The first 200 lines.
El sol...
no es sino una estrella.
En nombre de la abeja,
de la mariposa y de la brisa.
Amén.
¡Te he encontrado!
Vete, por favor.
Si acabo de llegar.
Intento estar sola.
¿Una calada?
Vale.
¿Qué leías?
Walden, de Thoreau.
¿Lo has leído?
No pude acabarlo.
A mí me parece increíble.
Una vida de soledad absoluta, aislado en la naturaleza.
Quiero vivir así.
¿Por qué?
Porque sí. Lo agreste es... sincero.
Da confianza.
Mientras que la gente tan solo hace daño.
¿Quién te ha hecho daño?
Sue.
¿Sigues molesta por que se fuera a Boston?
No quiero hablar de eso.
Le escribió a Austin y a mí ni me ha contestado.
Ya haréis las paces.
George, si no te importa, ahora necesito estar sola.
Necesito estar con mi árbol.
No soy el único que perturba tu soledad.
Podemos hacer que el ramal de la línea pase por aquí.
¿Qué hacen esos aquí?
Deben de ser peritos del ferrocarril.
- Mañana empieza la construcción. - Hay un estudio sobre esta zona.
Claro que lo sé, pero no pueden construir el ferrocarril en nuestro bosque.
Es propiedad privada.
- Tu padre se lo habrá permitido. - Esta es la zona donde hay que empezar.
SOLA NO PUEDO ESTAR
Papá, no puedes hacerlo.
¿Cómo? ¿Hacer qué?
Dejar que destrocen nuestro bosque.
¿Esta es forma de entrar en mi despacho?
- ¿Qué tal llamar a la puerta? - Lo siento, pero es una urgencia.
Están ahí fuera dispuestos a empezar.
Pues claro que sí.
Mañana es el primer día de la construcción del ferrocarril de Amherst a Belchertown.
Deberías estar entusiasmada. Mis hijas están ilusionadas.
Ahora pueden comprar vestidos de las mejores modistas de Nueva York.
Sufren un ataque de fiebre del ferrocarril.
Sin duda, a mí me ha invadido.
Todo el pueblo tiene esa fiebre.
Pues que vaya al médico si cree que harán pasar un tren por nuestro bosque.
Querida, el tren pasará por nuestro bosque.
- Es la ruta más ventajosa. - ¿Ventajosa?
¿Qué tiene de ventajoso llenar nuestro tranquilo y silencioso bosque
de ruido, humo y desconocidos?
Emily, me temo que no puedes impedir el progreso.
Se han firmado los documentos.
¿Y les dan permiso para talar mi árbol?
¿"Tu árbol"?
El roble grande. El que plantó el bisabuelo.
Si es necesario, entonces sí.
Por favor, papá.
Te lo suplico. Adoro ese árbol.
Necesito ese árbol.
Es adonde voy a pensar, a escuchar.
Si dejas que maten ese árbol, me matas a mí.
¿Sus hijas le hablan así?
La mayoría de veces sí.
No la he educado para que se comporte como una pagana.
Emily, me avergüenzas.
¿Que yo te avergüenzo?
¿Porque me importa más nuestro roble que unos vestidos de Nueva York?
Yo también he pedido un traje.
Traidor.
Ithamar, le pido perdón.
No hace falta.
Parece que mi hija ha decidido ponerme en evidencia,
pero quizá mi hijo le cause mejor impresión.
Austin, tengo una idea.
Como sabes, la ceremonia de colocación de la primera piedra
se celebrará mañana por la tarde.
El pueblo entero estará presente.
Y creo que sería adecuado que un miembro de nuestra familia
contribuyera de algún modo.
¿En qué has pensado exactamente?
Pensaba en que podrías escribir un poema.
¿Seguro que quieres que lo haga yo?
Por supuesto, jovencito.
¿Quién sino?
Austin Dickinson, eres mi único hijo varón.
Y resulta que eres un hombre con mucha inteligencia y talento.
Seguro que estarás a la altura de las circunstancias.
- Sí. Creo que podría intentarlo. - ¡Este es mi chico!
- Esto será algo bueno para los Dickinson. - Bien dicho.
Y en cuanto el tren esté en funcionamiento,
estoy seguro de que ni te acordarás del viejo roble.
