200 บรรทัดแรก
Aquí arriba todo despejado.
Sí, aquí igual.
Lo mismo.
Recibido, estoy llegando.
¿James?
Soy yo, Magnus.
Por aquí.
- Me alegro de verte. - Lo mismo digo, Helen.
- Me encanta tu pelo. - Gracias.
- ¿Algún problema? - No, el paquete está sano y salvo.
Sin embargo me alegraré mucho de deshacerme de él.
Es más calor del que estoy acostumbrado.
Es lo que se consigue al transportar a un Elemento de fuego tunecino.
Tengo un crio-contenedor en la furgoneta.
Magnus, tenemos compañía.
Dos vehículos se dirigen hacia ustedes.
Los tengo.
De acuerdo, dispérsense. No pueden estar lejos.
Ocho tipos de aspecto aterrador.
Están peinando la zona.
- El Duque. - ¿Quién?
El jefe de la mafia anormal de Chicago.
¡Maldita sea!
Fue él quien me contrató para llevarle el elemental.
¿Le robaste esto a un jefe de la mafia?
No iba a dejar que cayese en sus manos.
- ¿Cómo nos encontró? - Dímelo tú.
Creo que tu organización tiene una fuga.
No. Imposible.
Henry, necesitamos una distracción.
Estoy en ello.
Por ahí.
¡Vámonos!
- ¡Entra! - ¡Vete!
¡Protege el paquete! ¡Por favor, vete!
- ¡Se van, se dirigen al norte! - De acuerdo, ya voy.
Henry, Will, Kate tiene a Jimmy. Nos vemos en el punto de encuentro.
Mierda, sí. Recibido.
Buen trabajo. Creo que los despistamos.
¿Y a dónde vamos?
¿Por qué vamos más despacio?
¡Oye, oye, oye!
¡Mierda!
Una traducción de Safes, Min y martameiga.
Corrección y sincro... Safes.
- ¿Alguna noticia de ellos? - Aún no.
- Tal vez tuvieron que dar un rodeo. - Ha pasado mucho tiempo.
Kate, adelante. Kate, ¿me recibes?
- Tal vez perdió su walkie. - Prueba con su celular.
Sí.
Genial.
Llamaré al grandullón, a ver si apareció por el Santuario.
Gracias.
- ¿Quién carajo eran esos tipos? - Anormales de Chicago.
- James les robó el Elemento. - ¡Bien, maravilloso!
Lo que importa es como carajo pudieron rastrearnos.
No hablamos con nadie de este encuentro.
- Tal vez le siguieron. - Ya trabajé antes con James.
- Sabe bien cómo evitar que eso suceda. - Tampoco está en el Santuario.
Bien, retrocedamos y contactemos con nuestros contactos.
A ver si alguien los vio, y Henry quiero saber cómo nos encontró ese tal Duque.
De acuerdo.
¡Tranquila! ¡Tranquila, tranquila, tranquila...!
Solo estoy inspeccionando la herida.
Tendremos que sacar esa bala.
- Debemos regresar al Santuario. - No, nunca lo lograríamos.
Por si no te diste cuenta, hay un montón de tipos ahí afuera intentando matarnos.
Llama a Magnus. Ella vendrá a por nosotros.
No es posible. Tu walkie está frito.
Además, no sabemos como nos encontraron esos tipos.
Puede que estén monitorizando nuestras trasmisiones.
Si piensas que Magnus les avisó, es que estás loco.
No, ella no, pero hay una filtración.
Hasta saber de dónde viene, no podemos arriesgarnos a contactar con nadie.
Necesito que... no te muevas.
- ¿Estás loco? ¡No! - ¡Vamos!
Si no quito la bala, te desangrarás hasta morir. ¿Es lo que quieres?
Hazme un favor. Toma esto, apunta a la puerta.
Si entra alguien, pégales un tiro ¿de acuerdo?
Y... ya sabes, intenta no moverte demasiado.
Era un sedán gris destartalado. Le dispararon a un par de ventanillas.
Si se dirigió directamente al punto de encuentro,
tuvo que girar a la izquierda en cuanto pudo.
A menos que fuese al Santuario, en ese caso debió seguir recto.
¿Y por qué le disparaban a él?
Parece una forma peligrosa de recuperar a un Anormal.
Bueno, iban tras el contenedor. No tiene que estar vivo para que lo recuperen.
Magnus, adelante.
¿Cómo te va, Henry?
Sí, avisé de lo de Kate, pero sin resultados todavía.
El grandullón revisa si quedó algo grabado en los videos de vigilancia.
¿Y qué me dices del escaneo del sistema?
Sí, sigue procesándose, pero mientras, investigué a esa mafia de anormales.
Resulta que su líder es un Diukon.
- ¿Qué es un Diukon? - Una raza muy agresiva de humanoides.
Sufren de ataques de furia tan fuertes que, literalmente, no pueden contener.
