The first 190 lines.
Inmo se aparece ante Mizuha, que estaba desaparecida.
Yo…
Quiero estar aquí.
La jovencita Mizuha…
Sin que Inmo se dé cuenta, la vida de la chica
se desmorona con un estruendo.
¿Mamá?
La persona desaparecida
Sentí un dolor enorme.
¿Quién hizo esto?
Huele a Mizuha. ¿Ella lo hizo?
¿Hay algo que pueda hacer por ti?
Quiero…
que seamos amigos.
Si con eso es suficiente.
Vamos, ponte de pie. ¿Puedes hacerlo?
¿Quién te puede ayudar?
Vayamos con tu papá. Te llevaré.
No. La policía me aprehenderá.
Es lo último que quiero. Ya no sería perfecta.
¿La policía? ¿Son rufianes escalofriantes?
Sabes que maté a mamá, ¿cierto?
No dejes que otros decidan qué será de mí.
Ayúdame, por favor.
-¿Qué debo hacer? -Escóndeme.
Oye, ponte esto.
Qué zapatos tan peculiares. Gracias.
A propósito,
aún no sé tu nombre. ¿Cómo te llamas?
-Pues me llamo… -Inmo, ¿no? Lo leí en un libro.
¿Por qué no haces nada por ocultar tus poderes extraños?
Perdón. Creía que sí los estaba ocultando.
Nadie se aparece por aquí.
¿De verdad vivirás aquí? ¿Hasta cuándo?
Oye, ¿puedes invocar una cama?
Ah, sí.
Como no parece haber electricidad, necesito velas.
-Y encendedor o cerillos. -¿Encendedor? ¿Cerillos?
¿Acaso no sabes qué son?
Entonces, ve a buscar.
Puedes replicar algo con solo tocarlo, ¿cierto?
También ropa y una toalla.
Necesito jabón, champú, acondicionador y una secadora.
Ah, no hay electricidad. Así no puedo calentar agua con una tetera eléctrica.
No sé muy bien de qué hablas, pero iré a buscarlo.
Aguarda. Estoy hablando de mañana.
Esta noche quédate conmigo. Tengo miedo.
Ya puedes ver.
Ajá. Entonces, ¿qué harás mañana?
Tal vez salga en las noticias.
Supongo que el lugar estará lleno de mis huellas.
Claro que no puedo ir a la escuela.
¿Por qué…?
Inmo, vives en casa de Yuki, ¿verdad?
-Ah, sí. -¿Por qué estás en esta ciudad?
Por casualidad. Supongo que porque se veía pacífica.
¿También me encontraste por casualidad?
No lo sé.
-Dime, Mizuha, ¿por qué…? -Tengo hambre.
Sí, claro.
Impresionante.
-Puedes crear lo que sea, ¿verdad? -Por lo pronto, come.
Muchas gracias.
Oye, ¿cuál es tu comida favorita?
La carne, creo.
Últimamente me gusta la tapioca. ¿La conoces?
Recordé que hace mucho vi unos huevecillos así en un pantano.
No sabía que fueran tan deliciosos.
¿Huevecillos? Te equivocas. Son bolitas de almidón.
¿Almi…? Un ingrediente de la actualidad, ¿no?
El mundo es grande. No me extraña que no lo conozca.
Qué lindo eres, Inmo.
¿Por qué asesinaste a tu madre?
No lo sé.
No recuerdo el momento en el que la maté.
Solo me acuerdo de que me había decepcionado.
Me dio un adorno para el cabello diciendo que era su tesoro.
Pero era mentira.
Vi que lo vendían en una tienda del vecindario por solo 300 yenes.
Creo que tu mamá te quería tanto que tuvo que mentirte.
No trates de solucionarlo tan fácil.
No me mentiría si me quisiera tanto.
Ah, ¿sí? ¿Tú crees?
Me da vergüenza que me veas dormida. Cierra los ojos y duérmete.
Ajá. Está bien.
Inmo, conoces a mis antepasados, ¿no es cierto?
Te preocupas por mí por ser descendiente de Hayase, ¿verdad?
¿Cómo era ella?
¿Cómo era?
Era buena persona.
¿En qué sentido?
Pues… me cuidaba, creo.
