The first 200 lines.
Buenos días, queridos.
Soy Alpha uno-nueve y estoy aquí todos los días
para cotillear, acabar con la desinformación,
y, si Dios quiere, ofreceros un bocado de esperanza.
Han pasado 592 días desde el inicio del brote de COVID-19 Delta
y esto es Radio Juicio Final.
Formo parte de la pequeña pero potente red de locutores
de este país desolado, pero hasta ahora invencible.
A nosotros nos han vencido, pero aquí seguimos.
Así que aquí van las noticias.
Me hubiera gustado estar en aquella reunión
en la que los mandamases decidieron que era buena idea
coger a la población sana y confinarla en campos de concentración.
Porque meter a gente en campos de concentración siempre ha ido fenomenal.
En Pensilvania, donde está el último campo de aislamiento,
las frecuencias están saturadas.
Están verificando que una o varias personas infectadas
han entrado en el Campo Bastión.
Han muerto casi las 20 000 personas.
Se rumorea que van a volar la zona usando napalm
y quisiera saber a quién coño se le habrá ocurrido.
No tienes fiebre.
Es imposible.
¿Cuánto queda?
Menos de un día.
Podríamos llegar mañana temprano si continuamos toda la noche.
Sarah, ¿qué haces?
-Necesitamos comida, Guy. -Ya encontraremos algo.
Llevamos desde ayer sin comer, no hemos dormido.
Dormiremos cuando lleguemos a casa de Ben.
¿Crees que Ben seguirá allí?
Cuando murió su padre, se volvió loco y se preparó para lo peor.
Almacenó reservas, reforzó las tierras.
Si no ha enfermado, seguirá allí.
Ven aquí.
-Despacio, hermanita. -Tengo hambre.
Tiene que hidratar.
No, tengo hambre.
¿Me prometes que Ben nos va a acoger?
Era mi mentor en la comisaría.
Uno de los mejores agentes del FBI que he visto, no nos delatará.
-Quizás no, si descubre quién soy. -Tuvimos que huir.
Al menos allí estaríamos huyendo de ese loco.
Lo sé.
Sigo sin saber cómo descubrió lo tuyo.
Fue la enfermera, estoy segura.
Se volvió muy religiosa.
Como una fanática.
Y él era su Dios.
MISIÓN CUMPLIDA. HEMOS VENCIDO A LA COVID-19
¡ACABEMOS CON LA PANDEMIA! PON DE TU PARTE.
¿Ves algo?
Callaos, están escondidos.
Tienen que estar por aquí.
¿Qué hacemos?
¿Cómo nos ha encontrado? Han pasado semanas.
¡Corre!
No la matéis, la necesitamos viva.
-Tienes que irte. -No, ¿y tú qué harás?
-Tengo que protegerte. -No dejaré que mueras.
Sí, Sarah.
Sabías que, tarde o temprano, esto terminaría así.
Dirígete al oeste hasta que salgas a la ruta 21.
Aléjate de las carreteras. No pares hasta llegar a casa de Ben.
¡Corre!
¡Cogedla!
Me dan pena todos aquellos que han intentado huir del Campo Bastión.
Creo que era el último sitio en el que parecía haber civilización,
como si la COVID principal, o como se llame,
no fuera suficientemente mala, seguía mutando y haciéndose más fuerte.
Pero las cosas no se complicaron del todo hasta que el sistema colapsó
por la falta de trabajadores sanitarios, lo que también colapsó las nucleares.
Nos quedamos sin comida, sin suministros,
y entonces surgieron los pandilleros.
Saqueadores al acecho que se adueñan de todo
y llevan a las ciudades al caos absoluto.
Supervivencia salvaje.
Pero tengo una duda:
¿qué hacen los pandilleros cuando terminan de saquear las ciudades?
Se van a los pueblos, al campo, donde la gente guarda suministros.
Y ya sabemos qué significa eso, ¿verdad?
Volvemos al salvaje oeste.
En la categoría de "¿Y ya qué más da?":
dicen que alguien ha logrado sobrevivir en el Campo Bastión.
Como cuando Lázaro echó a andar.
Le ha dado esquinazo a la muerte y se ha largado.
Esto es algo que no habíamos visto hasta ahora.
Entonces, ¿se ha largado a patita?
Pues sí, así es.
Ha matado a dos de los cuidadores
y, como cualquier mesías que se precie, ha juntado a unos cuantos seguidores
y se ha ido de misión.
¿Qué busca? ¿Dónde está?
Ni idea.
