The first 200 lines.
Así es como empieza.
Un piloto y su jefe de equipo en busca de velocidad.
CIRCUITO DE CATTOLICA, ITALIA
STEFANO FRANZ 9 AÑOS
DINO FRANZ JEFE DE EQUIPO/PADRE
Estoy pensando en cómo girar bien con la rodilla hacia el suelo,
como ha explicado el jefe de equipo.
Es difícil.
CIRCUITO DE LAS AMÉRICAS 12 MARZO, 2013
TEST DE PRETEMPORADA MOTOGP
Así es como empieza. Un piloto y su jefe de equipo.
Y sus ingenieros de competición y su ingeniero de suspensiones
y su ingeniero de neumáticos y su ingeniero electrónico
y sus mecánicos, todos en busca de velocidad.
Desde la más pequeña pista de minimotos al circuito gran premio más rápido,
desde motos pequeñas por poco dinero a los misiles MotoGP que cuestan millones.
Desde la emoción de infancia a 30 km/h a las batallas de gran premio a 350.
El principio es el mismo. Encontrar la línea más rápida en la pista.
Y luego averiguar cómo ir más rápido.
La carrera gran premio de motos trata de transformar fuego en velocidad.
La combustión de gasolina y aire en el motor
y el fuego en el corazón del piloto dispuesto a arriesgarlo todo para ganar.
El tiempo es el enemigo.
Las fracciones de segundo perdidas o ganadas en cada curva
que suman para perder o ganar.
Y los pocos años que tienes para llegar a lo más alto
e intentar permanecer ahí.
Esto es lo que tienes que hacer. Frenar lo más tarde posible.
Mantenerte.
Girar. Rozar el asfalto. Acelerar.
Frenar. Inclinarte... más.
Más rápido. Quedarte sobre la moto.
Rozar el asfalto. Acelerar.
Quedarte sobre la moto.
Caerse... duele.
Destroza tu moto. Destroza tu cuerpo.
Destroza tus oportunidades.
Quedarse... sobre... la moto.
Y luchar.
Cada vuelta. Cada curva.
Cada segundo.
En 18 carreras alrededor del mundo.
A tope más de 3000 kilómetros por temporada.
Luchar hasta el final.
Luchar lo máximo.
Luchar.
Esta es la historia de seis luchadores.
Seis de los pilotos más rápidos de la historia
y del destino que les espera en la cúspide del deporte.
Cuando la velocidad nunca ha sido mayor, la competición más intensa
o el talento en la pista más brillante.
Es la historia de lo que está en juego para todos ellos.
Todo lo que pueden ganar.
Y todo lo que pueden perder, cuando persigues la gloria
a más de 320 km/h sobre una moto.
VALENCIA, ESPAÑA MAÑANA DE DOMINGO DE CARRERA
Me encanta dormir. Me encanta. Marco, mi ayudante, me despierta.
Para que desayune.
Me siento más nervioso que el sábado.
Empiezas a sentir las mariposas en el estómago.
Odio esta sensación.
Te sientes más cansado. Te sientes... menos fuerte.
SISTEMA DE EXTRACCIÓN DE CASCO
Me levanto, desayuno, caliento.
Normalmente duermo bien pero en ese momento estaré algo nervioso.
Domingo por la mañana, el sentimiento es siempre el mismo.
Aprensión, miedo, adrenalina.
Pensar en positivo, pero también temer equivocarte.
Juntos, el peor y el mejor sentimiento de mi vida.
Valentino, ¡qué bonito eres!
La cuenta atrás de la carrera MotoGP a las 2 en punto
se interrumpe por el rugido de los actos de apoyo...
La categoría junior a las 11. La intermedia a las 12:20.
Y luego es la hora.
Hay muchas cosas fuera de tu control.
Esas son las cosas que te hacen sentir algo incómodo
en esa hora concreta antes de la carrera.
El peligro es inevitable.
Es automovilismo sobre dos ruedas a gran velocidad.
Siempre intentamos hacerlo mejor.
Trabajamos en el equipamiento. Los airbags dentro de los trajes.
Y luego las reglas que aplico
de no permitir a los pilotos hacer cosas que los pongan en peligro.
El camino al campeonato mundial de MotoGP
es largo, difícil y peligroso.
Se debe ir a máxima velocidad en todo momento.
La línea de meta está a miles de kilómetros,
cientos de carreras y de caídas desde el principio.
Miles de jóvenes pilotos compiten todos los años en Europa, Asia y América,
soñando con un puesto en el escenario mundial.
Muy pocos lo consiguen.
Nadie conoce la ferocidad de la competición
mejor que Valentino Rossi.
Ha competido en más de 300 grandes premios desde 1996,
ha ganado 100 de ellos y ha ganado nueve campeonatos mundiales.
Llegó a MotoGP como llega la mayoría,
escalando desde las categorías junior e intermedia,
aprendiéndose las pistas del gran premio en motos de 225 km/h.
Luego motos de 270 km/h,
antes de llegar a MotoGP y las motos de más de 320 km/h.
Año tras año, ha luchado contra oleadas de rivales.
Más de 100 pilotos han llegado y se han ido mientras estaba en lo alto.
Rossi es el único que queda de la categoría del 2000 de MotoGP.
De 2001 a 2005, ganó cinco campeonatos seguidos de MotoGP.