¿Qué quieres decir con que no pueden contenerlos?
Los Diukon tienen glándulas especiales en sus manos
que desprenden radiación cuando se enfadan.
Si te agarran, es muy desagradable.
Sí, te cocinan por dentro como un microondas... O eso he oído.
Henry, ¿cómo es posible que un Diukon lidere una banda callejera?
No se conoce ningún supresor de su ira.
Sí, ni idea, pero alguien le está dando psicotrópicos bien potentes a ese tipo.
Según esto, hace seis meses peleaba contra otros anormales por dinero.
Ahora es el jefe.
¿Cómo les fue?
Lo perdimos.
Escapó con un miembro del Santuario, Kate Freelander,
sin embargo, sabemos que no regresaron al Santuario.
¿Y dónde están ahora?
No lo sabemos.
¿Y qué hay de nuestra capacidad de monitorización?
Todavía funciona, pero no hay forma de localizar específicamente a Freelander.
Su señal de radio desapareció.
Mire, jefe, los encontraremos. No se preocupe.
No soy quien tiene que preocuparse.
Duque... ¡Duque!
Sáquenlo de aquí.
Parece que esos parámetros de ira necesitan un ajuste.
Yo... creo que perdí el control durante un segundo.
Efectuaré un diagnóstico.
Sí.
Y sigan monitorizando la frecuencia del Santuario.
Mientras Freelander esté ilocalizable, quiero seguir controlándolos.
Y...
Necesitaré otro de estos nuevo.
Bueno... Esto va a doler.
No...
De acuerdo...
¡Vamos, vamos---
No debes moverte.
- ¿Tienes algo de morfina? - ¡Qué más quisiera! Me vendría bien.
Toma.
- Una primera cita horrible ¿no? - Las tuve peores.
Por cierto, soy Jimmy.
- Hola, Jimmy, yo soy... - Kate.
- ¿De dónde eres, Kate? - Crecí en Chicago.
Chicago, ¿bromeas? Yo también. ¿En qué parte?
Al oeste.
- Cal City. - ¿Cal City?
- Eso no es Chicago. - ¿Según quién?
Según cualquiera que sea realmente de Chicago.
Sí, lo siento. Está muy profunda.
¡Dios...! Sigue sin ser Chicago.
¿Quieres seguir a pie?
Bueno, si lo que dices es cierto, y Kate realmente se escondió
- nunca la encontraremos en el auto. - Muy bien.
¿alguna dirección por la que sientas predilección?
Bien, tú al este, yo hacia el oeste.
Una manzana de cada vez. Mantén el contacto por radio.
De acuerdo.
¡Tranquila, ya casi la tengo!
¡Aquí está!
Puedes guardarla para tú colección.
¿Kate?
No, no, no, no, no... ¡No, no, no, no, no!
¡Vamos, lado oeste no te me rindas!
- Adelante, Henry. - Destruye tu radio ahora mismo.
Ahora dime por qué lo he hecho.
Nos hicieron un ataque a distancia. Usan nuestras frecuencias para rastrearnos.
- ¿Dónde está Will? - No está conmigo.
- No responde a su celular. - ¡Maldita sea!
¡Will!
Tranquila. Tranquila, tranquila, tranquila, tranquila.
- ¿Qué pasó? - ¡No mucho!
Dejaste de respirar, así que aproveche la oportunidad para besuquearte.
Gracias.
Vamos, ¿para qué están los conocidos casuales?
Lo siento, doc.
Está bien. No tenías manera de saberlo.
Quien hizo esto es sofisticado. Tendré que recodificar todas las frecuencias.
Entendido. Nos vemos luego.
¿Qué pasa?
Nada...
Salvo este Anormal de 1.200 grados dentro de mí, estoy bien.
¿Por qué no te lo quitas?
Necesitamos un crio-contenedor para ponerlo dentro.
Verás este bolsillo mío, actúa como un recipiente de contención.
De no ser por eso el recipiente se rompería en unos 20 minutos.
Incluso teniéndolo ahí dentro, tenemos, no sé, 6 o 8 horas como máximo
antes de tener que sacarlo de nuevo de ahí.
Eso es muy tranquilizador.
¿De todos modos, qué harán esos tipos con él?
¿Bromeas?
Esta cosa representa una fuente casi ilimitada de energía.
Hace que las armas de plutonio parezcan lámparas de aceite.
Duque tiene a este chico,
Ellison, un ex genio de la secta, que...
que descubrió una forma de aprovechar la energía y convertirla en arma.
Planeaban venderla al mejor postor.
Debes irte.
Tienes más oportunidades de llegar al Santuario tú solo.
Sí, ¿y qué?
¿dejarte aquí?
Mira, no quiero ser la responsable
de que utilicen esa cosa para hacer una locura de arma.
Bueno, es muy noble de tu parte, Kate, pero...
ahora mismo debe haber unos 50 hombres ahí afuera.
Ni llegaría a la puerta principal.
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