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RABIA
CLÍNICA KELOID
Creo que esos tipos son legales.
El banco les ha investigado,
y quieren llegar hasta el final.
Crear una red de franquicias...
de clínicas de cirugía plástica es una magnífica idea.
Los bancos te apoyan si todo va bien.
Pero al primer problema con el colegio de médicos,
al primer escándalo profesional, el banco nos dejará colgados.
Eso no es lo que te preocupa, Dan.
Se te nota en la voz.
Ya lo sabéis.
No quiero ser el Coronel Sanders de la cirugía.
Si es estupendo.
- Nos hemos pasado. - No, recuerdo esa granja.
No, la granja está después de la carretera doce...
y debíamos girar en la once.
No recuerdo esa granja.
No nos hemos pasado, la recuerdo bien.
Si paras un poco a mirar el mapa, te lo demostraré.
¡Está bien!
Tenéis razón vosotros.
Demos la vuelta.
¡Maldita sea!
¡Maldita furgoneta!
¡Dios mío!
¡Madre mía!
¡Lloyd!
¡Dios mío!
¡Una moto ha estallado en aquel campo!
- Hay alguien atrapado debajo. - Avisaré dentro.
¡Dr. Keloid!
¿Qué pasa?
Ha habido un accidente aquí cerca.
- ¿Acudo con una ambulancia? - Sí.
¿Qué debo hacer?
No puedo rechazar esa inversión.
- ¿Steve, sigues ahí? - Sí.
Te acompaño, espérame en la puerta.
- Debemos decidir muchas cosas. - Hacedlo vosotros.
Luego, convencedme.
A mí no me mires, tú te casaste con él.
¡Vuelve!
¡Ten cuidado, Bob!
¡Que el niño no se acerque!
¡La sirena, vamos!
Uno está bajo la moto.
¡Dios mío!
- ¿Sangra mucho? - Sí.
Él tiene la mano rota y el hombro fracturado.
Ella necesita una intervención inmediata.
No tenemos elección.
- ¿Qué tal la tensión arterial? - Estable.
No llegaría viva al hospital más cercano.
Debemos actuar.
Escucha.
Les traen aquí.
Será grave.
¡Dios mío!
¡Deprisa!
Démonos prisa.
El chico tiene la mano rota y el hombro fracturado.
- Dale Demerol. - De acuerdo.
Vamos al quirófano.
- ¿Está listo el Dr. Karl? - Sí.
- ¿Qué pasa? - Ha habido un accidente.
Podrían cubrirla con una sábana.
- No estoy de acuerdo. - No la has visto.
No es necesario.
Nunca usamos injertos neutros por dentro.
Podríamos causarle un cáncer.
La controlaremos.
No tiene nada que perder.
¿Cuándo podré ver a Rose?
Aún no.
¿Por qué?
¡Dios mío!
¿No la habré matado?
No está muerta.
Ya conocéis las técnicas de injertos de piel.
Pero hoy haremos algo inusual, os lo iré explicando.
Extraeremos el material total a injertar...
de los muslos de la paciente de forma habitual.
Pero antes de aplicárselo...
a las partes dañadas del abdomen, etc,
lo trataremos para que sea morfogenéticamente neutro.
Será un injerto neutro.
Cuando se trate la piel del muslo...
dejará de ser piel y tejido propio del muslo.
Por ejemplo,
si lo injertáramos en una mejilla,
dejaría de ser piel del muslo...
y se desarrollaría como tejido facial.
Es decir, el tejido neutro tiene la misma capacidad...
que el tejido de un embrión...
para formar cualquier parte del cuerpo.
Puede que se formen carcinomas...
al injertar tejidos neutros internamente.
Usaremos una técnica de cirugía plástica radical...
pues no tenemos instrumental avanzado.
¿Trataremos aquí el tejido?
No, lo congelaremos y lo enviaremos al Instituto Sperling.
La tendremos lista para operar cuando nos lo devuelvan.
Será duro, pero es inevitable.
Un mes después...
CUIDADOS INTENSIVOS
Sigue en estado de shock.
Aún no podemos trasladarla.
Pero los injertos van bien.
Los hemos controlado electrónicamente,
y está creciendo tejido nuevo en la cavidad abdominal.
El casco evitó posibles daños cerebrales,
pero hasta que despierte...
- Ni eso sabe. - Los milagros no existen.
He hecho lo posible.
Puedes venir a verla cuando quieras.
Confía en mí.
Yo mismo te llamaré...
en cuanto parezca que recobra el conocimiento.
No creí que te recuperarías en un mes.
- ¿Qué tal la mano? - Bien, creo.
Hoy me quitarán los vendajes, y entonces ya veremos.
Llevaré el clavo del hombro otro mes.
Sólo me molesta si hay humedad.
Cuando me arreglé las orejas también me ocurría eso.
- Hay que acostumbrarse. - Sí, supongo.
¡Hola!
- ¿Qué tal? - Bien.
- ¿Sigues en ello? - Esta vez los ojos.
- ¡Genial! - Bien.
- Vamos, me esperan los inversores. - Adiós.
¿Cómo la descargarás?
Yo tengo mal la espalda.
¿Te harás un cenicero con ella?
¡Rosie!
¡Rosie, tranquila!
El suero te mantiene viva.
¿Qué haces, Hart?
¿Qué...?
No soy Hart.
Está esperándote en Montreal.
Soy Lloyd, un amigo.
- ¿Hart? - Está esperándote en Montreal.
Debía de estar soñando.
No lo creo.
Hart y tú tuvisteis un accidente.
- ¿Un accidente? - Sí.
- Sangras, llamaré al Dr. Keloid. - No te vayas, estoy bien.
Tengo frío.
¡Dame calor!
¡Abrázame!
Por favor.
Tengo frío.
¡Qué bien!
- No sabes ni dónde estás, ¿eh? - ¡Dios mío!
Esto es muy raro.
¿Sabes...?
Me he cortado.
¿Llevas un cuchillo?
¿Sí?
¿Quién es?
- ¡Dios mío! - Ayúdeme.
¿Qué le ha pasado?
No sé, no recuerdo nada.
¿Eres sonámbulo?
Te habrás golpeado fuera yendo dormido.
No creo, nunca me ha pasado.
Trae algodón y algunas gasas.
La herida aún sangra.
- Debemos inyectarle coagulantes. - Enseguida.
¿Te duele?
No siento nada.
¿Nada?
No siento el lado derecho.
Sólo un hormigueo desagradable.
Dr. Keloid.
Maxim quiere verle.
- ¿Ahora? - Es urgente, le espera fuera.
Está bien.
Escucha.
Habrá sufrido una embolia, debemos trasladarle.
Pero antes, extráele sangre de la herida para analizarla.
Que Steve le lleve a la ciudad.
Y que se lleve mucho plasma.
Olvida los coagulantes hasta que le hagan un electrocardiograma.
Bien.
¿Qué pasa?
Fuera no he encontrado nada...
con lo que el Sr. Walsh se haya podido herir.
Luego, Rita ha llamado.
No toque nada.
La policía querrá examinarlo todo.
¿La policía?
El Sr. Walsh ha intentado abusar de ella...
mientras estaba en coma.
No sería el primer caso.
Estaría borracho.
Los injertos van muy bien.
¿Judy Glasberg?
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