200 บรรทัดแรก
Buenas, ¿qué hay?
Pues no mucho. Estoy aburrida.
Será por el mal tiempo.
No, de nuestro matrimonio.
Mihriban, ¿qué dices?
Sí. Quiero el divorcio.
Pero... Vamos a ver.
No me va bien en el trabajo, me han devuelto varios cheques,
los cobradores me acosan y ¿tú me haces esto?
No. No quiero que pienses eso, Fikret.
Pero es así.
No me...
...encuentro bien.
¿Dónde dormirás esta noche?
¿Quieres que coja mis cosas y me vaya?
No, claro que no. Por favor.
Ya te he hecho yo la maletas. Están en el dormitorio.
En conflicto con mi destino
Mi corazón nunca consigue lo que quiere
En la vida solo quiero tres cosas
Casarme, ser feliz y tener hijos
¡Esas manos arriba!
Un beso de despedida antes de la tormenta
La sombra de la razón está Al alcance de mi corazón
He roto muchos corazones Por culpa de mis problemas
Pero no puedo romper esta mala suerte
¿Cómo me ha encontrado esta mala suerte? Rompo mi juramento todos los lunes
He roto muchos corazones Por culpa de mis problemas
No me llevo bien con la vida
En conflicto con mi destino Mi corazón nunca consigue lo que quiere
En la vida solo quiero tres cosas
Casarme, ser feliz y tener hijos
¡Guapos, os quiero!
Una pausa de 15 minutos. Enseguida nos vemos.
¡Os dejo con Solmaz!
¡Solmaz!
Los rompecorazones triunfan en el amor
A los que aman les rompen el corazón
Estoy perdiendo la fe en el amor
Y estoy perdiendo mi encanto
Todo el mundo sienta la cabeza ¿Por qué yo no?
En conflicto con mi destino Mi corazón nunca consigue lo que quiere
En la vida solo quiero tres cosas
Casarme, ser feliz y tener hijos
¡Esperemos!
Quiero presentaros a nuestros músicos.
¡A la guitarra, Yaşar!
¡Percusión, Fatih!
¡A los violines, los hermanos Artman!
¡Y con el clarinete, Neco!
¡Solmaz, Neco se ha ido!
¿Adónde?
A casa. A hacer las maletas.
¿Se va de gira?
No, tiene una novia de 25 años. ¿No lo sabías?
Dijo: "Dejo a Solmaz".
Hijo de...
¿Qué pasa? ¡Ni que esto fuera una orquesta sinfónica!
¡Aparta!
¡Neco!
Aquí, Solmaz.
¿Qué haces aquí?
Tengo fiebre. Me encuentro fatal y he venido a descansar.
Me han dicho que habías venido a hacer las maletas para dejarme.
Te han tomado el pelo.
Qué inocente eres.
Por Dios, hazme una sopa.
¿Estás malo de verdad?
¡Te lo juro! Me duele todo.
- Venga ya. - Me estoy muriendo...
¡Ojalá te mueras pronto!
¡Tenías la maleta debajo de la manta!
¡Vamos a montar una escena, idiota!
- Solo te pido una cosa. - ¿Qué?
Dame esa cerveza.
¡Que te den! ¡Pídesela a la niñata esa!
- ¿A quién? - ¡A la putilla veinteañera!
- ¡Qué vergüenza! - ¡Solmaz!
¡Qué vergüenza!
¡En principio, tienes toda la razón!
¡Te escupiría en la cara, pero somos una familia! ¡Ya volverás!
¡Ya nos veremos las caras! ¡Voy a comportarme como una señora!
- ¡Deja que se vaya! - ¡Tú no te metas!
Déjalo. No se ha casado contigo en 21 años y le sigues esperando.
- Ten un poco de dignidad. - ¡Cuidado con esa boca!
¡Lávatela con jabón!
¡Ahí lo tienes, tu padre se ha ido!
Se ha largado.
Se veía venir.
No nos quiere. No puedes obligarle.
¡Calla!
No va a abandonar a su familia.
Volverá. Lo sé.
¿Sí?
Volverá.
Recuerda mis palabras. ¡Volverá!
No ha vuelto.
¡Ha pasado un mes y no ha vuelto!
Siempre se va. Se larga por ahí y luego vuelve.
Ya lo conozco.
Es alcohólico. Ya sé cómo es.
Volverá otra vez. Volverá.
Claro.
