200 บรรทัดแรก
¡Hola!
¡Por aquí!
¡Ayúdame, por favor!
¡Auxilio!
¿Me oyes?
¡Te veo!
El Señor ha respondido a mis oraciones.
Bendito seas, hijo. Buen perro.
Esa es mi pobre mula. Está muy malherida.
¿Cuánto hace que camina así?
No mucho.
Si está sufriendo, tiene que sacrificarla.
No.
No creo poder hacerlo.
Ella fue buena con usted.
Es lo correcto.
No tiene sentido dejarla sufrir.
No, me malinterpretas.
No me falta convicción para dispararle a este animal.
El mismísimo Señor me daría la fuerza para hacerlo.
No, es más una...
Cuestión de practicidad.
¿Crees en Dios, hijo?
Esta mula y yo hacemos la obra del Señor...
Viajamos por estas tierras predicando la palabra de Dios.
Y por esa colina, en dirección al valle, está el pueblo de Denton.
Es nuestra próxima parada. ¿Lo conoces?
Te explicaré un poco nuestra situación.
Denton es un pueblo manejado por pecadores.
Igual que muchos otros que visitamos. No hay iglesia, no se habla de religión.
La mayoría de los residentes han perdido el rumbo.
Verás, viajero, si no puedo hacer que esta maldita mula
cruce esa maldita colina,
no podré curar a esas pobres almas
con el evangelio de nuestro Señor Jesucristo, alabado sea.
Estuve rezando todo el día
para que el Señor aliviara mis problemas.
Le pedí...
Sé que quiere que ayude a esa gente.
Sé que quiere que salve a quienes necesitan ser salvados.
En especial, a las mujeres.
Son muy pecadoras.
Así que le pedí al Señor,
le dije: "No los abandones, y no me abandones a mí.
"Envíame a alguien que me ayude a cruzar esa colina".
Y, sin duda,
respondió a mis oraciones.
Me temo que necesitaré tu caballo.
Así que, por favor, hijo,
te pido amablemente que te bajes,
me des las riendas...
Por el Señor.
¿No me oíste, muchacho?
¿No estás escuchando?
No, padre.
Creo que no.
¡Quítala!
¡Quítamela de encima!
Dejé de escuchar a hombres como usted hace mucho tiempo.
- No dispares. - Cállese.
- No dispares. - ¡Cállese!
O hablará directamente con el Señor.
- Estoy dispuesto a negociar. - ¿Negociar?
Sí, no soy ladrón.
Le cambio su vida
por estas balas y el agua que le quede en la cantimplora.
En vista de las circunstancias, me parece más que justo.
Salvo que, como religioso, no le tema a la muerte
esté conforme con sus convicciones
y preparado para conocer a su creador.
En ese caso, lo ayudaré.
Porque no soy ladrón, pero sí soy asesino.
Y he matado a mejores hombres que un borracho
que merodea fingiendo predicar la palabra de Dios.
¿Está preparado?
¿Confía en sus convicciones o quiere hacer un trato?
- Trato. - ¿Qué?
Sí, quiero hacer un trato.
Muy bien, porque le prometí a mi perra que no mataría a nadie en este viaje,
y no quiero romper mi promesa hoy.
El trato no era por el whisky.
No, no lo era.
Tome.
¡Tú!
¿Dijo que hay un pueblo cruzando esa cumbre?
Deje descansar a esta mula,
y llegará bien.
Pero no quiero volver a verlo.
Odio a los charlatanes.
Quiero que se quede aquí...
Hasta que aprenda a respetar a su animal.
Maldito seas.
Pagarás por esto.
El diablo espera a hombres como tú. ¡Te espera!
Si el diablo me busca,
dígale que me dirijo a México.
Puede verme allá. Vamos.
EN EL VALLE DE VIOLENCIA
Es todo lo que hay.
Lo sé. Yo también tengo sed.
Creo que la frontera está a 10 días de viaje.
¿Qué te parece?
Perdimos mucho tiempo rodeando ese valle,
y no es seguro que haya agua del otro lado.
