The first 200 lines.
La gente es más o menos igual en todo el mundo.
Aunque tenemos formas y colores diferentes,
tcompartimos la misma herencia
y tenemos historias y secretos.
Como este hombre, lo llamaremos Henry,
que busca el camino en una isla griega remota.
Aunque parece que la evolución nos hace más maduros,
aún hay partes del cerebro que son de nuestros ancestros reptiles.
Aunque nos convencimos de que el odio,
la venganza y los archienemigos son parte del pasado,
la sangre de nuestros antiguos ancestros aún corre por nuestras venas...
Nos guste o no.
BASADA EN EL LIBRO INTRIGO DE HÄKAN NESSER
"INTRIGO: LA MUERTE DE UN AUTOR"
¿Hola?
¿Hola?
¿Henry Maertens?
Sr. Henderson.
Dime Alex.
Encontraste el camino... obviamente.
Muchas gracias.
¿Prefieres algo frío?
No. El té está bien. Muchas gracias.
¿Un faro? Qué extraordinario.
Me gusta guiar a la gente.
Si se acercan mucho, apago la luz.
Prefiero la soledad. Odio a los vecinos.
Algunos dicen que odio a la gente. Y... es cierto.
Entonces estás en el lugar perfecto.
Exacto.
Y todo esto es mío.
También el olivar que está atrás de nosotros.
Algunos de esos árboles tienen 500 años.
Estaban aquí cuando Colón descubrió América.
Hay una capilla pequeña del otro lado, también es mía.
Ahí me enterrarán...
cuando muera.
Mi editor me envió tu carta.
No recuerdo qué decía,
pero supongo que quieres saber cómo volverte escritor.
En realidad, no.
Se trata de la historia.
Quiero saber si mi libro es suficientemente bueno o interesante.
Hay paralelos con La Tentación de Gilllam.
No lo he oído desde que lo escribí.
Claro. Ya que viniste hasta acá.
Es sobre una pareja.
David y Eva.
Es sobre su relación.
David es un escritor exitoso.
Eva es maestra de bachillerato, sin hijos.
¿Vas a leerme todo el libro?
Sólo fragmentos para que te des una idea.
Adelante.
Salieron el 15 de agosto.
Viajaron en auto, solo los dos.
David sentía que en verdad la amaba.
Llevaban casi ocho años de casados.
Claro que tenían problemas,
pero nunca la amó tanto como ahora.
En medio de ese sentimiento eufórico, había disonancia.
Como si una de las cuerdas estuviera desafinada.
Es difícil precisar dónde se originó ese sentimiento.
Pero parecía que él había descubierto un rasgo de su esposa
que nunca había notado.
No sabía si la que había cambiado era ella o él.
- ¿Enciendo el radio? - Mejor no. Gracias.
Gabber me recomendó una posada al sur de Burghausen
que supuestamente es buena.
Edelweiss. Sirven comida buena.
Después del atajo, volveremos a la autopista.
Deberíamos llegar alrededor...
De las 7:00 o 7:30 p.m.
El tramo de mañana es más corto.
¿Cuántas posadas se llamarán Edelweiss?
- Deben ser cientos. - David, conocí a alguien.
Bien.
Por lo que pasé el año pasado, no tuve opción
y voy a dejarte.
- ¿Lo conozco? - Es Mauritz.
¿Mauritz Winkler?
Cielos. ¿Por qué todas las mujeres se enamoran de su terapeuta?
Sabes tan bien como yo que eso no significa nada.
¿Y entonces por qué viajamos, carajo?
Mira, quise intentarlo, pero no sirve de nada.
Lo lamento mucho, pero debo ser sincera contigo.
¿Sr. Schwartz?
Señora H.
Bienvenido.
Ojalá haya sido un buen viaje.
- Es una carretera maravillosa. - Sí lo es.
- ¿Necesita ayuda con las maletas? - No.
- No se moleste. - No es molestia.
- Qué bueno que vino. - Me da gusto venir.
Esta fue la última vez.
No puedes hablar en serio.
Lo digo en serio, David.
Me perteneces, Eva.
Te amo.
