Les 187 premières lignes.
Revelaciones
Muy bien, se acabó.
¿Estás bien, Reiji?
Sí…
Fue un buen combate.
Has mejorado mucho,
Shinji.
¡Muchísimas gracias, padre!
Todo se lo debo a su ayuda
y al excelente rival que tengo a mi derecha.
Bien dicho.
24 unidades
Curitas
Protege cicatrices
Suave con la piel
Cinta no tejida
Gasas de dos tamaños
Puede que esa también deje cicatriz.
Lo siento, Reiji. Es que me dejo llevar por el ardor del momento.
No es para tanto.
Como heredero de la familia, tienes que ser fuerte, Shinji.
Si puedo ser tu peldaño al éxito, lo seré con gusto.
¡Oye, no digas tonterías!
¡No eres ningún peldaño!
Aunque llegue a liderar la familia, siempre seremos hermanos.
Y si meto la pata, espero que me cubras, ¿eh?
¿Qué…?
¡No pongas esa cara!
Cuento contigo,
Reiji.
Sí.
Así es como solíamos ser.
Al crecer como mellizos, el mundo que nos rodeaba era el mismo.
Pero al final me di cuenta. De alguna manera…
Shinji me superaba en todo.
Siempre me llevaba un paso de ventaja.
Yo lo admiraba, y por eso seguí sus mismos pasos.
Al final, no solo dejé de intentar vencerlo, sino que dejé de mejorar.
Pensé que estaba destinado a vivir a su sombra.
Y a mí me parecía bien.
Esta noche empieza el Rito de la Hoja.
Supongo que estás listo…
Shinji.
Sí, padre.
El Rito de la Hoja es la prueba final de la esgrima del estilo Kirihara.
El ritual también te define como nuevo cabeza de familia.
El bosque detrás de la casa esconde una cueva, el Hueco del Viento.
En lo más recóndito de la cueva se encuentra
la espada que los Kirihara han protegido durante generaciones.
La espada demoníaca…
Yamakaze.
Hace mucho tiempo, acabó poseída por un mononoke.
Hay que vencer al mononoke y recuperarla.
Eso es el Rito de la Hoja.
Recuerdo ir a la ceremonia con Shinji de pequeños.
No teníamos ni idea de lo que veíamos, pero lo sentíamos.
La malicia y los siniestros poderes del mononoke de su interior
se fortalecen con cada año que pasa.
Debes resistir su maldición.
Sí, eso haré.
Ve con cuidado, hermano.
Déjamelo a mí.
¡Voy a expulsar a ese espíritu y volveré con la espada en un santiamén!
Y ahora…
Shinji Kirihara…
¡se pone en marcha!
Tal y como prometió…
Shinji no tardó mucho.
Pero…
¡Vete, Reiji! ¡No eres rival para…!
¡Padre!
No…
Lo poseyó…
¡A mi hermano!
¡La Yamakaze!
Nuestro padre tenía razón…
Ahora no eres rival para mí.
Por eso…
tienes que hacerte más fuerte, Reiji.
Entrena con todas tus fuerzas.
Para que algún día puedas matarme.
Está llorando…
Pero ¿qué…? ¿Qué estás diciendo?
¿No está poseído?
¡Espera! ¿Adónde vas?
¿Por qué?
¿Por qué me dejas aquí?
¿Por qué, Shinji?
¡Shinji! ¡Shinji!
Es inútil, Reiji.
Aún eres demasiado débil.
Aún te falta mucho para tener alguna posibilidad de matarme.
No es más que un producto de mi imaginación.
Enfrentarme a esta ilusión no me ayudará a entender a mi hermano.
Ha sido todo un misterio desde que se fue.
Por eso…
¡debo llegar hasta el final y verlo con mis propios ojos!
Además…
Siempre seremos hermanos.
Se lo prometí.
Y si meto la pata, espero que me cubras, ¿eh?
Cuento contigo, Reiji.
Aunque no sé mucho sobre alucinaciones,
diría que fue un sueño que nunca olvidaré.
Gracias a ti…
siento que pude abrir los ojos.
¡Ichika!
¡Ichika!
Lo siento.
Se necesita mucho más que una ilusión para vencerme.
Ya no soy una niña.
Ichika también salió.
Y los dos en menos de diez minutos.
¡Espléndido!
¿Estás bien, Ichika?
Por supuesto.
Esto no fue nada.
Veamos…
Ya solo quedan Jiro y Rago.
Espero de verdad que estén bien…
No parece que se les dé muy bien manejar este tipo de situaciones.
Y su situación es, como mínimo, única.
El Loto del Delirio se dedica a resucitar
las inseguridades y los traumas de su víctima.
Pero son dos almas fundidas en una sola.
Quién sabe qué estarán viviendo ahí dentro.
¡Maldición!
¡Además de grande, es rápido!
¿De dónde salió esa cosa?
¿Seguro que quieres saber quién soy?
¿Cómo? ¿También hablas?
Pues escucha y te lo enseñaré.
¿Qué demonios está pasando?
¿Qué ocurre, Fuyo?
Maldita sea.
-¡Ya no controlo el Loto! -¿Cómo?
¿Por qué?
No lo tengo claro, pero diría que es por Rago.
Esto no me gusta.
¿Por qué no?
El Loto del Delirio aspira a destruir a su ocupante
sirviéndose de sus propios recuerdos.
Yo no puedo intervenir ni anularlo.
Tendrán que salir ellos solos…
¡o el Loto los destrozará!
Oye, oye…
¿Qué pasó ahora?
No me digas que ahora estamos en las entrañas de esa cosa.
Oye, Jiro, ¿eso no es…?
Pero ¿qué…?
Oye, eso es…
No hay duda alguna.
¡Esa es la obsidiana de muerte que me aprisionó!
¿Y qué hace eso aquí?
¡Gracias por bendecirnos con otra abundante cosecha!
¡Con su ayuda, pudimos pagar los tributos anuales!
¡Y mi madre se encuentra mucho mejor!
¡Todo gracias a usted, gran Rago!
-¿Eh? -¿Eh?
Cómo molestas.
Cada día con lo mismo. ¿Nunca te aburres?
¿Eh, Jirobei?
¡Oh, gran Rago!
¡Cuánto tiempo sin verlo!
Qué día más maravilloso.
Déjate de reverencias.
Además, yo no tuve nada que ver con eso.
Tuviste buenas cosechas porque hizo buen tiempo.
Y, para empezar, tu madre no estaba tan enferma.
¡No, no, no lo entiende!
En otros pueblos, los oni y los mononoke han estado
matando a inocentes y arrasando los campos.
Pero ninguno viene a nuestro pueblo porque usted vela por nosotros.
Bah, yo no velo por nadie.
Simplemente me gusta este lugar,
y los demás mononoke son demasiado cobardes para acercarse.
No hay más razón que esa.
¡Con eso nos basta!
¡El simple hecho de que esté aquí es nuestra salvación!
¡Cuánto me alegro de que sea nuestra deidad local, gran Rago!
Bueno, mejor vuelvo al trabajo.
¡Aquí tiene! ¡Espero que le guste!
¡Nos vemos mañana!
¡No vuelvas!
Oye…
¿No me digas que esto es…?
Exacto.
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