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¡Me asustaste!
Tenemos que hablar.
¿No compraste pan, Richmond?
Encuentro penoso
que hayamos abandonado la respetable costumbre
de usar levadura.
¿Qué?
No te corresponde pensar.
- No en mi casa. - Nuestra casa.
Eres mi esposa, así que ante los ojos de la ley,
la casa es mía.
La ley se rige por la voluntad del propietario.
Y mi padre deliberadamente escribió un testamento.
No quiero jugar contigo al vulgar juego de quién es propietario.
Me molesta. Ahora estoy bastante molesta.
¿Y yo no?
Entonces, ¿por qué entregarse a estos asuntos fastidiosos?
Entonces, ¿qué sucedió ese fatídico día?
¿Fue un accidente? Su esposo afirmó que ella tropezó.
Pero sus amigos dicen que ella no era nada torpe.
¿Podría el alcohol tener algo que ver en su muerte?
Tal vez mucho licor de menta.
Las respuestas podría tenerlas la señora de la limpieza.
O podrían estar dos metros bajo tierra.
¿Qué haces levantada tan temprano?
Hay un maratón de Maestros de los asesinatos.
¿Te acabaste todo el pan?
Solo queda una rebanada.
Quiero prepararme un sándwich.
¿Para el desayuno?
Para el almuerzo. Para llevar al trabajo.
Eso que tenemos los adultos.
Sí tengo un trabajo, tarado.
Ah, cierto que eres narcotraficante.
No soy traficante. Yo hago el reparto.
Gran diferencia.
Sí hay una diferencia.
Yo no trafico, solo entrego el producto.
Algún día, si te esfuerzas, podrías ser traficante de verdad.
El sueño de todo niño.
¡Pendejo!
Yo también te quiero.
Que tengas un hermoso día. Disfruta tus drogas.
Claro que sí.
"Disfruta tus drogas".
Eso decía la gente sobre ella.
La historia que publicó la prensa no era cierta.
Entonces, ¿cuál era la verdad? ¿Qué era cierto?
¿Alguna vez lo sabremos?
LADY MARY JANE ENTREGA URGENTE
Carajo.
Ahora en Maestros de los asesinatos.
Tengo que teñirme las raíces. ¿Dónde está ese idiota?
Cariño, no sé.
¿Qué pasa? ¿Por fin se van a divorciar?
Tu padre quiere decirte algo.
Pronto voy a anunciar mi candidatura para ser alcalde de Savannah.
- Súper. Buena suerte. - Siéntate.
Hijo, sé cuánto disfrutas
no hacer absolutamente nada con tu vida.
Y gastar tu mesada en vaya uno a saber qué o quién.
¿Me estás acusando de cogerme prostitutas?
- ¡Tanner! - No, mamá, es insultante.
Jamás pagaría por sexo porque no necesito hacerlo.
¿Quieres cerrar la boca?
No estaba hablando de tu vida sexual, y no dudo de que sea bastante vigorosa.
Pues claro.
Debido a mi campaña, tendremos que hacer algunos cambios.
Ya no tendré el tiempo ni la energía
para supervisar la Mansión Wadsworth.
Esa responsabilidad será tuya.
¿No lo puede hacer mamá?
Tu madre, bendita sea, me ayudará con la campaña.
Disculpen, ¿les sirvo algo?
No, gracias, Nia.
Un café helado con especias de calabaza.
- No creo que tengamos eso. - ¿No?
Qué raro.
Entonces, un batido de mango.
No muy dulce.
Tráele un vaso de agua, Nia.
- Claro, señora. - Gracias, Nia.
- ¿Por qué no lo hace ella? - ¿Quién?
La que trabaja aquí,
la que no prepara bebidas.
Nia ya es jefa de personal. Hace años que tiene ese cargo.
Alguien debe estar a cargo de la casa para supervisar todo.
No creo que tenga tiempo para otro trabajo.
¿Y qué vendría a ser "otro trabajo"?
Yo, Preston y Chaz estamos desarrollando una aplicación.
¿Y qué hace esa aplicación?
Llama autos para ir a lugares.
¿Como Uber?
