ആദ്യത്തെ 200 വരികൾ.
Pase lo que pase, seguiremos adelante.
Queen tiene ese instinto de supervivencia.
Si yo me fuera de repente,
me sustituirían y punto.
Aunque no es fácil, ¿eh?
Sustituirle a él
probablemente sea de las cosas más difíciles del mundo.
Vamos apagando luces.
Bueno, ¡vamos allá!
A disfrutar.
Dos para Andy. Músicos en camino.
Atención, músicos en camino.
Sí, dimos con Adam Lambert de casualidad.
Volvemos a tocar en los estadios de antes,
ahora junto a alguien que actúa como foco, como canal.
Que encontraran la manera de seguir sin Freddie
parecía un reto sobrehumano,
pero lo consiguieron y es tan impresionante como siempre.
Hemos rodado una película sobre un hombre gay,
un inmigrante,
que vivió su vida sin complejos.
Ojalá hubiera más historias así.
Su música es tan increíblemente majestuosa
que te llega a lo más profundo
y para cada persona tiene un significado único y diferente.
No existe otro grupo igual. Son la banda sonora de mi vida.
Siguen siendo un grupo clave a día de hoy.
Para mí son el mejor grupo de rock de siempre.
No conozco otro mejor.
Son de los mejores grupos del mundo.
Queen tocó más palos que nadie.
Es así.
Tocaban hard rock.
Metían partes raras rollo ópera.
Cantaban góspel.
Hacían canciones estilo disco funk.
En los 80, Queen era lo más de lo más.
La clave fue "Another one bites the dust", su gran éxito en EE. UU.
En directo, eran insuperables.
La prueba fue el Live Aid.
El mundo se detuvo para ver el Live Aid.
Nadie se movió.
Fue el mayor evento cultural de los 80.
No hay mucha gente que sepa tocar
ante un público de miles de millones de personas.
Aquel día en Wembley,
en el 85,
el mundo fue testigo de lo que eran capaces de hacer juntos.
Nunca se oía a nadie decir:
"Sería genial que Queen tocara en una sala".
¡No!
En un sitio así, no se percibiría esa sensación de conjunto
y esa fuerza tan potente que desprendían.
No olvidemos un detalle de Queen:
golpeaban fuerte y lo daban todo en cada concierto.
Ese fue uno de los mejores espectáculos de todos los tiempos, creo yo.
Fue absolutamente increíble.
Dieron un repaso a todos.
A Led Zeppelin,
a Phil Collins...
Un beso, Phil.
Le dieron un repaso a The Who. Y me encantan.
Superaron a todos.
Aquello fue una muestra impresionante
del liderazgo que un vocalista puede ejercer sobre el público.
Son un grupo cojonudo.
Punto.
- ¡Eso es! - ¡Eso es!
Después del Live Aid, ya sí que eran imparables.
El mundo era suyo y podrían haber hecho lo que quisieran
si no hubiera coincidido con la enfermedad de Fred.
Freddie Mercury murió anoche de sida.
Sus amigos y seguidores han rendido homenaje a su talento y valor.
Hizo pública su enfermedad el día antes de morir,
al pedir ayuda a sus fans en la lucha contra la enfermedad.
No puedo ni imaginarme lo mal que tuvo que pasarlo Freddie
en una época en la que tener sida
se veía como algo casi perverso.
Perder a uno de tus héroes, y del calibre de Fred,
te deja destrozado.
Fue verdaderamente desgarrador.
Recuerdo que, cuando Freddie murió, muchos decían:
"No lograréis superar esta tragedia.
Jamás podréis recuperar la magia de antes.
Jamás encontraréis a alguien que pueda liderar un grupo como Queen".
¿Pensar que Queen continuaría sin Freddie Mercury?
"De eso nada, vamos".
Ni lo dudabas. "Eso es impensable".
Y fíjate tú.
FESTIVAL DE LA ISLA DE WIGHT
Todo cambió cuando apareció este chaval,
nuestro "regalo divino", Adam.
No lo pedimos ni lo buscamos.
Ni tampoco teníamos una lista de requisitos.
Simplemente apareció y resulta que hacía de todo.
No me imagino cómo sería pasar por lo que pasaron
al perder a un miembro,
pero su historia tenía que continuar, Queen tenía que continuar,
por Freddie.
El hecho de que Queen esté viviendo este nuevo resurgimiento
gracias a Adam y a la película es...
