The first 200 lines.
¿Hola?
Hora de levantarse, Clementine.
Es el comienzo de tu semana de cumpleaños.
Sí, lo sé. A quién le importa.
Es solo otra semana.
Es el primer año desde el noveno grado
que tú y yo no pasamos mi cumpleaños juntas.
Eso significa sin desayuno de cumpleaños,
sin desayuno segundo de cumpleaños,
sin cumpleaños de "danza de Humpty".
Piensa otra vez.
Oh, Dios mío.
Sharon, ¿qué haces aquí?
¿Viniste hasta aquí por tu cuenta?
Bueno, estuve implicado parcialmente. Encantado de hacerlo.
Alguien tenía que buscarla desde el aeropuerto.
Hora pico de la mañana un jueves,
que mucha gente no sabe
que es más ajetreado que un lunes.
No puedo creer que estés implicado en esto.
Tus hijos querían ayudar, pero estaban ocupados, por lo tanto...
Bueno.
-¡Sharon! -¡Mis bebés!
¿Qué pasó con lo de estar ocupados?
En realidad, mentimos.
No hacemos viajes al aeropuerto.
Vamos, Danny. No tengo un hombre ni trabajo.
¿Qué estaba haciendo?
Es el mejor regalo de todos.
Danny, no sé si aún sabes esto de mi Jean,
pero le encanta su cumpleaños.
Sí. Pero no tienes que regalarme nada.
Seguimos en la fase pre-cita.
A menos que quieras bajar mi alquiler.
En realidad no has pagado el alquiler este mes.
-Te lo voy a dar. -Bien.
-Ven, deja que te muestre el lugar. -Bien.
Por cierto, no caigas en eso de
"no tienes que regalarme nada".
Se lo dice a todos.
Totalmente tienes que regalarle algo.
Totalmente hay que regalarle algo.
Bien. Tal vez le regale una tarjeta y tenga escrito:
"¿Recuerdas cuando tus hijos me engañaron
en buscar a tu mejor amiga desde el aeropuerto
durante la hora pico un jueves
que es más ajetreado que un lunes?".
¿Saben que tuve que entrar? Me costó 32 dólares estacionar.
Eso me parece un regalo.
Y dicen que el romance está muerto en Australia.
-¿Eso dicen? -Lo harán.
Me alegra mucho estar juntas en persona.
He extrañado tu parte inferior.
Bueno, no te perdiste mucho.
Suele estar cubierto de salsa y pelo de gato.
No vivo una vida muy glamorosa.
Entonces hagamos algo glamoroso.
Hay un spa que he querido probar.
Tenía un compra uno lleva otro,
pero no he tenido a alguien para llevar a uno.
Tienen una envoltura especial
que te quita todas las toxinas.
Llevé una hamburguesa con queso al avión
y la bajé con cuatro latas de vino
para calmar los nervios del vuelo.
Chica, me haría falta algo para quitar las toxinas.
Bien, todos, escuchen porque esto es importante.
Es mi primera vez como anfitriona de la familia
como prometida oficial de Freddie.
Una mala cena puede terminar con un compromiso
y no dejaré que ocurra otra vez.
¿Otra vez?
O sea, ¿quién sabe cuántos cumpleaños le quedan a Jean?
¿Qué?
Tendremos una selección de aperitivos
y para el plato principal,
cocinaré mi pollo mojo de la abuela.
Siempre lo tenemos para ocasiones especiales en mi familia.
Parece mucho esfuerzo.
Hablando de no hacer un esfuerzo,
hablemos de tu atuendo para la velada, Jackie.
¿Yo?
¿Quieres que pretenda que les hablo a todos?
No es nada personal, Jackie.
No hemos desarrollado la confianza en el atuendo,
y esta velada tiene que ser perfecta.
No te preocupes por que sea perfecto, Cel,
porque una vez que mi madre vea el regalo que le daré,
rodarán cabezas.
Creo que esa expresión no significa lo que crees que significa.
Bueno, ¿qué le regalaremos a mamá este año?
No le regalaremos nada
porque nosotros le regalaremos
un televisor de pantalla plana en color cuántico de 75 pulgadas
con 8 millones de píxeles y una barra de sonido incorporada.
Genial. Entonces voy a colaborar en eso con ustedes.
