The first 200 lines.
El Mar
Esta obsesión por la sangre de Cristo...
por la pasión, por Satanás,
se habla velozmente, como si me encendiera...
Estar vivo, y mirar como si fuera un enterrado.
Empezó aquel año, el mes de Agosto.
María ven.
¿Qué pasa?
Coge un poco de ropa, la maleta pequeña, sólo la pequeña...
por si tenemos que huir a casa de tu padre.
No tiembles. ¿Por qué tiemblas?
Han encontrado a Mateu Anglada muerto encima de una peña con dos golpes en la cabeza y uno en la cara.
Hey, ¡fuera de aquí!
Pau.
Han matado a mi padre.
Hey, Pau, Pau...
El Ramallo dice que ha sido el padre de Julià Ballester quien lo ha matado.
Que el padre de Julià ha matado otros hombres..
¿Como lo puede saber? Eso es imposible.
¿No? Venid conmigo, lo vereis.
Ramallo.
¿Qué? - Toma.
"Andreu Ramallo."
Lo he grabado yo.
Te encuentras bien.
Ramallo.
¿Y ahora qué quieres? - Venir con vosotros.
¡Tú eres una niña!
Hey Pau. - ¿Qué?
¿Has traído el tabaco?
¿Y el tuyo?. - No he pensado en ello.
Eres un capullo.
Toma.
Debe ser tarde.
Sí.
Venga Tur, fuma. - No me gusta.
Venga, ¡parece que no tengas nada entre las piernas! - ¡Déjame en paz!
¿Dónde estais? - ¡Aquí!
No os puedo ver.
¿Dónde estabas? - Haciendo un pis.
¿Estás enfadado? - No.
Venga Manuel.
"¿Monga?" - "Monga."
Hey, callaos, callaos.
Llevadlos a la esquina. - ¡Míralo!
¡Es el padre de Julià Ballester!
Vámonos.
Hey, Tur. ¡Ven!
Sube.
Reza, reza, hijo de puta.
Ahora volverán a matar a mi padre.
¿Listos? Venga, vamos.
¿Dónde vas?
Va a ver, el hijo puta del Julià Ballester ese.
¿Para qué quieres el aceite de motor? Te juro que se lo haré beber.
¿Qué buscas? - El escudo de artillería.
¿Y esto? - ¡No la toques, es de mi padre!
Hey, Ramallo.
Ya lo tenemos.
Aquí.
Que tambien se cague en sus calzonzillos.
¡Hey! ¡Julià!
¿Manuel?
¿Qué haceis aquí? ¿Qué quereis?
¿Dónde estaba ayer tu padre, maricón?
Y a ti que más te da. Preocupate del tuyo, que por alguna cosa lo mataron
¡Te mataré como a un perro!
¿Tú? Venga, vamos.
¡Así las tienes, como las gallinas!
¡Ramallo! Trae el embudo.
¡Bébete esto! - ¡Y una mierda!
¡Bébetelo todo! - ¡De un trago!
Te lo bebes tú. ¡Y la borracha de tu madre!
Vas a reventar de rabia como los perros.
Porque anoche vi a tu padre que mataba a 5 hombres.¡Cinco!
¡Vete Francisca! - ¡Qué haceis?
Te he dicho que te vayas. - No quiero.
Dejadme.
Así empezamos a vivir, Señor...
Ésta fue nuestra primera tierra...
las primeras raíces, la conciencia primera.
Recordad, Señor, vuestra justicia.
Recordad, que hemos sido criaturas de la guerra.
Que un dia, el tiempo, nosotros no, nos volvió a unir.
Buenos días. - Buenos días.
Usted es de Caubet? - Sí.
Soy Andreu Ramallo. ¿y Usted?
Yo soy Alcàntara. Venga, sube.
¿Ya has hecho el servicio? - ¿Qué?
Lo digo por la maleta. Todos los soldados tienen una maleta de madera.
No, aún no han llamado a los de mi quinta.
¿Ostia, Un Lucky! Me fumaría uno yo ahora.
¿No te está bueno? - Como follar, dicen.
¡Putas! ¡Qué tatuaje!
Llevo por todas partes. Me los hago yo mismo.
Mira, allí es Caubet.
Joder, vaya hotel.
Buenos días tenga.
¡Alcàntara, ya has llegado! - ¿Qué no lo ves?.
Debería ayudarme con el pescado, ya debe apestar con esta calor.
Acompaña al nuevo a su habitación y vuelve enseguida.
Ya se nota que eres nuevo. ¿Cómo estas?
Bien.
Venga, vamos. y tu ¡abróchate!