¿Necesitas tu atomizador?
Aquí está.
Siéntate.
Aquí está.
¿Quieres agua?
No, gracias.
Estoy bien. Gracias.
¿No entiendes que se te pasará?
Solo estás confundida.
No estoy confundida.
Estuve con otras mujeres.
¿Por qué lo mencionas?
Quiero que sepas que nunca significaron nada.
Esa es la diferencia.
¿Qué cosa?
Yo solo me acosté con uno.
Y él significa todo.
Si tu vida...
...es oscura y se abre una puerta, entonces...
Tienes que avanzar.
Es tu responsabilidad. Debes hacerlo por ti.
Eso suena como algo que Mauritz Winkler diría.
¿Hablas de tu vida o de la de alguien más?
De nuestra vida.
- De nuestra vida juntos. - Es una puta mentira.
Ya no nos hablamos. Ya no nos estimulamos.
¿Entonces hablas con él de nuestra relación?
¿No te das cuenta, David?
Es muy obvio en este momento.
Si seguimos así, dejaremos de existir.
Lo que dices no tiene sentido, no significa nada.
Significa todo.
¡Oye!
¿Qué haces?
Perdón, pero no puedes irte así.
Estoy embarazada.
¿Qué? Pero...
- ¿Desde cuándo lo sabes? - No es tu hijo, David.
Entiendo si eso hace que te sientas...
Infeliz.
Sabes que no estaba lista.
No me imagino con un hijo.
- No querías tener uno conmigo. - No es tan simple .
Reconócelo.
Esto se trata de mí. Sólo de mí.
Mauritz Winkler llegó 24 horas después.
Se registró en un hotel en el valle aledaño.
Al día siguiente, ella tomó el auto...
...para ir a ver a Mauritz Winkler.
Entonces, él dejó que fuera.
¿Así nada más? Qué blandengue.
Ella es una arpía. Me agrada.
¿Quieres mis comentarios ahora o después?
- Mejor continúo. - Como quieras.
Él decidió ir a caminar a las montañas.
No quería compañía.
No quería nada, excepto a Eva.
Si tu alma está herida, la actividad física puede curarte.
Ahí sentado,
no podía dejar de pensar en la piel interior de los muslos de Eva.
Ojalá el toque sensible exploratorio de las yemas
pudiera encontrar ese lugar.
Y luego, claro, Mauritz Winkler invadió su mente.
Sus dedos, su cuerpo tocándola.
Quizás fue entonces cuando lo decidió.
Después de eso, le falló la memoria.
Pero debió ocurrírsele ahí, en ese momento.
- Sr. Schwartz. - Hola.
¿Sabe si ya volvió mi esposa?
Disculpe.
No la he visto ni a ella ni al auto desde esta mañana.
Bien. Gracias.
¿Cómo hacer entender a su ser interior que el amor había terminado?
Recordó cuando la conoció por primera vez...
Cómo supo de inmediato
que ella era la mujer con la que quería pasar el resto de la vida.
Recordó su primer beso.
La primera vez que hicieron el amor.
Todavía la amaba con todo su ser.
Y en unos meses, Eva daría a luz un hijo que no era de él.
Casi cegado por los celos,
al mismo tiempo le sorprendió su racionalidad.
- Claramente tiene un plan. - Sí.
Al día siguiente, después del desayuno, le dice que tomará el auto.
- Y ella acepta . - Así que él sale,
mata a ese hombre, Winkler, y se acabó, ¿cierto?
No, en absoluto.
Pero quizás eso debería pensar el lector al leer la historia.
Pero eso no pasa.
Sorpréndeme, Henry.
David estudió el mapa cuidadosamente,
así que sabía bien que el camino de la aldea de Graues era colina arriba.
Ahí, a unos 500 metros valle abajo estaba el reservorio Lauern.
Leyó sobre él en el folleto turístico.
Agua verde turbia.
A toda su capacidad,
puede contener mil millones de metros cúbicos de nieve derretida.
Llegó a la cima
sin haber usado los frenos ni una vez.
Necesitó frenar al llegar
a una curva pronunciada de bajada hacia el valle aledaño.
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