The first 184 lines.
Ash, me encanta esta maravillosa melodía, cariño.
Ay, qué mentiroso, si la odias.
- La amo. - Siempre te quejas.
Es que no entiendo a qué loco se le ocurrió
poner esta música, de verdad.
Pero hoy la amo y te amo a ti también, cariño.
¡Sito! ¡No!
Cuidado con el bogavante, que no estamos para tirar el dinero.
Oye, va, que nuestro quinto aniversario
es la mejor ocasión posible para cocinar a este bichito.
"Tenacitas". Dale un besito a mamita.
¡No! ¡Quítame ese bicho de encima!
- Ya. - Cariño,
que el marisco es afrodisíaco.
Pues sí. Hace tanto que no lo pruebo, que...
¿Te refieres al marisco?
Va a ser una noche memorable, cariño.
Buen vino, arroz con bogavante, baile apasionado
y sexo como si se fuera a acabar el mundo.
- Mmm. - Ay, pero ponte guapo.
Oye, ¿qué pasa? Es mi camiseta preferida.
Sabes que me la compré hace muchos años y...
¡Mierda!
- Otra vez. - ¿Otra vez?
- Sí. Ayer también pasó... -
y no sé si ya han arreglado el ascensor.
Ay...
¡Sí! ¿Qué pensabas?
¿Que nos quedaríamos encerrados toda la vida?
Ay, no hubieras aguantado con esa musiquita.
Cuando veo esos maravillosos ojos,
escucho la música más bonita del mundo.
- Qué tonto estás hoy. - Un poquito.
Sabes que no puedo evitar enamorarme de los idiotas.
Ah...
- Vamos. -
APRIETE EL BOTÓN DE EMERGENCIA PARA CUALQUIER INCIDENTE
Odio cuando te vas en medio de una discusión.
¿No dices no bajo la basura?
¿Y la tienes que bajar justo cuando estamos hablando?
- ¡Joder! Qué calambre. - Es que es increíble.
¡Y me lo sueltas así, tan tranquilo, como si nada!
Escúchame, esta vez no es lo que parece.
No, pero si no es la primera vez.
- Claro que es lo que parece. - ¡Esta vez es distinto!
Dime la verdad.
- Ya te lo he contado todo. - No, aquí hay algo raro.
- Siempre hay algo "raro". - ¿Perdona?
Porque si te vas a empezar a comportar...
¿Qué? ¿Como una loca? ¿Me vas a decir que estoy loca?
No, yo no he dicho eso.
¡Sito, no mames! Lo que hiciste es muy grave.
Ni que hubiera dicho que me he follado a tu mejor amiga.
- Estamos hablando. - Joder. Qué calambre.
Es que es increíble.
¡Y me lo sueltas así, tan tranquilo, como si nada!
- Pero... es que esto no es... - ¿Qué? ¿Lo que parece?
Claro que es lo que parece, si no es la primera vez.
A ver, Sito, déjate de tonterías y dime la verdad.
Si ya te la he dicho muchas veces, ¿no?
No mames. Lo que dijiste es muy grave.
No entiendo nada. ¿Qué...?
¿Lo de follarme a tu mejor amiga? Pero...
- ¡Joder! - Es increíble.
Y me lo sueltas así, tan tranquilo, como si nada.
- O sea... Esto no es... - ¿No es lo que parece?
Creo que no.
Pero si no es la primera vez. Claro que es lo que parece.
A ver, Sito, déjate de tonterías y dime la verdad.
Si ya te la he dicho varias veces, ¿no?
No mames. Lo que dijiste es muy grave.
No entiendo nada.
¿Lo de follarme a tu mejor amiga? Pero que era bro...
- ¡Joder! - Es increíble.
Y me lo sueltas así, tan tranquilo, como si nada.
Dime la verdad.
- Si yo te contara la verdad... - Eso es lo que quiero.
Que por primera vez en tu vida me digas la verdad.
No me creerías.
Bueno, prueba.
¿Si te dijera que te estás repitiendo?
- - O sea, que...
¿Qué?
¿Qué te pasa?
Es increíble. Y me lo sueltas...
Así, tan tranquilo, como si nada.
- ¿Qué dices? - Sabía lo que ibas a decir.
Odio cuando me interrumpes y terminas mis frases
como si supieras qué voy a decir.
Es que esta vez sabía lo que ibas a decir,
porque esta situación se está repitiendo todo el rato.
Como en la película aquella...
A ver, no sé qué insinúas, pero me empiezo a enojar.
Y ahora me vas a decir que te diga la verdad.
