The first 200 lines.
John.
En Westberg quedaban 5000 habitantes.
3000 han muerto a causa del virus.
Han conseguido salvar a 1500 afectados.
Haz los cálculos.
Quedan otros 500.
500 portadores potencialmente contagiosos.
Esa ciudad estaba limpia.
No me importa tu opinión,
pero me interesan los hechos
y voy a darte la oportunidad de que los compartas.
Dime a dónde ha ido esa gente.
John... Voy a contar hasta diez.
Uno...
-No sé dónde están. -Dos...
Tres...
-Cuatro... -Déjala en paz.
Déjala en paz.
Cinco...
Seis...
No lo sé.
No lo sé.
Cuando llegó mi escuadrón, se habían ido.
Siete...
Ella no tiene nada que ver con esto.
¿De verdad vas a sacrificar a tu mujer por un montón de extraños?
Ocho...
Nueve...
Mátame a mí.
-Te lo suplico. -¿Matarte?
Por favor, para.
Se acabó el hacerte el héroe, John.
Recuerda... Mírame.
¡Que me mires!
Te quiero, te quiero...
Es culpa tuya.
Es culpa tuya.
¡No sé dónde están!
¡No!
EL ARTE DE LA GUERRA
Al suelo.
¡Parad! ¡Dejadles en paz!
¡Parad! ¡Son inocentes!
¡Traidor!
Recuerda...
Por favor, para.
¿De verdad vas a sacrificar a tu mujer?
Déjala en paz.
Es culpa tuya.
¡No!
Tu mujer estaba infectada, John.
Tenía que morir. Ya conoces las reglas.
No podemos dejar que una persona sea responsable de un millón de muertes.
-No estaba infectada. -Ah, ¿no?
-Podrías haberle hecho la prueba. -Y se la hicimos, John. La hicimos.
Pero siempre me han parecido poco fiables.
Yo confío en mi instinto o, como dicen, voy a lo seguro.
¿A cuántos inocentes piensas matar por el bien común?
¿Inocentes?
No me cambies de tema.
¿No sientes curiosidad por lo que vamos a hacer contigo?
-No. -¿No?
Eres inmune, John, y queremos averiguar por qué.
Así que quizás acabes salvando más vidas después de todo.
Anímate, chaval.
Si esto fuera Laponia, te hervirían en una sauna
y te lanzarían a un lago helado hasta que la piel se te despegara de los huesos.
Aquí solo buscamos la cura.
Os voy a curar yo de una hostia.
Que te jodan. Guárdate los chistes, gracioso.
Quizás los necesites luego.
Asegurad el barco.
Asegurad el barco. ¡Asegurad el barco!
El sujeto de contagio 5788
está suelto por el barco, no le dejéis escapar.
El sujeto de contagio 5788 está suelto por el barco...
Preparaos, chicos. ¡Traedlo vivo!
Me llamo John Wood.
Has llegado hasta aquí, ¿eh?
¡Eh, capullo!
Ven aquí, cabrón.
Buenas noches.
Por favor.
Ayuda...
Escóndeme.
Tranquila.
No voy a hacerte daño.
Tienes la herida infectada.
Tengo que sacarte la bala.
Es por tu bien.
Bebe.
Esto te va a doler.
Espera.
¿Cómo te llamas?
John.
¿Eres médico, John?
No.
¿No me vas a preguntar cómo me llamo?
Maria.
Me cago en la puta. Joder...
¡Me cago en todo!
Un rastreador militar.
¿Quién te sigue?
¿Y cómo has llegado hasta aquí?
Te puedes quedar aquí unos días,
pero luego te tienes que ir.
No quiero tener problemas.
Quiero vivir tranquilo.
Dame el hacha.
Necesitas descansar.
Bonita ropa.
-Quédatela. -Eso haré.
Oye, leñador.
Buscamos a una chica.
¿Ha pasado alguien por aquí?
Te estoy hablando.
¿Has visto a una chica? Es una amenaza.
Está infectada,
con el virus, ya sabes.
Sois las primeras personas que he visto en mucho tiempo.
Desde el virus, ya sabes.
Buscad ahí dentro.
Estaba debajo del colchón.
Lo sé.
Cuántas armas.
No pareces un leñador normal...
¿No?
Quiero prepararme para la guerra...
Y rezar por la paz.
¿Es un acertijo?
El único misterio aquí eres tú.
¿Y ahora qué?
Tú sabrás. Es a ti a la que buscan.
Puedo ayudar.
Empieza con esto.
Está todo lleno de sangre.
Los mercenarios deberían haber vuelto ya.
-Sí, están muertos. -¿Por qué estás tan seguro?
Bueno, no se han ido de excursión con el cole, ¿no?
Me sorprendería que estos...
tíos terminaran preescolar.
Solo tienen dos cosas buenas:
son asequibles y también desechables.
Entonces, ¿mandamos otro escuadrón?
Sí.
Y no informes todavía al comandante Stone
hasta que sepamos qué ocurre.
¡En posición!
Atacadme, vamos.
Quiero vuestro mejor golpe, venga.
¡Vamos!
¡Para!
¿Qué coño estás haciendo?
Tu trabajo.
Tengo que entrenarles, no matarles.
Pues ponte las putas pilas.
Quiero saber cómo has llegado hasta aquí.
Puedo intentarlo.
Lo siguiente que recuerdo es despertarme aquí,
en tu cabaña.
Temo que vengan más a por mí.
Te dispararon un rastreador,
no era una bala.
¿Quieres que me vaya?
No, ya no.
Gracias.
Dijeron que estabas infectada,
pero no tienes síntomas.
Es una larga historia.
-No se rendirán, solo quieren... -Ellos...
Esa gente...
Los que te persiguen...
mataron a mi mujer.
John.
Es culpa tuya.
Lo siento.
Aquí estarás segura.
Pasa.
Sal.
Oye, ¿desde cuándo eres tan alta?
Tu tarta favorita.
-Cuidado con el azúcar, cielo. -Tiene que estar dulce.
Tú ya eres bastante dulce.
El mecánico romántico.
-¿Cómo va el jardín? -¿Por qué te crees que he venido?
Te dije que tenías que montar tú la valla.
-Ya he terminado. -¿En serio?
Me llegan los materiales mañana.
Tranquilo, no voy a dejar que te acerques.
He visto lo que haces con la madera.
¿Rezando por la paz?
Vendrán más, y con ellos el mismo infierno.
No pareces preocupado.
El miedo es una ilusión.
Esto es muy real.
El dolor es real, la muerte es real.
Y el amor, John.
Y la vida.
El amor se acaba, la vida se acaba.
Pero la muerte es para siempre.
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