The first 200 lines.
- Me encanta Elvis. - A ti te encanta todo el mundo.
- No es cierto. - Sí lo es.
- No lo es. - Vale, no lo es.
Bueno, es que no lo es.
Maureen, a veces haces que me sienta como una niña.
Es que lo eres.
Me gustaría ser como tú.
- No digas tonterías. - No son tonterías.
Eres la más lista del cole. Eres tan guapa que das envidia.
Los chicos se vuelven locos por ti. Yo soy un rollo.
No eres ningún rollo.
Nunca has sido un rollo. Tú no lo sabes.
Si soy tan perfecta, ¿por qué tengo dudas?
¿Dudas de qué?
A veces las cosas no tienen sentido.
De repente siento miedo.
¿Miedo de qué?
No lo sé.
¿Estás bien, Maureen?
No sé.
Ya no estoy segura de nada.
Un momento pienso en hacer las maletas y subir al primer autobús,
y el siguiente temo que, en cuanto salga al mundo, me devorarán.
Qué tontería. Tienes una beca y vivirás en una residencia de estudiantes.
Nada te va a devorar.
A veces me pregunto si no sería mejor buscar un trabajo y quedarme.
O casarme, como todo el mundo.
¿ Con quién?
No sé. Con alguien.
¿ Con Billy Sanders?
No, por Dios.
¿Recuerdas que, de pequeñas, mamá nos decía
que, cuando las cosas se complicasen, hablásemos con el hombre de la Luna?
Teníamos que contarle absolutamente todo,
así tendría todas las piezas, como un puzzle.
Entonces resolvería el puzzle mientras nosotras dormíamos.
Pero ésas son cosas de niños, Maureen.
Nosotras ya somos mayores.
Claro.
¡Dani!
Dani, ¿te has levantado?
Maureen, levántala de la cama.
Levántate. Vas a llegar tarde a la iglesia.
Odio la iglesia.
Cuando llegue vuestro hermanito,
ya no me podréis mangonear tanto.
- No seré el único hombre. - Ni yo estaré preñada.
- ¿ Cómo te encuentras? - Gorda.
En unas semanas volverás a estar normal.
Ya me contarás lo normal que se está después de dar a luz.
¿No podríais echarle una mano a vuestra madre?
Maureen, se te están enfriando los huevos.
- ¿ Se va papá otra vez a su iglesia? - ¿Es que alguna vez ha faltado?
¿Por qué lo llama iglesia?
Porque cuando fue a pedir mi mano,
mi padre le dijo que sólo si aceptaba buscar al Señor.
ÉI dice que es más fácil encontrarle pescando
que en ninguna iglesia.
- Tiene razón. - No creas que vas a ir con él.
Sube, lávate la cara y los dientes. Tienes catequesis.
Buenos días, Maureen. Válgame Dios, estás hecha una mujer.
Buenos días, Abi. ¿ Cómo está la familia?
Muy bien.
Danielle, creces como la maleza.
La maleza. Así soy yo.
Un día esa mujer se va a tragar su propia lengua.
Hola, Sra. Trant.
Permítame ayudarla.
Hola, Maureen. Hola, pequeña. No te había reconocido con ese vestido.
Estás muy guapa, Maureen. ¿Te recojo a las seis?
De acuerdo.
Hasta luego, Sra. Trant.
Ese Billy Sanders es un creído. No sé por qué estás con él.
- No estoy con él, salgo con él. - Menuda diferencia.
Dani, ven aquí.
Siempre desaparece a la hora de cocinar o fregar.
Con lo mal que friega, prefiero que desaparezca.
- ¿Has pescado algo? - Un poco.
"Un poco" significa mucho.
Veamos lo que tienes.
- ¿Dónde está Dani? - Deambulando por ahí.
Debería estar aquí ayudando.
Es demasiado mayor para ir correteando como un conejo.
Antes era pequeña. Ahora resulta que es mayor.
Supongo que se le pasó la edad justa sin darnos cuenta.
¡Sal de aquí!
¿ Quién demonios te crees que eres? Sal tú.
- Esto es propiedad privada. - Exacto, y tú eres la intrusa.
Es de los Foster. Si no te apellidas así, tú eres el intruso.
Pues resulta que ése es mi apellido.
- Demuéstralo. - No tengo por qué demostrar nada.
No recuerdo que haya vivido aquí nadie antes.
Ahora sí, así que mueve el trasero.
De aquí no me muevo.
Si no sales a la de tres, te saco a la fuerza.
No lo harás.
Una.
Dos.
¡Vale! Me voy.
Date la vuelta y cierra los ojos.
