The first 200 lines.
PALABRAS EN LAS PAREDES DEL BAÑO
Al principio, creían que me pasaba algo en los ojos.
- ¿Uno o dos? - Uno.
Lo que habría dado por un típico caso de glaucoma.
Hemos terminado.
Porque poco después...
empecé a oír las voces.
- Por aquí. - Adam.
No vengas por aquí.
- Escucha. - Vamos, puedes hacerlo.
Adam.
Le habrán contado que cocino.
Llámelo como quiera. Distracción, automedicación, da igual.
Pero era lo único que hacía que se callaran.
¿Estás bien?
Y no culpe a mi madre por no haberlo descubierto antes.
Ha pasado por mucho en los dos últimos años.
Cuando mi padre decidió
que la paternidad era un freno para su creatividad,
había que coger la bazofia que nos sirvieron y hacerla comestible.
Así que cociné.
Y cociné.
Las comidas eran mi contribución a nuestra desdichada historia.
Cielo, está delicioso.
Además, se me daba muy bien.
Tiene la cantidad justa de comino.
Y entonces llegó Paul.
Es interesante.
Está buenísimo. Me encanta.
Mi hogar, como lo conocía, quedó en el pasado.
Así que salía mucho.
Ir a la escuela de cocina en otoño era como un oasis
en el contenedor en llamas que era mi cerebro.
Solo tenía que centrarme en el premio y aguardar el momento.
¿Tan difícil podía ser ocultar mi creciente demencia
en el implacable ecosistema que era el instituto?
Mira esto. Por fin nos han invitado a una fiesta de Sarah.
No nos la podemos perder. Vendrás, ¿no?
¿Te recojo esta noche?
¿Quién es?
¿Sarah? ¿El amor de mi vida?
A ver, durante un tiempo, solo eran voces.
Sí, claro. Sarah.
Mis padres han comenzado otra separación de prueba.
Les haré sentir culpables y me dejarán el coche.
¿Te apuntas a la fiesta?
Te aseguro que esta noche será...
Adam.
Adam, eh.
Aquí.
- ¿Qué? - Cuidado, esto es como lava.
- Perdón. - ¿Qué haces?
Aquí, Adam.
Todd.
Adam.
Tenemos que irnos.
Tranquilo, jefe. Ya nos ocupamos.
¡Haced algo, por favor!
¡Me duele mucho!
Oye, chaval. ¡Chaval!
¿Quieres que te protejamos, canijo? Lárgate.
Adam, vete.
¡Cálmate, hijo! ¡Cálmate!
¡Cálmate, hijo! ¡Cálmate! ¡No pasa nada!
Cálmate, hijo. Cálmate.
- ¡Suéltame! - Respira.
Cálmate.
Relájate. Respira.
Lo llamaron mi primer brote psicótico.
- Hola. - Y entonces descubrimos lo que tengo.
Esquizofrenia, un trastorno mental crónico
que hace perder la noción de la realidad
y provoca alucinaciones visuales y auditivas,
paranoia e ideas delirantes.
De ahí, el numerito de la clase de química.
Una cornucopia de mierda, básicamente.
Nunca desaparecerá, nunca seré normal.
Fin.
Primero, me expulsaron del instituto.
Oye, ¿vas a ir a la fiesta de Sarah el fin de semana?
Todd sufrió una quemadura grave y le injertaron piel del culo.
¿Y tu camisa de fuerza, pirado?
Ahora me odia.
- Venga, chicos, a clase. - Pirado.
Todos me odian.
Paul escondió los cuchillos.
Solo voy a sugerirlo.
Igual deberíamos mandarlo a un sitio donde sepan ocuparse de él.
Profesionalmente.
Dime cuándo empiezo a reventar cráneos, chaval.
Respira hondo, Adam. Tienen buena intención.
Parece que las vecinas entrenan para una maratón.
¿Quieres verlo?
Una vez que aparecen, nunca se van.
Como unos compañeros de cuarto ineludibles.
Está Rebecca.
Es una especie de Dalai Lama en plan Coachella.
Siempre zen.
Ella no me molesta tanto, la verdad.
Luego está el guardaespaldas, cuyo rol es obvio.
Es temperamental pero leal.
Hay que cuidarse las espaldas.
