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LOS ALBÓNDIGAS EN REMOJO
Perdonen, ¿podrían...?
Oh, qué porra más gorda...
No, mamá no tengo ganas de hacer pipí.
¡Los indios!
Vale, ¿y no podríamos comer juntos'? Hay que comer, ¿no?
Max, son las cinco de la madrugada.
¿Y cenar juntos? En algún momento tendrás hambre.
¿Oye?
La desesperación es terrible.
Queso.
Estaba abierta.
Sal de la cama, McGraw, no podemos perder todo el día.
- ¿Os habéis escapado del zoológico? - He repasado tu historial, McGraw,
sé la clase de tipo que eres.
Así que no me des motivo para usar esto.
Tu madre es fea. Eres un imbécil. Tu hermana se acuesta con... ¡Eh!
¡Basta, Leslie, domínate! No dejes que este capullo te descontrole.
Bueno, lo siento. Vamos a olvidar lo que he dicho, ¿vale?
Seamos amigos.
- ¿Qué me dices... Leslie? - ¡Leslie!
Déjame que le pegue una vez.
Solo un golpe en la cabeza, no pido más.
De acuerdo, dale un golpecito. Pero que sea rápido.
¿Qué pasa, no tenéis sentido del humor?
- Suelta esa botella, McGraw. - Leslie, lo que tú me digas.
- Vamos. - Camina.
Decano Bruch.
Lleva usted una emocionante carrera universitaria, Sr. McGraw.
Ha conseguido que le suspendieran y le expulsaran de 16 centros
y universidades a lo largo y ancho del país.
Ha cambiado de facultad 23 veces
y está directamente relacionado en los casos de tres decanos
que perdieron sus cargos,
en otros dos que ingresaron en manicomios,
y por lo menos en uno de suicidio.
¿He omitido algún caso?
Solo ha mencionado mis éxitos.
Sr. McGraw, como bien sabe, esta universidad, nuestra universidad,
tiene la fama de ser la peor institución de educación superior
del país.
Sencillamente porque es la peor institución de educación superior
del país, señor.
¿Se da cuenta de que ni un solo alumno, incluyéndole a usted,
y a ellos,
jamás ha ganado un premio de ninguna clase?
Ninguna distinción, ningún trofeo.
El único reconocimiento público que ha recibido un alumno nuestro
ha sido el de... libertad condicional.
Sr. McGraw, durante los últimos 15 años,
los centros y universidades de este país
vienen celebrando una carrera de botes hinchables.
Si solo una vez pudiéramos...
Quiero decir, pudieran ustedes ganar esa carrera,
nos quitaríamos de encima el calificativo
de la universidad de la "bobotomía".
Representaría el primer trofeo de toda nuestra historia.
Permítame aclarar algunas cosas, para que yo lo pueda entender.
Un bote significa un río,
un río significa rápidos,
y los rápidos significan la muerte.
¡Se ha equivocado de tío!
No tan deprisa, McGraw.
Vale, se ha equivocado de tío.
Disculpe, decano Burch,
creo que hay otro punto que habría que estudiar.
Para mi desarrollo no necesito un trauma como este,
no es divertido.
¡Estoy hasta las narices de comprobar que mi universidad
es el hazmerreír de todo el país!
¡Quiero una victoria con "V" mayúscula, y la quiero ya!
Basta de excusas, basta de reticencias.
¡Le he elegido a usted y a ellos!
Tienen el lamentable honor de ser los cuatro peores estudiantes
de todo el país.
No es que estén al final de la lista, ¡es que son el final de la lista!
Por eso van a ganar esa carrera para mí y Lepetomane.
¡Ustedes son los únicos individuos que no tienen nada que perder!
Nada salvo la paciencia.
Sr. McGraw, no les pido que hagan esto gratuitamente.
De hecho estoy dispuesto a hacerles una oferte muy generosa.
La licenciatura,
para todos ustedes.
¿La licenciatura?
De la facultad que ustedes elijan.
- ¿Filología inglesa? - Si eso es lo que quieren.
Siempre y cuando ganen, naturalmente.
- ¿Física? - Bioquímica.
Con especialización secundaria.
¿Arte culinario?
¿Y si le digo que... no?
Esperaba poder evitar esta desagradable situación.
Pero ya que siente la necesidad de ponerme a prueba.
¿Supongo que no sabrá nada de los préstamos estudiantiles
que ha recibido del gobierno bajo 35 nombres falsos?
¿Ni del juego de apuestas en el centro de computadoras de la universidad?
Piensa usted que con un vulgar chantaje
va a obligarme a entrar en el juego, ¿verdad?
Pues me temo que le voy a desengañar, señor.
No está usted tratando con un idiota cualquiera.