Hazlo, imbécil.
¿Por qué te escondes entre los arbustos?
No tienes nada que ocultar.
Danielle.
Creía que había dejado claro que aquí tienes unas obligaciones.
Sí, señor.
Espero no tener que repetirlo.
Sí, señor.
Tu madre te ha guardado algo de comida.
Seguramente estará ya frío.
Eso es todo.
- ¿Estás haciendo una tarta? - Y helado.
- Entonces tendremos visita. - Son unos viejos amigos.
Cielo, date un baño. Hueles como el estanque.
Espero no haber interrumpido nada.
Y yo, que dejes de acaparar el cuarto de baño.
¿A qué hora acaba ese baile?
A las once, señor.
¿A cuánto está de aquí ese club de campo?
A 29 kilómetros.
La traerás a casa a las once y veinte.
- Más o menos, señor. - Nada de más o menos.
Sí, señor. A las once y veinte.
- Hola, Sra. Trant. Maureen. - Estoy lista.
No hasta que te pongas una chaqueta.
No tengo ninguna que vaya con el vestido.
Entonces cámbiate de vestido.
- ¿Tienes el depósito lleno? - Sí, señor.
Nada de rodeos, carreteras secundarias ni bebida.
¿ Qué hora tienes?
Las seis y trece minutos.
Eres responsable de mi hija durante las próximas cinco horas y siete minutos.
Sí, Sr. Trant. No tiene por qué preocuparse.
Entonces tú tampoco.
Que lo paséis bien.
No te preocupes por ella.
- Recuerdo a su padre a su edad. - ¿ Cómo?
He dicho que recuerdo a su padre a su edad.
Mamá, ¿tengo que llevar falda?
¿ Quién es tan importante?
Cuando tu madre te diga que hagas algo, no pidas explicaciones.
- Qué bien hueles. - Entonces, ¿ya no apesto?
Ya llegan.
Niños, volved aquí. Vais a cobrar.
Son peores que el demonio.
No has cambiado nada.
Tú tampoco.
Ven a darme un abrazo.
Estabas así la última vez que te vi.
- Matt, ¿aún no sabes la causa? - Sigue buscando el niño.
Si querías un niño, no debiste haberme cambiado por Abi.
Court, ven para que te vean Matt y Abi.
No te han visto desde que ibas en pañales.
Aquellos dos granujas son mis últimas creaciones. Rob, saluda.
Dennis, deja de rascarte.
Ésta es Danielle, la llamamos Dani. Este diablillo es Missy, la jefa.
Seguro. Han salido mucho más guapas que tú, Matt.
¿Eres así de tímida o estás fingiendo?
Court, venga. No te cortes.
- Hola, Court. - Sr. Trant. Señora.
Son unos chicos muy guapos, Marie.
Espero decirte lo mismo. Court, átalos a un árbol.
Mira el maíz. Yo no tengo nada plantado.
- Sí, pero es pequeño. - No tiene espigas.
- Este maíz es de la tienda. - Me muero de hambre.
- Creo que ya está listo. - Qué bien.
- ¿ Y Maureen? - Se ha ido a bailar.
- Con el hijo de Will Sanders. - ¿ Will Sanders? ¿ Qué hace?
- Tiene una nueva fábrica de camisas. - Es un bocazas, como siempre.
¡Billy!
Está sordo.
Billy, vaya monada que traes hoy.
Espero que no haya conducido muy deprisa.
Encantados de tenerte aquí, ¿ verdad?
Maureen, me alegra verte.
- Gracias. - Eres un regalo para mis ojos cansados.
No entiendo la suerte que tiene Billy. Busquemos algo para beber.
Cojamos algo de comida y salgamos por ahí.
He venido a un baile y eso haré.
Si quieres irte, vete solo.
No me pegues.
Niños, no os alejéis. Nada de escalar árboles.
Todo lo que sube, baja.
Creo que es lo único que aprendí en el colegio.
¿14 años?
¿Ha pasado tanto tiempo?
Tuve a Dani como un mes después de que os marchaseis.
Sentimos mucho lo de Beau.
Siempre supe que ese maldito trabajo lo mataría.
Aunque pensé que sería lentamente.
Me pareció que lo mejor
era regresar a la granja.
Siempre se puede vivir de la buena tierra.
Eso es.
¿Nunca piensas qué habría pasado
si Matt y Beau no hubiesen cambiado de pareja en aquel baile hace 20 años?
Claro que sí.
Pero, qué narices, estabas chiflada por Matt desde los 12 años.
13.
ÉI tenía 17 años. No sabía ni que existía.
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