200 บรรทัดแรก
LE SUSURRÓ COSAS SOBRE SÍ MISMO QUE ÉL NO SABÍA,
COSAS QUE NO PODÍA CONCEBIR...
Y EL SUSURRO RESULTÓ SER IRRESISTIBLEMENTE FASCINANTE.
RESONÓ FUERTEMENTE EN SU INTERIOR PORQUE ÉL ESTABA VACÍO.
JOSEPH CONRAD, EL CORAZÓN DE LAS TINIEBLAS
HERIDAS
¿Listos?
Es imposible.
Esto es ridículo.
‐En realidad es impresionante. ‐Estás bromeando.
‐ Paga, cariño. ‐Está bien.
Te daré cinco.
No sé cómo lo haces.
Solo estoy bendecido.
Gracias por contribuir a mi fondo ilegal.
¡Dios mío!
Oye, este lugar es un asco.
No hables mal del bar. Solo son bichos.
‐Deberías contratar a un exterminador. ‐Eso no es mi responsabilidad.
¡Oh, Dios!
¡Eres un idiota!
Dicen que cuando ves uno,
hay miles más escondidos en las paredes.
‐Cállate, Jeffrey. ‐Sí. Cállate, Jeffrey.
¿Por qué no me obligas?
Hazme callar.
No se preocupen por mí.
Abran paso.
¿Cómo estás, Eric?
‐Mal. ‐ ¿Qué estás esperando?
Bajaré enseguida.
Si le sacas la camiseta, puedes beber gratis.
Es una sugerencia.
¿Ah, sí?
Se manosean y te desnudas. Tragos gratis toda la noche.
¿No es cierto, Mary?
Así es.
Yo no hago las reglas.
Dame un shot.
‐Así me gusta. ‐ Ponlos en fila.
Así me gusta.
Quizás puedas ver algo antes de que termine la noche.
No te burles de mí.
‐¿Dónde vas? ‐Vuelvo enseguida.
Parece un buen tipo.
Es un buen tipo.
Me pregunto cuánto durará este.
¡Estoy bromeando! Vamos.
Les deseo que sean felices por siempre.
Salud.
No, voy a esperar a mi novio.
Tú te lo pierdes.
Señorita.
¿Quién diablos eres? ¿Quién diablos eres?
‐ ¡Eric! ‐ ¿Quién diablos eres?
Oye, ¡Eric! ¡Eric! Está conmigo.
Es Jeffrey. ¿Lo recuerdas?
Oh, sí.
Oh, sí.
‐¿Cómo estás, amigo? ‐Bien.
Gracias.
Bien jugado.
Buen gol. ¡Estoy aquí!
‐Estuve tan cerca. ‐Si rompes otra silla,
Rosie te obligará a estar de pie.
¿Una noche larga?
‐ Recién comienza. ‐¿Sí? ¿Lo de siempre?
Sí, por favor.
Enseguida.
¿Sabes?
Cómprate un trago.
Vaya, gracias.
Y unos tragos para la pareja progresista
que se está besando.
Eres todo un caballero, Eric.
Está bien, no es necesario que lo hagas.
Sé que no es necesario. Quiero hacerlo.
Gracias, Eric. Lo agradecemos.
Gracias. De nada.
Deberías sacarte la camiseta ahora.
Por Eric.
Por Eric.
Salud.
Oh, vamos, Eric.
¿Eres mayor de 21?
¿Qué hay de los demás?
Sí, amigo.
¿Quieres que los traiga?
No.
A la mierda, está bien. ¿Qué quieres?
Solo cerveza. Cuatro, por favor.
¿Solo cerveza?
Está bien.
La tapa se gira.
Deberían poder hacerlo, ¿no?
Sí, podemos hacerlo.
Sabes que esos chicos son menores de edad, ¿no?
Da igual. Son inofensivos. Deja que se diviertan.
Otro, por favor.
Ah. Sí, por supuesto.
Dios.