Yo soy Bob McGraw, el auténtico Bob McGraw.
Harán falta hombres mucho más grandes que usted
para obligarme a seguir su juego.
¿Y ciencias políticas?
No puede ser, Bob, escucha esto: ella ha roto conmigo.
- Vamos, Max. - Me dice que no quiere volver a verme.
Déjame que te diga algo sobre las mujeres.
Siempre dicen lo contrario de lo que quieren decir.
' ¿Ah sí'? - Si.
Si te encuentro en un radio de menos de tres manzanas de mi casa,
le diré a mi nuevo novio, Vito, que te arranque la cabeza
y la tire a la basura.
Tienes razón, chaval, ha roto contigo.
Olvídala y tómate un trago, ¿eh? El bar está abierto.
- ¿Alguien quiere un coctel? - Daikiri de plátano.
- Un Martini con ginebra. - Vale.
Muy seco, como te gusta. Tomad.
Gracias.
- ¿Y tú, gordinflón? - Yo estoy servido.
¿Sabes el castigo que eso significa?
Esa porquería te va a matar.
Quizá hoy no, ni tampoco mañana, pero muy pronto y para toda la vida.
Tu cuerpo es como un templo.
Si tú no lo adoras, ¿quién lo hará'?
Y tu templo empieza a parecerse al Yanqui Stadium.
Max tiene razón, chaval, tira esa porquería.
Gonzer, demuéstranos que lo tienes dominado. Tíralo por la ventanilla.
Gonzer. Gonzer. Gonzer...
Así se hace, Gonzer. ¿Qué quieres beber?
- Dame un brandy Alexander. - Un brandy Alexander.
Toma, especial para ti.
Gonzer, creo que ya has adelgazado algo.
Muy bien, muy bien...
Oye, Bob.
Sé que no somos precisamente los mejores,
ni siquiera regulares, ¿pero crees que tenemos una...
posibilidad de ganar?
Todos tenemos alguna posibilidad, chaval, estamos en América.
Tu caso, por ejemplo.
Eres flaco, torpe, y el tío más cobarde que ha parido madre,
eres anémico, te vistes como un gilipollas,
eres más soso que un plato de espagueti sin sal,
el clásico tío con el que nadie quiere perder el tiempo.
¿Y eso qué quiere decir?
Yo qué sé.
Quiere decir que no significa que no tienes una posibilidad.
Mírame a mí.
Caray.
- Nunca lo hubiera enfocado así. - No tiene importancia, chaval.
Joder, qué olor.
¡Gonzer!
- Qué guarro... - Ya está bien, Gonzer.
Qué poca vergüenza tienes, chaval.
- Pero si yo no he sido. - ¿Ah, no?
Claro que has sido tú.
- Te digo que no. - ¿Entonces quién?
Ha sido Chuck.
Mentira.
- Roland Tozer. - Rex Crandall.
Roger Van Dyke.
Veréis, tengo muchas cosas de qué ocuparme antes de la carrera de mañana.
¿Qué os parece si vamos directamente a la cuestión?
Equipo estándar para la carrera.
Empuñadura, tronco y pala reglamentarias,
con la excepción... de una pequeña característica adicional.
La cual resulta muy eficaz cuando se desea deshinchar otro bote
- sin perder el ritmo de las remadas. - Impresionante.
Adecuado.
Aún no habéis visto nada.
Accesorios a disposición del equipo de la IVYU.
Con esto nos encargaremos de cualquier listo que pretenda ganar.
Explosivos.
¿Eso es todo?
No os preocupéis, hay mucho más en mi casa.
Y lo que vosotros no podáis inhabilitar, será descalificado...
por mis árbitros.
Bien.
Aquí tienes, 5 mil dólares en billetes de a cien, como me pediste.
Gracias.
¿Queréis el trofeo ahora o preferís a esperar a cruzar la línea de meta?
¿Por qué desilusionar al público?
No veas la alegría que me voy a llevar cuando os vea coger la última curva.
Gracias.
¿No se lo contarás a nadie?
¿Qué, traicionar a los míos? Soy de la promoción del 63.
Os veré en el pódium del ganador.
Gracias, señor.
Necesito bañarme, afeitarme, una taza de café,
y una buena mujer.
Pero sospecho que no hemos venido al lugar adecuado.
Llena el depósito.
¿Tú tienes dinero?
¿Qué querrá decir?
- ¿Quieres mirarme el aceite? - Sí, señor, en cuanto termine aquí.
Déjame que te ayude, no vas a estar todo el día aguantando la manguera.
Sí, sí... Gracias.
No hay de qué.
- Hola. - Hola, ¿cómo está?
- Bastante bien, ¿y usted? - Muy bien.
- Qué sucio está. - Sí, todos se ensucian.
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