Los cerebritos de la Organización Mundial de la Salud
afirman que el 1 % de los infectados podría ser asintomático.
Así que bajad las escotillas, que cunda el pánico,
y no habléis con extraños, ¿vale?
Cuidado con los portadores asintomáticos y los mesías perturbados.
No digo que tengas que matar a todos los desconocidos,
pero quizás tengas que matar a todo el que no conoces.
FALLO ELÉCTRICO INMINENTE
Como os decía, queridos, quedaos quietecitos en casa,
haced recuento de los suministros, sacad brillo a la escopeta, cuidaos.
Y con esto y un bizcocho... Vuelvo mañana.
Tal vez.
¿Cuánto falta?
Estamos cerca.
¿Crees que la chica ha llegado ya?
A pie podría haber atravesado los campos.
Si no está allí, la esperaremos.
Cuando la tengamos, la protegeremos, ¿verdad?
¿Qué pensabas que haríamos?
Vamos a obligarla a reproducirse, me parece un poco cruel.
Es la única esperanza, Owen.
Tenemos que asegurarnos de que la civilización continúa.
-Pero ¿cuántos más estarán siguiéndola? -¡Cállate ya, joder!
Seguimos el plan de Aaron sin preguntar.
Sin dudar.
Vio a la muerte y se rio de ella.
Ya la muerte lo dejó marchar.
Y ahora soy yo el que decide quién vive y quién muere. Yo mismo.
Vencí al virus y todos vosotros seguís vivos gracias a mí.
Os he mantenido a salvo del virus, os he rescatado del vertedero
y os he salvado la vida, le he dado un sentido.
Y os la puedo quitar igual de rápido.
La muerte me mostró el camino,
pero solo aquellos que creen lograrán la recompensa.
Haré que todo vuelva a la normalidad gracias a esta chica.
¿Hay alguien que no se fíe de mí?
Tú mandas.
¿Hay alguien que no se fíe de mí?
Sí, yo mando.
Y ¿por qué?
Porque todo el mundo está buscando a esta chica,
pero solo yo he conseguido encontrarla.
¿Y sabéis por qué?
Porque Él me dice dónde debo ir
y Él me dirá qué debo hacer con ella cuando la encontremos.
Estoy empezando a oír cosas.
Está todo demasiado tranquilo, papá.
Empiezo a perder la cabeza.
Oye, Ben.
Fíjate bien.
Mira lo bonito que es todo esto.
La suerte que tenemos.
Ya.
Bastante pequeño para poder cuidarte bien
y bastante grande para no verte todos los días.
Soy yo el que se supone que debe cuidar de ti.
Le prometí a mamá que te protegería yo a ti, no tú a mí.
Era una broma.
No le hizo mucha gracia que perdieras la granja.
-¿Perderla? -Sí.
No vamos a perder una mierda.
Tú pensión del FBI nos mantendrá a flote hasta que las cosas mejoren.
Ya lo verás.
Las cosas no van a mejorar si sigues gastándote el dinero de esa forma.
Ahora no, Ben, por favor.
Disfruta de la naturaleza.
Diviértete por una vez.
Para ti nunca es buen momento, ¿eh?
Siempre te acabas escapando.
Eh.
Oye.
Despierta.
Ben Grant.
¡Oye!
¿Qué nombre acabas de decir?
Ben Grant.
Guy Hodges.
Joder.
Arriba.
Vamos, primer escalón.
¿Qué tal?
Me llamo Matthew.
¿En qué puedo ayudaros?
Llevamos ya un tiempo viviendo en este trasto
y nos estamos quedando sin suministros.
-¿Hay algún infectado? -No, estamos todos bien.
No puedo ayudaros.
No me queda mucha cosa.
-¿Cómo has dicho que te llamas? -No lo he dicho.
Deberíais seguir. Yo he estado buscando por aquí y no he encontrado nada.
¿Eres el hijo de Heath Grant?
¿Te conozco?
No lo creo, pero no me sorprendería.
¡Quieto!
¿Qué? Vale, tranquilo.
¿Qué queréis?
Como no vamos armados, quizás podrías bajar el rifle para que hablemos.
No.
Sé que es el fin del mundo, pero...
-¿Podrías tener un poco de decoro? -La bajaré cuando la baje ella.
Ah, es mi amiga Marley.
Nos has pillado.
Un poco de seguridad nunca está de más. Está claro que tú también piensas igual.
Como he dicho, la bajaré cuando la baje ella.
Pues no va a poder ser.
Tendremos que apañarnos.
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