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NETFLIX PRESENTA
Qué fiestas de mierda.
Feliz Navidad.
¿Esto es lo que te pones para la cena de Navidad?
- ¿No tienes un vestido? - Estoy muy bien, mamá. Gracias.
La casa se ve hermosa.
Bueno, tu tía Susan trajo al Santa del centro comercial
y tu sobrino hizo caca en el pesebre.
Fue una caca pequeña
y movió al Niño Jesús primero.
- Hola. - Hola.
Feliz Navidad.
¿Quieres un duende de jengibre?
Rodney dijo que no lo llamaste.
Lo siento, no salgo payasos profesionales.
No dormiría.
Cielos, Sloane, han pasado seis meses. Debes volver a salir.
¿Cómo espera conocer a alguien si se la pasa en casa en pijama?
Se llama trabajar a distancia.
A mi jefe no le importa cómo me visto si cumplo con mi cuota.
Pero exige que mi madre deje de llamarme en horario laboral.
No sigues fumando, ¿verdad?
No, mamá, no sigo fumando.
El conductor de Uber fumaba.
Sé que las fiestas pueden ser estresantes,
pero ningún hombre quiere casarse con una fumadora…
que miente.
Ningún hombre quiere una suegra maliciosa.
Ya son tres cosas en contra.
Sé que son las fiestas cuando mi hermana aparece sola.
- No se lo recuerdes. Se ve triste. - Basta. No estoy triste.
¿Segura? Luces muy triste.
No estoy triste.
¡Pum! El pesebre ha sido desinfectado.
Sloane.
¿No llamaste a Rodney?
¿No es genial?
Lo conocí en el centro comercial.
Te sorprendería la calidad de los hombres que conoces ahí.
No lo creo, la verdad.
Relájate.
No es que me vaya a casar con él.
Es mi fiestamigo.
¿Fiestamigo?
Tú sabes, una pareja solo para las fiestas. Sin compromiso.
¿Le pregunto si tiene un amigo?
PLAZA LOGAN
No estés nervioso. Te adorarán.
Tus padres saben que es nuestra tercera cita, ¿no?
No hay ningún problema.
No creo que sepan que vendrás.
- ¡Hola! ¡Feliz Navidad! - ¡Feliz Navidad!
Y tú debes ser Jackson.
Eres aún más apuesto que en las fotos.
¿Fotos?
Y su primera vez en el regazo de Santa.
Lo orinó en la pierna.
Su primer función de ballet y…
este fue el día de su primer período.
Qué encantadora.
Y esta…
fue de la Pequeña Señorita Evanston.
Quiero que sepas…
que al padre de Carly y a mí no nos incomoda
que ustedes dos duerman aquí juntos.
No. Está bien.
No me quedaré a dormir.
Qué tontería.
Eres casi de la familia.
¿Dónde carajos estoy?
- Sloane. - ¿Sí?
No seas inmadura. Ampliaremos la mesa.
No, gracias. Prefiero la mesa de solteros.
Bien, niños, veamos los regalos.
Vengan. Vamos.
Entonces,
tía Sloane, ¿por qué no llamaste a Rodney?
¿Por qué no lo llamaste tú?
Porque yo ya tengo novio.
Se llama Levi
y comparte su jugo conmigo a diario en el recreo.
Me alegro por ti, Daisy.
Disfrútalo mientras puedas,
porque un día vas a salir
y vas a ver a Levi compartiendo su jugo
con una barista de Starbucks llamada "Arcoíris".
Sí, no será un buen día, Daisy.
Duele.
Te endurece.
Y cuando te das cuenta, tienes casi 30 años
y estás sentada con los niños ahogando las penas con un vodka.
Cielos, ¡mis padres te adoran!
¿Qué te pasa?
Les dijiste que somos una pareja.
Por favor…
Sabes que te gusto.
No pasarías aquí una fiesta importante
si no te gustara.
¿Un dispositivo Clapper?
Te dije que mis padres están en Australia.
No tenía otros planes…
- Un pijama. - ¡Sí!
Me pareció lindo y cómodo para una velada de chicas en casa.
- Pantalones. - ¡Son caquis!
A los golfistas les encanta, ¿no?
