The first 178 lines.
A cada tragedia le sucedía una mayor.
A cada muerte se respondía con más muerte.
Mi familia se resquebrajaba como tantas otras que habían sido partidas por las
decisiones de mi padre.
A él ya no lo veíamos y nosotros éramos los blancos preferidos de sus enemigos.
Aquí donde lo ve el patróncito ya sabe cuidarse de lo cierto.
Escondidos, escapando, moviéndonos todo el tiempo, protegidos por mis nanis, es
que logramos sobrevivir.
Cuídate.
¡Ay! ¡Cómo está estéril la fanfabla esta!
¡Qué puto ha sido manifestado!
Juanpi, papi, despiértese.
¿Qué es esto?
Usted está tomando la sopita, ¿no?
Usted también está un poquito gordo.
¡Hijos de puta! ¡Patrón, nos vendieron!
con nosotros llevamos a la clínica nos echan mano no
tiene por qué saber que nosotros no se mueve con pablo
rodríguez está en la cárcel es el que abrió la boca
¡Rodríguez, el hijo de puta, sapo! Si ese man no hubiera hablado, ya
en la cama.
¡Ya, weón!
¡Marica, aquí tampoco es seguro dejarlo, puto! ¡Tenemos que llevarlo de una
parte! Dile a usted, familia, parcero, vete de Juan Juan, que estás mierda, o
vas a morir, weón, rea.
¡Te lo digo, el puto potrero! ¡No, marica, o hijo de puta, por Dios, ni de
¡Eso no va a ser algo, tío!
Ya, no, niño, no.
No te vas a morir, pati. Hoy no te morís.
Camina conmigo, negro.
Una, dos...
¿Conoces
a Escobar, sí o no?
Yo no lo conozco en persona.
Y no tengo nada que ver con ese señor.
Pero hasta bueno sería, ¿no?
Se dicen que trata muy bien a la gente con la que trabaja.
Y no tienes nada que ver porque saliste en defensa de Juan Pablo Escobar Henao.
Eso le pasa a uno por ser delente.
Yo vi que un mal parido estaba maltratando a un peladito.
Y sin saber de quién era hijo, fui y lo defendí.
Usted no hubiera hecho lo mismo.
Vea, yo crecí en un barrio que se llama Pablo Escobar.
Eso es un delito.
Pablo Escobar es un asesino.
Eso no me consta.
¿Sabe qué sí me consta?
Que le ha dado techo y oportunidades a mucha gente.
Y si tanta gente está feliz con él, por algo será.
Por meternos en una guerra que no termina.
Por cada policía, un precio.
¿Eso le parece bien?
¿Usted le parece bien que el gobierno no nos dé nada?
Es que si el gobierno nos diera algo, no tendrían que pagar las escuelas, los
hospitales y los clubes con sangre.
Porque cuando hay hambre, la violencia es la única opción.
¿Qué querías?
Mi niña.
Bueno, negrito, ahí tenés un motivo muy, muy grande para aguantarse, ¿o qué?
¿Vas a dejar morir?
¿Y usted quién puta es?
Este marico que te traje, te va a sacar la bala, te va a calmar la hemorragia.
Un momento, yo no puedo hacer esto acá. Necesito un quirófano, equipo médico,
anestésico. Te lo entiendo, Kepiro.
Mi amigo respira.
Puedo respirar.
Mi padre había cerrado su círculo al mínimo.
La confianza y las lealtades dieron paso a la soledad de los escondites... ¿Qué
dijo? ...en los que por mucho tiempo vivía.
Dijo, cuando sea grande quiero ser como Pablo Escobar.
Epa,
si estamos viendo la película.
Reductos de condiciones precarias entre las cuales se iba moviendo para no ser
descubierto.
Bueno, pues sepa acá, que yo lo voy a necesitar.
En una de esas caletas, Convivimos por unos días.
¿Papá? ¿Eh?
¿Pues crees que Tina, Rodri y el Dorado están bien?
Sí, sí.
Sabemos cuidarnos.
No, no, no te preocupes por eso, pelado.
Veremos acá.
Hijo, ay, que eres un milagro, mi amor. ¿Qué haces aquí?
¿Y hoy es trabajo?
Es que Juanpi se fue de viaje.
Entonces me dieron vacaciones.
