The first 200 lines.
Hay tres cosas que son absolutas y no se pueden destruir:
Conciencia, esencia y amor.
Rumi escribió: apuesta todo por amor si eres un verdadero ser humano.
La calidez no alcanza la majestad.
Mi madre decía:
"La hierba solo reverdece si la riegas."
Al principio, todo tiene sentido.
Tu amor, mi amor, nuestro amor.
Han pasado diez años desde nuestra última visita.
La primera fue para celebrar nuestra boda.
Este es un intento de curar la parte de nosotros que habíamos perdido.
La belleza de la campiña italiana no había cambiado.
Pero nosotros sí.
Llegamos al punto en que la verdad se volvió más que los sentimientos,
y ganar una discusión se ha volvió más importante que la verdad.
Pero en verdad...
siempre hubo amor.
Y ahí estábamos nosotros. Pensé que sería terapéutico.
Entonces... estos somos nosotros.
¿Existe la palabra "terapéutico"?
Es una sustancia terapéutica.
Esto es lo que somos. Sustancia.
Es una manera de decirlo. Entendiste lo que estaba diciendo.
O intentando decir.
Sí, siempre con tus palabras rebuscadas.
- Puedes decirlo más fácil. - Bueno, me mantienen actualizado.
Sí, así es.
Necesito hacer pis.
¿Cuánto tiempo falta?
¿Cuánto tiempo falta para qué? ¿Para que me orine? Ahora.
O hasta que me orine toda, no lo sé.
La última vez que sucedió tenía doce años.
¿Te orinaste a los 12 años?
Sí. Estaba bebiendo.
Llevamos solo una hora de camino.
¿No podías haber ido en el aeropuerto?
Lo hice.
¿Entonces ahora tenemos que parar cada hora?
Lo siento, ¿tenemos prisa? No sabía.
No, no tenemos.
Me desconcierta.
De hecho, desconcierta a cada hombre en la tierra.
Orinamos antes de salir a la carretera,
y eso nos permite seguir por unas cuatro horas.
Por lo menos.
Eso mantiene el ritmo del viaje.
Y tu piel se ve diez años mayor porque nunca te hidratas bien.
Acabas de describir los fundamentos de las diferencias evolutivas.
¿Cuándo fue la última vez que bebiste más de 240 ml de agua en un día?
¿El café cuenta?
No.
¿Puedes aguantarte?
¿Sabías que el silencio es la opción más vigorizante y pacífica?
También es agradable.
¿No es genial escuchar la canción perfecta?
Las voces extranjeras suenan como en una película de Fellini.
Tú nunca has visto una película completa de Fellini.
Sé sincero.
¿Conoces a algún otro director italiano de cine clásico?
Sé sincera.
Bertolucci, Zeffirelli, Chabrol...
Ese último era francés, pero acertaste los otros dos.
Me conoces bien.
Mejor que nadie.
Por favor, solo hay estática.
Solo dame un minuto, ¿sí? Si no puedo encontrar nada que combine
con esta vista, solo oirás el viento, lo prometo.
Pero...
No sé, siento algo.
A ver, FM.
Dame una señal, dame la canción perfecta...
¡Ajá!
¿Qué tal?
¿Bien?
Gracias.
Seguro te vas a comer mis papas fritas.
¿Alguna vez pensaste que podían tener razón?
¿O que tenían toda la razón?
¿Sobre nosotros?
Sobre esto, todas estas cosas que estamos haciendo.
Creo que si hubiera un mandato para una pareja que ya se separó...
implicaría que, estadísticamente...
esta mesa no existe.
Puede que tuvieran razón.
Pero nunca fuimos una pareja normal.
- ¡Gracias a Dios! - ¡Gracias a Dios!
Éramos increíbles.
Estábamos bien. No sé si increíbles.
Lo que más me gustaba...
Era ir a uno de esos eventos aburridos
y ninguno de los dos queríamos quitarnos el suéter.
Y te apartaban de mí por alguna razón.
Pero siempre podía encontrarte en una sala llena de gente.
No importaba con quién estuvieras hablando, me mirabas.
Y me guiñabas.
El guiño es tan subestimado.
Las personas evitan los guiños fácilmente.
