200 บรรทัดแรก
¡Detente! ¡Vete!
Contrólate, Thompson.
Sólo acaba el plazo. Tienes dos horas hasta que comiencen a imprimir.
¡Cállate! ¡Tendrás palabras cuando yo quiera dártelas!
No hace falta entrar en pánico, ¿eh?
Es sólo el final de otro plazo.
Escribiré rápidamente unas cuantas crudas realidades...
un poco de vieja sabiduría negra...
y será el fin de esta pesadilla.
Nixon.
Cálmate. Vamos. El nunca es así. Es terrible. ¡Eh, Bronco!
¡Bronco! Cálmate.
¡Vamos! ¡Acuéstate! ¡Abajo!
La diversión es diversión.
Buen chico.
Salvaje desgraciada.
Ahí tienes. Mastica un rato esa palabrería, basura sin corazón.
Estás abusando.
¡Abajo, Bronco! ¡Es mía!
Es hora de terminar este cuento extraño y olvidarlo para siempre.
Esta no será la primera vez que termino escribiendo sobre Lazlo.
Licenciado Carl Lazlo, abogado.
Mi abogado.
El hombre con quien contaba para que me sacara de la cárcel en esos años...
esos extraños años entre los 60 y los 70...
la era de Nixon.
Era una época para mantener la cabeza baja.
Yo trabajaba como periodista, contratado para toda tarea...
y Lazlo era material de primera, y a veces buen abogado.
Era una época veloz, extraña y yo trabajaba de modo veloz y extraño.
Declaró que lo estaba persiguiendo el Sr. Nixon...
cuando una bandada de murciélagos atacó su auto.
¿Murciélagos?
Obviamente estaba teniendo una reacción paranoica a causa del uso de drogas.
Cada 20 minutos llama a la recepción...
pide ver a su abogado y cuelga.
Afirma que se lo tiene prisionero.
Estoy divagando.
Creo que es mejor decirle a mis lectores...
que no soy responsable por nada de lo que escriba a partir de ahora.
Hace 80 horas que no duermo, así que estoy más allá del simple cansancio.
Las alucinaciones se han detenido finalmente, gracias a Dios...
pero mis reservas de adrenalina se están acabando.
Estoy mirando cara a cara a un loco psicótico.
- ¿Qué haces? - Escribo.
- ¿Escribes? - Sí. Se acaba el plazo de entrega.
Estoy haciendo un gran esfuerzo. Justo en el límite.
Fue una buena idea internarme en este lugar.
En caso de que me vuelva totalmente loco...
sé que estaré a salvo en los brazos de las Hermanas de la Misericordia.
¿Qué escribes?
"Mi abogado contra la justicia norteamericana".
Un título encantador.
Con suerte, podré terminarlo.
Buenos días.
Prueba una azul.
¿Una azul? ¿De verdad?
¡Vaya!
La muy bribona se te sube a la cabeza, ¿verdad? ¡Mierda!
Dr. Roberts, llame al Dr. Bretherton en administración.
- ¡Basta, por favor! - Lo siento.
Cálmense. Todo va a estar bien.
Me iré en un segundo.
Lindo día.
Que lo pasen bien.
Le daré a mi abogado 5 minutos. Después nos largaremos de aquí.
Tal vez podamos llevarte con nosotros.
Estudiante para enfermera.
La mente clara. Acostumbrado a pensar en términos de crisis.
¡Murciélago!
Lazlo, ¿por qué demoraste tanto? Esto ha sido una pesadilla. Pavoroso.
Murciélago.
¿Qué has hecho? Estaba perfectamente hace un minuto.
Te presento a la enfermera Cooky. Cook, éste es Carl Lazlo.
Como tu abogado, te aconsejo abandonar esta habitación de inmediato.
Bien.
Ah, mierda. Bien pensado.
Tal vez necesitemos esto. Vamos. Toma tus cosas. Vámonos, Cook.
Ella debe quedarse.
No podemos dejarla sola en este nido de víboras.
Thompson, confía en mi juicio.
No en este caso. Es totalmente inofensiva.
Es buena en manualidades, también. Hizo esto.
¡Vamos!
Ay, cielos.
Probablemente estés más segura aquí. Así que...
¡Sr. Thompson!
¿Sí? Espere.
Abra la puerta.
Muy bien, cuidado con este desgraciado. Cuidado.
Tiene a una de nuestras enfermeras ahí dentro.
Muy bien. Vaya con Dios.
Mierda.
Tienes que escribir esto. Es importante.
- ¿Puedes manejar? - No hay problema.
Los aspectos principales están todos aquí en la Cuarta Enmienda.
La Cuarta Enmienda... una base en la realidad. Bien.
- La necesidad de causa probable. - ¿Causa probable? Está bien.
Y el derecho del individuo a ser libre de inspección y confiscación ilegal.
Eso es. Esa es la gran cosa. La jodida Constitución.
