The first 200 lines.
¡Oye, tú!
Mamá, me voy con Mónica…
- Adiós. - Adiós.
¡Procura que no diga tacos!
¡Y no te manches el vestido!
Ha vivido tres años en África como misionero…
- Pues va a ser una noche aburrida. - Pues no tiene mala pinta…
…y no es un viejo.
Pero un misionero sólo usa su polla para mear.
- Siempre pensando en el sexo… - Todos los Laplanders somos así.
He heredado esa calentura de mi madre.
- Me dejó cuando nací. - ¿Por qué te inventas cosas?
Bueno, ¿por qué piensas que me dejó?
Era una princesa Laplander con muchos amantes, y fue expulsada de la tribu.
- Monika… sabes que no eres una Laplander. - ¿Tú cómo lo sabes?
Ni siquiera sé quién es mi padre.
Mi madre me dejó porque era una princesa Laplander.
Te lo has inventado, nunca escuché algo así.
Y no puedes inventarte cosas mientras la Sra. Johansson este aquí.
Quizás ella fue una princesa.
Tenemos invitados para cenar, Sr. Hansson.
Son los señores Johansson. Venga a tomar arenques y queso.
Por supuesto.
¡Calma, cariño! También quiere que la ordeñe…
…aunque a su manera.
Cuando me meto en el barreño recuerdo cuando tenía 10 u 11 años.
¿Recuerdas que fantaseábamos con ser las mujeres de un sultán buenorro?
- Sí, en su harén, lo había olvidado. - Yo no.
Solíamos bañarnos en esta “bañera”.
- Esperábamos que nos escogiera. - Éramos muy tontitas…
Una vez nos escogieron, y fue cuando tu primo Tore vino.
Yo era su favorita, si recuerdo bien.
Tú eras buena abrazando y besando...
...pero yo fui la que se lo folló, mientras te quedabas mirando.
Por favor, lávame la espalda.
Tú nunca te lo follaste.
Y te quejabas cuando yo lo hacía porque se corría una y otra vez dentro de mí.
Eras buena amiga…
…no te lo tiraste ni una sola vez. - ¡Era mi primo!
¡Y tú nunca te cortaste!
Claro que no… era bueno.
Cuando terminábamos recuerdo que le besabas la polla...
…te la metías en la boca y le lamías la cabeza.
- ¡No hacía tal cosa! - Claro que sí…
Vele, era tu primo, pero ¿qué diferencia hay entre follar y chupar?
No se la chupé…
Supongo que te gustaba mi sabor en él.
¿Recuerdas cuando cogíamos prestada la ropa de la abuela?
- Todavía la tengo… - ¡No lo sabía!
Mira en la cómoda.
¡Vaya!
- Nunca me lo dijiste… - Nunca preguntaste.
Enjuágate el jabón.
¿Dónde encontraste ese cuerno, Monika?
Ya te lo dije… en una tumba vikinga.
No puedes saquear viejas tumbas…
Estaba lleno de mierda, me llevó un mes limpiarlo.
Pues todavía está sucio.
- Es un secreto. Es el cuerno de Dor-Erik. - ¿Por qué te inventas esas cosas?
Lo he probado con las vacas.
Iban hacia atrás y se meaban, como cuando están a punto de copular.
Fueron directas al toro más cercano.
Tenías que escucharlas gemir.
Está muy oxidado para usarse…
- ¿Sabes qué pasará si lo uso? - No.
Que saltarás sobre el primer macho que veas, y querrás follártelo…
…aunque sea un toro.
Todas las mujeres harán lo mismo. Tu madre, la misionera… todas.
Piensa en los gemidos y gruñidos.
Siempre dices chorradas.
Monika… para.
¡Estás cachonda! ¡Estás muy cachonda!
Tonterías… solo me duelen los oídos.
¿Entonces por qué te pones la mano en el coño?
Ojalá dejaran de tocar el cuerno… no me deja pensar.
No oigo nada. Quizá llamen al ganado.
No debería pasar esto los domingos, tengo huéspedes para cenar.
- Es pecado follar antes de misa. - Soy tu salvación…
Monika, deja de tocar ese cuerno.
- Te pones cachonda, ¿verdad? - No me afecta para nada.
Tienes los pelos de punta.
Tus pezones deben estar duros como piedras.
- Para nada. - Déjame mirar…
¡Oye, no me toques!
Tu coño debe estar empapado ahora.
Cómeme así…
Yo te pajeo y tú me lames…
Me gusta mucho tu polla…
Si me sigues comiendo, me correré.
Quiero tu polla dentro.
Ponme a cuatro patas.
¡Más fuerte!
Tenías el coño todo mojado por el cuerno.
Tu cuerno de mierda no tiene nada que ver con mi coño…
¿En serio? Seguro que tu madre lo oyó.
- Se está follando a Olle ahora mismo. - ¡Mi madre jamás haría eso!
¡No ha estado con otro hombre desde que murió papá!
Así que tu madre no folla desde hace 10 años… ¡Qué chorrada!
¡Vale! Todo lo que dices, el cuerno… ¡Son mentiras!
¿Crees que miento? ¿Por qué crees que siempre tiene hombres en casa?
¿Qué dices de Inge Petterson, de Erik Magnusson, y de ese chaval de 15 años...
- ¡Se los folla a todos! - Puta… mamá no haría eso.
Les ayuda a leer, pero tú no lo entiendes.
Nunca te perdonaré esto.
Te espero a las 4:30. E intenta comportarte…
Adiós…
Mira ese cuerno, debe ser antiguo.
