200 บรรทัดแรก
EL CLUB DE CHICOS MULTIMILLONARIOS
Este es el sucio secretito de ser rico.
No se trata del dinero.
Es la forma en la que la gente te ve.
La forma en la que te ves a ti mismo.
A la mierda el dinero.
Para chicos como Joe Hunt o yo, ser rico se basa en el respeto.
Basada en hechos reales
Me llamo Dean Karney.
Crecí con padres de clase media...
lo opuesto a rico.
Pero querían lo mejor para mí...
pagando con dificultad la colegiatura...
de la preparatoria más elitista de Los Angeles.
La Escuela de Harvard para niños...
donde conocí a Joe...
el becario sin amigos.
Lo único que teníamos en común es que ninguno pertencía ahí.
Aprendí temprano que la clave era fingirlo...
hasta lograrlo.
Usaba mi encanto, ingenio y revés...
para pasar el rato con los hijos de las estrellas de cine...
ejecutivos y la verdadera realeza.
Interpretaba el papel a la perfección.
Cuando tenía 25 años...
firmé un trato por 250 mil millones de dólares.
Lo tenía todo, la casa, el dinero, la chica.
Y tenía al mejor socio, Joe Hunt.
En Beverly Hills, el sueño no es una mejor vida.
Es la mejor vida.
Así que déjenme retroceder.
Todo empezó 6 años después de la secundaria y...
digamos que no estaba viviendo a mi máximo potencial.
¿Estás listo para comprar un auto, lindo hijo de puta?
¿Qué tienes?
Bueno, tengo un Bentley.
Aburrido.
¿No te gustan los Bentley?
Tengo un IROC 1979 que condujo Stallone por 3 meses.
Tengo un Corvette.
Déjame verlo.
Y ahí estaba, mi viejo compañero de clase.
No había cambiado nada.
Si tomamos el más alto y el más bajo...
Seguía siendo el chico más listo del lugar.
Vistiendo el traje más barato.
Perdón...
Corvette.
Gracias, Sr. Ioku.
- Dean. - Joe.
- Ha pasado tanto tiempo. - Demasiado.
Ven aquí, hombre.
Haciendo jugadas, ¿qué has estado haciendo?
Estoy trabajando en la Bolsa del Pacífico.
El Wall Street del Oeste, bien.
¿Y tú qué haces?
Un poco de esto y de aquello.
¿Vives en el centro?
Sigo viviendo con mi padre.
¿Bromeas?
¿Que no te pagan?
Apenas.
¿Es dinero en efectivo?
Sí, le vendí a los Biltmores un Corvette.
Joe, no deberías estar trabajando para estos tipos.
Tú deberías ser ellos. Debes conseguir lo tuyo.
Gracias, te lo agradezco.
Eso necesitaría de inversores, dinero y cosas que no tengo.
Sabes, haríamos el equipo perfecto.
Ven a Spago esta noche. Es el cumpleaños de Charlie Bottom.
Podríamos hablar con él.
¿Charlie Bottoms de la secundaria?
Sí.
No creo que quiera darme su dinero, Dean.
Claro que lo hará. Solo haz lo que hiciste con esos tipos.
Sabes, véndeles oro.
No lo creo. Estos tipos me odiaban en la secundaria.
No puedo.
Sí, Joe, sí puedes.
Con tu cerebro y mis conexiones.
Piénsalo, podríamos ser dueños de esta ciudad.
¿Es un sí, cierto? Eso me parece un sí.
- De acuerdo. - ¡Sí, Joe!
De acuerdo.
En Spago a las 9:00 y es una fiesta de disfraces...
Iremos vestidos de Reagan.
¿Vendrás, verdad? ¿Lo prometes?
Sí.
De acuerdo, genial.
Nos vemos más tarde. Gusto de verte, hombre.
L.A. nunca fue una ciudad de nueve a cinco.
Los negocios se hacían por la noche en lugares muy exclusivos...
solo entrar siginificaba que tenías lista tu chequera.
El más exclusivo de todos era Spago, que era donde...
Charlie Bottoms festejaba su cumpleaños no. 23.
Halloween en Julio.
Lo siento, niño, es una fiesta privada.
No, estoy invitado. Vine con Dean Karney.
- Sí, claro que sí. - Sí.
¡No me importa! ¡Vuelve a la fila!
No, es el cumpleaños de Charlie Bottoms y vine a verlo.
¡Abran paso! ¡Abran paso!