Y, por último, está Joaquin.
Es como el amigo salido de una peli juvenil de los 90,
que te sigue a todos lados y dice lo que piensas sin filtro.
Lo sé.
Es mucha tela.
Y ahí entra usted, ahora que mi madre busca desesperadamente una cura.
Como todas las madres ilusas que hemos conocido
en las mismas salas de espera, confiando en los mismos médicos
y suplicando en voz baja lo mismo:
"Cure a mi hijo".
Aripiprazol, risperidona,
clozapina, trifluoperazina.
He probado todos los cócteles de fármacos.
¿Algún cambio?
No.
Pero mi madre aún no ha perdido la esperanza.
Es la única, supongo.
¿TIENES ESQUIZOFRENIA?
Nuevo tratamiento para la esquizofrenia: TOZAPREX
Ahí lo tiene.
Toda mi triste historia.
Lo toma o lo deja.
Mejor déjelo.
Seamos sinceros, solo estamos aquí
porque la persistencia de mi madre es inexorable.
Y no pretendo cagarme en el trabajo de su vida ni nada,
pero formo parte de una élite denominada "resistente al tratamiento".
Lo que significa que no tendremos ese momento de "no es culpa tuya"
de El indomable Will Hunting.
Así que, ¿por qué no me rechaza para este ensayo experimental
y nos ahorramos la decepción?
¿Vale?
Nombre del paciente: ADAM PETRAZELLI
ACEPTADA
Venga, tenemos que irnos ya.
Ya te dije que no seré el conejillo de Indias de nadie.
No sabemos lo que pasará si me lo tomo.
Quizá te sientas mejor.
Quizá empieces a pasar menos tiempo en la cama.
- Eso podría pasar. - ¿Y si se me cae el pelo?
¿Y si me quedo ciego? ¿Y si es veneno?
Cielo, ¿quién querría envenenarte?
- Estamos listos. - Vale, ya vamos.
Venga. Tengo un buen presentimiento con este.
No nos la juegues, tío.
- ¿Me lo puedo tomar luego? - Vale.
Vístete.
Tenemos que ir a Brasil.
Esto podría estar bien.
ESCUELA CATÓLICA
Ni siquiera soy católico.
Lo importante para los católicos es la asistencia.
Es un placer conocerle por fin, señor Petrazelli.
Igualmente.
Quítatelo.
Me alegra que hayan venido hasta aquí.
Ya, bueno, la única persona que no puede rechazarte es Jesús, ¿no?
Lo que quiere decir es que estamos
muy agradecidos de que acepten a Adam a mitad del curso escolar.
El señor acoge a todos los niños, incluso a aquellos con problemas.
Nos centramos en...
Venga, chaval, deja que me ocupe de ella.
- Solo traerá problemas. - Les damos las herramientas para...
Tú mismo.
Vaya.
- ¿Ocurre algo? - No.
Solo... Guau.
Menuda vitrina.
Sí, el Saint Agatha alberga a lo mejor de lo mejor.
Hermana Catherine M. Peterson
No solo del distrito escolar, sino de todo el país.
Y no solo se trata de eso.
La integridad moral y espiritual también son de primordial importancia.
Como saben, la admisión de Adam en una cultura académica tan distinguida
tiene unas condiciones.
Estas expectativas son extensibles a él, pese a sus problemas médicos.
Eso no será un problema.
- ¿Verdad, Adam? - Sí, claro.
Intentaré destacar en todos los ámbitos.
Aquí pone...
que Adam ha iniciado un ensayo médico para tratar su enfermedad.
Sí, acaba de empezarlo.
¿Y cómo se encuentra?
Ardiendo en ganas.
Bueno...
podemos admitir a Adam.
Con la condición de que mantenga una media de notable
y supere el 90 por ciento en la prueba de evaluación anual.
Por último, requerimos informes mensuales de su tratamiento psiquiátrico.
Eso no será un problema.
Muchas gracias.
Lo llevará con discreción, ¿verdad?
Tuvimos problemas de acoso en su último instituto.
Quizá sea lo mejor. No hace falta alarmar a nadie.
Muy bien, gracias. Adam.
¡Adam!
Tengo que ir al baño.
Un segundo.
No comments yet. Be the first to leave one.