139 rreshtat e parë.
Lola, con tu camisón de leche
blanca y roja como una cereza,
cuando te asomas, en tu boca hay una sonrisa.
¡Afortunado aquél que te dio el primer beso!
En tu puerta hay sangre derramada.
Nada me importa si es ahí donde me matan...
Si muero y voy al paraíso
y no te encuentro a ti allí, doy media vuelta.
La fragancia de los naranjos llega de los verdes campos,
cantan las alondras entre los mirtos en flor.
Es el tiempo en el que suena
por todas partes el tierno canto que redobla
los latidos del corazón.
En medio del campo, entre las espigas doradas,
oímos el rumor de vuestros telares.
Cansados del trabajo, descansamos
y pensamos en vosotras, hermosas con ojos como el sol.
0 h, ojos como el sol, corremos hacia vosotras
como el pájaro vuela a su reclamo.
Dígame, mamá Lucia...
¿Eres tú? ¿Qué quieres?
¿Dónde está Turiddu?
¿Has venido hasta aquí a buscar a mi hijo?
Perdóneme, solo quería saber dónde encontrarlo.
¡No lo sé, no quiero líos!
Mamá Lucia, se lo suplico llorando,
hágame igual que el Señor con María Magdalena,
digame dónde está Turiddu.
Se fue a Francofonte a por vino.
¡No!
Lo han visto en el pueblo de madrugada.
¿Qué dices? ¿Qué dices? ¡Si no ha vuelto a casa!
¡Entra!
No puedo entrar en su casa.
No puedo entrar, ¡estoy excomulgada!
¿Y qué sabes de mi hijo?
¡Tengo una espina en el corazón!
El caballo piafa, los cascabeles resuenan.
¡Restalla la fusta!
Sople el viento helado, caiga agua o nieve,
¿a mí qué más me da?
El caballo piafa, los cascabeles resuenan.
¡Restalla la fusta!
¡Qué buen trabajo ser carretero,
andar de acá para allá!
Lola me espera en casa, me ama y me consuela,
me es totalmente fiel.
¡El caballo piafa, los cascabeles resuenan,
es Pascua y aquí estoy!
¡Qué buen trabajo ser carretero,
andar de acá para allá!
¡Que suerte tiene, Amo, que está siempre tan contento'.!
Mamá Lucia, ¿le queda todavía de aquel vino viejo?
No lo sé. Turiddu ha ¡do a conseguirme.
¡Pero si está aquí!
Lo he visto esta mañana cerca de mi casa.
- ¿Qué? - Cállese.
Yo me voy. Vosotras, a la iglesia.
Regina coeli Iaetare.
¡Alleluia!
Quia quem meruisti portare.
Resurrexit sicut dixit.
¡Cantamos himnos al Señor vivo!
¡Ha salido triunfante del sepulcro!
¡Cantamos al Señor resucitado,
hoy ha ascendido a la gloria del cielo!
¡Cantamos himnos al Señor vivo!
¡Cantamos al Señor resucitado,
hoy ha ascendido a la gloria del cielo!
- ¡Alleluia! - ¡0 h, Señor!
¿Por qué me has hecho una señal para que me callara?
Usted sabe, madre, que antes de irse como soldado,
Turiddu le había jurado a Lola amor eterno.
Cuando volvió, ella era esposa. Con otro amor
quiso apagar el fuego que lo consumía.
Él me amó,
yo lo amé.
Ella envidió mi felicidad.
Olvidó a su esposo y se abrasó de celos.
Me lo raptó.
He perdido mi honor.
¡Lola y Turiddu se aman
y yo lloro, yo lloro!
Pobres de nosotros,
¿qué vienes a decirme
en este día santo?
Yo estoy condenada.
Vaya, oh mamá, a implorar a Dios
y rece por mí. Turiddu vendrá,
¡le suplicaré una vez más!
¡Ayúdala, María Santísima!
¿Tú aquí, Santuzza?
Te esperaba.
Es Pascua. ¿No vas a la iglesia?
No.
- Tengo que hablar contigo. - Buscaba a mamá.
- Tengo que hablar contigo. - ¡Aquí no! ¡Aquí no!
¿Dónde has estado?
¿Qué quieres decir?
- ¡En Francofonte! - ¡No, eso no es cierto!
Créeme, Santuzza.
No, no me mientas;
te vi bajar por ese camino.
Y hoy, al amanecer, te han visto junto a la puerta de Lola.
¡Ah! ¡Me has espiado!
No, te lo juro.
Nos lo ha contado
hace poco Alfio, su marido.
¿Así correspondes a mi amor?
- ¿Quieres que me mate? - ¡Oh! No digas eso.
Entonces déjame, déjame;
en vano intentas aplacar mi ira con tu piedad.
- ¿Entonces la amas? - ¡No!
- Lola es mucho más guapa. - Calla, no la amo.
- La amas, la amas. ¡0 h, te maldigo! - ¡Santuzza!
¡Esa mala mujer te me ha robado!
¡Cu¡dado, Santuzza, no soy esclavo de tus celos!
Pégame, insúltame, te amo y te perdono.
Pero mi angustia es demasiado fuerte.
Flor de lirio, los hermosos ángeles están por miles en el cielo,
pero solo hay uno tan hermoso como él.
¡Oh! Turiddu, ¿ha pasado Alfio?
Acabo de llegar. No lo sé.
Quizá se ha quedado donde el herrador.
Pero no puede tardar.
¿Y usted, escuchas la ceremonia fuera?
Santuzza me contaba...
...que hoy es Pascua
¡y el Señor ve todas las cosas!
¿No viene a la Misa?
¡Yo no, van solo los que se saben libres de pecado!
Yo doy gracias al Señor y beso la tierra.
¡0 h, Lola!
¡Vámonos, vámonos!
No hay nada que hacer aquí.
¡Oh! ¡Quédese!
Sí, quédate,
¡aún debo decirte algo!
Que el Señor os ayude.
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