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BASADA EN HECHOS REALES
EL GEMINI LOUNGE - Por algo estamos aquí.
Puestos en esta Tierra por un propósito superior.
Tengo que creerlo.
Tengo que creer que hay un propósito superior...
para que yo esté aquí, en esta esquina a esta hora del día.
BROOKLYN, NUEVA YORK, 1983 - Mirando a esas malditas puertas otra vez.
Me preocupa que te acerques demasiado.
- Sí, me estoy acercando. - Demasiado cerca de ese mundo.
No mates a nadie. No le dispares a la cara, ¿de acuerdo?
¡¿Dónde está el maldito dinero?!
Pero aún es temprano y no tengo ninguna prisa...
para averiguar cuál es ese propósito.
El "por qué" puede esperar, pero el "cómo",
UN AÑO ANTES... - en realidad eso es una historia bastante buena.
Diles que eres arquitecto.
Puedes decir un médico o un abogado si quieres,
pero te digo que las chicas de alguna manera pueden olerlos enseguida.
¿Por qué no les dices la verdad?
En cuanto les digas que eres Policía,
podrás ver como la rueda del hámster empieza a girar.
Repasan todas las cosas malas que han hecho,
preguntándose cómo pueden ser usadas en su contra.
Así que les dices que eres arquitecto.
Es un trabajo de oficina. Relacionable, seguro,
pero lo suficientemente distinguido. Como para no asustarles.
Y los arquitectos ganan dinero, así que eso ayuda.
¿Qué pasa cuando descubren que estás mintiendo?
No pasa nunca.
Tengo que decirlo, ya sabes...
Suena bien y todo, pero quiero decir, que salir suena como una pesadilla.
Lo es. Eres un hombre afortunado.
Casado con una gran mujer.
Sí...
¿Problemas en casa?
Sí.
No quiero hablar de ello.
Es el trabajo. Tienes que encontrar un equilibrio.
Solía comprarle flores, ya sabes, sólo porque sí.
Y entonces fue sólo en ocasiones especiales, ¿verdad?
Pero esas ocasiones eran demasiado pocas para contarlas,
y entonces era sólo cuando la cagaba,
y, ya sabes, la cagué mucho.
Así que al final, ya sabes,
las flores ya no significaban nada,
así que dejé de hacerlo.
Parece que quieres hablar de ello.
Bobby, vuelve a casa con tu esposa,
llévale unas flores y recupera tu equilibrio.
Hola.
Bobby.
Cierra el pico.
Oye, no le hables así.
¿Por qué no cierras tú también la boca?
Te traía flores.
Tal vez deberías irte, hombre.
Debería haber seguido su consejo. Pero en vez de eso...
Bobby, ¡detente!
Decidí redecorar mi cocina.
¡Detente!
¡Detente! ¡Bobby, por favor, para!
¡Cállate la puta boca!
Bobby, por favor...
- Maldita... - Bobby, por favor.
Puta.
¡Por favor!
Hay un momento, justo antes de estar completamente despierto...
en el que hay una ligera posibilidad de que aún puedas estar soñando.
Y entonces, llega el momento en que te das cuenta de que no lo estás.
He estado casado durante casi diez años
y sido Policía desde hace casi doce.
Bueno, ¿cómo sabes que...
no tiene licencia para eso?
No, no, eso es porque tú piensas eso.
Tú piensas eso. Ves, no puedes hacer suposiciones.
Sí. Sí.
Oye, hay una jarra fresca de café por ahí, si estás interesado.
Tengo que llamarte luego. De acuerdo. Adiós.
Vas a estar aquí un rato,
deberías aprovecharlo al máximo.
¿Sí? ¿Cómo lo hago?
Empieza a escribir. A ver qué pasa.
Te diré exactamente lo que va a pasar.
Voy a cometer un error tipográfico y esta máquina de escribir...
saldrá volando directamente por la maldita ventana.
Tal vez. Tal vez te gustará.
Quién sabe, a lo mejor eres el próximo Ernest Hemingway.
Sí, voy por una taza de café y a abrir esa ventana.
Eso es un comienzo.
Me dejaron conservar mi placa, pero se llevaron mi arma.
Supongo que fue un movimiento inteligente o si no mis sesos...
estarían ahora mismo encima de esta cafetera.
Oye, ¿tienes un minuto?
Yo puse al tipo en el Hospital. Y ellos me pusieron detrás de un escritorio.
- Oficina del Capitán Baker. - Es Rick.
- ¿Cómo estás, Pam? - Bien, Rick ¿y tú?
- Sí, estoy bien. - ¿Qué puedo hacer por ti?
