The first 151 lines.
Sisi, el Conde Richard ha venido con los caballos.
Hermanita.
Perdón.
¿Mamá, la salsa holandesa viene realmente de Holanda?
De Francia, querida.
¿Y qué tiene?
- Mierda aristócrata francesa. - Max.
No me mires así.
¿En quién pensabas?
Bueno, ya sabes...
Gracias.
¿En el Conde Richard?
- ¿Y tú? - ¿Qué?
Bueno, quiero decir... ¿También lo probaste?
¡Sisi! ¿Probar qué?
Pues la trucha. Está realmente deliciosa, papá. Buena pesca.
- La mía es una vieja criatura. - ¡Max!
Vamos, dime.
Sí, también he probado... algunas truchas.
- ¿Y en quién estabas pensando? - Cállense ya.
Déjalas en paz.
- Mi abuelo fue el primero que... - ¿Quién es?
¡Vamos, muévete!
Arad, Hungría.
¡Muévanse, vamos! ¡Abran paso al Emperador!
¡Abajo el Emperador! ¡Libertad para Hungría!
Los húngaros lucharon como unos guerreros.
Todo esto por un parlamento.
¿Y si le concediera uno?
Ya tienen un Emperador.
EPISODIO 1
Possenhofen, Baviera - 1853.
Ambos caballos tienen una altura de crin de 1,70.
El padre es un Pura Sangre. La madre es una Trakehner.
Entonces veamos si son buenos. ¡Heinrich!
¡Yo lo haré!
Su Alteza, no sé si sea una buena idea.
Siempre hace lo que quiere.
¿Qué está planeando?
¡Duquesa!
- ¿Se hizo daño? - No.
- ¿Quiere sentarse? - Tonterías.
- ¡Sisi! - Déjame hacerlo.
Si se rompe el cuello le dices a mi esposa que yo estaba en contra.
- Su Trakehner es bueno. - Gracias.
Sería muy feliz si se quedara hasta la cena.
Le pregunté al Conde si podía quedarse hasta mañana.
- Por favor, papá. - No tengo mucho que decir al respecto.
Mi respuesta es no.
Pero no sabes lo que quería pedirte.
En cuatro semanas lo habrás olvidado de nuevo. Créeme.
- Pero lo amo. - No es digno de tu posición.
No hay nada más que decir al respecto.
Igual que papá, ¿no?
Mejor utiliza tus energías para los preparativos del viaje. Nos vamos a Ischl.
- De hecho, la próxima semana. - ¿Qué debo hacer en Ischl?
Tu hermana se va a comprometer allá con el Emperador.
¿Qué?
Nené se convertirá en la Emperatriz de Austria.
Y es por eso que no toleraré a un simple Conde a tu lado.
¡No, no, no, no! ¡Por favor, misericordia!
¡Él no, tiene un hijo! ¡Tiene un hijo!
Su hijo está allí. Tiene un hijo.
Esto es una injusticia.
Por favor, por el niño... ¡Por favor!
¡Majestad!
¡Libertad para Hungría! ¡Muerte a la monarquía!
Su Majestad, la última guarnición de los húngaros se rindió al ejército ruso.
El apoyo del Zar es también un mensaje para Napoleón.
¿Qué dijo esa mujer?
Algo de que el cielo y el infierno van a destruir mi felicidad.
De que mi vida estaría condenada a la destrucción.
Y aquellos que amo iban a morir miserablemente.
El levantamiento húngaro ha terminado. Ese es mi
mensaje para Napoleón. Y por fin podemos volver a casa.
Palacio de las Tullerías, París.
El Emperador Franz Joseph sofocó los
últimos levantamientos en Hungría, Majestad.
Se rumora que perdió dos mil soldados.
Vaya.
El pequeño muchacho está dando sus primeros pasos.
Buen trabajo.
Por favor, ve a ver si mi otra hija ya está vestida.
Acabaré enseguida.
Llevé este en mi propio compromiso.
- Que te traiga más suerte que a mí. - Mamá, papá es un buen hombre.
¿Qué pretendes con eso?
- Estoy de luto por mi gran amor. - Te quitarás eso inmediatamente.
¿Por qué?
¿Negro? ¿En el cumpleaños del Emperador?
- Estoy muy feliz. - El vestido se quedará aquí.
- Entonces no iré. - Sisi, por favor.
El compromiso aún no es oficial. Sería
muy sospechoso si mamá y yo fuéramos solas.
¿Qué hay de papá?
Aún no le has dicho.
Así que me necesitas.
Si se supone que tengo que ir, entonces sólo iré de negro.
No debiste echar al Conde Richard de la casa.
Por favor, también empaquen el amarillo.
Para, esta es una oportunidad de una vez en la vida.
Nuestra hija. De todas las personas, ese... monarca enfermo.
Max, es el Emperador de Austria.
Es un niño pequeño que tiene miedo de ser atropellado
por Napoleón y los demás monarcas. Esa es la verdad.
Y créeme, eso es exactamente lo que sucederá.
Se ha preparado para esa tarea toda su vida. ¿Qué sabes tú de política?
Ves lo que está ocurriendo por todas partes.
El pueblo quiere su libertad, no un emperador.
No puede preservar algo que está condenado, ni siquiera con la fuerza.
Y no quiero que nuestra hija lo ayude en nada.
Ya lo decidí.
¿Qué?
Ni siquiera me atrevía a soñar con un partido así.
¿De verdad? Por eso también sólo me tienes a mí, un simple Duque.
Es un extraordinario placer conocerlo.
Espero que Su Majestad haya tenido un viaje maravilloso.
Qué maravilloso es verle, Su Majestad. Majestad, el viaje fue muy maravilloso.
Ischl - Residencia imperial de verano.
¡Atención!
Sisi, espera.
¿No puedes esperar hasta que nos abran?
Mi trasero está muy adolorido.
Hay cosas mucho más importantes hoy que tu trasero.
¡Sisi!
Eres más hermosa de lo que dicen en Viena.
¿Por qué de negro? ¿Algo sucedió?
Estoy de luto por mi gran amor, Majestad.
Lo siento.
Tía Ludovika. Que maravilloso que haya venido a mi fiesta de cumpleaños.
- Duquesa Elisabeth. - Ella es la Duquesa Helene.
- ¿Entonces tú eres? - Sisi.
La Duquesa Elisabeth. No se han visto en mucho tiempo.
Es cierto.
- ¿Tuvo un buen viaje? - Estaba un poco indispuesta.
Bienvenida hermana.
Debiste haberlo corregido inmediatamente.
- Nené, no supe qué decir. - Lo hiciste a propósito.
- ¡No! - Vi que te gustó.
Ni siquiera le pusiste esos ojos a ese Richard.
- ¿Quién te crees que eres? - ¡Al menos admítelo!
- Estoy de luto. - Basta.
Puedes irte.
Pero...
Serás la más bella Emperatriz que Austria haya visto jamás.
Dios, lo siento mucho.
Perdón, Su Majestad. Mi hermanita a veces es un poco torpe.
¿Te estás divirtiendo?
Sí, Su Majestad.
Como sabes, era muy importante para mí tener esto en familia antes
de que comiencen las festividades oficiales del cumpleaños del Emperador.
No comments yet. Be the first to leave one.