Ay, ¿en serio?
No seas tonto, si de eso va la discusión.
Es que lo sabía palabra por palabra.
Muy de tu estilo.
¿En vez de decirme la verdad
eres capaz de inventarte un cuento tan absurdo como esto?
Y luego me das una bofetada.
Mira que en eso le atinaste, ¡porque tengo unas ganas...!
Ana, por favor, escúchame.
- Me tienes que ayudar. - Ya no puedo ayudarte en nada.
¿Qué quieres decir?
Tenemos que hablar.
No, espera, cálmate...
No, lo mejor es que lo dejemos.
- Es increíble... - ¿Me vas a dejar?
- ¿Qué dices? - Lo acabas de decir.
Pero ¿tú estás loco?
Creo que sí.
Me estoy volviendo loco.
¡Esta discusión se repite y encima me dejas...!
¡Puta música!
- ¿Qué te pasa? - ¡Que no para, joder!
¿Qué te pasa? ¿Qué te pasa? ¡A ver, cálmate!
Sito, ¿qué pasa? Me estás asustando horrible.
¿Qué te pasa? ¡Sito! ¡Sito!
¡Sito, voltéame a ver! ¡Sito!
Me estás empezando a asustar. ¿Sito? ¡Dime algo!
Tengo que salir de aquí, como sea.
Es increíble. Y me lo sueltas así...
¡Un segundo, cariño! Un segundo.
Esto es el colmo. ¿Me das la espalda mientras discutimos?
- Sito, voltéame a ver. -
Voltéame a ver, te estoy hablando. Carajo, Sito...
¡Un segundo! ¡Me cago en Dios!
¿Puedes dejar de comportarte como un psicópata?
"Stop"...
Es increíble.
Y me lo sueltas...
- ¿Qué haces? - Necesito parar el ascensor
para contarte lo que está pasando, ¿vale?
¿No me lo puedes contar mientras bajamos? ¡Qué susto!
Parece que funciona. ¿Lo oyes?
- ¿Qué? - El silencio. La...
La tranquilidad. Se acabó esa puñetera música.
Sito, me estás empezando a dar miedo.
Vale, no, escúchame.
¿Ahora cómo te cuento esto yo? Eh...
- ¿Es uno de tus trucos? - ¡No!
Te juro que no es uno de mis trucos, cariño.
Esta discusión se está repitiendo.
Ah, ¿insinúas que la relación es una discusión constante?
No, que cuando llegamos al cero, volvemos al diez.
Me dejas, me das una bofetada...
- ¡Pero si yo no te he tocado! - ¡No, todavía no! Pero...
¿Te estás inventando todo esto
para no decirme cuánto dinero te gastaste en las apuestas?
¿Todavía sigues con eso? Por fa... Vale, vale, claro.
Que para ti el tiempo no pasa.
¿Le puedes dar al cero, por favor?
No, no, escúchame, por favor.
- ¿Cómo que no? - No.
- ¡No, no, sí! - ¡No, escúchame!
- ¡Quiero salir de aquí! - No, escúchame, por favor.
- ¡Bueno, le voy a dar yo! - ¡No, por favor! ¡No!
- ¿Qué te pasa? - ¡Joder!
No...
Por favor, no me hagas esto, por favor...
- ¡Joder! - Es increíble.
Y me lo sueltas así, tan tranquilo, como si...
¿Qué haces?
Contarte la verdad, esta vez sí que sí, cariño.
Y te preguntarás por qué paré el ascensor, ¿cierto?
- Sí, me leíste la mente. - Bueno, pues...
Te tengo que pedir perdón.
¿Eh? Me he equivocado. Lo siento.
Eso sí que es un avance. Nunca me habías pedido perdón.
Siempre dices que hay que hablar las cosas y tienes razón.
Hablar es muy bueno, cariño.
Sí. ¿Y no podemos hablar mientras bajamos?
- Es que no me gusta estar aquí. - ¡No!
Necesito no tener ninguna distracción para contártelo.
Como quieras.
A ver, sé que te lo tenía que haber dicho antes,
pero es que era una oportunidad irrepetible. De verdad, cariño.
- Era ahora o nunca. - ¿Cuánto dinero te gastaste?
Bueno, pues, te lo puedo decir sin ningún problema, pero...
Lo importante no es cuánto me he gastado,
- sino cuánto podemos ganar. - ¿Cuánto dinero?
Podemos triplicarnos. Tres veces.
¿Cuánto dinero te gastaste? Llevas sin trabajar todo el año,
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