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UN ESPECIAL DE COMEDIA ORIGINAL DE NETFLIX
DISTRITO ESCOLAR UNIFICADO DAVIS
¿Cómo están?
Davis, ¿qué tal?
¡Estoy en casa!
Tenía que hacerlo aquí.
Netflix me dijo: "¿Dónde quieres hacer el show? LA, Chicago, Nueva York?".
Y yo les dije: "No, chicos. Davis, California".
Este ha sido...
Este ha sido un muy buen año para mí.
Hace poco me casé, muchachos.
Gracias, gracias.
Gracias. Necesito los aplausos.
Es un anillo muy pesado. Muy pesado.
Me pasó lo contrario de El señor de los anillos.
Conseguí el anillo y perdí mis poderes.
Es un tipo de Señor de los anillos muy diferente.
"¿Escuchar?, ¿ceder? Llévate el anillo, Sam".
La película se termina en ocho minutos. No es una saga de 90 horas.
Acabamos de celebrar nuestro primer aniversario.
Ya cumplimos un año, falta la eternidad.
Suena muy aterrador.
Pero, ¿saben cuál es el lado positivo? Es bastante liberador.
Porque ahora mis amigos solteros no me importan una mierda.
No me importa ninguno de ustedes, y se siente bien.
Porque se quedan en casa descartando candidatos en Tinder
y quejándose.
"¿Cómo haces para conocer gente?".
"¿Hoyuelos? ¡Córtenle la cabeza!", como diría un emperador.
"¿Morenas? No son mi tipo".
Yo les digo: "Trabajas en Subway. No mereces tantas opciones".
Somos muy sensibles.
¿Se dan cuenta de que mis padres jamás se vieron en persona?
Hace 30 años, en un pequeño pueblo de India con 990 000 habitantes
eso es pequeño en India–,
a mi papá le llegó el rumor de una mujer llamada Seema, mi mamá.
Y Seema estaba buenísima, muchachos.
En 1982, Seema era...
Miren ese langa rojo. ¡Le queda pintado!
Era como el iPhone 8.
"¿Oyeron hablar de Seema? Es delgada. Su familia tiene cámara".
Y mi papá dijo: "¿Una cámara?".
Así que fue corriendo a casa de mi abuelo y se lo dijo de frente.
"Me voy a EE. UU. Quiero casarme con Seema. Solo se vive una vez".
En diez minutos, el tipo se casó con una mujer que jamás había visto en su vida.
¿Se entiende? Es Tinder sin fotos.
"Quiero eso durante el resto de mi vida.
Espero que sea simpática.
Mudémonos a EE. UU., donde somos las únicas personas que se conocen entre sí".
Agradezco mucho esa decisión.
Najmi se casa con una desconocida, se vienen a EE. UU. y nazco yo.
El nacimiento es como el mercado inmobiliario. La ubicación lo es todo.
Yo nací aquí. Cualquiera de color que nace aquí ya triunfó.
Somos los raperos que triunfaron.
Lo gracioso es que yo no sabía cómo era toda esa cuestión de los orígenes.
Es muy loco porque no sabemos nada de nuestros padres
y ellos no saben nada de nosotros.
"¿Tu color favorito?". "¡La universidad!".
"¿Qué? No".
"No, quiero saber más acerca de ti". "¿Por qué? ¡Ve a la universidad!".
Me parece que es porque a los inmigrantes les encantan los secretos.
¿No? Les encantan.
Les encanta guardárselos bien adentro
y largártelos 30 años más tarde cuando ya son irrelevantes.
"¿Mamá es ninja y papá es comunista? ¿Por qué me lo dices ahora?".
Cada conversación con mi papá es como una película de M. Night Shyamalan.
90 minutos de tensión que terminan en la nada.
"¿Así termina?".
Así que mi papá se casa con mi mamá, vienen a EE. UU., me tienen a mí,
en Davis, California,
pero mi mamá tiene que regresar a India para terminar sus estudios.
Así que durante los primeros ocho años, estuve con papá.
Éramos solo nosotros, tratando de triunfar en EE. UU.,
pero sin todo el amor incondicional.
El amor de piel oscura es muy condicional.
Ustedes no lo oyen, pero en la foto dice: "Más vale que te vaya bien".
En serio, es así.
Me crié aquí. Fui a la escuela Pioneer. Me crié aquí.
Sí.
Pero en Davis eran todos blancos.
Igual que ahora.
Cuando pasaban lista, para muchos de nosotros era un problema.
- Dime, ¿cómo te llamas? - Jasura.
Bueno, ¿y cómo te decían?
- Jasuriah. - ¿Jasuriah?
Claro. A mí me decían: "Hanson Minaja...".
"Sahan Minha".
"Saddam Hussein".
Lo decía mi profesora. "No me llamo Saddam".
- ¿Cómo te llamas? - Biju.
- ¿Y cómo te decían? - Me miraban raro.
¿Te miraban raro?
Yo era el único niño de piel marrón en la escuela, igual que papá en su trabajo.
En cierto modo, eso nos une, y tenemos que hacer todo juntos. Eso apesta.
Cuesta entender a los padres inmigrantes. Aún no entiendo a algunos de ustedes.
Hay varias personas mayores hoy. Ninguno se ríe.
No lo entiendo. Se van a morir. Ríanse, carajo.
Tú no te ríes. ¿Por qué no te ríes?