El tuyo podía cambiar mi mundo.
Me hacía sentir como...
si fuéramos la persona más importante para el otro.
En ese momento, nadie más importaba.
Lo reafirmo, fuimos increíbles.
La gente envidiaba nuestro matrimonio.
- ¿Te parece? - Sí, nos envidiaban.
Porque eras la chica perfecta.
Las esposas y novias de mis amigos quería imitar.
Pero les decía que era imposible.
Por supuesto, cuando había conversaciones
sobre los defectos de las mujeres,
me sentaba y sonreía con desdén.
No sentía la necesidad de decir nada.
Todos sabían que tenía la perfección en ti.
Por eso me dolió tanto cuando nos separamos.
Quizás era difícil estar a la altura de esa perfección.
Sí, quizás.
Lo intenté, Ryan.
Ambos dimos todo lo que pudimos.
Yo sí.
- No es justo. - ¿Qué? Lo hice.
El hecho fundamental que todos pasamos por alto es que...
cuando un hombre se enamora, es lo máximo para él.
Sin excepciones, de hecho.
Si alguna vez te hubiera sido infiel o abandonado
no habría sido amor.
Punto final.
Cuando me enamoro, lucho. Por todo.
Puede que no sea agradable a veces,
tal vez un poco confuso,
la verdad es que si te puedo llamar "amor"
frente a los demás
sin importar lo tonto que pueda sonar...
no hay mucho que no haría para mantenerla...
Mantenerlo eso vivo.
Tú no crees que luchara.
Creo que te rendiste.
Nunca te reemplacé, Ryan.
Lo sé.
Solo te apoyaste en otra persona.
Lo entiendo.
Estaba ausente, distraído...
y negaba mis sentimientos.
Es difícil no sentir mucha rabia por eso.
Parece que encontraste algo mejor.
Es más fácil amar a un extraño que a alguien que ya conoces.
Quizás.
Sé lo que está mal aquí.
Espero que sí.
No se trata de convencerte de mis opiniones,
pero... tengo razones y son válidas.
Son justificadas.
Con un extraño puedes poner todos estos ideales
e ideas en un lienzo en blanco...
sin ninguno de esos matices dolorosos que has llegado a odiar en tu pareja.
Pero cuando te sientas, respiras
y lo miras desde un espacio racional,
te das cuenta de lo increíble de esta expectativa,
imposible de cumplir...
tal vez.
- Porque todos tenemos cosas. - Sí.
Es cierto.
Todos fuimos educados de diferentes maneras
y nos enseñaron verdades radicales,
¿Cómo se supone que vas a amar, casarte, tener sexo,
con alguien de un mundo completamente diferente
y pensar que va a ser un viaje fácil?
Solo estando drogado.
Pero si todavía te aferras a ese sentimiento doloroso...
a esa rabia tan grande...
tienes que dejarla ir.
No lo hice para lastimarte.
La culpa es mía.
Mis cosas, mis demonios...
mis sentimientos de insuficiencia.
Sé que suena muy trillado decir que no significó nada,
pero lo que sucedió...
no significó nada.
Lo siento.
Lamento haberte hecho sentir así, de verdad.
¿Creíste te regresaríamos aquí?
- Creo que nos lo perdimos. - Yo también.
Me alegro de que no.
Rayos, si nos permitimos una luna de miel tan lujosa a los veinte años.
- ¿Lujosa? - ¿No te pareció?
- Fue una buena luna de miel. - ¡Fue una gran luna de miel!
Bueno, una gran luna de miel habría tenido más lujos.
¡Público difícil!
Hicimos lo que pudimos.
- Quería más. - ¿Sí? ¿Como qué?
Pisar uvas en un lagar
e ir en bici a la panadería a comer dulces frescos y...
O quedarnos dormidos bajo las estrellas.
- Fue en el capó del auto. - Al menos estaba caliente.
Dormimos en ese auto como media semana.
Fue una noche.
Estábamos envejeciendo más de lo que queríamos,
incluso en los primeros años.
Encontré las cartas.
Aunque nunca se las enviaste. ¿Por qué?
No lo sé.
Sabía cómo te sentirías, supongo.
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