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NUEVA YORK
Lottie.
Lottie.
"Querido John:
"Ni siquiera sé si recibes estas cartas.
"Espero que sií.
"No me gusta imaginarte solo en ese sitio.
"Ojalá me dejasen visitarte.
"La vida sigue,
"pero no para mí.
"No sin ti.
"Los días son tan largos.
"Aún no he visto a la hermana Harriet,
“pero el Sr. Cleary dice que parece sobrellevarlo.
"No sé cuándo es el juicio.
"La semana que viene empezarán las obras del nuevo hospital.
"Por eso el Sr. Barrow merodea como un buitre.
"El otro día asistí en una operación de placenta previa con Bertie y el Dr. Edwards.
"No es fácil tratar con Bertie.
"Sigue enfadado.
"Han retirado la suspensión al Dr. Gallinger, pero él aún no ha vuelto al trabajo.
“Eso es todo por ahora.
"Por favor, escríbeme si puedes.
"Te echo muchísimo de menos
"y necesito saber cómo estás.
"Quisiera poder verte, mi amor.
"Tuya, Lucy."
Si usted quiere, podría tatuarle los labios
para que parezcan más gruesos.
Solo le cobraría cuatro viales.
No, gracias.
¡Pues dos!
-¿Sra. Showalter? -¡Por fin llega!
-¿Ha tenido suerte con el alcalde? -No.
Les da más miedo que se propague la noticia que la enfermedad.
¿Algún caso nuevo?
Ninguno en los últimos cinco días. Aquellos primeros fueron los únicos.
-¿Dejan pasar algo de comida? -Nada. No dejan entrar nada.
Intentaré que el Departamento de Sanidad hable con el jefe de Policía.
¡Señorita, que no se acerque!
Ahí dentro están enfermos.
La plaga la transmiten pulgas y roedores.
¿Cree que sus barreras de madera los detendrán?
El Dr. Feng acaba de decirme que no hay nuevos casos.
No es necesaria la cuarentena.
El alcalde Phelan dice que los chinos la tienen, y yo creo al alcalde.
ISLA BLACKWELL CENTRO PENITENCIARIO DE MUJERES
Madre superiora.
Hija mía.
¿Ha venido desde Ohio solo para verme?
Quería hacerlo.
Te he traído algo.
Es lo que me diste en tu tercer año en el convento,
el día del nacimiento de nuestra madre la Virgen.
El día que te comprometiste con Dios.
Siempre la llevo conmigo cuando viajo.
Estaba muy orgullosa de ti, de cuánto habías avanzado
desde que fuiste esa niñita irandesa
a la que su madre abandonó en el tren del oeste.
Ustedes me salvaron la vida.
Tú iluminaste las nuestras.
Valiente, tenaz, enérgica.
Con un corazón enorme.
Perdida y luego encontrada.
¿Es cierto?
Podría decir que Dios envió a un ángel para ordenármelo,
o que hubo algo divino en todo aquello.
Pero no fue así.
Esas mujeres necesitaban ayuda,
y yo las ayudé.
Así que es cierto.
Soy lo que dicen que soy.
Y lo que eres es un demonio en la Tierra.
Una asesina de inocentes.
Me has avergonzado a mí,
a las hermanas que te amaban,
al convento que te salvó,
a las enfermeras que te enseñaron,
a los católicos que te alimentaron
y al Dios que te amó.
Esto es cuanto queda de ti en mi corazón.
Debí dejarte morir.
Se ven algunas estrías de color pajizo.
¿Qué tal la visión periférica?
Con algunos problemas.
Póngase esto sobre el ojo derecho.
¿Cómo ve estos puntos?
Ondulantes por la izquierda.
Algo mejor por la derecha.
¿Algún golpe reciente en ese ojo?
Sí.
Bueno, pues esos golpes... le han desprendido la retina.
Parece haberse separado por completo
de la pared posterior de su ojo izquierdo.
¿Tiene tratamiento?
No hay mucho que pueda recomendarle.
Reposar tumbado unas semanas
podría aliviarlo un poco.
¿Entonces podría curarse solo?
