200 บรรทัดแรก
En nombre de su comandante, sé que puedo decirle al señor José Iturbi...
que los oficiales y la tripulación le agradecen...
que venga a dirigir las bandas en esta ceremonia.
Como cualquier otro civil, soy yo quien les está agradecido a ustedes...
y a todos los miembros de la Marina de EE. UU.
Los que van a ser condecorados están presentes, señor.
Joseph Brady, Ayudante de Artillero, Segunda Clase.
Clarence Doolittle, Marinero, Primera Clase.
Durante la acción a bordo del Crucero Knoxville...
permanecieron en sus puestos...
usando sus armas hasta que se agotó la munición.
Cuando por una explosión Doolittle cayó por la borda...
Joseph Brady, sin pensar en su seguridad personal...
se lanzó al mar y rescató a su compañero.
En nombre del Secretario de la Marina, les otorgo a ambos la Estrella Plateada.
- Enhorabuena, Brady. - Gracias, señor.
- Enhorabuena, Doolittle. - Gracias, señor.
A quienes sirvieron en el Knoxville...
incluyendo los condecorados...
se les conceden cuatro días de permiso.
Abandonen sus puestos.
Dejadme pasar, chicos.
Sí, eso espero.
Pobrecitos.
Han de quedarse a cuidar el barco.
- Exacto. - Claro, restriéganoslo.
No pueden ir a Hollywood...
donde hay chicas guapas por todos lados.
Donde sólo tienes que alargar la mano en la calle y cogerlas.
- Enhorabuena, Joe. - Gracias.
Si vas a los estudios...
y ves alguna estrella, ¿me conseguirás autógrafos?
No, yo no. Tras ocho meses en la mar...
no voy a entretenerme con unos autógrafos. Toma.
- Tengo planes. - ¿Qué tipo de planes, Joe?
Bueno, en Hollywood tengo un plan que se llama Lola.
Esa Lola.
Os digo que es una...
Bueno, no es eso exactamente, pero es una...
- No, eso tampoco. - Háblanos de ella, Joe.
- Sí. - Bueno...
¿habéis notado que la banda sonaba distinto con Iturbi?
- Ha estado bien. - Lola es así.
La pones al lado de las más guapas...
y ella es a la única que ves.
Quieres decir que es distinta, ¿no, Joe?
Yo no diría eso.
Si te gustan las chicas, ¿por qué coger a una que sea distinta?
No, creo que tengan lo que tengan, Lola tiene más.
¿Tiene hermanas?
¿Qué te hace pensar que está esperándote?
Las chicas se suelen alejar.
¿De mí? Por favor, marinero, no se amotine.
Los que tengan permiso especial acudan a cubierta.
¿Crees que podremos separarnos?
Sí, pero será duro.
- Sentimos irnos. - Sentimos irnos.
Pero cuando te dan permiso Tienes que irte
Nuestros corazones lloran Por todos vosotros
Pero ahora No podemos permitirnos ser solidarios
- Sentimos irnos - Sentimos irnos
- Sentimos irnos - Sentimos irnos
Sin vosotros
Sufriremos mucho
Pero volveremos, sí, volveremos Antes de que nos añoréis
Y os hablaremos de las chicas que habremos besado
Créenos amigo
Créenos amigo
Que sentimos mucho irnos
Oye, Clarence, es horrible desembarcar...
y dejarles aquí con sus camisetas interiores...
e irnos a conocer chicas guapas...
con suaves vestidos de seda.
Sí, pero el deber es el deber, una orden es una orden.
Conozco a chicos a los que les gusta...
conocer a una chica increíble cada noche.
Sentimos irnos
Sentimos irnos
Si te dan permiso
Debes irte
No más chicas de póster Que tanto nos gustan
Esta noche, muchachos Conoceremos a las de verdad
Sentimos irnos
Sentimos irnos
Volveremos antes
De levar anclas
Queremos quedarnos Nuestros corazones están aquí
El almirante nos obliga a irnos Nos pega con un látigo
Créenos amigo
Créenos amigo
Que de verdad
Sentimos irnos
Pero, cielo, te he reservado cada minuto de mi permiso.
¿Por qué no debería haberlo hecho?
Tú eres la única que quiero ver en cualquier sitio.
¿Qué está haciendo mal, Joe?
Está muerto, seguro. Observa.
Pero ci...
Pero, cielo, no quiero quedar con la ex novia de tu novio.
Quiero quedar contigo.
