The Overcoat

The Overcoat (Il cappotto)

Download Spanish Subtitle

Release info

The Overcoat (Il Cappotto)
A Commentary by dicdoc

Tags

other
Published on: 2014-01-20
Downloads: 19
Hearing Impaired: Yes

Spanish subtitle preview

The first 200 lines.

EL ABRIGO de Alberto Lattuada

La restauración de esta película ha sido realizada por

el Museo Nacional del Cine de Turín.

Los acontecimientos descritos en esta película

están inspirados en el cuento de Nicolás Gógol

y no hacen referencia a hechos o personajes

de nuestro tiempo.

Buenos días.

¡Qué frío! El año pasado no fue así.

Las noticias dicen que empeorará.

Señor Buretti, sobre los trámites de mi pensión...

Lo sé, pero no podemos hacer nada.

¿Cómo se lo tendré que de decir?

Se lo tiene que decir a De Carmine.

Pero si no lo conozco.

Está en lo oficina. ¿No ve aquí?

Espérelo.

Este es el abrigo del que pasó antes.

¡Qué vulgar!

Trabaja así Carmine, que te hace bien.

Me pondré en forma.

Buenos días.

La respiración es la base de la gimnasia.

Papelería.

Ponlas aquí, aquí.

Finalmente llegaron.

Los lápices aquí.

Denme una goma al menos.

Buenos días excelencia.

- Adiós tesoro. - Adiós papá.

Vengo a buscarte al mediodía.

Buenos días, señor General.

Buenos días, señor alcalde.

- Buenos días, señor alcalde. - Buenos días.

Buenos días, señor alcalde.

Acompáñame a visitar las oficinas.

Viene... El señor alcalde.

Tengo pensado un plan preciso...

arcos, fuegos, música,...

fuentes luminosas, fuegos artificiales. Lo nunca visto.

Lo tengo todo aquí.

En 20 días no quiero ver ningún postulante.

Tenemos otras cosas en qué pensar.

¡El señor alcalde!

Quiero decir dos palabras.

Solamente dos palabras, que pienso que es más que suficiente.

Veamos...

Veamos qué saben hacer mis hombres.

¿Qué día es hoy?

Disculpe, señor alcalde.

A sus órdenes.

Bien.

Muy bien.

Gracias, señor alcalde.

- ¿Las hizo usted todas? - Sí, señor alcalde...

Las ves así, pero son difíciles de redondear...

Porque está la pata que es... un poco difícil.

Lo sé.

La escritura gótica es difícil.

Bien, muy bien.

Señores, los felicito por el trabajo.

Quería decirles...

Quería decirles que no estoy satisfecho con la marcha de esta oficina.

Se tiene que hacer más y mejor.

Y en especial ahora...

que estamos a la espera de un acontecimiento...

de un evento de importancia singular,...

el cual será comunicado en su momento.

Tengan un buen día.

Aquí parece que se juega.

- Señor alcalde, lo hemos logrado. - ¿De verdad?

Ha salido un nuevo fragmento de mármol veteado.

- ¡No existen dudas! - ¡Qué bien!

Notario, fotógrafo...

Hagamos el acta en el lugar. Llame al canciller.

Ha muerto.

- ¿Muerto? - Muerto, muerto.

Sustitúyalo por hoy. Y avise a los demás.

Muy bien profesor, muy bien.

Usted, De Carmine.

Prepárese y venga inmediatamente abajo.

Traiga para escribir...

papel, pluma, tinta y una mesita.

- Sí, señor. - Rápido.

Carmine, cuidado con las comas.

Sí, gracias.

¿No es él?

- Oiga, señor De Carmine... - ¿A mí?

Sígame, sígame. Rápido.

Tengo que irme.

- Le esperamos aquí entonces. - Disculpe.

Y como ve, querido profesor, su sueño,...

mejor dicho, nuestro sueño...

está por volverse realidad.

¿Contento?

- ¿Y usted escribe? - Sí, señor.

Hoy hace un poco de frío.

Frío nórdico, querido profesor, frío sano que despeja la mente.

Y ahora querido profesor, dos palabras...

para ilustrar a mis colaboradores su eminente descubrimiento.

Aquí está.

El punto donde nos encontramos es exactamente el centro de la ciudad.

Con todas sus grandiosas construcciones y sus templos.