Un poco mayorcita,pero vaya, tiene un buen par de tetas bien puestas.
No te creas, le cuelgan un poco.
Qué, ¿ya te la has tirado?
Alguna vez, es mi mujer.
¡Putas! Perdonadme.
No pasa nada. Pero ni mirarla . ¿Entendido?
Chicos, éste es Ramallo.
Dormirá en la cama de Justo Pastor.
Bueno, ya os presentareis.
Y tú Galindo, ya le explicarás cómo va todo
Yo me voy, que me esperan
¿Cómo va? - Hola.
¿De qué te ríes tú? - Que tienes la bragueta abierta.
¡Putas! ¿Cuál es mi cama?
Ésta es tu cama.
Y esta taquilla es la tuya.
¿Y estas cosas? - Éstas, son de Justo, de antes.
Ahora tiene una habitación para él solo. - Joder, ¡qué suerte tiene!
No te creas. Lo han llevado a la 13.
Solo nos llevan ahí cuando estamos muy enfermos.
¿Cuántos años tienes? - Veinte, ¿y tú?
Dieciseis, soy el más pequeño pero el más veterano, ya hace 2 años que estoy aquí.
¿Ya tienes pelo en el pecho?
Un poco. - A mí me saldrán pronto.
Entonces, lo tendremos que celebrar.
No toques.
¿Que vienes de ciudad? - ¿Yo de ciudad? No, Somos de Argelús. ¿Argelús?
Hey Manuel, aquí hay uno de Argelús.
¿Quién es? - Un tal Ramallo.
¡Tur! ¿Manuel Tur?!
No te hacía por aquí.
Desde lo de tu padre no había sabido nada más de tí.
Hace más de un año que estoy aquí.
¿Y tú? - ¿Yo? He venido a cambiar de aires.
Y después de andar mucho rato poco a poco, con su culo detras...
que ya no sabia como ponerme de lo caliente que estaba.
Llegamos a los gallineros.
y al abrir la puerta nos embistió una peste.
Que Magdalena, creo que se llamaba Magdalena, no quería entrar.
La convencí de un empujón.
Se sentó sobre un banco de piedra dentro de la barraca, donde ponían las gallinas
Se quedó con las piernas abiertas y enseñando un poco las tetas.
Hey Galindo, no te animes.
Yo llevaba una margarita grande de ésas que hay entre la higueras de moro.
Se la dí.
Le pedí que me enseñara sus piernas.
Y ella se levantó la falda hasta el ombligo.
En un momento me la sacó.
Y al ver lo que tengo, que no es por nada, pero da gusto ver.
Se tiró al suelo espatarrada, y en nada se quedó desnuda.
¿Dónde vas?
No me acordé de tomerme el Dioxan. Buenas noches.
Creo que va a hacerse una paja.
Éste no se ha hecho una paja en su vida. - ¡Si hombre!
Solo hace que rezar. Mira si es raro que lo han puesto en una habitación solo
Hey... escuchad, escuchad.
¿Qué pasa?
Los perros. Mala cosa cuando ladran de noche.
¡Para ya Galindo!
Déjame. No puedo hacer menos ruido.
Para ya te he dicho. - Tengo miedo.
Es la única manera de hacerla pasar.
Yo si fuera tú no saldria.
Francisca.
¿Te puedo ayudar?
No puedes estar aquí.
¿Te lo ha dicho Tur que había llegado? - No.
Lo he visto en las listas de hoy.
¿Se está muriendo?
Sí.
No me esperaba verte así.
¡Pareces más una carnicera que una monja! - ¡Ramallo!
Ya sabes que siempre he sido igual de burro cuando tengo miedo.
Y ahora tengo miedo.
Me tengo que ir. Y tú tambien.
Me sabe mal que estés aquí.
Pero estoy contenta de verte.
No puedes dormir, ¿Eh? - No.
No tendrías que haber ido a la trece.
Les llevan aposta para que no les veamos.
Les llevan aposta para que no les veamos.
Y hacen bien
Yo siempre doy la vuelta, para no pasar por delante
Para no ver a mi madre.
Con la maleta y su ropa que no pondré nunca más.
No me imaginé nunca que sería de esta manera.
A Justo ya le hicieron un Monaldi de 9 costillas. Y tenía tres cruces rojas.
Y aquí todos sabemos lo que eso significa.
¡No hay derecho a morir así!
La sangre siempre es escandalosa.
Pero te acostumbrarás.
Cuando hace un tiempo que estás aquí verás que siempre es igual.
Cada día lo mismo.
Escucha.
¿Oyes las ruedecitas?
Siempre hacen el mismo camino cuando los sacan de la trece.
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