Solmaz, Necati ha alquilado una casa con esa chica.
¿Qué? Será hijo de...
¿Qué? ¡Ya estoy harta!
En la peluquería me han contado que le ha regalado un anillo.
¿Un anillo? ¿Le ha regalado un anillo?
¡Un anillo!
¡No creo que sea un anillo!
¡Será otra cosa! Se habrán equivocado.
¡Qué tontería!
No, la chica vino a la peluquería a hacerse las cejas.
Pero le dije que no y la eché.
- ¿Las quería como las tuyas? - Sí.
¡Pues habérselas hecho!
¡Me habrías hecho un favor, para variar!
Hola. ¿Son de China?
Señorita, aquí no tenemos productos de China. Ninguno.
- Todos nuestros productos son... - De China.
¿De dónde sino? De lo contrario, serían carísimos.
Estos son muy baratos.
- Adiós, buenos días. - Buenos días.
¿Por qué sonríes?
¿Por qué le has dicho eso? ¡Di que son de Italia! ¡Así no se vende!
¿Es que no me conoces? Venga ya.
Soy incapaz de mentir, no puedo cambiar el chip.
Hace años que debieron implantártelo.
¿Qué dices? No murmures.
Nada. Hay una carta para ti.
- ¿Qué carta? - De Mihriban.
¿Mihriban? ¿Qué me ha enviado?
¡Y yo qué sé! Ven y lo ves.
¡Okan!
¡Okan!
Me pregunto qué querrá.
Toma.
Pone "Fikret".
Fíjate. ¿Será una carta de amor?
¿Querrá hacer las paces? ¿Tú qué crees?
- ¡No lo sé! Ábrela y léela. - Quizá sea eso.
Okan.
Es la demanda de divorcio. ¡Se suponía que era una carta de amor!
¿Quién ha dicho eso?
¡Me la has dado como si lo fuera!
¡Me la has dado como si fuera algo bueno!
¡Es una notificación!
¡Qué alivio! Qué bien me ha venido.
No me importa.
Dije que esta vez no volvería.
¿A que lo dije?
- Sí. - Por supuesto.
Lo dijiste.
Dijiste que no volvería. Lo dijiste.
Me viene genial. ¡Llevaba desde los 17 con el mismo tío!
Encontraré a otro. No pasa nada.
Ya sabes lo que dicen: "Si te gusta, cómprale un anillo".
- Claro que sí. - ¡Y se lo restriegas a Neco!
¡Que se trague el clarinete!
Eso, que se lo trague.
Encontraré a otro.
Puedo encontrarlo ahora mismo. ¡Hoy!
Quizá hoy no, pero...
¿Qué hago ahora?
Buscarte un abogado.
¿Un abogado? ¡Mi matrimonio se está desmoronando!
Quiere el divorcio, no te queda otra.
Conozco a una abogada muy buena. La llamo y te reúnes con ella hoy, ¿vale?
¿Crees que nos podrá reconciliar?
- ¿La abogada? - Sí.
No lo sé, tío. Ve y habla con ella.
Por cierto, ¿dónde vas a vivir ahora?
Llevo un mes en tu casa.
Por eso lo digo. Llevas un mes en mi casa.
Así que...
El tío que me dijiste. ¿Quién era? ¡Llámalo!
¿Quién?
Dijiste que había un madurito que la vio actuar, que le gustó
- y que quería conocerla. - Sí.
Y Solmaz dijo: "¿Qué se ha creído ese viejo? ¿Que soy una fulana?".
¡Ese! ¡Llámalo! Dile que venga.
No lo conozco.
Vino una vez al club.
Lleva gafas. Parece un buen hombre, pero...
- ¿Cuáles son tus requisitos? - ¿Tiene dos brazos y dos piernas?
- Sí. - ¡Genial! Llámalo y dile que venga
a Taksim a tomar un café.
- ¿Un café está bien? - Sí, muy formal.
El caballero de las gafas. Eres tú.
Sí. Siéntate, por favor.
- Encantado. - Igualmente.
¿Cómo estás?
Me estoy divorciando, así que ya sabes.
Vaya.
Pero somos jóvenes. Y la vida sigue, ¿no?
Pero no es fácil después de 21 años.
¡Qué casualidad! ¡Yo también acabo de salir de una relación de 21 años!
Menuda coincidencia.
Tengo una hija que estudia segundo de carrera. Fui madre joven.
- Pues que le vaya bien. - A ella y a todos.
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