The first 154 lines.
Año 1897 d. C.
Año 30 de la era Meiji Tokio
Nos encontramos ante una era Meiji
diferente a la que conocemos
En defensa de la occidentalización,
se organizó un exterminio de gran envergadura
contra los seres sobrenaturales, los monstruos y los espectros embaucadores
¡Bravo, mataonis!
Maldita sea… Volvió a ganar.
Lo llamaron
la Gran Purga
¡Acaban de presenciar la función principal de nuestra compañía!
Una exhibición de artes marciales del temible mataonis.
¡Es fascinante! Es tan aterrador que ni siquiera necesita un kanabo.
¡Vamos! ¡Un fuerte aplauso, por favor!
Excelente trabajo.
Muchas gracias, director.
¿Qué era esa cosa?
Un grillo topo espectral.
Quedaron varios rezagados en Chichibu tras la Gran Purga, y fueron una ganga.
Con las autoridades al acecho,
me sorprende que siga consiguiéndolos.
Bueno, tengo mis propios métodos.
Nuestros artistas no serán los mejores,
pero disponemos de más monstruos que nadie más en Tokio.
A juzgar por lo que se dice por ahí,
nuestra obra es la más atractiva del mundo.
Siento no estar a la altura.
Pero ¿qué dices? Tú no eres un artista.
Tú eres uno de nuestros monstruos.
¿Qué demonios haces ahí, monstruo?
¡Deja de dormir y sal al escenario ahora mismo!
A ver si a Enma en el infierno puedo visitar
para sobornarlo y al cielo poder llegar.
¿Que si funcionará? Tal vez no.
Oppekepe, oppekepeppo, peppopo.
Esta historia se desarrolla
en este contexto social
Es lo que se podría llamar
una "farsa"
Mataonis
Episodio 1
Sí, ya les doy la ración de hoy.
¡Hazte a un lado!
¡Yo llegué antes!
¡Oiga, deme esa patata y le pago un sen de más!
Desgraciado, yo tengo más hambre que tú.
¡Nos va a comer!
Aquí tienes. Cortesía de la Marina.
No la vas a encontrar a mejor precio.
Eres afortunado.
Tal vez no sea de mi incumbencia,
pero deberías ir a ver a un médico si tienes dinero para beber.
-¿Y eso por qué? -¿No tienes una enfermedad venérea?
¡Mierda, me quedé dormido!
-¡Es un demonio! -Vamos a acabar con él.
Maldito monstruo. Cómo se resiste el condenado.
¡Mátalo de una vez!
¡Oye, tú!
¿No eres un mataonis?
Encárgate de este monstruo.
Disculpe mi intromisión, pero es tan solo un gato.
-No es ningún monstruo. -¡Embustero!
¡Es la primera vez que veo un gato como ese!
Lo lamento, pero como mataonis que soy, no puedo matar a un gato.
¿Y dices que eres un mataonis? ¡Eres un farsante!
Vámonos. No pierdas el tiempo con gente de su calaña.
Las vueltas que da la vida.
Los adornos están muy bien,
pero apenas hay conocimiento político.
Se desconoce la verdad del universo.
Planten las semillas de la libertad.
¿En qué puedo ayudarte?
No me hace mucha gracia que me persigan.
¿Y esa jaula? ¿Qué haces con ella?
Ya veo, tiene que ser importante.
Qué desperdicio. No era una cerveza barata.
¡Contemplen este par de labios escarlata!
¿Cuál de las dos criaturas acabará devorada?
Ya es suficiente.
Mataonis, disculpa mi rudeza.
Lo hice porque intentaste palpar la jaula.
Sé más cauteloso.
Pero ¿en qué quedamos? ¿Me pides disculpas o me regañas?
¿O acaso…?
Solo puedes matar cuando estás actuando, ¿verdad?
Vaya, parece que me conoces.
¿Quién eres tú?
A decir verdad, me caes en gracia.
Te felicito, mataonis. Le seguiste el ritmo a Shizuku.
Valió la pena venir hasta Tokio para confirmar los rumores.
Me dejaste boquiabierto con este numerito,
pero mejor habla con el director de mi compañía.
Parece que te queda poco tiempo de vida.
¿Qué quieres decir?
Por mucho que sigas con buena racha, pronto morirás.
Lo tuyo no es el teatro.
No es una actuación ni una ilusión, ¿verdad, mataonis?
De hecho, eres mitad oni, mitad humano. Un semioni.
Tengo muy buen ojo con estos asuntos,
por eso lo sé con solo mirarte.
Por tus venas corre la sangre de un oni.
Una criatura capaz de matar a cualquier monstruo conocido, un oni.
Pero claro, eres una curiosa mezcla.
Por cómo te han creado, debe costarte mucho mantener la cordura.
Y más teniendo en cuenta que usas tus poderes a diario en el teatro.
No tardarás en morir consumido por el oni.
¿Quién demonios eres?
¿Cómo es que sabes tanto de mí?
Según lo que me respondas, nos tocará retomar el baile de antes.
No, tranquilízate.
Vine a hacer un trato contigo.
¿Un trato?
No temas. Vale la pena, ya lo verás.
Es un trato con el que ambos salimos ganando.
Pretendo prolongar tu esperanza de vida.
Si me prometes ayudarme a hacer realidad mi deseo,
te devolveré el favor revelándote cómo puedes vivir más.
Quiero que me mates.
Me llamo Aya Rindo.
Esta es Shizuku Hasei, mi criada.
Y yo pensando que me estabas haciendo ventriloquía.
Qué callada eres.
En algún momento la escucharás hablar.
¿Y qué pasa contigo? ¿Eres el Ser Inmortal o qué?
Así es.
¿Y no hay más criaturas como tú?
Así es.
Creía que eran disparates sin sentido.
No es un disparate. Es la verdad.
Además, soy una persona, no una criatura.
Creía que el Ser Inmortal sería un ermitaño decrépito.
Al ser inmortal, no envejezco.
Llevo estancada en los 14 años y tres meses desde hace 947 años.
Es decir, que tienes 900 años y varias décadas.
Eso se remonta al año 950.
Efectivamente.
¿Y cómo es que solo conservas la cabeza?
Hace alrededor de medio año, un idiota me robó el resto del cuerpo.
Tenía entendido que el Ser Inmortal podía regenerar su cuerpo.
¿Cómo es que no puedes volver a la normalidad?
El Ser Inmortal es débil frente a cierta criatura.
¿Un oni?
Vaya, estás bien informado.
Antes de convertirme en artista, trabajaba en asuntos relacionados.
La herida que inflige un oni no se cura de inmediato
y, si te decapitó un oni, lo normal es que hubieras muerto.
Sin embargo…
La respuesta es que nadie es profeta en su tierra, mataonis.
Claro. Ya entiendo.
Los onis pueden anular las habilidades regenerativas.
Pero si es un ser incompleto que posee una mitad de otro ser vivo,
sus poderes se ven reducidos a la mitad.
De ahí que sea posible que una cabeza decapitada hable.
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