No sabía la talla y compré tres así los cambias.
Pantalones
y un proyecto.
Gracias.
Lo siento. No…
pensé que nos daríamos regalos.
¿Por qué pensarías eso?
Porque dijiste que no nos daríamos regalos.
Ya veo. ¿Me conoces bien como para acabar en mi boca,
pero no para comprarme un regalo de Navidad?
Podría darte efectivo. Tengo como…
- ¿Cuánto me queda? ¿Cuarenta dólares? - Cuarenta dólares.
¿Qué soy? ¿Una prostituta?
¡No! ¡Dios mío, no! Claro que no.
Dame 80 dólares.
No te daré 80 dólares.
Pero tuvimos sexo, Jackson. Dos veces.
No puedo creer que no me hayas comprado un regalo de Navidad.
Yo no puedo creer que me tomaras por sorpresa así frente a tus padres.
De hecho, ¿sabes qué? Sí puedo.
Porque las chicas enloquecen en las fiestas.
Qué encantadora velada. La cena fue deliciosa. Feliz Navidad.
Adiós.
¿Pueden prestarme atención?
Hay algo que debo decir.
¿Quién quiere postre?
Elizabeth Kimberly Chen.
No, carajo.
Sé que solo han pasado tres meses
y seis días celestiales,
pero siento que te conozco desde siempre.
¿Me harías el hombre más feliz de la Tierra y te casarías conmigo?
¡Dios mío!
¡Sí! Me casaré contigo.
- Van dos, falta una. - Felicitaciones.
- ¡Es la mejor Navidad! - ¡Sí!
Guau, esto es increíble.
Mi hermanito se va a casar.
Caramba…
me encanta este pijama.
- ¿Por qué tardan? - Es ridículo.
Llevo aquí todo el día.
Llevo más de media hora en la fila.
Sin recibo, solo puedo darte crédito de la tienda.
No quiero crédito de la tienda.
Nunca quiero volver a esta tienda.
Tenemos cosas lindas. ¿Conoces nuestros jeans ajustados?
Disculpa.
Cocodrilo Dundee,
algunos tenemos trabajo.
Dundee. Qué original.
¿Por qué crees que no tengo trabajo?
Estás en el centro comercial un miércoles regresando pantalones.
Es un pantalón caqui.
Muchos empleados los usan.
No entiendo tu acento. Aun así, no me importa.
Hola. Solo devolveré algo rápido.
¡Oye!
- ¿El recibo? - No traía recibo.
Solo la suposición de que estaré sola siempre
y, por lo visto, de que comeré hasta parecer leñador.
¡Qué acertado!
¿Sabes qué? Mi Navidad ya fue horrible.
Así que ve a decir "qué acertado" a otro lado.
Debo ir a preguntar sobre esto.
Te doy $40 por los pantalones
y un cupón de dos por uno de Fresh Pretzel.
Valen 80 dólares. No hay trato.
Oye, si te sirve de consuelo,
pasé las fiestas con un feo suéter navideño puesto
bebiendo cócteles sin alcohol con gente que parecía salida de un culto.
Voy tu feo suéter navideño
y subo un lugar en la mesa de los niños, el compromiso de mi hermano menor
y ver al Santa del centro comercial lamerle el bizcocho a mi tía.
Qué… imagen más festiva.
Me quedó grabada como un feo tatuaje.
Una vez me hice un tatuaje feo.
¿Es Matt Lauer?
Era una gran fanática del Today Show.
Lo siento, son de hace dos temporadas.
Puedo ofrecerte un crédito de la tienda
al precio de venta actual de…
¡4.99 dólares!
¿4.99 dólares?
Cuatro dólares y noventa y nueve centavos.
Mi hermana se volvió tacaña desde que tuvo hijos.
Quedarían bien si cortaras las piernas, como un pantalón pescador.
Todo por $50.
- No te harás un pescador. - Quizá sí.
- Me gustan las manualidades. - Bien.
Cuarenta.
¡Cuarenta y cinco!
Y los pretzels, dos por uno.
- ¿Quieres? - No como esa basura.
- ¿Sabes qué le hace eso a tu cuerpo? - Sí.
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