Es de las mejores segundas partes de la historia.
Cada vez que actúo con estos tíos, tengo que pellizcarme.
"Dios mío, ¿esto es la vida real?
¿O es una fantasía?".
El mayor reto al que me enfrenté
fue el saber que, al cantar estas canciones
en calidad de vocalista principal,
obviamente, se me iba a comparar con Freddie.
Sé lo que algunos estaréis pensando.
Probablemente alguno piense:
"No es Freddie Mercury".
No me digas.
Conocemos su música por las grabaciones. Así me aprendí yo sus canciones.
Freddie era impresionante.
Su voz era una entre un millón, un billón, un trillón.
Solo hubo y habrá,
antes, ahora y siempre,
un único dios del rock: Freddie Mercury.
Me dedico a sustituir a un dios
sin ser él.
Pero siempre he sabido que no soy Freddie.
Gracias por darme esta oportunidad. Gracias.
No queremos suplir a nuestro querido Freddie.
Si lo ves así, mejor no perdamos el tiempo.
No vengas.
En cambio, si solo quieres disfrutar de nuestra música al más alto nivel,
eres más que bienvenido.
Queremos hacer una música viva, arriesgada y abierta al cambio.
Freddie, precisamente,
odiaría que las cosas fueran una copia del pasado.
Existen muchos imitadores de Fred
que se ponen un bigote falso
y su mítica chaqueta amarilla,
y es como:
"Bueno, pues suerte en tu crucero".
Las comparaciones con Freddie son absurdas.
Y el chaval ha tenido que aguantarlas. Qué falta de imaginación, joder.
Vamos a ver, Fred está muerto.
Obviamente no es él.
Si vienes a vernos, no esperes verlo.
Él le da su toque propio y eso es lo mejor de todo.
No son una banda tributo. Son Queen.
Una vez superé el "Dios, ¿me compararán con Freddie?
¿Daré la talla?",
me di cuenta de que es una experiencia única
con la que transmitir su esencia y actuar, simplemente.
Tuvimos tal acogida que yo lo viví como una victoria.
Me la estaba jugando de lleno.
Esto es un regalo.
Podríamos haber desaparecido todos y estar dedicándonos a otra cosa
si no fuera por Adam.
Cuando miro atrás, recuerdo verlo como el final
porque, en parte, lo era.
Estamos aquí hoy
para celebrar la vida, la obra y los sueños
del gran Freddie Mercury.
Le haremos la mejor despedida de la historia.
Durante mucho tiempo,
nos planteamos hacerle un tributo a Freddie.
Y nos llevó un tiempo.
Fue Roger quien movió todo:
"Venga, a ver si viene esta gente".
Este evento es para Freddie,
para vosotros
y para decirle a todo el mundo que el sida nos afecta a todos.
Llamamos a bastantes ídolos nuestros
que nos parecían afines a Freddie.
Acabamos actuando con David Bowie,
Robert Plant...
Me giraba y: "¿Este quién es?".
Y era Tony Iommi, un viejo amigo ya.
En definitiva, los grandes artistas de nuestra era.
Fui el primero en cantar con Queen tras la muerte de Fred.
Salí a un escenario
delante de 80 000 personas y mil millones de telespectadores.
¡Casi nada!
Ni se te ocurre pensar que alguien pueda sustituir a Fred.
Lo único que yo podía hacer era aportar mi granito de rock.
En el homenaje a Freddie Mercury, ni aun siendo 20 artistas
logramos acercarnos a la suela de sus zapatos.
Encontrar a alguien que hiciera todo lo que hacía Freddie
era prácticamente imposible.
Las canciones de Queen son de lo más variopintas.
Es un repertorio muy colorido
y requiere todo tipo de técnicas vocales.
Todo esto te hace ser consciente
del enorme talento que tenía Freddie en muchos sentidos
y de lo complicado que era que otro pudiera tocar tantos palos.
Nadie se consideraba el próximo Freddie Mercury.
No es fácil, colega.
Llegamos hasta el final.
Misión cumplida.
Joe Elliott estaba a mi lado al salir.
Me agarró del brazo y me dijo: "Brian, observa".
Le dije: "Párate y disfruta de esto
porque no volverás a ver algo así en tu vida.
Si este es el final, da gusto".
Por primera vez, miré y pensé:
"Qué pasada, qué derroche de amor dedicado a nuestro amigo".
No comments yet. Be the first to leave one.