Al sur, el foro.

Digamos, que vendría a ser el Palacio de Justicia.

Urbis forum.

Resumiendo, todos los grandes edificios destinados a la vida pública.

¿Entienden? Toda una ciudad.

Y después dicen que la civilización antigua nunca pasó por estos lugares.

2000 años antes de Cristo.

- Hace 2000 años, señor alcalde. - Da igual.

Todo esto se ha podido reconstruir gracias al descubrimiento...

de los fragmentos que han observado aquí.

Señores, un minuto de meditación.

No. Basta medio.

Pase el fragmento.

Mire, mire esto.

Es realmente estupendo.

Muy interesante.

¿Verdad, no?

Aquí tiene.

¡Pero qué diablos me ha hecho!

- ¿Y usted por qué no escribe? - Sí, señor alcalde.

Un fragmento tan importante.

- Bestia. - Sí, señor.

Para la llegada de su excelencia todo debe estar hecho.

- Solo tenemos 7 trabajadores. - Tendrán 70, 700...

¿700?

¿No le parece demasiado?

Sabe, podría suceder que no aparezca nada.

¡Cómo que nada!

Bueno, esta es una zona sedimentaria.

Ya está decidido.

Estamos en guerra y se necesita hablar.

A partir de ahora tendremos nuestra licencia de nobleza.

En vano los historiadores sectarios y calculadores...

nos la quisieron denegar.

La base del obelisco protegerá los restos de la ciudad antigua.

La amplia exedra marmórea impedirá...

el desagradable espectáculo de las casas populares.

Y una vasta zona arbórea...

hará de marco.

Este es el plan que hemos perfeccionado en secreto.

Y que yo invito a discutir y a aprobar hoy mismo.

Se necesita quemar etapas para la llegada de "su excelencia".

- ¿Se aprueba? - Sí, señor.

Haga constancia del aprobado.

¿Qué, cómo?

- Aprobado. ¿No lo ha oído? - ¿Esa cosa?

Escriba.

Y ahora, la segunda parte.

Vayan a sus lugares, señores.

Comenzaremos con las obras apenas su excelencia dé el buen visto oficial.

Señores, se hablará de nosotros en las altas esferas.

Lo puedo garantizar. Tomen asiento.

Y ahora hablemos rápidamente del problema presupuestario.

Disculpe, antes que...

Espere su turno, distinguido Doctor.

No podemos hablar todos al mismo tiempo.

A ojo de buen cubero, haciendo cálculos aproximados...

la cifra global está en torno a...

175 millones.

175 millones.

Levántese.

¿Ha dicho millones?

Son 175. ¿Es que no ha oído?

Es que son muchos.

La palabra al contable.

Para mí, la cifra no es en lo absoluto irracional.

Ya que, con respecto a las posibilidades del presupuesto...

Hay que ser inflexible contra los gastos innecesarios...

Ante todo controlar.

Y segundo, incrementar las entradas con impuestos.

Ya está hecho.

Ya mandamos todas las cuotas de los nuevos impuestos, como usted planeó.

Bien.

Y además están las multas.

Exacto.

Coronel, hemos prohibido una serie de cosas.

¿Qué hacen sus hombres? ¿Duermen?

- No, señor General. - Entonces, coincidimos.

- ¿Usted está escribiendo? - Sí, señor.

- A usted la palabra, Doctor. - Bueno...

Antes de proseguir con esta interesante discusión de arte...

Quisiera informarles que en el sector sanitario...

No se registran novedades de leve importancia.

Bien, celebro sus declaraciones.

Con esto digo que en el Hospital Civil...

todavía se espera por que se devuelvan las mantas que fueron...

retiradas...

para donar a los pobres durante la visita de la excelencia anterior.

Un gran ejemplo de solidaridad humana...

pero este asunto no está en el orden del día.

- ¿Usted está escribiendo? - Sí, señor.

¡Hace mal! Dije que no está en del orden del día.

No, señor.

Existe también el problema de las cloacas de los barrios populares...

justo al lado de esa cosa.

Tengo que llamarlo al orden del día.

El asunto de los barrios populares lo analizaremos en otro momento.

The Overcoat subtitles in other languages

Comments

No comments yet. Be the first to leave one.

Keep it about this subtitle — sync, quality, typos.500 characters left