Rossi adelanta y no hay nada que Biaggi pueda hacer.
¡Se han tocado! ¡Se sale! ¡Rossi lo está echando de la pista!
¡Rossi se va a llevar la victoria en el Gran Premio español!
Era el rey indiscutible del deporte.
Al final de la década aún estaba luchando y ganando.
Un título más de la categoría reina e igualaría el récord mundial.
Un paso más para consolidar su estatus
como el mejor piloto de carreras de la historia.
Pero en 2010, Rossi no tenía un trabajo fácil.
Los hombres que podían vencerlo habían llegado.
Si sabías dónde mirar,
podías haberlos visto venir a por él.
1994, España. Un Jorge Lorenzo de 7 años
se desliza y corre en un circuito de coches de Mallorca.
Casey Stoner en 166. No pierdas de vista a Casey.
1997, Australia.
Un Casey Stoner de 12 años lidera posiciones en una pista de tierra.
Casey Stoner 166 con esa bonita y cómoda ventaja.
Encabezó cientos de carreras en pista de tierra allí.
Una vez ganó 32 en un solo fin de semana.
Es una victoria fácil en evento número cinco.
1999, Italia.
Un Marco Simoncelli de 12 años gana el campeonato nacional de Minimoto.
La misma competición en la que Rossi empezó su carrera.
2000, la familia de Casey Stoner coge todos sus ahorros y se muda a Europa.
Al correr sobre asfalto por primera vez,
Stoner se ve a sí mismo como el piloto más rápido que ha visto.
Dani Pedrosa, de Sabadell, cerca de Barcelona.
Diez años después, la nueva generación está en la parrilla con Rossi.
Están casi todos.
Falta uno de camino del que aún no saben nada.
1997, Cervera, España.
Marc Márquez recibe una moto por Navidad.
Tiene tres años.
Stoner deja atónito a Rossi y a todo el mundo en 2007,
su segundo año en MotoGP.
El australiano no solo venció a Rossi en el título mundial ese año,
sino que le hizo besar el suelo con 10 victorias contra las 4 del italiano.
Entonces Yamaha firmó con Jorge Lorenzo como su segundo piloto para 2008.
Fue una declaración. Rossi era el pasado.
Lorenzo era el futuro.
En 2010, con 23 años, hizo una temporada perfecta.
Terminó cada carrera, consiguió nueve victorias y siete podios
y consiguió más puntos que nadie en la historia.
Dani Pedrosa destacó en motos pequeñas, ganando tres títulos.
CAMPEÓN MUNDIAL 250CC 2005
En MotoGP, el diminuto español terminó segundo detrás de Stoner en 2007
y segundo de nuevo detrás de Lorenzo en 2010,
empujando a Rossi al tercer puesto en la clasificación del campeonato.
Con Valentino Rossi en aparente declive a los 31 años,
Italia busca un nuevo héroe de MotoGP y aquí entra Marco Simoncelli.
Le llevé a las minimotos. No le apunté a clases de piano.
Le encantaba. Fue fácil.
En la primera carrera se cayó tres veces. No ganó.
Pero aprendía rápido.
Todas, he visto todas sus carreras.
Poco a poco, con dificultad, con mucho interés,
llegamos adonde él quería estar.
Por su determinación y por cómo corría
su madre y yo siempre supimos que sería genial.
Corriendo en categoría intermedia, Simoncelli se llevó 6 victorias en 2008
y remató con el título mundial en el calor tropical de Malasia.
Marco, ¿cómo suena ser campeón mundial?
Es maravilloso.
No puedo hablar. Tengo mucho calor. Lo siento.
Enhorabuena, Marco. Muchas gracias.
Es maravilloso. Gracias a todos.
Marco Simoncelli vivía en Coriano,
a pocos kilómetros de la casa de Rossi en Tavullia.
Junior de Rossi de ocho años,
perfiló sus aptitudes en las mismas carreteras tortuosas
que el campeón del mundo cuando era un adolescente.
Y con el tiempo, el campeón del mundo se convirtió en amigo y mentor.
Desde 2007, he pasado mucho tiempo con él.
Todos los días en el gimnasio, en motocross, en los karts. Mucho juntos.
Sí, era mi mejor amigo en el paddock.
Nuestra relación se hizo más profunda.
Las puertas de MotoGP se abrieron para Simoncelli.
Hizo su debut en 2010 con el equipo de Fausto Gresini.
Como todos antes que él, luchó.
Al principio tuvo algún problema y se cayó varias veces.
Pero cambiar de un motor de dos tiempos a uno de cuatro,
ir de una forma de trabajar a otra, lleva tiempo.
Es un salto enorme en rendimiento.
De una velocidad máxima de 270 km/h en la categoría intermedia
a 350 km/h en MotoGP.
Una moto de MotoGP acelera más rápido que un coche de Fórmula 1.
Caerse puede significar volar por el aire
más rápido que un paracaidista de caída libre.
Un aterrizaje a 320 km/h al que puedes sobrevivir
siempre y cuando golpees el suelo en un ángulo bajo y te deslices.
Al principio de la temporada, teníamos muchos problemas con la moto.
Paso a paso, mejoramos en cada carrera.
Y ahora, las últimas tres carreras han sido muy positivas,
espero acabar la temporada de la mejor forma
y subir al podio.
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