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APOLO 23 24 DE AGOSTO DE 1974
Señores, espero no importunar.
Fijaos, chicos.
Gene Kranz, el nuevo director del Centro Espacial Johnson,
se digna a visitar a sus trabajadores.
He pensado: "Qué demonios, me paso y así me despido".
Además, quería felicitarte en persona por conseguir tu propio mando, Mike.
- Te lo has ganado. - Te lo agradezco, Gene.
Oye, una cosa, tú dile a Neil que aseguro que vamos a aterrizar mejor
que él y Buzz.
Creo que todos han aterrizado mejor que él y Buzz.
Señores, buena suerte.
Houston, aquí Control de Lanzamiento de Cabo Kennedy.
Nos acercamos a T menos una hora diez minutos y habrá parada.
Parada programada por traspaso.
Recibido, Kennedy. Parada en una hora y diez minutos por traspaso.
- CAPCOM, ¿los astronautas están en línea? - Están en línea, Deke.
Base Jamestown, aquí Houston. Os ponemos en pantalla. ¿Nos recibís?
Cambio.
Houston, aquí base Jamestown. Os recibimos.
No empecéis las celebraciones sin nosotros.
De ningún modo, Ed.
El administrador Weisner va a dar el discurso ahora.
¿Harry da el discurso?
Esto va a durar horas.
Seré breve, Gordo.
Sé que te distraes con facilidad.
Hoy es un gran día.
Un día importante para el país.
Un día que algunos dijeron que no llegaría.
Y también es un gran día para la NASA.
Sería apropiado reconocerlo como un día importante
en los anales de nuestro programa.
Porque hoy, una mujer se convierte en directora de vuelo por primera vez.
Se ha ganado su puesto en esta mesa
gracias a su dedicación y su compromiso con la excelencia de este programa,
por su gran conocimiento técnico y profesional,
pero sobre todo, por el liderazgo que ha demostrado
durante el establecimiento de la base Jamestown.
Su capacidad es incuestionable.
Su carácter y su integridad son de primer nivel.
Así pues, damas y caballeros, en nombre del presidente Kennedy,
es un honor y un privilegio presentarles a la nueva directora de vuelo
para el lanzamiento del Apolo 23:
Irene Hendricks.
Gracias.
Gracias, gracias. Gracias a todos.
Sé que esto sería imposible sin el trabajo de todos.
Y es un orgullo liderar a estos profesionales excepcionales.
Ahora vamos a trabajar.
Tenemos una misión.
Actualizaciones de la trayectoria ascendente.
Vamos.
Irene, ahora que estás al mando, queremos hablar de algunas cosas contigo.
¿Como la ducha?
Y la comida.
Y las perforadoras de hielo defectuosas.
Y la comida. Y unas cinco mil cosas más
que pasaremos encantados al Apolo 23 cuando llegue la semana que viene.
Muy bien, chicos. Mensaje recibido.
Y estaré encantada de solucionarlo todo
cuando el pájaro esté de camino hacia la Luna.
Ese pájaro debería haber llegado hace dos semanas.
Primer día y ya vamos mal, Irene.
Archivo tu queja en el contenedor apropiado, Gordo.
- Charlie, corta la conexión, ¿vale? - Sí, señora.
Abandonamos ahora la cobertura del Apolo 23
durante la parada para continuar con el reportaje especial.
Estamos en los últimos minutos ya de la votación para ratificar
la Enmienda sobre la Igualdad de Derechos en el senado estatal de Illinois,
y el recuento está muy igualado.
El presidente Ted Kennedy consideró prioritaria la aprobación
de la enmienda en su discurso inaugural y los dos últimos años
han sido un hervidero de actividad,
durante los cuales su administración ha ejercido una gran presión
en los parlamentos de todo el país.
Hasta este momento, 36 estados han ratificado la enmienda,
quedándose pues a un solo estado.
Sus partidarios habían dado por perdido el estado de Illinois,
hasta que el gobernador republicano Ogilvie,
en un sorprendente giro,
sumó su apoyo a la enmienda a principios de año,
lo que políticamente supuso "Un momento".
Me comentan que llegan los resultados finales.
Y han votado
que sí.
Tenemos un propulsor roto.
Lo podemos sustituir en unos minutos
y luego despejar la torre.
No tengo nada que hacer.
Qué preciosidad de máquina.
Tengo los nombres de la tripulación principal del Apolo 24.
¿Por qué sospecho que hay una razón por la que me tienes en vilo?
No sé de qué me estás hablando.
Los astronautas son,
por orden de veteranía,
Ellen Waverly, comandante de misión,
Harrison Liu
y...
...Deke Slayton.
¿Qué?
Por favor, Deke. Pero ¿qué haces?
Mi autorización médica para volar, satisfactoria a todos los efectos.
