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- ¿Qué está pasando? - Una manifestación de estudiantes.
Menos mal que ha llegado la policía…
Cuidado, me rompes el vestido.
¿No puedes ser más delicado?
Venga, Angela…
Venga, hagámoslo esta vez…
¿Es una broma? No me quiero quedar preñada.
¿Te gusta así?
Siempre lo mismo, nunca lo otro…
Hay que ir con cuidado, estoy trabajando.
¡Por fin estás aquí! Ya era hora…
¡Madre!
Sabe que el doctor dijo que no debe cansarse, ¿verdad?
Nunca hay nadie en esta casa…
Me encontraba mal, necesitaba aire.
- ¿Qué está pasando ahí fuera? - Nada, los estudiantes…
¿Cómo que los estudiantes?
No sé, creo que es una manifestación.
¿Por Trieste?
Ni idea… ya sabe que no me interesan esas cosas.
Claro que no, a ella no le interesan estas cosas…
La criada ha vuelto, por fin.
Tiene demasiada libertad, hace lo que quiere.
- Ramera… - ¡Madre!
- ¿Necesitan mi ayuda? - No gracias, ya lo hago yo.
¡Con cuidado!
- Angela, ya puedes ir a comer. - Gracias, señor.
Esta criada… en mis tiempos debían esperar a que los demás…
…hubiéramos terminado de comer.
Mamá, por favor, ya te dije que no me gusta esa palabra.
Cierto… la democracia.
- Cariño, ¿qué tal tu día? - Bien…
Nada especial.
Tengo sed…
- No debería beber más… - No se oye nada.
- Yo quería vino… - Sabe que no le conviene.
Ya, pero me gusta.
¿Quieren volver a crear el Imperio Austro-Húngaro?
No lo sé…
Budapest se ha convertido en un campo de batalla…
Los Patriotas controlan las calles con ametralladoras y cañones.
MIG 15 sobrevuelan la ciudad… - Gracias.
…y amplifican la atmósfera de terror…
…reemplazando el entusiasmo de la multitud en pocas horas.
Gracias.
- ¿Vas a salir esta noche? - Sí, una reunión en el Ayuntamiento…
…y volveré tarde.
- No me esperes despierta. - De acuerdo.
- ¿Va a salir esta noche? - Tiene una reunión…
Qué sabrás tú… si pudieras darle un hijo…
…no saldría todas las noches con esos comunistas ateos.
Reuniones…
Me has asustado…
¿Algún problema? ¿Es la madre?
No…
- Sólo quería darle las gracias por… - No importa, olvídalo.
- Por no decírselo a su marido. - Prefiero no hablarlo…
Es muy buena conmigo…
- ¿Qué estás haciendo? - Le estoy ayudando…
Me gusta cepillar el pelo.
Cuando era niña, mi madre lo hacía durante horas.
Después… yo se lo hacía a mis hermanas.
Éramos muchas…
El baño no era como aquí.
Nos bañábamos en una pila de leña.
Me gustaba mucho el agua caliente.
Me hacía sentir cosas…
Aunque no podíamos hacerlo muy a menudo.
Éramos demasiados.
Yo tenía que esperar mi turno.
- ¿Tiene frío? - No.
No hace frío.
¿Le gusta así?
Ahora dese la vuelta…
Aquí señoras… calidad de primera…
¡Miren señoras, miren que hermosas verduras!
He comprado flores, ¿le gustan? Son campestres.
- ¿Le parece bien? - Las pondremos en el comedor.
- Tal vez prefiere otras… - No, me gustan, son naturales.
- Me recuerdan a mi tierra. - ¿A tu tierra?
Bueno, como si fuera la mía… donde crecí.
- ¿La añoras? - Un poco.
No quiero importunarla pero… la gente debe amar su tierra.
- No sé cómo explicarlo… - No te preocupes.
Haremos esto: la próxima vez que yo vuelva a casa, se viene conmigo.
- ¿Qué dices? No puedo… - ¿Por qué no?
Mi suegra, no puedo dejarla sola.
- Y luego está Giacomo… - No lo piense tanto.
A la señora no deberían hacerle… ¿cómo se llama eso?
- ¿Sangrías? - Podrá venir cuando esté en el hospital.
- No, no puedo. - Sí que puede.
No es bueno que se quede encerrada en casa.
¡Hermanitos!
- Mamá está dentro… - ¡Mamá, Angela está aquí!
¡Vamos niños, a jugar fuera! ¡Vamos, fuera todos!
Disculpe, señora… es inevitable.
Es usted nueva.
Son demasiado… curiosos.
Deja que lo haga yo, no te molestes.
¡Las castañas están listas!
¡Os vais a quemar, y hay para todos!
¡Aquí tenéis… venga, rápido!
