200 บรรทัดแรก
¿EB?
¡EB!
EB.
No.
Boyle, 23405.
Es extraño.
Pasas años y años con alguien
y un día simplemente ya no está.
Entonces te das cuenta...
de que nunca más volverás a verlo.
Supongo que en eso consiste la vida, ¿no?
¿Primero lo encontró muerto y luego llamó a la policía?
Sí, eso es justo lo que hice.
Todos en la mutua Century lamentamos su pérdida.
¿Necesita ayuda con la organización del funeral?
-Tenemos contactos... -No, gracias.
Llevaremos su cuerpo con su familia. Al norte.
Próximas paradas: Atascadero, Salinas, Watsonville,
Junction, San Francisco Sur
y San Francisco.
Ya falta poco.
¿Madre?
¿Me da 25 000 dólares?
-¿25 000 dólares? -Para Emily Dodson.
Es la cantidad de su fianza, ¿no?
¿Está sugiriendo que la liberemos?
La quiero en el escenario conmigo. Podría usar el asiento del Sr. Brown.
No es lo más sensato en este momento.
¡Léalas! ¡Emanan amor y caridad!
Chesterfield, Misuri. Dos dólares.
Bangor, Maine. Cinco dólares...
y... 43... 46 centavos.
Tucson, Arizona.
"Ojalá Dios cubra de miel tu cuerpo
y lo introduzca en un hormiguero, zorra blasfemadora.
Ojalá mueras".
Presbítero Seidel, ¿cuánto hemos recaudado esta semana?
Para cubrir gastos y llenar la despensa.
Recaudaremos el doble cuando retome la palabra.
Jamás me había sentido tan fuerte ni con mayor lucidez.
Ni más llena de inspiración.
Hace tiempo que no llevamos a cabo una sanación divina.
No es fácil captar el espíritu de ese servicio por la radio.
La verdad viajará a través de esa radio
y llegará a todos los hombres, mujeres y niños del mundo.
Tal y como dicen los libros: "Mi deber es responder a Su llamada".
Puedes bajar de tu pedestal. Somos todo oídos.
Traiga al débil y al enfermo como hacíamos en la carpa.
Y si no puede cumplir, madre, se le relevará de sus obligaciones.
-¿Algo más, hija? -Solo 25 000 dólares.
Inspector, llevo tres días siguiendo a Ennis.
He indagado quién podría tener problemas con él
y adivine qué nombre salió: el suyo.
-Flint. -Dígame.
Deja esas pastillas y vete a por café.
Aquí dentro apesta.
¿Puedes creerlo?
-¿Qué le ha pasado en la cara? -Un puto gato.
Le ha arrancado la oreja entera.
Estoy con el caso de los Dodson y hay cosas que no cuadran.
Ese tal Joe Ennis está en la mayoría de ellas.
Yo era el primero el día de Charlie. Era mi caso.
Ese capullo de Ennis untó al jefe para estar por delante de mí.
El caso más grande de la ciudad iba a ser mío.
Sargento, he encontrado el gatito. Está muerto también.
Ojalá se ahogara con la oreja.
-¿Srta. Street? -Sí. Hola, Sr. Jonathan.
Mi más sentido pésame a usted y su familia en este momento...
-Gracias. ¿Usted es el Sr. Mason? -Byron, ¿no es así?
Gracias a ambos por venir. No era necesario.
-Claro que lo era. -Envíenme una factura con los gastos.
Esto no debe salir de sus bolsillos.
En el baúl hay algunas cosas de su casa.
Pero aún quedan mucho por revisar.
No se tome más molestias. Intentaré enviarlo todo a un rastro.
Byron, disculpa, debo preguntar. ¿Dónde está todo el mundo?
-¿Tu esposa, los nietos...? -En casa, en el colegio...
-¿De veras hablaba de mis hijos? -Tenía fotos de ellos.
¿Pero alguna vez les habló de ellos? ¿O de mí? ¿O de mi hermana?
¿Alguna vez mencionó a mi madre, ahí dentro con él?
Eso no quiere decir... que no pensara en vosotros.
-O que no le importarais. -Era un hombre muy reservado.
Nosotros tampoco hablábamos de él. Y sinceramente, me da igual.
El cheque de su seguro de vida se le enviará por correo.
Legitimaré su testamento en cuanto volvamos.
¿Necesitan que los lleven al hotel?
No, gracias.
Muy cálido.
No estuvo bien, Della. No lo estuvo.
Sabía que llegarías por la mañana. Sabía que tú...
-lo encontrarías y... -¿Y me encargaría de todo?
Supongo que debo darte las gracias.
¿Por qué? ¿Por convertir su suicidio en una muerte apta para un seguro?
Olvídalo.
Para ti es muy fácil romper las normas, ¿no?
Para mí está por un lado lo legal y por otro lo correcto.
-Puedes ser muy desagradable. -Vaya.
