The first 200 lines.
Ojos del mundo, enfoquémonos en esta pequeña isla del Caribe.
Fidel Castro
ha traicionado a su propio país.
El peligro se acerca a América.
Y por fin...
¡Viva Cuba libre!
Esta es la historia de un crimen.
La víctima: Fidel Castro, el Presidente de Cuba.
¡Hasta la victoria siempre!
Castro nunca fue asesinado.
Esta vez, sólo se tropezó con un escalón.
Más gente ha intentado matar al líder socialista más famoso
del mundo que a ningún otro hombre que continúe vivo.
Hay gobiernos y gente común que se han empecinado en detener a Castro
por 50 largos años.
Pero el tiempo ya casi se les termina.
638 Formas de Matar a Castro
Los hombres que han intentado matar a Castro...
han pasado décadas acechando desde las sombras.
Ahora se han asomado para revelar sus secretos.
¿Quiénes son estos hombres?
¿Héroes o villanos?
¿Qué les hizo odiar a Castro lo suficiente...
como para quererlo muerto?
En un viaje a Nueva York allá por 1959
hasta los policías lo adoraban.
Y él no sólo repartía cigarros cubanos...
Prometió a su gente salud y educación gratuitas,
y una igualdad soñada.
Cualquiera hubiese pensado que la gente iba a querer imitarlo,
no a querer matarlo.
Hola a todos.
Nos gustaría compartir nuestro recorrido con ustedes...
y esta noche vamos a ir a Cuba.
Cuba se encuentra muy cerca de la costa de la Florida.
Muchos creen que aún hay políticos norteamericanos que piensan que...
tenemos derecho a que Cuba forme parte de nuestros dominios.
Los cubanos deberían hacer lo que queremos que hagan.
Porque si funcionó para Castro...
entonces probablemente funcionaría para nosotros.
Castro es visto como una figura irascible...
que simplemente no podemos manejar,
que nos ha desafiado y que se ha reído de nosotros...
por casi 50 años, y que se ha salido con la suya.
Nadie puede comportarse con una superpotencia de esa manera.
Cuando fidel Castro tomó el poder de Cuba en 1959,
la gente común estaba rebosante de alegría.
Un corrupto régimen había hecho estragos en el país
para beneficio de negociados norteamericanos
y de la élite que estaba en el poder.
Cuando una paloma blanca se posó sobre el hombro de Castro,
parecíó ser como una aprobación divina.
Pero no todos fueron bendecidos.
Casi toda mi familia estaba encantada cuando Castro asumió.
Como la mayoría del pueblo cubano.
Recuerdo que yo todavía no tenía ni diez años
cuando vi un juicio por televisión.
Era uno de los primeros juicios realizados durante la revolución.
Y durante el transcurso del juicio,
mientras iban a procesar a ese hombre, a lo cual le siguió
la ejecución por parte de un escuadrón de fusilamiento,
la cual luego fue televisada,
había vendedores ambulantes caminando por ahí,
entre el público, vendiendo golosinas y gaseosas.
Yo tenía 9 años y me dije: "Uy, esto no está bien".
Como cientos de miles de cubanos de clase media,
la familia de Enrique Encinosa huyó de la revolución castrista
hacia la seguridad que Miami le ofrecía.
Y aún siguen yendo.
Unos 200 niños refugiados llegan cada día,
5 días a la semana.
Llegan con poco más que su ropa.
Venden sus casas, tierras y muebles,
que pasan a pertenecerle al gobierno cubano.
Los exiliados cubanos en Miami son ahora pilares de la sociedad.
Su resentimiento crece con cada año que Castro continúa en el poder.
La mayoría de los exiliados cubanos apoyan cualquier estrategia...
que pueda derrocar a Castro.
Si fuéramos a eliminar a una cabeza de Estado...
que es un dictador que ha estado oprimiendo a su gente,
creo que está totalmente justificado.
Sí, yo por mi parte apoyo a cualquiera que mate a Fidel Castro
porque creo que le haría un favor a la humanidad.
Si tengo la oportunidad de hacerle daño...
de forma violenta, lo haría con gusto. Lo consideraría mi deber.
Los potenciales asesinos de Castro están listos para confesar.
El sospechoso número uno da un paso adelante.
Nombre: Enrique Ovares.
Ocupación: arquitecto.
Motivo: traición.
El amigo de Fidel fue uno de los primeros en tratar de asesinarlo.
Ese soy yo y ese es Fidel.
Y acá... Ese es Fidel y ese soy yo.
En los años que estuvimos juntos me di cuenta de que él no era una buena persona.
Él en su cabeza tiene un único objetivo:
poder absoluto.
Él no tenía familia ni amigos... No tenía nada.
Oigo a gente decir que Fidel es comunista. Fidel no es nada.
Fidel es fidelista. Punto. Él hace todo por él y punto.
Ovares no pudo pensar en una solución para Castro...
pero se sintió obligado a actuar.