Pero qué modales más terribles.
¡Eh! ¿Qué ha pasado? ¿Has hablado con tu padre?
Yo no tengo padre. Ni hermano.
Yo no tengo a nadie.
Me tienes a mí.
No quiero tener a nadie, George. Solo quiero estar sola.
Qué lástima.
Esperaba estar juntos.
No puedo. Tengo que irme.
¿Adónde vas?
A Walden.
¿Vas a ir hasta Concord? ¿Por qué?
A buscar a Thoreau.
Creo que él puede ayudarme.
¿Ayudarte cómo? ¿No es un viejo ermitaño gruñón?
Thoreau es un ambientalista, George.
Ama la naturaleza más que nadie en el mundo.
O al menos en Massachusetts.
Si le cuento lo que van a hacerle a mi árbol,
seguro que se le ocurre algo.
Podría redactar una carta de protesta.
La gente le hará caso, aunque no me haga caso a mí.
Está bien. Voy a ir contigo.
- ¡No! - ¿Qué...?
Quiero ir por mi cuenta.
Vamos, no te permitirán viajar sola.
Es peligroso.
Una dama necesita un acompañante.
Y... me apetece ir de excursión.
Y yo quería vivir la vida en soledad.
Hola.
Ese vestido tiene mucho glamur.
- ¿Qué esperabas? - Ya, claro.
¡Hola! ¿Cómo estáis?
George, vamos.
Por fin. ¿Por qué has tardado tanto?
He comprado unos aperitivos.
No tengo hambre.
Nos espera un viaje largo.
Necesitamos sustento.
Sí, ¿qué has comprado?
Cacahuetes, palomitas, pan de jengibre, rosquillas...
Bien.
Ya tengo dolor de barriga.
Y caramelos blandos.
Ya hemos perdido un carruaje que va directo a Northampton.
Habrá que esperar al siguiente.
Será mucho más práctico cuando el tren llegue directo a Amherst.
"Práctico", "ventajoso"...
No tenemos por qué acelerarlo todo. A veces es mejor bajar el ritmo.
¿Por qué odias la tecnología?
Thoreau dice: "No manejamos el ferrocarril.
Sino él a nosotros".
Tengo la sensación de que no me caerá bien.
¿Entonces por qué vas a Walden?
Porque sí. Me gusta ir contigo.
¿Esa...? ¿Esa es...?
¡Lavinia!
Y creía que tú eras la rara.
¿Otra carta para Sue?
No puede rehuirme toda la vida.
Estás muy volcada en esa amistad.
Es posible que sí me haya escrito
y que se perdiera la carta.
O tal vez Austin la robó.
De él no me extrañaría.
O vete a saber, quizá mi última carta le disgustó.
¿Por qué? ¿Qué le dijiste?
Solo que ella me tiene encadenada en un manicomio de amor.
Si me lo escribieras a mí, me pondría eufórico.
Gracias.
¿Crees que Sue y Austin se casarán pronto?
No vas a dejarme escribir...
Quiero entablar una conversación.
Estamos sentados juntos en un tren.
Y parece una oportunidad para, ya sabes, relacionarnos.
Compartamos risas, aprovechemos para manifestarnos amor eterno,
hablemos de cuántos hijos tendremos. ¿Tres niños? ¿Dos niñas?
Fantaseemos sobre cómo envejeceremos en el porche
que construiré para los dos.
Ya sabes, así nos vamos conociendo.
Espero que no.
¿Qué?
Austin y Sue. Espero que no se casen.
Porque para Sue...
creo que sería como una cárcel.
¿Por qué eres tan antimatrimonio?
Hay gente a la que le gusta estar casada.
Cierto. Algunos, llamadas hombres...
No solo a los hombres.
Si yo fuera un hombre, querría una esposa.
Alguien que cocinara para mí, limpiara, criara a mis 500 hijos.
Todo mientras yo podría hacer lo que me apeteciera.
Eres muy cínica.
Casarse es reconfortante, acogedor.
Yo creo que querer estar solo toda la vida...
no es normal.
- La gente se necesita para sobrevivir. - Concord, última parada.
No según Thoreau.
¿Señor George Gould y señora?
- ¿Sí? - No.
No estamos casados.
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