Tienes el corazón tocado desde el Mercury, todo el mundo lo sabe.
Y ese problema ha sido oficialmente retirado como riesgo en vuelo
por el equipo médico, como da fe el documento que tienes en tus manos.
Al presidente no le va a gustar.
Creerá que es alguna artimaña publicitaria.
Puede hablarlo con el médico de vuelo si no le gusta.
Y, como jefe de la Oficina de Astronautas, asigno a Deke Slayton
a la tripulación principal del Apolo 24.
Que yo sepa, tengo la última palabra.
Madre mía.
Sé que no debe de ser fácil oír algo así.
A ver, es que es un comportamiento del todo inaceptable.
Le aseguro que castigaremos a los dos con severidad.
A mí no me preocupa tanto el castigo en sí.
Quiero llegar a la raíz emocional
de este tipo de comportamiento antisocial.
¿Antisocial?
Bueno, no son psicópatas.
Han hecho estallar unos retretes con unos petardos.
Es una broma y los castigaremos por eso.
Tenemos que investigar si hay problemas en casa detrás de todo esto.
Y querría incorporar a la Sra. Stevens a las charlas,
ya que su hijo también está involucrado.
Pues la señora Stevens no puede acudir debido a las exigencias de su trabajo.
Ya, es astronauta. Soy consciente de ello.
Igual que su marido y que mi marido.
Están en la Luna en estos momentos.
Soy consciente, Sra. Baldwin.
No me puedo imaginar el estrés y la presión que provoca en sus familias.
Lo llevamos bien.
Gracias por hacérmelo saber.
Le aseguro que me encargaré personalmente.
- Bueno... - Gracias.
Gracias por su tiempo, Sra. Baldwin.
No quiero oír ni una palabra hasta que lleguemos a casa.
Y ya hablaremos de las consecuencias por destrozar bienes de la escuela.
- Vámonos. - Sí, señora.
Sí, señora.
Ojalá viera la cara de mi padre.
En Acción de Gracias discutimos sobre si la Enmienda significaba
usar los mismos baños.
Estarían más limpios.
John Stennis se opondrá al tema de las mujeres
en la guerra en el Comité de las Fuerzas Armadas.
Será demócrata, pero es de Misisipi.
Misisipi, California, da igual.
Ni de coña los estadounidenses verán a sus hijas
marcharse a la guerra, creedme.
Uy, también decía lo mismo sobre las mujeres en el espacio.
Es solo cuestión de tiempo.
Es la Enmienda sobre la Igualdad de Derechos,
no sobre los Derechos de los Gais.
Podéis ser lo cínicos que queráis, pero los aires de cambio ya soplan.
Cambio de propulsor y prueba completados.
Cerramos y desalojamos la torre.
Haré las comprobaciones en el CCL.
Tengo hambre.
¿Aún tienen esas hamburguesas con queso de dos pisos...?
Vuelo, ¿hay actualización sobre el viento?
Sí, directora. Tengo los datos del globo del Cabo. Estamos en los parámetros.
Atenta a los datos.
En el último vuelo casi sobrepasamos los límites.
Madre mía.
No estoy seguro. Ahora también lo veo.
Cerrad las puertas.
DE VUELTA EN CASA
PARA TODA LA HUMANIDAD
Ya han pasado 60 días
desde la estremecedora explosión del Apolo 23
en la plataforma de lanzamiento de Cabo Kennedy.
Las trágicas muertes de 12 miembros de la tripulación
que estaban en la torre cuando explotó,
incluido Gene Kranz, el nuevo director del Centro Espacial Johnson,
planean sobre el mal ambiente que respiran el programa entero y el país.
Los tres astronautas,
rescatados del lugar de la explosión
a través de la torre de escape de emergencia,
se siguen recuperando hoy de las heridas sufridas
al aterrizar el módulo en la playa en vez de en el mar.
Mientras tanto, los tres astronautas que siguen en la base Jamestown
continúan con sus experimentos y con el mantenimiento
en el primer entorno habitado en la Luna.
Los astronautas Baldwin, Stevens y Poole siguen recibiendo provisiones,
gracias a unos cohetes Titán no tripulados
mientras la NASA investiga las causas de la explosión del Saturno V.
No pueden recibir relevos hasta que la Comisión certifique
que la flota de cohetes Saturno puede volver a volar.
El FBI está muy preocupado por la posibilidad
de que operativos del KGB hayan saboteado el Apolo 23,
retrasando así el trabajo en la base Jamestown.
A tal fin, nos gustaría interrogar al personal en el Centro Espacial
y en las instalaciones de la NASA en Cabo Kennedy,
en el LPR y por todo el país.
- Lo entiendo. - Yo no.
Con todo el respeto, ¿por qué el FBI se mete en esa ratonera?
Conocemos la causa y no fue ningún agente secreto ruso.
Creen que conocen la causa.
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