¿Estás realmente escribiendo todo esto?
- Soy un profesional absoluto. - Bien. Claro.
Esto es importante. Están arruinando a los chicos... una generación entera.
La policía viola sus derechos constitucionales diariamente.
Muelen los chicos a golpes. Los meten en cárcel.
- Tácticas de la Gestapo. Extraño. - Exactamente.
¡Muy bien, ábranlas! ¡Contra la pared!
¡Vamos! Cállense y bajen la cabeza.
- Vamos. Está bien. ¡Con calma! - ¡Sepáralas, inútil!
Los jueces son fríos.
Meten a los chicos en prisión, los sentencian a penas ridículas.
Sólo les importa los titulares. ¿Estás escribiendo esto?
- Sí. - Bien. Continúa escuchándome.
¡Vuelvan aquí! ¡Deténganse!
¿Cuánta gente leerá esto?
Alrededor de 800 mil... tal vez un millón.
Bastante bien. ¿Cuándo será publicado?
Se suponía que debía salir en la última edición, pero tal vez en ésta.
- ¿Cuándo llegaron éstos? - Hace alrededor de una hora.
Quiero ver todo. Page, ven aquí.
¿Y bien?
Nadie lo ha visto desde el hospital.
Está bien, toma el teléfono y comienza a buscarlo.
Marty, podría estar en cualquier parte.
Me importa un rábano.
Encuéntralo. Me debe la historia de fondo y quiero obtenerla.
Está bien. Voy. Lo buscaré.
Investiga los bares.
Sí.
Sr. Lazlo.
Bueno, mira quién está aquí.
- El maestro de los abogados. - Así es.
Dame los Colts, los Steelers y los jets.
- Jasper Russell, el Dr. Thompson. - Hola, doctor.
Quiero a los Bears. No puedo dejarlos.
Excelente hombre. Se especializa en heridas de bala.
Muy bien.
Puedo darte un cheque.
Lo sé, pero eso...
Sabes dónde encontrarme.
Es un tipo extraño.
Lazlo, ¿cómo te va?
Mejor que nunca.
Sabes, realmente te admiro.
- ¿De verdad? - Sí, pero podría irte mejor.
No me digas.
Eres fuerte. Eres tenaz. Eres bueno. Los clientes te quieren.
Pero son las reglas erróneas y juegas al juego erróneo.
Déjame que te envíe clientes de verdad.
Divorcio. Asuntos inmobiliarios. Eso es negocio.
Puedes resolver los casos. Repartiremos la ganancia por la mitad.
Haremos un trato. Ganaremos dinero.
- No es malo ganar dinero. - ¿Dinero?
Recuerda eso.
¿Quieres decir que ganaría dinero?...
y como tu representante, me ocuparía del sobrante?
No ganas nada representando a estos inútiles.
- Lo sabes. - Inútiles.
Ahora sí que la has armado.
¿Llamas a la gente que represento inútiles?
- ¡Te escuché! ¡Te escuché! ¡Todos! - ¡Cálmate!
¡Mira a un hombre que defiende gente cruel! ¡Estos inútiles!
¡Maldita sea! ¡Cállate!
¡Arrepiéntete! ¡Aún hay tiempo!
Gracias, Jesús. Te escuchamos, Jesús.
Aquel cuyo nombre no está escrito en el árbol de la Vida...
¡Será arrojado a la hoguera!
¡Ya estoy dentro!
Está bien, cálmense.
- Calle Cole 223, ¿dónde están? - Aquí.
Hoy intentaremos hacer una moción...
para suprimir la investigación y confiscación.
Diremos que la policía no tenía una causa probable cuando entró.
¿Entendieron? Bien. Livingston.
¿Trajiste a tu mujer? Muy bien.
Billy, llegaremos a ti esta tarde.
Bueno, ahora...
Quiero que recuerden una cosa:
Una vez adentro, nada de tocarse el culo.
Nada de tonterías. No griten. Ni chiflen. Ni nada de esas cosas.
Mantengan la calma, y adelante. ¿Está bien?
Para formar una unión más perfecta. Proveer a la defensa común.
Asegurar el bienestar interior.
¿Le interesaría donar sangre, señor?
¿Donar? ¿Mi sangre?
Hablando del tema, vine aquí a buscar sangre.
Espero que usted sea mi tipo de chica.
Levántese la manga. Será un pinchazo rápido.
Soy médico.
Dios mío. No acerté. Lo siento.
Se está moviendo. Debe quedarse quieta. Ahora sí.
Es un color hermoso. Debería estar orgullosa.
Tiene mucha. ¡Qué bien!
Bueno, espere. Muy bien.
Soy una pequeña vaquera. Dab-a-dab-a...
Un beso y se sentirá mejor.
Sí. Muy bien.
Debería hacer eso todo el tiempo.
Un par de veces por mes, por lo menos.
El calendario entero es Lazlo. ¿Podré alguna vez usar mi oficio contra otro?
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