The first 160 lines.
Comenzó mi último año en la Universidad Redmond.
Competíamos para graduarnos con honores.
Nos sumergimos en los clásicos y atacamos las matemáticas.
A veces quedamos exhaustas y hundidas en la desesperación.
Adelante.
Ya no puedo más.
¿De qué me servirá seguir haciendo esto?
¿De qué te ríes?
Estaba releyendo un romance que escribí en mis tiempos del club del cuento.
Lo saqué del baúl para distraerme.
Es una historia repleta de lágrimas y tragedias.
Es tan entretenida que me oprime el pecho.
Pues yo me encuentro en medio de una trágica depresión, Anne.
Pero no es entretenida para nada.
Al final, ¿qué sentido tiene estar viva?
En ese caso, lee esto.
¿Mi tumba?
Es una obra maestra.
Es de esas historias que ocurren en lugares y con gente que no conozco
de las que habla el señor Harrison.
Si Phil la leyera, diría que es lo máximo.
Es que todos los personajes terminan asesinados
o mueren víctimas de la desdicha.
No tienen manera de escapar a tan cruel destino.
¿Verdad que da risa?
De seguro quería sumergirme en la desgracia.
Mi vida siempre ha estado llena de amor, no necesitaba recurrir a las lágrimas.
Ahora lo sé.
¿Qué es esto?
Ah, sí. Es cierto.
Es un pequeño diálogo entre unas margaritas,
unos guisantes, unos canarios silvestres
que visitan el jardín y el ángel guardián del mismo.
Lo recuerdo. El día que lo escribí,
me subí a la casita de los patos de Cobb en el camino Tory.
Marilla me regañó como nunca.
Sí, lo intentaré.
Capítulo 23 Considero cada pequeño obstáculo como una broma, y cada gran dificultad como el anuncio de la victoria
Muchas gracias.
Tres cartas para Stella.
-Dos para Prissy. -Gracias.
La carta para la tía Jamesina viene con una estampilla de la India.
¿De la India? ¿De quién?
Debe ser de uno de los tres adoradores de mi tía.
Anne, a ti solo te llegó esta.
Y este sobre tan grueso me lo envió Jonas.
¿Buenas noticias, Anne?
Una revista llamada Amigo de la juventud
aceptó el cuento corto que les envié hace dos semanas.
¡Anne Shirley!
¿Cuándo lo publicarán? ¿Cuánto te pagarán por él?
Me enviaron un cheque de 10 dólares.
El editor en jefe dice que quiere leer más cuentos míos.
¿De qué trata?
Era un borrador viejo que tenía a Avonlea como escenario.
Lo modifiqué un poco antes de mandarlo.
No tiene tragedias, romance ni historia.
No creí que lo aceptarían.
¿Qué piensas hacer con esos 10 dólares?
¡Vayamos al centro a celebrar!
Oye, Phil…
¡Tenemos a una verdadera autora viviendo con nosotras!
Esto conlleva una gran responsabilidad.
¡Es verdad!
Las escritoras son difíciles de tratar.
Es posible que Anne nos use como modelos para sus personajes.
No lo haré.
En realidad, lo que quise decir
es que es una gran responsabilidad escribir para una editorial.
Eso es sensacional.
Pero solo aceptaron un cuento corto.
Estoy seguro de que tienes un don divino.
De eso no estaría tan segura, pero pienso continuar.
Quiero escribir mejores historias.
Te apoyo. Sé que serás una gran escritora.
Gracias.
Todo un tortolito.
A propósito, ¿estarás en casa el sábado en la tarde?
Sí.
Mi madre y hermanas te visitarán.
Siento mucho que sea tan repentino.
No te preocupes. Me encantará conocerlas.
La madre de Roy, de buen o mal grado,
empezó a considerarte como un posible miembro de su familia.
Apuesto a que te evaluará de cabo a rabo, Anne.
Phil, no lo digas así.
No pasa nada. No pienso en causarle una buena impresión a estas alturas.
Solo voy a ser yo misma.
Mañana es sábado. ¿Qué puedo ponerme para recibirlas?
Se trata de la madre de Roy. Deberías ponerte algo formal, ¿no crees?
Sí, ¿verdad?
Stella, recoge un poco. Se ve muy desordenado.
¿Qué quieres que haga?
Si no hago esto, no puedo escribir ni una sola página.
¿Debería hacerme un peinado un poco más elaborado?
Miren, ya está listo el pastel de chocolate.
Se ve delicioso.
Anne, deja de preocuparte tanto y tomemos el té.
Sí.
Huele muy rico.
¿Verdad que sí?
Estuve medio día preparándolo…
No te preocupes. Aún se puede comer.
Anne, trae un trapo de la cocina.
Sí.
Stella, ¿puedes ir a abrir la puerta?
Seguro que me traen el sombrero que pedí.
Entonces, ve tú. Estoy en la parte importante.
Ay, esta niña…
Está bien, ya voy yo.
Gracias…
¿Esta es la Casa de Patty?
Sí, señora.
Soy la señora Gardner.
¿La señora Gardner?
¿Se encuentra la señorita Anne Shirley?
Aguarde un minuto, por favor.
¡Estamos en problemas! ¡Es la señora Gardner!
-¿No iba a venir mañana? -Yo qué sé. Pero ya está aquí.
¿La señora Gardner?
Anne, cámbiate rápido. Stella, ordena eso.
¿Qué hacemos con el pastel?
Por lo pronto, ponle ese trapo encima.
Buenas tardes. Disculpe la demora.
Me llamo Philippa Gordon.
Soy compañera de Anne Shirley.
Roy es de mis mejores amigos.
Entonces,
¿la señorita Anne Shirley se encuentra o no?
Sí. Muy pronto estará con ustedes.
Aquí la tienen.
Encantada de conocerlas. Me llamo Anne Shirley.
Bienvenidas a la Casa de Patty.
Ellas son mis hijas Aline y Dorothy.
-Mucho gusto. -Encantada. Soy Anne.
¿Qué hago? Tengo que sacar algún tema de conversación…
Oiga…
Qué gatos tan malcriados.
¡Joseph! ¡Rusty!
-Señorita Anne… -¿Sí? ¿Diga?
¿Le agradan los gatos?
Sí, más o menos.
Pues no son de mi agrado.
Ah, ¿no?
A mí me encantan.
Sé que son caprichosos y egocéntricos.
Pero los perros son demasiado buenos y obedientes.
Creo que los gatos son más parecidos a la gente.
Tú guarda silencio.
Miren, allá hay dos perritos.
¿Me permites verlos de cerca?
Adelante.
¿De qué raza serán?
Lo desconozco.
¡No, gatos malos!
¿Estás bien, Aline?
¡Por eso aborrezco a los gatos!
-Entonces, Anne… -¿Sí, dígame?
¿Qué tipo de relación piensa llevar en el futuro con mi hijo?
En caso de que…
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