The first 200 lines.
A veces, Dios se lleva lo que Dios ha dado.
Una madre que nos lleva en sus entrañas...
nos lleva siempre...
y vive para siempre en nuestros corazones.
Vamos a hablar con ella.
Solo siéntate a su lado.
Doris.
Hola, hermana. ¿Cómo estás?
Aquí estoy.
Tengo que aguantar, así que aquí estoy.
Todos estamos destrozados, así que...
En fin, Cynthia y yo estábamos pensando y ahora que murió mamá...
a lo mejor podrías buscarte un apartamento en la ciudad...
- cerca de tu trabajo y todo. - No tendrías que tomar más el ferry.
Te lo ganaste de verdad.
Has estado viviendo en casa de mamá, cuidándola todos estos años.
Lo cual fue muy noble de tu parte.
- No sé cómo lo hiciste. De verdad. - Muy noble.
Y estaba pensando que una vez que limpiemos toda la basura de mamá...
deberíamos pensar también en vender la casa.
- Todd, allá están todas mis cosas. - Sí.
Bueno.
Mira, yo solo...
Nosotros...
Toma.
Se llama Sylvia Edwards y en verdad podría ayudar.
- ¿Ayudar con qué? - Con la acumulación compulsiva, Doris.
Mamá y tú guardaban muchas cosas.
Por favor, hermana, solo reúnete con ella.
MI NOMBRE ES DORIS
- Lo siento. - Lo siento. ¿Oprimen el ocho, por favor?
Gracias.
Esto está muy estrecho.
- Es bastante incómodo, ¿eh? - Sí.
Ven. Estaban un poco...
Perdón, estaban en tu oreja. ¿Mejor así?
- Vaya, sí. - Sí.
Me gustan tus gafas.
¿Son de ojo de gato?
Sí.
Están geniales.
De acuerdo. Gracias.
Oye, ¿Doris?
¿Doris?
Anne está reemplazando las sillas con estos balones.
Trajo un camión lleno. Así que necesito tu silla, Doris.
Me gusta mi silla. Tiene respaldo.
Sabes que yo no hago las reglas, ¿verdad? Solo las cumplo.
¿Se reúnen todos por favor? Vengan aquí.
Vengan aquí.
Vengan aquí.
Quiero presentarles a John Fremont.
John es el nuevo director de arte.
Se une a nosotros después de tener éxito en la oficina de Los Ángeles.
Nos alegra mucho tenerlo aquí.
Así que démosle una gran bienvenida neoyorquina.
- Que hable. - Que hable.
Que hable.
De acuerdo, lo intentaré.
Sé que esto no tiene nada que ver con las playas de Malibú...
pero es estupendo estar aquí en la ciudad que nunca duerme.
Así que ya está.
Eso es todo, amigos.
Eres muy gracioso, John.
Muy bien, todos vuelvan a trabajar.
Está bien.
De hecho, esperen.
Necesito decir una cosa más.
Esta mañana conocí a una mujer en el ascensor.
Y a duras penas intercambiamos unas palabras...
pero me causó una gran impresión.
Está ahí parada.
Mire, señora, ni siquiera sé cómo se llama...
pero usted encendió un fuego en mí que no he podido apagar...
desde el momento en que la vi.
¿Podemos explorar esto?
¿Doris?
¿Doris?
¿Doris?
Oye, siento interrumpir lo que sea que fuera eso.
Solo quedamos los gatos y yo.
Espero no terminar como uno de esos neoyorquinos raros...
que se ahoga con un maní, se muere y que nadie me extrañe...
hasta que el olor de mi cadáver atraviese las paredes.
- Cariño, yo te extrañaría. Yo... - Usen el carril lento, señoras.
Vete a comer col rizada.
- Fascista. - Nos sacó el dedo, Roz.
- Sácale el dedo. - ¡Fascista!
- Roz, no, no, no. - ¡Oye, oye, oye!
Sí, más vale que corras.
Huye.
¡Huye, niña!
¿Quiere agarrar a su amiga?
Roz. Por amor de Dios, la próxima vez, muéstrale el dedo y ya.
Mira, salió corriendo.
Claro. Casi la matas del susto.
Y después de eso, John dice: "Eso es todo, amigos".
Sabes, como Bugs Bunny.
Y Anne dice... Sabes.
Creo que ni entendió la referencia.
- Esa es tan farsante. - Sí. Lo sé.