- ¿Usted no bebe, señora? - Está muy rico, hecho en casa.
- ¿Por qué no bebe? - He estado bebiendo…
Pero no acostumbro a beber tanto.
- Reconoce que es muy simpática. - Y hermosa…
Sí que tienes suerte, es una gran señora…
Muy hermosa, ¿no es cierto?
¡Niños, salid al patio! ¡Basta ya!
- ¿Cómo te llamas? - Respóndele a la señora.
¿Le gustan los niños? ¿Cuántos tiene?
- Siento lo de antes… - No pasa nada.
No te preocupes por eso, ya has oído a mi madre…
Tendrás unos hijos preciosos, pero aún no es el momento.
¿Siempre crees en lo que dice tu madre?
¿Por qué no? Es muy sabia… todo el mundo le pide consejos.
Y vienen de muy lejos.
- ¿Y este talismán me ayudará? - ¡Por supuesto que sí!
Debes mantenerlo cerca del corazón, todas las noches.
Cuando éramos críos nos ocultábamos aquí…
…y nunca nos encontraban. Pasábamos horas aquí.
Y cuando se hacía de noche teníamos miedo de bajar…
- ¿Miedo de qué? - De los azotes.
Mira cómo huele…
¿Alguna vez has bebido leche cruda?
Pruébala, es buena…
Bebe tú primero.
Qué bonito…
Parece un pozo abandonado, ¿verdad?
Pero no, solo está durmiendo.
Angela, creo que he bebido demasiado vino…
No te hará daño, era ligero.
- Entra en el agua. - No.
- ¡Vamos! - ¡Basta, me estás mojando!
¡Vamos!
Siempre venía aquí cuando era niña…
Me encantaba mirarme reflejada en el agua.
No tenía espejo en casa, y solo aquí podía ver mi cuerpo.
¿Te has mirado entre las piernas?
No… creo que nunca lo he hecho.
Fui a un colegio de monjas.
Nadábamos con trajes enormes hasta los pies.
Teníamos prohibido mirar un cuerpo desnudo.
Mírame…
Mírate.
¿Qué ves?
Nada…
Desabróchate las bragas.
Abre las piernas.
Tócate…
¿No es bonito?
Los acontecimientos en Hungría no han ocurrido por reaccionarios…
El pueblo se ha rebelado contra la opresión…
…con la única intención de recuperar su libertad…
…al igual que los habitantes de Berlín Oeste y Poznan…
Es justo que nuestra ciudad comparta el dolor…
…del generoso pueblo húngaro.
Por Vicenza, habiendo peleado en 1948 por un sueño de libertad…
- ¡Es absurdo! - ¡Es una vergüenza!
Y particularmente calificada para apreciar y admirar…
…toda esta lucha y sufrimiento.
- ¡Mentiroso! - ¡Pido la palabra!
¡Silencio! ¡Tiene la palabra el concejal Anselmi!
Nuestro partido, admitiendo al mismo tiempo que el pueblo húngaro…
…ha pasado por un período de dificultades económicas…
…cree que es absolutamente necesario indicar claramente…
…que la responsabilidad de esta situación…
…sólo es causada por… - ¡Dejad que hable!
…la incapacidad de los líderes…
…y no por el socialismo en sí.
¡Déjenme hablar!
No aceptamos que el derecho a la protesta…
…en contra de lo sucedido en Hungría…
…y estamos de acuerdo con la dura, pero necesaria, intervención militar…
…por parte del Gobierno y el pueblo soviético.
Cuidado… intenta no mojarme. ¿Cómo se ve?
- ¿Cómo se ve qué? - En el orinal…
Me das demasiadas vitaminas… debería dejarlas. ¡Apesta!
- ¿Necesita algo más? - No, no…
Se me hace tarde…
Cariño, estaba cogiendo una camisa del cajón…
…y falta dinero. ¿Tú sabes algo?
Recuerdo muy bien que puse 50 mil Liras el otro día…
¿El dinero? Ah sí, lo cogí yo…
Quería comprar un regalo para el cumple de mi hermana.
Perdóneme…
- Podrías habérmelo dicho… - Sí, lo siento, se me pasó.
- Adiós mamá. - Adiós… y ten cuidado.
- Adiós preciosa. - Adiós querido.
Si vienes a agradecerme lo de esta mañana, no hace falta…
No quiero saber lo que haces con ese dinero.
Sin embargo, esta es la última vez que te cubro.
No venía a hablar de eso…
Recibió la citación ayer.
Es un caso delicado, y debe ser tratado discretamente.
Espero que decidas defenderlo.
¿Por qué yo? Siempre hemos estado en lados opuestos.
¿Cuál es el problema? Se trata de defender a un chaval…
…que ha sido un tanto arrogante.
Puede consultar con uno de mis colegas…
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