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¡ATENCIÓN! ¡HOY ES DÍA DE ELECCIONES! ¡VOTE!
¡EL CIRCO LLEGA A LA CIUDAD!
Esto no tiene sentido.
No, los whigs llevan años controlando este distrito.
Y nunca han perdido.
¿Por qué se ha convertido en una refriega?
Corren vientos de cambio, supongo.
¿Vientos? Mejor un terremoto.
Como si el país se viniera abajo.
No.
Bien.
¿Ya ha emitido su voto?
Así es. Antes de venir.
¿Los whigs pueden contar con su apoyo?
Eh... No, no suelo votar la lista entera de un partido.
Soy más bien independiente.
Sí, está bien que un hombre piense por sí mismo.
Eso es.
Señora Dickinson, ¿a quién votaría usted, si pudiera?
¿Yo?
Curiosa pregunta. No me lo había planteado.
Ah, ¿sí? Creía que era sufragista.
¿Cómo se atreve a insultarme así?
Eh...
- ¡Papá, papá, papá! - Ay, Señor. Ay, Señor.
¡Papá! Es emocionante.
- ¡Es muy emocionante! - Ay, Señor, Señor, Señor.
Sí, es el día de las elecciones.
- Claro. - ¿Qué?
No nos referimos a eso.
¿A quién le importan si ni podemos votar?
Estamos hablando de...
¡el circo!
¡El circo llega a Amherst!
Empieza hoy. Están montando la carpa principal.
- Tienen leones y tigres y... - Leones.
¡Ah! Tienen hermanas siamesas.
Eso, hermanas siamesas.
¿Podemos ir? ¿Podemos ir? ¿Podemos ir?
¿El circo?
- Qué depravado. - ¿Depravado?
¿Cómo dices?
Los circos son antros de depravación.
Son viles e inadecuados para jovencitas. No.
Hubo un circo en Ohio que instigó tanta violencia
que la mitad de la ciudad quedó herida y la otra mitad en la cárcel.
Están llenos de ladrones, charlatanes, gitanos...
¿Y qué decís de esas mujeres?
Las llamadas acróbatas.
Ligeras de ropa, encima van deambulando por ahí, exhibiéndose como vulgares p...
No lo diré.
No. El circo no es lugar para vosotras.
¿Entonces nos llevas?
- Ithamar, tenemos que hablar. - Sí, por eso estoy aquí.
Vamos a dar un paseo.
Acompáñeme.
Está reñido.
Ya lo sé, a mí no tiene que decírmelo.
Se suponía que no iba a estarlo.
Los demócratas apenas iban a luchar.
El sombrero. Se lo ha dejado en el carruaje.
Me encanta este sombrero.
Pero no son los demócratas.
- Son los "No sé nada". - ¿Los qué?
Los "No sé nada". ¿No sabe nada de los "No sé nada"?
- Lo sé todo de los "No sé nada". - Pues eso.
¿Y qué tal si me lo recuerda?
O sea, no lo sabe.
Hay muchos partidos para estar al día. Podría haber solo dos.
Aunque quizá lo sabe y dice que no
porque cuando se le pregunta a un "No sé nada"
sobre su movimiento, se supone que dice que no sabe nada.
- Es confuso. - Sí.
Podría ser que ahora que le pregunto,
usted me diga que no sabe nada,
y esa sería su manera de decirme que es un miembro secreto del partido.
Supongamos que no lo soy.
Dígame por qué no lo tengo ganado.
Porque los "No sé nada" resulta que saben algo sobre ganar.
¡Podrían ganar!
Qué bollo más rico.
¿Sabía que se inventaron en el S. XVI?
- ¿Ha dicho que podrían ganar? - Sí.
- ¿Vencerme? - Sí, Edward, eso me temo.
Es Imposible. Esto es Massachusetts. El candidato whig gana
desde que se fundó la república.
Sí, los tiempos cambian.
¡Ah, señor Dickinson!
- ¿Qué cenaremos esta noche? - Me da igual. Sorpréndeme.
¿Qué te parecería becada? ¿O agachadiza?
¿O pularda, faisán, chorlito, urogallo, liebre asada o pierna de venado?
¿Hay algún modo de huir de esta conversación?
Los "No sé nada" han creado una plataforma basada en la retórica económica populista
y el nacionalismo antiinmigración.