Bebes mucho, tus hábitos dejan mucho que desear
y, sinceramente, me parece ofensivo que ocultes tu inteligencia y decoro
con cinismo y dejadez.
¿Eso es todo?
Y nunca aceptas ayuda.
Estoy dejando que me ayudes a terminar con esta botella.
Vienes de clase alta, ¿no?
¿Por qué dices esto?
Por cómo te sientas. Ese tipo de cosas.
Tus sutiles y no tan sutiles juicios.
Hui de casa con 25 años.
Dije adiós a un prometido concertado.
A un padre que no permitiría que fuera a la universidad.
Y a una herencia.
Hola, EB Jonathan y asociados.
Escribí a un anuncio en el Examiner. "Bufete importante busca secretaria".
Cuando llegué, solo había dos tipos tras sus escritorios:
Lyle y...
EB.
-Lyle es un prodigio, pero EB era... -¿Vanidoso?
¿Irritable? ¿Egocéntrico?
Vivía una mentira.
¿Crees que por eso lo hizo?
-¿Acaso ya no importa? -Le importaba a EB.
Por eso eligió su propio camino y escribió su propio epitafio.
"Aquí descansa EB Jonathan, defensor de los inocentes,
justiciero y un buen tipo para todos".
Salvo que hables con su hijo.
Por los padres pésimos del mundo.
¿Puede llamar a la habitación 18? Perry Mason.
El Sr. Mason se marchó hace una hora, señora.
Gracias.
Gracias.
Hola, Cheryl. Me alegro de verte.
-¿Está Linda...? -Linda.
-¿Qué? -Te llaman.
-¿Qué haces aquí? -Estaba trabajando en la zona y...
-Das lástima. ¿Estás borracho? -Puede ser.
Por Dios, Perry. No puedes aparecer aquí borracho.
EB ha muerto, Lin. Ha muerto.
Lo siento.
Sé que cuando tu padre murió, EB...
No vengo en busca de un abrazo. Solo quiero...
Solo quiero pasar un rato con mi hijo.
-Está jugando en la parte de atrás. -Gracias.
Espera. ¿Quieres pasar y asearte?
Estoy bien.
¡Papá!
-¿Qué diablos hace esposada? -Es el procedimiento normal, señora.
Lo normal es concederle cierto nivel de decencia.
Tiene toda la razón, señora.
¿Quieres comer algo, Emily?
¿Un baño caliente?
-¿Alice y Birdy McKeegan? -Sí y sí.
-Asume la custodia de Emily Dodson. -Sí.
Uno, la Sra. Dodson debe pasar las noches en la casa
salvo que el juez ordene lo contrario.
Dos, la casa podrá ser registrada en cualquier momento.
Tres, la Sra. Dodson no podrá salir del estado de California.
-Está tierna. -Es mía.
Ordené traerla cuando supe que te quedarías aquí.
No hacía falta. No necesito mucho.
Duermo de pie gran parte del tiempo.
Adelante.
Estás aquí por un motivo. Tú y yo.
Hermana, lo que dijo...
-Lo que dijo sobre Charlie... -Nos ha llamado, Emily.
Para liberarnos de nosotras mismas y recibir al Espíritu Santo.
Para ser guiadas por el Espíritu Santo.
Para vernos la una a la otra a salvo.
-¿Puedo salvarme, hermana? -¿Puedo yo?
-Esas cortinas son nuevas. -Sí.
-Son bonitas. -Gracias.
Muy amable de tu parte.
-¿Quieres más café? -Gracias.
¿A qué hora vuelve Ed? Echará muchas horas en Spreckels.
¿Lo esperáis para cenar o le guardáis un plato en el horno?
Cher,
¿puedes echarle una mano a Teddy con sus deberes?
¿Va bien en el colegio?
No vas a quedarte a cenar.
No sé qué es lo que pretendes.
Apareces como si nada.
Deberías haber enviado los cheques, pero no lo has hecho.
Has arruinado cumpleaños, Navidades...
Y ahora apareces aquí como si...
¿Sabes qué supone para Teddy?
Tal vez podría venirse un tiempo conmigo a la granja.
Eso se parece poco a una granja.
¿Y para qué le dices que soy un puto granjero?
Porque no sabía qué decirle que eras.
Rebuscas entres los trapos sucios de la gente,
te paseas por la morgue, te parten la cara cada semana.
-Se supone que eres su padre. -Soy su padre.
No, Perry, no lo eres.
Ese barco ya ha zarpado.
Ya estoy en casa.
Hola, cielo. La cena está casi lista.
¿Recuerdas mi pedida la mano?
-Sí. Te dije que no. -Sí, la primera vez dijiste que no.
¿Por qué acabaste diciendo que sí? Yo soy incapaz de recordarlo.
Vamos, grandullón.
Había oído un rumor y era cierto. Perry Mason está en la ciudad.
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