Vamos porque no quiero llegar tarde a esa conferencia.
¿Quién es ese tipo?
Uno de esos conferencistas motivacionales.
Val dice que es como ese médico de la tele.
- No sé. - Pero más atractivo.
¡Vamos!
- Voy. - Te hará bien estar con gente.
"La semana tiene siete días y algún día no es uno de ellos".
- Tienen aperitivos. - ¿Cuántas cosas consigues?
- ¿Te acuerdas del tipo que hizo...? - Parecen cuatro pedazos de queso.
Lo siento, señora.
No podemos servir el queso y las galletas hasta después de la conferencia.
- Burócrata. - Roz.
- Doris. Rápido. - Ahí está Val.
Conseguí puestos excelentes para nosotras. Dense prisa.
Siempre hay una persona en todos los públicos.
- Doris. - Sí.
- Siento mucho lo de tu madre. - Sí.
¿Recibiste mi arreglo de frutas?
Sí, gracias. Muchas gracias.
Willy Williams.
Hola.
Hola.
Hola, hola.
Hola, hola.
¿Perdieron el camino?
¿Les falta algo?
Un vacío.
Pero, amigos, no miren su pasado y pregunten: "¿Por qué yo?"
Miren para adelante y pregunten: "¿Por qué yo no?"
Pregúntense: "¿Por qué yo no?" Ahora mismo.
¿Por qué yo no?
Todos tenemos miedos. Yo le tengo miedo a muchas cosas.
¿Estoy seguro? ¿Estoy manteniendo a mi familia?
¿Estoy haciendo todo lo que puedo para que este mundo sea mejor?
Pero cuando se trata de nuestras metas y nuestros sueños...
el miedo simplemente es otra palabra que empieza con M.
Amigos, no dejen que su miedo a lo que podría pasar haga que no pase nada.
No cometan ese error.
La vida es corta, amigos. Les digo que se acaba en un abrir y cerrar de ojos.
Y por eso yo digo siempre:
La semana tiene siete días...
y algún día no es uno de ellos.
Hola, hola.
Hola, hola.
Este queso está muy bueno.
Creo que es un manchego español. Tiene un cierto "olé".
¿Vieron ese tipo tan lindo en la tercera fila?
- Está bien. - Ay, mamá.
- Viene para aquí. Viene. - Hola, señoras.
Muchas gracias por venir a mi charla. Compraste mi DVD.
Sí.
De hecho tiene muy buenos consejos, Doris.
- Sí, sí. - Estupendo nombre.
- Mi madre me llamó así por Doris Day. - Doris Day es mi favorita.
¿Sabes cuál era su verdadero nombre? Von Kappelhoff.
- Es gracioso, ¿eh? - Muy, muy gracioso.
- Disculpen, yo... Tengo que... - Desde luego.
Señor Williams, ¿puedo hacerle una pregunta?
Pregunta lo que quieras.
Señor Williams, hay algo que quiero.
¿Ese algo es alguien?
Sí.
Y él...
Es muy diferente a mí. Parece imposible.
- Imposible, una palabra frustrante. - Y yo la uso todo el tiempo.
- Lo imposible no existe. - ¿No?
- Piensa en la palabra en inglés. - Sí.
I'm possible: Yo soy posible.
Yo soy posible.
- Yo soy posible. - Yo soy posible.
A veces vemos las cosas de forma equivocada.
Como este vaso de agua, ¿está medio lleno o medio vacío?
- No sé. - Lo importante es cómo vemos las cosas.
- ¿Ves? - Veo.
- ¿Ves? - Veo.
- Sí, sí ves. - Sí, sí veo.
Pues me alegro de verte, Doris.
Tú eres perfecta por dentro y por fuera.
Eres una bola verde de luz brillante.
Y no dejes que nadie te diga lo contrario.
A ti te reconozco.
Yo soy posible.
Yo soy posible.
Yo soy posible.
Yo soy posible.
Yo soy posible.
Lo que estoy pensando es que ya sea digital o análogo...
- hay que unificar la marca. - De acuerdo. Sí.
Cambiar el tipo de letra...
- ¿Cuál es esta? - Esta también me gusta mucho. Es...
¿John?
John, aquí, John.
Hola.
Esta es...
John...
- Solo... Hola. - Voy a... Espera. Rápidamente.
Hola, ¿todo bien?
Yo... John, la situación es esta.
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