El abuelo de mamá lo encontró aquí.
No conocemos su antigüedad, pero Monika encontró uno antiguo de verdad.
Cerca de una tumba vikinga, y es posible que fuera usado por sacerdotisas...
…cuando Dor-Erik volvió de su cruzada. - ¿Dor-Erik?
Dor-Erik era un jefe vikingo, según la leyenda.
Su poblado estaba cerca.
La leyenda cuenta que cuando él y sus hombres estaban en una cruzada...
…las sacerdotisas esperaban su regreso…
…para recibirlos tocando el cuerno.
Lo que significaba que las mujeres debían prepararse para la vuelta de los hombres.
- Eso es lo que cuenta la historia. - No es una historia.
- Entonces es una leyenda. - El sonido las ponía en un éxtasis sexual.
Las mujeres pasaban mucho tiempo solas.
Una sacerdotisa tocaba hasta que las mujeres ardían de deseo.
Y cuando los hombres regresaban, saltaban sobre el primero que pillaban.
Y se lo follaban ahí mismo.
- ¿No escogían con quién? - No, el que estaba más cerca.
No importaba quién, hermano, primo, sobrino, vecino...
- ¿Como animales? - Exacto.
- ¿Habíais oído algo así? - Sí, y parece una locura.
La historia del jefe es real, pero no me suena lo del cuerno…
Es tan real como las historias de la Biblia.
Hablando de historias, Agneta y Bjorn escriben sobre sus viajes en África.
- Me han pedido que lea el borrador. - Nos encantarían tus comentarios.
Somos misioneros, no escritores, y queremos la opinión de una experta.
- No soy una experta… - Pero escribes críticas en el periódico.
Y enseñas gramática y lectura a los niños.
- Como los misioneros… - Es lo que hacen los misioneros.
Allí no soplan sus propios cuernos…
- Este lugar es maravilloso. - La tumba está cerca…
- Se puede sentir la presencia divina. - El olor de las flores es muy romántico.
Más romántico de lo que imaginaba.
¿Romántico? ¡Querrás decir erótico! El aire está lleno de sexo.
Es la temporada del amor, de las caricias y la seducción.
- ¿Tú solo piensas en el sexo? - Te dije que era una calentorra.
Debería tocar el cuerno de Dor-Erik esta noche.
Todas las mujeres se pondrán frenéticas de lujuria, más de lo que imagináis.
- Se está haciendo tarde… - Sí, mejor nos vamos.
- Yo me voy, también. - Nos vemos mañana.
- Adiós, Maud. - Buenas noches.
Qué velada tan agradable…
Claro, las noches de verano en el cortijo son preciosas.
No quiero irme a dormir. Estoy hechizada…
¿Cómo lo ves, mamá? Me voy con Monika, si estás de acuerdo.
Ya sabes que siempre eres bienvenida.
Estuvo muy bien la tarde…
Sí, pero esa pequeña guarrilla me pone de los nervios.
Tantas tonterías, un cuerno que provoca deseo en las mujeres…
Casi la tiro al agua para refrescarle esa vagina.
Sé un poco más cristiana, por favor.
Una historia “tan real como la Biblia”…
Quería tirarle de los pelos.
¿Estás enfadada, Agneta?
¡Claro que lo estoy… es una descarada que quiere molestarme!
- ¿Y por qué le dejas? - Es una bruja desagradable…
…una blasfema que odia todo lo que represento.
Solo la estimula el sexo.
Quizá hayas creído un poco esa historia…
…y ahora estás molesta porque a lo mejor sí que puede calentar a las mujeres.
¡Agneta, espera!
Ponlo aquí, Britt lo lavará mañana.
Todavía estás cachondo, e hicimos el amor esta mañana…
- Pero ya es de noche… - Casi la noche de San Juan.
Estoy cansada y he oído suficientes chorradas sobre el cuerno.
- No creerás esas historias, ¿verdad? - Claro que no.
Entonces, ¿no te crees que la viuda Sjtern se folló a dos tíos hasta la muerte…
…porque un joven gamberrillo tocó el cuerno junto a su ventana?
Ese cuerno está en el Museo Falun.
Dicen que ocurrió en 1889, pero yo no creo en esa brujería.
No es sólo brujería, son las vibraciones del cuerno.
La frecuencia hace que los labios vibren, y eso es lo que os gusta.
Eres un buen amigo, Olle, y un amante fantástico...
...pero estoy cansada.
Es mejor que te vayas a dormir, estoy agotada.
¿Recuerdas el collar de perlas y la joyería?
- ¿Y las camisetas que llevábamos? - Jugábamos a que nos capturaban...
...como esclavas, y nos metían en un harén.
- ¡Por un guapo sheik! - ¡Por un guapo sheik!
¿Todavía las tienes?
Tengo que estar atractiva para cuando llegue Addulla, muy guapa.
Deja de tocar ese cuerno, me duelen los oídos.
Quiero verte bailar… ¡Baila! ¡Baila! ¡Baila!
Cariño…
¿Oyes el cuerno y la música?
No oigo nada, vuelve a dormir.
¡Quiero que me folles ya!
- ¡Fóllame ahora! - Nunca habías hablado así antes…
¡Fóllame ya!
¡Tienes que follarme!
Ese ruido me pone nerviosa… Por favor, para ya.
Sopla tú, quiero sentir el sonido.
El que sopla nunca lo siente. ¡Sopla! ¡Sopla!
Mis pezones se ponen duros…
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