- Una mezcla explosiva. - Detestable.
Sí, pero funciona.
¿Y la gente vota a esos payasos?
Claro. Resulta que a la gente le gusta
que le digan a quién culpar de sus problemas.
¿Y los "No sé nada" a quién culpan?
A los inmigrantes, los católicos, los irlandeses...
- Y nosotros, a nadie. - Exacto.
No hemos señalado a un enemigo.
- Eso parece un descuido. - En retrospectiva, sí.
Así que todavía podría perder.
No lo sé. Está reñido.
¿Reñido?
Maldita sea.
Si va a ser reñido, que lo sea.
¿Sabe, Ithamar?
Creo en este país, y en la gente buena.
A fin de cuentas, los buenos ganan porque amamos nuestro país.
Y cuando los inmigrantes vienen a ayudarnos,
abrimos los brazos y les decimos:
"Bienvenidos. Comed un sándwich".
No echamos a nadie.
No.
Y en lo que respecta a esos "No sé nada",
me parece que, si necesitan aprender algo,
es una cosita llamada patriotismo.
Y generosidad. ¡Y orgullo!
Maggie, ¿qué te pasa?
Son mis hermanos.
Estaban votando en un centro electoral y los han atacado.
A uno por poco lo matan a palos.
- ¿Quién ha sido? - ¡Los "No sé nada"!
Nos odian. Somos irlandeses.
¿Lo ve, Edward? Todo esto se está descontrolando.
Señor Dickinson,
mis hermanos y yo llegamos a América huyendo de la persecución.
"La tierra de la libertad", nos dijeron.
Pero aquí pasa lo mismo que en Irlanda.
Tal vez deberíamos volver.
Maggie,
no pierdas todavía la fe en esta nación.
Ya verás.
El honor y la decencia prevalecerán.
Pronto saldré elegido y te representaré a ti y a tus hermanos.
Y me aseguraré de que no vuelva a pasar algo así.
Espero que tenga razón.
Sé que la tengo.
PERDEMOS - PORQUE GANAMOS
¿Qué más da si nunca veo un elefante?
Una vez vi una nube que parecía uno.
Siento que tu padre no te deje ir.
No me deja hacer nada.
Ya lo habrás notado.
Sí, prohibido leer, nadar...
Y nada de circos.
Bien, ¿qué vas a hacer si no?
- ¿Para divertirme? - Sí.
¿Cómo suele pasar el rato Emily Dickinson?
Hum...
No lo sé.
Podría quedarme en casa.
Podría hablar con una polilla.
Pues...
Tengo algo.
- ¿Y qué es? - Un concurso de poesía.
Dice que hoy es el límite para presentarse.
"Buscamos el talento por descubrir de la lírica de Amherst".
Eres tú. Por los poemas que he leído, podrías serlo.
Ya sé lo del concurso.
Ah, ¿sí? ¿Y ya te has presentado?
¿Recuerdas la conversación que acabamos de tener sobre mi padre?
No.
Sí. Ni leer, ni nadar, ni circos.
Y tampoco poesía.
Al menos, en público.
¿Y crees que le importaría
que te presentaras a un concurso de poesía?
Aún no lo conoces bien.
Eso parece.
Dice que las mujeres que buscan la fama literaria son como...
En fin.
Digamos que acróbatas.
Es una lástima, porque...
si te presentaras a ese concurso...,
ganarías.
"La rosa es como un...".
"Nadie conoce esta pequeña rosa".
Eso es.
Estás aquí. Dios.
- Te estaba buscando. - Hola, Em.
¿Qué haces aquí?
Contemplar lápidas era cosa mía.
- Tenemos un problema. - ¿Sí? ¿Cuál?
Hay alguien enterrado en el espacio de Sue.
¿Quién es Ichabod Beecher?
Ah, es el bebé de los Beecher.
Uno de los bebés de los Beecher.
Pobre familia.
Tantos bebés y todos murieron.
¿Y por qué está enterrado
tan cerca de nuestra parcela?
Perdieron a tantos que se quedaron sin espacio.
Bueno, es un rollo, pero a mí van a enterrarme justo aquí
y Sue debería ser enterrada a mi lado.
¿No es así?
¿Por qué no trasladas el bebé?
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