O empecorar. No hay modo de saberlo.
Y cualquier otro golpe podría ser desastroso.
¿Hay algún otro tratamiento?
¿Algo experimental?
No se han probado, y son demasiado arriesgados.
¿Qué tal este, Everett?
Parece tener la forma y color adecuados.
¿Dorothy?
Tienes buen ojo, cariño.
Tiene mucha suerte de tener una hermana con tan buena dentadura.
¿Para cuánto tiempo ha venido desde Filadelfia?
Para el que me necesite.
Dorothy ha sido como una bendición
desde que saqué a Eleanor del infernal manicomio del Dr. Cotton.
Los jueves recibo nuevos lotes de dientes de la morgue.
Si quiere volveré entonces.
No, quiero acabar ya.
Puede ir a 22 kilómetros por hora
y nunca necesita un trago de agua ni un cubo de avena.
La conectas y va sola.
O podría conducirla yo. Quienes me la vendieron me enseñaron.
¿Dice que es legalmente suya?
Tengo un recibo de compra y todo.
¿Y quiere que le pague por conducirla?
Sí. Bastará ponerle "Knickerbocker" en un lado
y la gente enfermará con tal de montarse.
Iría perfecta con el sitio de los barrios altos.
Demostraría a todos que somos modemnos y tal.
¿Y si se queda sin electricidad?
En muchos sitios le cambian la batería de abajo volando.
Atornillan una nueva, y listo.
No más herraduras, ni ensillar,
ni mierda de caballo.
Lo dudo.
Le daré 45 dólares al mes para cubrir el automóvil.
Diez me los devuelve,
y usted paga las reparaciones. Y se encarga de que funcione.
Sr. Barrow, acaba de adquirir la mejor ambulancia
de Nueva York.
Vamos.
Tenemos negocio.
-Está algo oscuro, no veo bien. -Enfermera Baker, luz, por favor.
Retire más, enfermera.
¿Qué ve usted?
El triángulo de Calot.
Salen dos arterias císticas
de la hepática en vez lo normal, una.
Se da en alrededor del 15% de casos.
Enfermera Baker, ¿está preparado nuestro siguiente paciente?
-Sí. -¿Y el de después? ¿El de las amígdalas?
-Lo comprobaré. -Gracias.
Tenemos que separar y ligar ambas arterias.
La inferior está muy poco desarrollada.
Está muy pegada a la hepática.
Hágalo usted.
¿Yo?
Ya ha visto hacerlo.
Ahora hágalo usted.
Visto una vez, hecho una vez.
Y enseñado una vez.
-Dr. Gallinger. -Edwards.
Dígame,
¿cÓóMmO va todo en casa?
Estoy listo para retomar mis funciones.
Ya veo.
Reconozco que convendría contar con un tercer par de manos experimentadas
para compensar las bajas. Pero se lo advierto:
si vuelve,
vuelve como mi subordinado.
Con todo el respeto y consideración que ello implica.
Creo que regresaré cuando lo haga el jefe de cirugía.
Ahora soy el jefe en funciones,
y espero serlo permanentemente.
¿Cree que el hospital lo permitirá?
Es usted tan memo como piensa que yo le creo.
Adelante.
Enfermera Elkins.
Echo de menos que me llame Lucy.
Es su título en esta institución.
Una mujer como usted debería alegrarse de recibir
cualquier muestra de respeto a estas alturas.
No tiene por qué ser desagradable.
Usted no es así.
¿Qué desea?
Es solo que mañana es su cumpleaños.
Me gusta dar mis regalos con antelación.
Así los días especiales resultan más largos, al empezar un día antes.
¿No va a abrirlo?
Es un Caduceo.
Oro auténtico.
Le habrá costado mucho.
Quería hacerlo.
No puedo aceptarlo.
He hecho lo que he podido en varios frentes.
La ceremonia por el nuevo hospital sigue programada,
y seguro que atrae a benefactores.
Aprobaron ustedes los planos arquitectónicos,
y me he propuesto contar con los mejores contratistas de Nueva York.
Negociamos con cada uno de ellos.
No se derrochará
ni un centavo de su dinero
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