Más o menos,
pero con mejores autos y conductores sexis.
Me temo que tu aplicación
tendrá que esperar un tiempo.
Tendré que decir que no, papá.
Entonces, yo tendré que decir...
Como la Mansión Wadsworth es tu herencia,
de ahora en más, no tendrás más ayuda financiera.
¡Una mierda!
Nia te dará todos los detalles.
Hijo...
Esta propiedad ha sido de nuestra familia por más de 180 años.
No se te ocurra
joder las cosas. Cariño.
¡Hola!
Soy yo.
Pasa, como si fuera tu casa. Estoy preparando té.
Pasa.
Hola.
Hola.
Qué rico.
Sí, es rico.
- ¿Es de limón? - Tutifruti.
Tutifruti. Genial.
Como soy un niño, me encantan las paletas.
¿Están tus padres o...
...algún hermano?
¿Quieres asegurarte de que esté solo?
Sí.
No, eso sonó raro.
- ¡Al suelo! - De rodillas.
Queda arrestada por pedófila.
- ¿Qué? - Las manos atrás.
Tiene derecho a permanecer callada.
Lo que diga podrá usarse en su contra.
- Tiene derecho a un abogado. - Espere.
Si no puede pagar un abogado...
- No quiero interrumpir... - ¿Quiere negar los cargos?
Sí, claro que sí.
Tengo cosquillas. ¿Estamos en la calle Jackson 72?
No, es avenida Jackson 72.
¡Ay, no!
Es muy gracioso. Bueno, tal vez no tan gracioso.
Eso puedo explicarlo.
Prostitución de menores y venta de drogas.
No, no.
No quiero delatar a mis jefes,
pero trabajo para una compañía llamada Lady Mary Jane,
y tenía que entregar esa hierba, y...
Sí, esas gomitas
en la calle Jackson 72.
No vine por sexo. Y si hubiera venido por sexo,
nunca lo haría con él.
¿Qué edad tiene? ¿Doce?
Tengo 19.
¿Diecinueve? Pero...
- ¿En serio? - Soy actor.
Ni tiene vello púbico.
Tengo todos los vellos púbicos. Miles.
¿Miles?
- Miles. - Nadie hace alarde de eso.
Deja de lamer esa paleta.
Me está acosando sexualmente. ¿Por qué no arrestan a ese pervertido?
Es su trabajo.
¿Pero qué les pasa? Ya podría dejar de actuar.
Todd, qué bueno que viniste.
¿No sabes la diferencia entre calle y avenida?
Estaba medio drogada.
- ¡Qué sorpresa! - Todd.
Me arrestaron por prostitución de menores.
Por favor, sé buenito.
Para variar.
Mi tío conoce al fiscal de distrito. Vas a poder salir.
Buenísimo.
Van a retirar los cargos por drogas.
Debes registrarte como agresora sexual.
Sí, claro.
¿Entiendes la suerte que tienes? Podría haber sido mucho peor.
Espero que puedas enderezar tu vida, porque esto es...
...realmente patético.
Espera. ¿Vas a dejarme?
Pues... no puedo presentarles a mis padres una violadora.
Voy a empacar tus cosas.
¡Pues perfecto! Igual, no quería conocerlos.
¿Quién le pone Todd a un hijo?
Qué nombre estúpido.
Seguro son unos pendejos.
¡Te fui infiel!
¿Con quién?
Con el cartero.
- ¿Betty? - El lechero.
- No hay lechero. - Puta madre.
Adiós, Hannah.
La noche en que el general Sherman puso su sombrero en mis manos agradecidas,
yo no sabía que nuestra casa se convertiría
en parte integral de la rica y turbulenta historia de Savannah.
Gracias.
Con gusto responderé las preguntas que tengan sobre nuestra mansión.
Sí.
¿El general Sherman puso algo más en sus manos agradecidas?
No, señor.
Gracias. Muy amable.
Gracias. Que tengan un buen día.
Muchas gracias. Adiós.
Impresionante, mi señora.
Gracias, señor Wadsworth.
Por favor. "Señor Wadsworth" es demasiado formal. Dime Tanner.
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