Pareciera que esta noche hay más bichos que personas en el bar.
Eso es asqueroso. Hay bichos en el whisky.
‐ Gracias. ‐Ahí tienes.
Ahí estás.
‐¿Cómo estás, hermano? ‐Estoy bien, ¿y tú?
‐ Bien. ‐ Ven aquí.
¿Estás disfrutando tus últimos días de libertad?
Bien. Bien.
Hola.
Avísame si necesitas algo más, ¿sí?
Estamos bien por el momento, hermano.
¡Juguemos billar!
¡Billar!
¿Quieres jugar?
Lleva una semana en una borrachera permanente.
Tiene que regresar el lunes,
así que creo que estamos a salvo.
¡Jódete, Eric!
Oye, Mary.
Mary, regresa, solo están bromeando.
‐ Espera, Mary. ‐ Me voy de aquí.
¿Dónde vas, cariño? Me rompiste el corazón.
Oigan, chicos.
Compórtense, ¿sí?
‐Es un establecimiento familiar. ‐ Lo siento, mamá.
Malditos animales.
Oye. ¿Qué acabo de decir?
Vaya.
Eres un idiota, Eric.
Lo que tú digas, nena.
¿Qué pasó con Mary?
La estaba molestando.
¿Deberíamos salir de aquí?
¿Irnos?
Disculpa, ¿puedes servirle un trago?
Sí. Sí puedo.
No. No, no. No quiero‐‐
Déjame servirte uno más.
Tengo que trabajar. Estoy cansado.
No, no, no. Tengo un plazo de entrega.
Emborráchate y escribe.
‐Eso es lo que yo hago. ‐Está bien.
No parece un buen consejo.
Yo me lo hice en la universidad.
Sí, en la universidad.
¿Sabías que él fue a Tulane?
¿En serio? Yo estudié ahí.
Sí. Creo que fue un poco antes de tu tiempo.
¿Cuándo te graduaste?
El año que dejé los estudios.
‐ ‐
¿Ahora qué, perra?
¡Eric, basta!
Eric.
Chúpamela, hijo de puta.
¡Eric! Vamos, amigo.
¡Alguien quítele la botella a ese tipo!
Will, llama a la policía.
Soy el barman de Rosie. Acaba de empezar otra pelea.
Alguien saldrá herido.
¿Quieres cortarme?
¡Ah!
Jeffrey, basta. Jeffrey, basta.
‐ ¡Mierda! ¡Jeffrey, para! ‐Pero ¿Qué diablos?
Está bien. Vamos. Vamos.
Vamos. Vamos. Vamos...
‐¿Llamaste a la policía? ‐Sí. Sí.
‐Vamos. ‐Vamos.
Ganaste, ¿bien? Ganaste.
Amigo, ¿qué mierda? ¿Qué mierda?
Tienes que ir al hospital.
‐¿Llamaste a la policía? ‐Sí, por supuesto.
‐Debí haber llamado una ambulancia. ‐Maldito cobarde.
¿Acaso no...?
¡Vamos!
‐ Deja de quejarte. ‐ Váyanse de aquí.
Estás bien.
Aquí tienes.
¿Estás bien?
Vete al carajo.
¿Sí?
Dile eso a la policía cuando llegue.
Le enterraste una botella en la cara, cobarde.
¿Qué fue eso?
¿Te crees valiente? Podrías haber salido lastimado.
Podría haberlo matado. ¿Qué más podría haber hecho?
‐Está bien. ‐ Hiciste bien, chico.
‐ Mierda. ‐ Estuviste bien.
¡Mierda!
Debe ser de uno de los chicos.
Es enfermo que hayan grabado todo.
Malditos millennials.
¿Alguien quiere un trago?
Maldición.
Adivina quién llegó.
¿Quieres despertar?
‐ Mm‐mm. ‐ ¿Eh?
Mm‐mm.
¡CREO QUE HAY ALGO AQUÍ CONMIGO!
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