríguez
Reparto:
Natasha (Natalia) Rostova: L. SAVELIEVA Pier (Piotr) Bezújov: S. BONDARCHUK
Andréi Bolkonskiy: Viacheslav TIJONOV
Kutúzov: Borís ZAJAVA
Iliá Andréyevich Rostov: V. STANITSIN La condesa Rostova: K. GOLOVKO
Petia Rostov: S. ERMILOV Sonia (Sofía): I. GUBANOVA
Nicolás Andréyevich Bolkonskiy: A KTOROV
La princesa María: A. SHURANOV Nicolasito: A. Siomin
Elena: I. SKOBTSEVA Anatol: V. LANOVOI
Drubetskoi: E. MARTSEVICH Sherer: A. STEPANOVA
El príncipe Vasili: B. SMIRNOV.
Bagratión: G. CHOJONELIDZE. Alexandr I: V.MURGANOV
Napoleón: V. STRZHELCHIK Bennigsen: G. ZOMMER
VoItsohen: Ya. GRANTINSH Clauzevits: D. EIZENTALS
Timojin: P. SAVIN
El 12 de junio, las fuerzas de Europa Occidental cruzaron las fronteras de
Rusia y comenzó la guerra,
o sea, ocurrió un acontecimiento contrario a la naturaleza y
al raciocinio humanos.
Ahora, papi y mami, les digo decididamente que ustedes me deben
permitir ir al servicio militar, porque yo no puedo ...
- ¡Qué tonterías! Debes estudiar. - Esto no son tonterías, papito.
Fiodor Obolenskiy es más joven que yo y también va al ejército.
De todas maneras, no puedo estudiar, cuando...
Cuando...
La patria está en peligro.
¡Petia! ¡Te digo que te calles!
Y yo digo... Petr Kirílich ...
Es un absurdo. Todavía es imberbe y ya quiere ir al servicio militar.
Estoy hablando contigo.
¡Señor, que estás en los cielos!
Coge tu espada y escudo y ayuda a nuestra...
Que se avergüencen y se cubran de oprobio quienes nos deseen el mal...
Y tu poderoso ángel los persiga...
Vence a nuestros enemigos y acaba con ellos cuanto antes.
¡El Zar! ¡Su Majestad!
¡Hurra! ¿Quién de ellos es el emperador?
¿Quién es el zar?
Kutúzov sólo ha causado disgustos al emperador.
¿Acaso se puede nombrar comandante en jefe a una persona que
no puede montar a caballo, se duerme en las reuniones del consejo
y tiene malos hábitos?
Y eso que no hablo de sus cualidades como general.
¿Acaso se puede en tal momento nombrar para ese cargo a un anciano senil?
¡Qué buen general será ese ciego!
El ya no ve nada. Como si fueran a jugar a la gallinita ciega.
Nuestras tropas combaten mejor que nunca.
Pero el destino del ejército y de la patria se encuentran en manos
de Barklai, quien es un buen ministro, pero un mal jefe militar.
Es muy lento en tomar decisiones. El ejército lo injuria.
Los franceses se encuentran en Vítebsk. En 4 jornadas
de marcha pueden llegar a Smolensk. Quizás ya estén allí.
¿Qué piensa usted de esto, príncipe?
¿ Yo?
Quizás el teatro de guerra se acercará tanto a nosotros...
Siempre he dicho y lo repito que el teatro de guerra es Polonia,
Y el enemigo no pasará del río Niemen.
Cuando se derrita la nieve ellos se ahogarán en los pantanos de Polonia.
Pero príncipe, en la carta escribe sobre Vítebsk.
Ah, en la carta...
El escribe que los franceses fueron derrotados... ¿En qué río?
El príncipe no escribe nada de esto.
Bueno, Mijail Ivánovich, vamos, cuenta como quieres cambiar eso.
¡Cójanlo! ¡Llévenselo todo!
¡Yo mismo le pego fuego!
¡Para que los diablos no reciban nada!
Donde quiera que iba le parecía todo mal.
Pero, lo peor de todo era el diván de su gabinete.
Ese mueble, de uso habitual, probablemente, le causaba horror,
por las pesadas ideas que le venían a la mente al yacer sobre él.
¡Así no!
¡Maldición, no hay tranquilidad!
Sí, algo muy importante había, que dejé para la noche, cuando me acostara.
¿Correr los pestillos? No, ya lo dije. Era algo que estaba en la sala.
¡Tijon! ¿De qué hablaron durante la cena?
Del príncipe Mijail.
Cállate. Ya me acordé, de la carta del príncipe Andréi.
Los franceses se encuentran en Vítebsk.
En 4 jornadas de marcha pueden llegar a Smolensk. Quizás ya estén allí.
¡Tijon!
No, no hace falta.
No hace falta.
El alma me due...
La princesa tiene miedo.
Me duele el alma.
El alma duele.
Todas mis ideas... sobre ti son.
Te llamé toda la noche.
Si yo lo hubiera sabido. Temía entrar.
- ¿No dormías? - No, no dormía.
Mi cielo, ¿por qué no viniste?
Gracias por todo, mi hija, mi amiga...
Perdóname. Gracias.
Perdóname. Gracias.