Bien, pero te arrepentirás.
Te arrepentirás.
Hola, ¿la señorita Laverne?
¿La señorita Lola Laverne?
¿Es ésta la cara que ha despedido mil barcos?
Sí. Sí, soy Joe, exacto.
¿Nadie quiere una taza de café?
No hay negocio.
Bueno, tardaré un par de horas en llegar a Hollywood.
¿Puedes esperar?
Sé a lo que te refieres, nena.
Pero inténtalo.
Luego lo decidiremos, tras ocho meses en la mar...
lo único que quiero hacer es mirarte mucho, mucho rato.
Te gustará. Seguro.
- Vamos, avanza. - Vamos.
Vamos, ocho meses ya es suficiente espera.
¿Hola?
Hola, criatura preciosa.
Cuando oiga el tono, serán exactamente las 6:10 y quince segundos.
Compre bonos de guerra.
Gracias, lo haré.
¡Han llegado los autobuses para Hollywood!
- Llevadme a Hollywood. - Allá vamos.
- Allá vamos, chicos. Vamos. - Eh.
- Recuerdos a Lana Turner. - Sí, ¿quién necesita casa en Hollywood?
Levando anclas
Adiós a la dicha estudiantil Zarparemos al...
lucha Alístate en la MARINA
Eh, pequeñín.
- Hola. - ¿Qué pasa?
Nada. ¿Por qué?
Es tarde, ¿adónde vas?
- A alistarme en la Marina. - Ah, pues...
- ¿A qué? - Voy a alistarme en la Marina.
- Un momento. - Tengo prisa.
Tranquilo. ¿Dónde vives?
- ¿Por qué? - Quiero llevarte a casa.
Pero si no voy a casa. Vengo de allí.
¿Cómo te llamas?
Mi trabajo es encontrar a niños perdidos.
Perdido es no saber a donde vas.
Y yo sí que lo sé, voy a alistarme en la Marina.
- De acuerdo. - Buenas noches.
Si quieres hacerlo así, bien. Pero vienes a comisaría.
Quiero alistarme en la Marina, no en la policía.
Alto ahí.
¿Estás siguiéndome?
¿Qué te pasa?
Vamos, desembucha.
Bueno, esto es lo que pasa, Joe.
Llevo un año y medio en la Marina.
Siempre que llegamos a puerto...
lo único que hago es ir a la biblioteca.
Está bien, te gustan los libros, ¿qué pasa?
He pensado que estaría bien probar algo distinto...
como salir con chicas.
- Muy bien, suerte. - Pero no sé cómo empezar.
Espera. No me vengas con ésas.
Tú no eres ningún paleto. Eres de Brooklyn.
Las cosas pueden ir mal hasta en Brooklyn.
¿A qué te refieres?
Del instituto...
pasé a la Catedral de San Juan Divino...
ayudante de director de coro.
Y de ahí, pasé a la Marina.
Eres el único al que se lo contaría, Joe.
Claro, no diré nada.
¿Qué quieres, un par de teléfonos?
No, me daría miedo llamar.
- Cuando hablaste de Lola, pensé... - ¿Lola?
- Sí. - ¿Estás de broma?
No es lo que crees.
Quería ir contigo a aprender.
Eres el mayor seductor de toda la Marina.
Lo eres. Y, además tienes que ayudarme, Joe.
Me salvaste la vida y estás en deuda conmigo.
¿Te salvé la vida y yo estoy en deuda contigo?
¿Te has vuelto loco?
Mira, yo no te pedí que me salvaras la vida, pero lo hiciste.
- Yo creo que eres responsable de mí. - Pues yo no.
¿De qué sirve que te salven la vida si no sabes disfrutarla?
Tengo que hacer muchas cosas estos días.
No quiero que me sigan.
Dices que estoy en deuda.
Yo no lo veo así, pero si te encuentro una chica...
y te enseño, ¿estamos en paz?
Bien, déjame ver.
Habrá que hacer lo que se pueda.
Primero, ponte bien el gorro.
Muéstrame un ejemplo de tu técnica.
Tú eres tú. Yo una chica que va por la calle.
Liga conmigo.
Soy una chica. Voy por la calle, vamos.
Disculpe, señorita. ¿Sería posible...?
No. No.
Debes ponerle más:
Brooklyn, cuando vas de caza, lo importante es cómo te sientes.
Si te sientes como un ratón, buscarás queso...
y es lo que tendrás. Si te sientes como un lobo...
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