Me daba cosas ricas.
Era muy fuerte y amable.
Auxiliaba a menudo a los demás y valoraba los vínculos familiares.
Vivía rodeada de mucha gente y amigos.
Mentiroso.
¡No es mentira!
No tenías los ojos cerrados.
Vaya, te referías a eso.
Se suponía que el mundo estaba en paz, pero hay una chica que siente desdicha.
No puedo conciliar el sueño en paz hasta que te duermas.
¿Cerraste los ojos?
Sí, los cerré.
Buenos días. Está listo el desayuno.
Soñé que mamá desapareció y estaba sola.
Entré en pánico cuando me percaté de que era real.
Pero en la realidad no soy tan desafortunada.
Pues estabas aquí conmigo cuando me desperté.
Traeré lo necesario.
Encendedor, champú, acondicionador…
Y a tu mamá también, si puedo.
Intentaré ver si revive o no.
Aguarda. Todavía no…
¿Todavía no?
Aún no. Espera…
Si tu madre vive, podrás ir a la escuela y la policía no te aprehenderá.
-Todo se resolverá. -Pero ¿qué estás diciendo?
Maté a mi madre, ¿sabes?
Pero no lo recuerdas. Entonces, no te pueden culpar…
¡Te equivocas! ¡Ya debieron encontrar el cuerpo!
Pero sería mejor que estuviera viva, ¿no?
¡Espera!
Te ruego que no te apresures.
Todavía no. Hazlo por mí.
De acuerdo. Lo haré como me lo pides.
Gracias.
Bueno, iré a buscar las cosas. Regresaré lo antes posible.
Sí, te estaré esperando.
¡Oye, Bon!
¿Dónde estás, Bon?
¡Bon!
Salió a una reunión con gente de la fundación.
-¿Qué te aflige tan temprano? -Quiero dinero.
Pero apenas ayer le suplicaste a la fundación y te dieron 100 mil, ¿no?
¿Otra vez quieres ir al burdel?
No. Hallé una forma de apostar llamada carreras de caballos.
¿Quieres venir?
Me decepcionó la manera cómo moriste en tu vida pasada.
¿Piensas autodestruirte otra vez del mismo modo?
Oye, ¿quién te dio permiso de hablarme así?
-Yo mismo. -¿Quieres pelea?
Aiko, rompí todos los huevos.
-Toma, toma. -No me duele para nada.
No te portes mal delante de los niños, viejo.
Todavía no soy un viejo.
¡No hagas tanto alboroto tan temprano, viejo!
Oye, ¿y si vamos al centro comercial después de almorzar?
-No hay problema, ¿verdad, abuelito? -No.
Nosotras también vamos… ¡Ah, Inmo!
-Estabas en casa, Inmo. -Sí.
¿Quieres ir de compras?
Ah, no. No tengo dinero.
Tranquila. Puedo crear todo el que quieras.
Oh. Dámelo a mí.
¡Está mal!
Así no les causaremos molestias.
Les digo que está mal.
Así bajaría el valor del dinero, ¿no?
¿Valor?
Les daré a todos de mis ahorros.
300 para cada uno… No, 200…
No, 300…
Tengan.
Me volví un adulto echado a perder.
Hice llorar a una niña tan pequeña.
¡Te devolveré la deuda con intereses!
Yo buscaré trabajo.
Este me gusta más.
Qué divertido. Hace mucho que no compraba ropa.
Tienen bonitos conjuntos allá.
A las chicas de ahora les gustará este o este.
La ropa de hombre está allá.
¡Ya lo sé!
También quiero ponerme ropa linda cuando me vuelva chica.
Ah, sí.
Debo disculparme al menos con papá.
¿Hola, papá?
¿Mizuha? ¿Dónde estás ahora?
Lo lamento mucho. No pensé que pasaría esto.
Vuelve de inmediato. Tu mamá está preocupada.
Tranquila, que ninguno de los dos está enojado. Regresa.
¿Papá?
Qué bueno que llegaste, Mizuha.
¿Dónde estabas?
¿Ya desayunaste?
Siéntate. Hablemos mientras comemos.
No recuerdo que tuvieras esa ropa.
¿Hanna te la prestó?
Mizuha, tu mamá te quiere decir algo.
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