Siempre están estresados y cansados.
Si despiertas a cualquier padre inmigrante de una siesta de 12 horas, te dirá...
"¿Por qué debo pagar impuestos?".
Y tú piensas: "Por Dios...".
Hacíamos todo... Recuerdo que íbamos al supermercado.
Caminábamos por los pasillos, y mi papá llevaba yogur.
"Ah, yogur".
O leche. Y decía: "Ah".
Y yo lo veía y pensaba: "Vaya. Papá detesta el yogur".
"Detesta la leche".
Pero ahora entiendo esa mirada.
La vida es dura, y a veces no tienes idea de lo que haces.
Tenía mi edad y un niño pequeño, y yo complicaba todo más.
Me llevaba un refresco e iba gritando: "¡Ah!".
"No hagas eso". "¡Viviré para siempre!".
Y luego me tropezaba con mis zapatillas de velcro,
se me caía el refresco al suelo y la botella explotaba.
Y mi papá hacía lo que hacen la mayoría de los padres de piel marrón.
Se fijaba que no hubiera moros en la costa...
y me daba una buena bofetada.
Me encanta. Gracias. Gracias.
Parte del público lo confirma.
Y a los que miran como blancos culpables
les digo que los inmigrantes no les pegan a sus hijos como ustedes.
Los estadounidenses dejan moretones en el cuerpo.
Los inmigrantes dejan moretones en el alma.
Es el Guantánamo de la mente.
Y sé que algunos de ustedes están pensando: "Oye, esto es Davis.
Yo escucho radio nacional. Me dicen que los niños son el futuro".
¿Ya vieron el programa The Slap, la bofetada? Es un programa real de NBC.
Trata sobre un niño blanco que recibe una bofetada en una fiesta de cumpleaños.
¿Me están jodiendo?
¿13 episodios para ese chico? ¿Me están jodiendo?
¿Saben en qué fiestas de cumpleaños abofetean a los niños marrones? ¡Todas!
Y generalmente le toca al cumpleañero,
y el resto lo señala y se le ríe.
Decimos: "¡Ja! ¡A Biju lo abofetearon en su cumpleaños!".
Y eso es lo que nos hace fuertes y resilientes.
Por eso somos cardiólogos y campeones de deletreo.
Las bofetadas son importantes. Te esfuerzas más.
¿Ya vieron a un niño indio campeón de deletreo?
¡Es increíble!
Tiene nervios de acero.
No se pone nervioso en cámara. Ya lo abofetearon en cámara.
- Claro que puede deletrear "knaidel". - Knaidel.
Miren su expresión. Nada. ¡Nada!
Tiene 12 años. ¡Nada!
El chico acaba de ganar $30 000 en efectivo. Nada.
La gente pregunta: "¿Y eso de dónde sale?". Miren a los padres del chico.
AMOR CONDICIONAL
Su hijo acaba de ganar el Concurso Nacional de Deletreo.
Miren a su hermano. Su hermano piensa: "Estoy jodido.
Imposible competir con él. Mejor me mato".
¿De dónde salen los políticos antisociales?
Salen de ahí. Ese es un sociópata indio.
Sé lo que pasa cuando hablo de esto.
La gente dice: "Tus padres no te quieren".
Creo que nuestros padres nos aman y son muy buenos.
Solo que nuestros padres no descargaron todo el software de "papá genial".
Se olvidaron de algunas aplicaciones.
Los cumpleaños no son lo suyo.
Todos los padres inmigrantes creen que, si te trajeron a EE. UU....
Feliz cumpleaños.
Starbucks, wifi, autopistas, feliz cumpleaños.
Basta de festejos. Conviértete en presidente.
Una señora me preguntó: "Cuéntame qué recuerdas de tus cumpleaños".
Y yo le dije: "¿Es necesario?".
Tenía seis y estaba por cumplir siete.
Mi papá me despertó bien temprano a la mañana.
"¡Hasan, levántate!
Súbete al Camry".
Típico auto de inmigrante.
Subimos al Camry, y comenzamos a conducir desde Davis hasta Sacramento.
Hay un solo centro comercial en la zona. Arden.
Llegamos a un cruce,
miré a mi izquierda
y vi el lugar con el que cualquier niño sueña.
La juguetería.
Y pensé: "¡Qué genial!
Papá vio el catálogo de la juguetería en mi pared.
Vio mi tablero.
Vio la bicicleta de ciclocross que quería. Me va a dar una sorpresa.
Dobla a la izquierda. Dobla a la izquierda.
Dobla... a la izquierda".
Pero dobla a la derecha.
Y pienso: "¿La tienda de construcción?
¡No!".
Le digo: "¿Por qué estamos aquí? ¿Sabes qué día es hoy?".
"Es sábado".
"No, es mi cumpleaños. ¿Te olvidaste?".
Y me dice: "Hasan, ¿cómo podría olvidarme de que es tu cumpleaños?
Por eso te traje aquí.
Para que elijas la manija de la puerta del baño".
Y yo pienso: "¿No prefieres que elija el inodoro?
Ya que te cagas en mis sueños".
No lo dije. Me habría ganado una bofetada. Pero quise decirlo.
Y ahí me di cuenta
de que hay una brecha generacional entre nosotros.
Te vas a pelear con tus padres,
pero el número de manos que puedes jugar es limitado.
Tú sabes a qué me refiero.
¿No serás doctor? Esa es una mano.
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