No, no lo harás. Es por parte de nosotros.
Bien. Como sea. No los necesito.
Lane y yo le regalaremos algo juntos.
Bueno, ya tengo mi regalo para Madre Raines.
Es una balada original que estoy componiendo para ella.
Puedes cantar de respaldo si quieres.
Se me ocurrirá algo.
Vamos. El regalo de la canción no tiene precio.
Y por "no tiene precio", me refiero a gratis.
Solo levántate y prueba.
Bien. ¿Lista?
*Veme aquí*
*Estoy aquí*
*No sé dónde estás, pero aquí no*
*Tal vez puedas verme aquí*
*Tal vez no cantar es el regalo*
*Los odio a todos*
Oh, Jean.
Ese vestuario es genial.
Tiene toda clase de peines, lociones y demás.
Mira, cargué la cartera.
Oye.
No tienen peines, lociones y demás.
Bien, bueno, relájense.
Disfruten de las comodidades.
Volveré en breve para llevarlas
al salón de curación para sus tratamientos exclusivos.
Disculpa, Melissa.
¿Hoy hay gente famosa aquí?
Vi a una dama desnuda, se parecía a Drew Barrymore.
No es ella. Le pregunté.
Namasté.
¿Qué pasa con ella?
No hacemos eso aquí.
Nos gusta tratar a las celebridades como gente normal.
Oh, ¿"nos gusta"?
-Bien, elegante. -Para.
Pero si quieres hablar de elegante, prueba esta agua.
Oh, Dios.
Creo que se olvidaron de quitarle el jabón.
No, Sharon, está infundida.
¿Con desagradable?
Vamos.
Queríamos probar algo glamoroso para mi cumpleaños.
¿Puedes implicarte más?
La cambié para tu cumpleaños.
Sharon, es la Habitación Tranquila.
Es Ted Jr. Está cuidando gatos por mí.
Tuna Fey tuvo estreñimiento toda la semana.
Hola, Ted Jr.
¿Ya ha ido a la cajita?
¿Cómo que crees que era un popó?
Tienes que desarmarlo.
Con la mano, Ted.
Oh, Dios mío.
Hola. ¿Está Jackie? Necesito su consejo.
¿Con qué necesitas ayuda? ¿Perder a un hombre o perder un trabajo?
Vaya.
Lo siento. No está. Puedo ser realista.
Es agotador ser el amigo solidario
-para tal descarrilamiento. -Sí, bien.
Bueno, tal vez puedas ayudarme con el regalo de Jean.
Dime si te parece bien.
Escucha, en mi consultorio,
veo muchas relaciones difíciles, ¿bien?
Y la queja número uno que tienen las mujeres
es que los hombres no escuchan.
Entonces quería darle a Jean un regalo
que le muestre que escucho.
¿Perdiste la cabeza?
Pero las chicas de la tienda de sostenes...
Para. No puedo.
Dame eso. Ni puedo verlo.
¡Ni puedo verte!
Danny, los maridos que estuvieron con sus esposas durante 50 años
no les regalan sostenes beige de cobertura total.
Pero mencioné que las chicas en la tienda de sostenes dijeron
que es tan resistente que es el último sostén que necesitarás.
Bien, lo volveré a intentar.
¿No tienes calor?
Tengo calor.
Pero creo que la desintoxicación funciona
porque huelo la hamburguesa saliendo de los poros.
Y las nuggets de pollo.
Lo que es raro porque no comí nuggets.
Sharon, tienes que dejar de hablar.
Todas podemos olerlo.
¡Sharon, apaga el teléfono!
Tal vez tu teléfono no sería tan difícil de encontrar
si no te robaras tantos peines, lociones y demás.
Lo siento. Es de Iowa.
¿Disculpa?
-No tienes que disculparte por mí. -Bueno, creo que sí.
Lo siento, Sharon, pero te comportas como
si nunca antes hubieras estado en público.
Ten cuidado. No estoy tan bien envuelta.
¿Qué pasa contigo?
¿Conmigo? ¿Qué pasa contigo?
Eras divertida.
Ahora vas a los spas distinguidos y te preocupas más
de lo que piensa la demás gente que tu amiga.
-Creo que Los Ángeles te ha cambiado. -¿Y qué?
Pruebo nuevas cosas.
No hay nada de malo con ser un poco más...
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