¿Está el jefe por allí?
Seguro. Espera un minuto.
De acuerdo. Gracias.
Tienes hasta que salga de la espera.
Necesitas darme algo más que papeleo...
para mantenerme ocupado. Quiero decir,
estoy perdiendo la cabeza detrás de ese escritorio.
Realmente lo siento por ti, por lo que estás pasando con Mary.
Me rompe el corazón. Pero tengo las manos atadas aquí.
Tienes suerte de que te dejen entrar en este edificio.
Suerte. Rick, tienes que hacer algo.
En primer lugar, soy tu Capitán.
No es Rick.
En segundo lugar, sí hice algo.
¿Y sabes qué?
Por eso estás de pie...
en mi oficina y no estás...
en la fila de desempleados.
Se acostaba con mi mujer, Rick.
¿Y qué hiciste tú?
- ¿Le desfiguraste? - Le rompí la nariz.
¿De acuerdo? No nos pongamos demasiado dramáticos.
- ¿Capitán Callahan? - Sí, Pam.
¿Puede esperar un poquito más?
De acuerdo, cariño. Tienes un poquito más.
Escucha, lo sé. Yo sólo...
a veces tengo la cabeza un poco caliente.
¿Cabeza caliente? Te has vuelto jodidamente nuclear.
Deberías haberle visto, Rick. Quiero decir...
Deberías haber salido de allí,
cómo te sugiero que salgas de aquí ahora.
No tengo tiempo para hacer de niñera de tu conciencia.
Estoy bajo mucho estrés con este Departamento.
- ¿Capitán Callahan? - Sí.
Lo comunico ahora.
De acuerdo, gracias. Espero.
Cierra la puerta detrás de ti, ¿de acuerdo?
Hola, Capitán Callahan. Hola, señor. ¿Cómo le va?
Te lo dije, esto es una mierda de primera.
Es genial, hombre, una mierda de primera.
¿Sabes qué? Tómalo o déjalo.
En una situación como esta,
estoy obligado a intervenir y regular.
Pero estaba demasiado borracho para que me importara una mierda.
Corta el...
Chris Rosenberg.
Puede parecer un traficante de drogas sucio...
principalmente porque eso es exactamente lo que es.
Y también él era bastante bueno en ello.
Tan bueno, de hecho, que un día alguien se dio cuenta.
Roy DeMeo.
Si el Diablo decidiera caminar en la Tierra,
lo haría como Roy DeMeo y nadie se daría cuenta.
Roy amaba a su hermano mayor, Anthony.
Lo idolatraba, joder.
Pero la vida de Roy cambió para siempre en la primavera del '51...
cuando Anthony volvió de Corea en una bolsa para cadáveres.
Cuando salió de la Secundaria,
Roy tenía un buen chanchullo de prestamista en marcha.
El negocio iba bien, principalmente porque todo el mundo...
sabía que no debían meterse con Roy.
A finales de los '60,
Roy estaba tratando con la familia Gambino.
Anthony Gaggi.
Todo el mundo le llamaba Nino.
Es un capo de la familia Gambino.
Roy tenía los dedos metidos en todo, desde usurero...
hasta robo de autos y tráfico de drogas.
Los Gambino desaprobaban esto último,
pero Roy se convirtió en uno de los que más ganaban.
Así que lo mantuvieron como su pequeño y sucio secreto.
Roy tomó a Chris bajo su protección.
Vio algo en él.
Chris se convirtió en la mano derecha de Roy.
Pero esa noche, yo no sabía nada de eso.
Todo lo que sabía era que un imbécil estaba a punto de ser asesinado...
por otro imbécil.
Y en ese momento, algo en mi sólo...
Tomé cada trato injusto que había recibido en mi vida, hasta entonces...
y lo descargué en la maldita cara de este pobre bastardo.
Joder, no quería...
Gracias. ¿Tienes auto?
¿A qué te dedicas, Bobby?
Soy un arquitecto.
¿Arquitecto? ¿Construyes casas y esas mierdas?
Sí.
Sí, no me lo creo.
Eres demasiado mierda para ser arquitecto.
Bueno, ya sabes, soy un arquitecto de mierda.
- Gracias por el aventón. - Sí.
Y, ya sabes, gracias por intervenir ahí atrás.
Sí, ni lo menciones.
Te agradecería que tú tampoco lo hicieras.
Tienes mi palabra por mi madre.
Saben...
Chris.
Para ser una escoria degenerada...
- Nos vemos. - Sí.
Este tipo estaba bien.
Tengo su palabra por su madre.
POLICÍA
Era un Cadillac. Dorado.
Acabamos de comprarlo.
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