Tendremos que atravesar ese pueblo.
Por Dios.
No sé tú, pero...
Una comida fresca y un baño caliente me parecen una buena idea.
Cathy voltearía la mirada si nos viera ahora.
Todos sucios y muertos de hambre.
No puedes vivir solo de moscas.
Debemos ser discretos, ¿sí?
No busquemos problemas.
Debes comportarte.
Sí.
Lo sé.
Lo sé. Opino lo mismo.
Parece que el sacerdote tenía razón.
Dios debe haberse ido con todos los demás.
Vamos.
Mierda.
ALMACÉN GENERAL
REGRESO EN UNA HORA BD
¿Cómo alguien pasa una hora en este pueblo?
BILL DÓLAR
Si te llamas Bill Dólar, ¿estarías ahí?
Escucha, quédate con Lady.
Si me equivoco, y él vuelve, ladra. ¿Entendido?
Tomaré eso como un sí.
Caballeros, su atención por favor,
solo un momento más.
Vine hasta aquí, y debo admitir que he guardado lo mejor
para el final.
Si bien me decepciona que no compraran el polvo de lila o el elíxir para mujeres,
estoy seguro de que estos dos artículos son lo que estaban buscando.
Hombres de su talla requieren algo muy, muy especial,
y si no lo entiendo, entonces no me llamo William T. Baxter.
Sé que puedo parecer un fanfarrón,
pero como sin duda verán,
estoy muy seguro de lo que tengo para ofrecer.
- ¿Qué tomará? - Busco a un hombre llamado Bill Dólar.
La tienda de BD está enfrente.
Sí, el cartel de la puerta dice que salió.
A las 2:00 se toma un descanso para alimentar a sus cerdos.
Son casi las 3:00. Para esa hora, podrá verlo.
¿Le sirvo una copa?
Un poco de agua.
- ¿Solo agua? - Sí, y...
¿Un recipiente?
- ¿Quiere agua en un recipiente? - El recipiente es para mi perro.
El recipiente es para el perro.
Estos son los mejores revólveres que hay.
Las mejores pistolas.
Calibre .45, diseñados por el mismísimo Samuel Colt.
Interior de oro de 24 quilates. Empuñadura de marfil.
Y cuando digo que la mira es suficientemente precisa
como para quitarle una pulga a un perro...
No exagero.
Puedo vendérselas a $30 cada una o a $50 el par.
Caballeros, antes de que digan algo, esto no es solo una ganga.
Es un robo.
Sinceramente, hoy no existe un revólver mejor en el mercado,
y apuesto mi reputación.
Como imaginarán, en el rubro al que me dedico,
mi reputación, caballeros, lo es todo.
No nos importa tu...
Reputación.
¿Dices que esta
- es la mejor arma del mercado? - Sí, señor. Lo digo con orgullo.
Nadie al oeste de Texas podrá usarla mejor que yo.
Qué bueno. ¿Qué dicen, muchachos?
Harris, ¿acaso viste eso?
No, no lo vi.
Casi te disparo entre los ojos.
¿Qué hay de ti, Roy? ¿Viste algo?
No vi nada.
Boti, sé que no viste nada,
porque estabas ocupado pensando qué ibas a almorzar, ¿no?
¡Oye!
Forastero.
¿Alguna vez viste a alguien que maneje tan bien una pistola?
¡Oye!
¡Amigo!
¿Eres sordo? Te estoy hablando.
¿Estará cargada? ¿Qué tal si lo averiguamos?
Cuidado a quien le apuntas un arma.
¿Tenemos un trato?
¿Treinta dólares?
¿Acaso te parece que tengo $30?
Mira este pueblo.
Nadie te comprará nada.
¿Sabes...?
¿Sabes cómo le dicen a este lugar?
Le dicen el "Valle de violencia".
Mejor empaca y vete antes de que averigües por qué.
Muévete.
Ahora...
¿Qué me decías?
Respóndeme cuando te hablo.
¿Qué pasa?
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