Llamen a Andresito.
Yo recibí una carta de él.
¿Dónde está él?
En el ejército, padre, en Smolensk.
Sí, ha muerto Rusia.
¡Acabaron con ella!
Quiero volver a cantar, al menos lo intento. Es una ocupación.
Magnífico.
Estoy muy contenta. ¿Sabía usted que Nicolás recibió la cruz de San Jorge?
Estoy orgullosa de él.
Claro que lo se, yo le envié la orden a usted. Bueno, no la molesto más.
¿Está mal que yo cante?
No, ¿por qué? Al contrario.
Pero, ¿por qué me pregunta?
Yo misma no sé. No quisiera hacer algo que no le guste a usted.
Le confío a usted, en todo.
Usted para mí es muy importante, porque ha hecho mucho por mí.
En esa orden vi que Bolkonskiy otra vez presta servicio militar.
¿Qué piensa usted, me perdonará alguna vez?
¿No me guardará animadversión?
¿Qué cree usted?
Pienso que no hay nada que él tenga que perdonar.
Si yo estuviera en su lugar...
Usted es otra cosa. No existe una persona,
ni puede existir, más bondadosa y noble que usted.
Si no estuviera usted entonces a mi lado, y ahora incluso,
yo no sabría lo que sería de mi.
Porque...
¡Ah! Se me olvidaba... Tengo que ir con urgencia a casa.
¿Por qué se va? ¿Por qué?
Porque...No, nada. Simplemente tengo asuntos que resolver.
¿Por qué?
Dígame...
¿Sabían ustedes la última noticia? Kutúzov ya es mariscal de campo.
Todas las divergencias han acabado. ¡Qué contento estoy! ¡Qué alegría!
¡Por fin! ¡Ese es un hombre de verdad!
- ¿Acaso no dicen que está ciego? - Eso es absurdo. El ve bastante bien.
Es una persona muy inteligente, hace tiempo que le conozco.
¡Ahí viene él, ahí viene!
¡Con tales valientes, no hay por qué seguir retrocediendo!
¡Salud, príncipe! ¡Qué tal, amigo! Vamos.
Te llamé, para dejarte a mi lado.
Gracias, su ilustrísima, pero ya no sirvo para trabajar en
el estado mayor. Me acostumbré al regimiento, tengo buenas
relaciones con los oficiales y los soldados me quieren. Me sería
penoso dejarles. Si renuncio al honor de estar a su lado, entienda...
¡Qué lastima! Tú me harías falta aquí, pero tienes razón.
No es aquí donde nos hace falta la gente.
Los regimientos no estarían así,
si todos mis consejeros sirvieran en ellos, como haces tú.
Desde Austerlitz me acuerdo de ti.
Me acuerdo, me acuerdo, con la bandera.
¡Oh, consejeros...!
Siempre hay muchos consejeros, pero personas responsables pocas.
Todo lo quieren rápido, pero lo que se quiere hacer rápido demora mucho.
Tomar una fortaleza no es difícil, lo difícil es ganar una campaña.
Para eso hace falta paciencia y tiempo.
Kámenskiy envió soldados a Ruschuk, yo preferí tener
paciencia y tiempo. Y ocupé más fortalezas que Kámenskiy
Hasta a los turcos obligué a comer carne de caballo.
¡Dame tiempo y los franceses harán lo mismo!
Cree en mi palabra: ¡Los haré comer carne de caballo!
Aunque, habrá que entablar un combate.
Habrá que hacerlo, si todos lo quieren.
¡Qué se le va a hacer!
Bueno, adiós, amigo. Ve con Dios por tu camino.
Sé que ese es el camino del honor.
Recuerda que yo comparto contigo la pérdida que has sufrido y
que para ti no soy su excelencia, príncipe, ni comandante en jefe,
sino la encarnación de tu padre.
Fueron las chicas a bañarse en el río, a nadar en el río.
Abeja, abejita eres un milagro, un milagrito.
¡Seguro que esa era Milagrito!
Abeja, abejita eres un milagro, un milagrito.
¡Sdeguro que esa era Milagrito!
Se quitaron los camisoncitos, se quitaron los camisoncitos...
¿Qué piensas, paisano, aquí nos colocarán,
o nos llevarán a Moscú?
¡Ahora no sólo he visto soldados, sino también a campesinos!
Hasta a los campesinos los llevan a filas, ya no escogen.
Quieren lanzarse todos juntos.
En una palabra- Moscú.
¡Quieren acabar de una vez!.
Conde, su ilustrísima, ¿Qué hace aquí?
Quería ver...
- Sí ya habrá qué ver. - Esto es terrible...
Estos son los de ayer. Ayer combatieron
hasta hora tardía en el reducto de Shevardín. Tuvimos gran cantidad
de pérdidas y al final le dimos el túmulo de Shevardín.
Deseo ingresar a filas, tengo la intensión de participar en el combate.
Quería preguntarle a usted: ¿Dónde está la posición de combate?
¿La posición? Eso no me incumbe.
Vaya hasta Tatárinova, ahí están cavando mucho.
Suba al túmulo, de allí se ve todo.
¿Se verá todo desde ese lugar? Si usted...
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