Liquidarlo físicamente. No hay otra solución.
O, si no, padecerlo. Sentarte ahí a esperar...
Poco tiempo después de la revolución,
Castro todavía podía ser visto por las calles de la Habana...
despreocupado y desprotegido.
Ovares iba a atacarlo a plena luz del día.
Con personas que fueran en una máquina...
con ametralladora o con pistola
y en un lugar donde estuviera que no hubiera tanto riesgo de tratar de matarlo...
cosa que se podía hacer al principio.
Ya después, más adelante ha sido imposible.
Tú tienes que haber visto en miles de películas cómo hacen eso
El día que yo me lo encontré en ese lugar...
estaba en las afueras de un restaurante que se llama Casalta
conversando allí.
Tú vienes en la máquina. Paras...
lo matas y te vas en la máquina.
Tan sencillo como eso.
Sonaba simple.
Pero matar un hombre por primera vez nunca es simple.
No pretendo saber qué le pasa por la cabeza a un hombre en una situación así...
porque creo que somos todos diferentes,
y que un hombre que puede ser capaz de hacer algo hoy,
puede ser incapaz de hacerlo dentro de seis meses
porque los seres humanos somos psicológicamente frágiles.
Pero yo diría que un hombre que se coloca en una situación...
donde realmente sale al campo de batalla...
y donde realmente se expone...
debería comprometerse a hacer lo que fue a hacer.
Desde mi punto de vista, no veo ninguna excusa.
Estás ahí. Nadie te contrató.
Es algo que te ofreciste a hacer.
Es una situación de la que estabas completamente al tanto antes de meterte.
Entonces, deberías estar dispuesto a llegar hasta las últimas consecuencias.
Pero si no lo haces y fallas...
debe ser muy difícil vivir con eso.
Ovares dudó y eso le costó su único disparo.
Los agentes de Castro lo encontraron...
y él fue enviado a la cárcel.
De lo único que me arrepiento es no haberlo matado.
Aún a costa de mi vida.
Le hubiera hecho tanto bien al público.
Hubiera salvado la vida...
de tantos amigos.
Olvídalo.
Vamos a hablar de otra cosa.
Esta fue la confesión final de nuestro primer sospechoso.
Dos meses después, Enrique Ovares, que padecía de cáncer,
sí quitó una vida...
la propia.
Ahora volvemos con Edward R. Murrow.
30 días atrás, Fidel Castro entró a la Habana donde lo saludó una multitud...
reconociéndolo como uno de los más grandes héroes de la historia de Cuba.
Hace pocas horas, volvió a su habitación del piso 23 del Hotel Hilton Habana...
en el centro de la ciudad.
Buenas noches, Fidel Castro.
Debe haber tenido una semana muy ocupada. ¿Cómo se siente?
La verdad, me siento bien.
Y me siento cansado.
Tuvimos que trabajar mucho, mucho.
¿Y qué hay de su seguridad personal?
¿Es algo en lo que usted piensa o acaso no le preocupa?
Lo que pienso es que no tengo tiempo de pensar en mi seguridad personal.
¿Es cierto que de vez en cuando sale a caminar solo a la noche?
Sí, por supuesto. Me gusta estar solo la mayor parte del tiempo.
A mis amigos no les gusta y a veces me lo dicen.
La verdad, no me gusta estar con guardaespaldas.
¿No iba a estar Fidelito con nosotros esta noche?
¡Fidelito!
Hola, Fidel hijo.
Hola.
Es un cachorrito muy lindo el que tienes ahí. ¿Es tuyo?
No. Se lo regalaron a mi padre.
Pero la curiosidad de EEUU por la revolución castrista...
no podía durar.
Cuando Castro expropió empresas norteamericanas
reveló su color histórico...
el rojo.
Y en la Norteamérica de los años 50...
qué podía ser peor que comunistas de un país vecino tuvieran poder.
Castro cree firmemente en la igualdad y trabaja por ella.
Odia el racismo porque ésta crea una sociedad de clases...
donde un grupo de gente vive mucho mejor que el resto.
Él no esperaba que los EEUU se que quedaran sin hacer nada...
Él sabía que algún tipo de conflicto era inevitable.
¿Saliste? ¡Ahí va!
Y así empezó la guerra secreta de Norteamérica contra Cuba.
Operaciones secretas realizadas por hombres sin nombre...
a veces, por encargo de presidentes...
pero nunca con el conocimiento del pueblo norteamericano.
Navidad de 1959.
La CIA obtiene la autorización para atentar contra la barba.
El problema es que no se supone que países con conciencia moral como los EEUU...
asesinen líderes extranjeros. Es ilegal.
Por eso, el gran desafío de la CIA...
fue planear misiones de manera que nunca se pudieran relacionar con la Casa Blanca.
Idearon ingeniosos complots para destruir el carisma de Castro.
Para deshacerse del simbolismo de fuerza que su barba rebelde representaba,
intentaron hacérsela caer.
No comments yet. Be the first to leave one.