Den permiso.
Señoritas.
¡Dean! ¡Hola!
- ¡Joe! - Allí está.
Joe, ¿qué haces? Pasa adelante.
Charlie tendrá 24 para cuando entres.
Vamos, Mr. T, ¿nos permite?
- Adelante. - Gracias.
- Gracias. - Nos vemos.
Amigo, ¿no vendrías de Reagan también?
Ambos somos Reagan, yo soy Nancy. Es para destacar, vamos.
Puta madre.
Verdad, te lo dije, hombre.
Señoritas, que bueno verlas.
Llegas tarde.
Y tú eres hermosa.
Te perdono. ¿Un caso de caridad?
- Un viejo amigo. - Soy Joe.
Las chicas en Spago estaban fuera de control.
Salíamos con un grupo de nenas llamadas, las Groovers.
Cuando se abría cualquier lugar nuevo en L.A...
siempre estaban en la cresta de la ola.
No vienes a California por el brillo del sol.
Vienes por chicas como Sydney Evans.
Dean el Malo.
Hola, deliciosa.
- ¿La conoces? - ¿Estás listo?
- ¿Qué fue eso? - Para destacar.
¡Aquí están, mis muchachos!
Caballeros, les presento a...
nuestro semi-asesinado presidente, Joe Hunt...
un amigo muy cercano.
Joe, recuerdas a Kyle y Scott Biltmore.
Amigo, ¡esa mierda es una locura! ¡Me encanta!
Este equipo fue el epítome de un buen momento.
Lo que significaba que el mundo clamaba estar cerca de ellos.
Una vez vi a la cita de Tom Cruise ir...
al baño, para salir por la puerta trasera...
e irse con los Biltmores.
Y luego estaba Charlie Bottoms.
Además de tener buena apariencia...
era un cerebro en los negocios.
¿Y qué tenían en común estos tres exalumnos de Harvard?
Dinero.
Estos eran los chicos más ricos de Beverly Hills.
Feliz cumpleaños, Charlie.
Gracias por venir.
Te traje un regalo, Charlie.
¿Qué es esto, oro?
He estado estudiando el mercado desde hace cuarenta trimestres.
Y si invertimos en oro ahora mismo...
Mi papá invierte en el oro.
Y dice que el mercado va a estancarse.
¿Cómo va a manejar el sistema eso?
Es por eso que invertimos en el oro.
Compramos y vendemos un par de opciones de compra...
y establecemos un margen contra la volatilidad.
Espera, cállate un minuto.
Oye, ¿fuimos juntos a la secundaria?
No, no, en serio me parece conocido.
¡Mierda! ¡Sí! ¡Oye, conozco a este chico!
Fue expulsado de ese equipo de debate, ¿verdad?
Y luego lo metí en un casillero.
Invertimos en oro.
- De acuerdo, un Macallan... - Invertimos en oro.
Macallan 12, un Glenlivet, un Makers.
Feliz cumpleaños, Charlie.
¡Hola!
Dean, ¿tienes los 10 mil que me debes?
¿O mi Corvette?
No, están en mi casa. Te los llevo en la mañana.
Amigo, tenemos que sacarte del Valle.
Dean, no volveré a congelarme así de nuevo.
Lo sé, hermano. Creo en ti, hombre.
¡Aquí está... Johnny!
Gracias, la recesión golpeó a Rodeo Drive.
Vi a un tipo llenando su Rolls-Royce hoy...
en el auto-servicio.
Sí, y es deprimente en Beverly Hills...
durante una recesión.
Es deprimente, ves a la gente haciendo fila...
con cupones para comprar un helado.
No es un producto, es un estilo de vida. Filosofía Paradójica
Te tomó bastante. Te llamé hace horas.
¿Dormiste algo?
No, Dean, siéntate. Los Biltmores, Charlie, todos ellos.
Sus apellidos les han dado todo lo que han querido.
Excepto propósito, responsabilidad y respeto propio.
Pero nunca se han preocupado por pagar una cuota del auto...
o pagar la renta.
Cosas por las cuales todo mundo se desvela.
Y por supuesto, cuando me aparecí con un poco de oro...
y les pedí que invirtieran, no significó nada para ellos.
A estos tipos, no les importa el análisis de mercado,
proyecciones o ninguna de esas mierdas.
¿Quieren ser parte de algo?
Exactamente.
Y todo negocio necesita de principios fundamentales.
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