Ojalá que llego por aquí, hijo.
¿Tú es que me Rodrigo? Yo sé cuándo se estiró tanto.
Las cosas han cambiado por este barrio mío.
Vamos, papito.
Me voy a dar lo malito.
Por Dios bendito que vamos a hacer salir a ese huevota sapo. A Rodrigo ya lo
soltaron.
O negoció o lo usaron de carnada. Vamos a ponerlo a prueba. Si es el sapo, vamos
a desmascarar a ese huevón.
Yo quiero que vos vivas y me vayas para dar la cagada.
Pero una cosa sí tenés que saber.
Vos y el resto de estos malparidos somos familia.
Entonces me haces el favor.
¿Le aguantas?
Sí, ladrón. ¿Qué roba, ladrón? Tienes bien años de perdón.
Entonces, matón. ¿Qué mata, matón? ¿Qué?
Ay, cómo son las cuentas con Dios, padre.
¿Cómo es esa vuelta, entonces?
A mí sí me duran un par de veces, sí.
Bueno, varias veces, muchas veces, escucho.
Pero para eso me pagan, no.
Yo no puedo torturar y pedir perdón al mismo tiempo. Solo se hace, parcero.
Además... Eso fue lo que Diosito quiso para mí.
No me habría puesto este trabajo.
Vea, padre, yo sé que yo he sido muy plaga en esta vida y me vale tres tiras
verga, hermano. A mí nada me quita el sueño. Y eso que hay mucho peor por ahí
que me quiere el muerto.
Pero con el amigo, no.
No. Así, padre, eres puro corazón.
Y vea, padre, yo sé que Dios vive muy arañado conmigo.
Pero para eso está usted.
Usted se interesa de usted, hermano. Reje. Usted que es santo, háblele para
me escuche.
Le quiero pedir que le caigan todas las desgracias juntas al sapo catrico de
puta que nos vendió Gucho. Y que, por favor, lo parta un rayo en mil pedazos
antes de que yo lo encuentre, ¿sí me entiende?
Yo a Dios le doy otra iglesia, el doble de grande que esta. Por Dios bendito que
se la doy.
Pero que me cumpla lo que le estoy pidiendo.
Le agradezco que le haga llegar esto a su señor.
Dígale a su sobrino que se le extraña.
En nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
¿Y tú ni yo me lo has entregado?
Ya sabes.
¿Qué va, tío?
Rodrigo.
Si no hay prensa, yo no te la voy a negar.
Pero, por favor, Rodrigo, te lo ruego.
No me hagas cómplice de nada que esté por fuera de la ley.
Esa gente que apareció por la iglesia.
Vieron dos tipos con una pinta muy desagradable.
Te hago esto para vos.
No te metas en problemas.
Dos años caminando con el patrón.
Ganando plata.
Y buena plata.
¿Eso no ha sido capaz de aprender a leer? Está muy enredada la letra. A ver,
llevo a mí.
Dice, hora de juntarse con el pelado.
Cuando esté seguro, Caleta Villamaría.
Caleta Villamaría.
¿Pasó algo?
Hermanito, todo bien.
No se despierta.
¿Cuánto falta para que se despierte?
Miren, yo logré sacarle la bala. Ha perdido mucha sangre.
Él necesita medicamentos, antibióticos, transfusiones.
Hay que llevarlo urgente a una clínica.
Escúcheme con atención, médico hijo de puta.
En la guerra tampoco hay hospitales.
La gente se salva.
Así que me importa un curo sus disculpas.
Abandono.
Abandonar. Fácil. Otra.
Abceso.
¿No? Ah,
bueno, estuve cerca.
¿Otra?
Crack.
Crack.
Maradona. ¿Cómo?
Crack es Maradona, argentino. Ese país es una fábrica de crack.
Grandes, grandes jugadores.
Y Bilardo.
Terrible, terrible técnico.
Que dio la final a Cali hace 10 años.
Y después la selección.
Y nos dio a Gareca también.
Unos hijueputas ventajosos, pero con talento. Eso sí, ¿para qué?
Y me digo, cuando todo esto termine, vos y yo vamos a vivir una temporada en
Buenos Aires.
Sin las mujeres ni guardaespaldas. Como gente común y corriente. Grato.
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