The first 200 lines.
La vida
está llena de sorpresas.
No se puede estar seguro de nada.
Solo dile lo que te dije.
¿Hola?
- Soy yo. - ¿Dónde estás?
¿Por qué me llamas?
Por cierto, ¿de quién es este teléfono?
Me voy, Jeong Hyeok.
¿Adónde?
Vamos.
Te dije que me iría con Gu Seung-jun.
¿Te vas a ir ahora?
Sí.
Se dio todo así.
Me voy antes de lo que esperaba.
¿Dónde estás ahora? Iré enseguida.
No, ya me fui en auto.
Hace rato que estamos en camino, ya estamos lejos.
Lamento
no haber tenido oportunidad de despedirme.
Pero ya nos despedimos muchas veces.
No tenemos que volver a hacerlo.
Te equivocas.
Sé que lo hicimos muchas veces, pero quiero despedirme una vez más.
Tenemos que hacerlo de nuevo.
Así que dime dónde estás.
¡No cortes!
Escúchame.
Dime qué ves. Puedo encontrarte.
Jeong Hyeok.
Te amo.
¡Vamos!
La persona a la que llama no está disponible.
GU SEUNG-JUN
El teléfono está apagado o fuera del área de cobertura.
¿Jeong Hyeok? Tienes que venir a casa.
- Cielos. - ¿Qué pasa?
¿Qué está pasando?
Ahí está.
Jeong Hyeok.
La gente del Departamento de Seguridad está revisando tu casa.
- Dios. - Creo que buscan a Sam Suk.
¿Qué sucede?
¿Estamos todas pensando en lo mismo?
Está furioso, pero eso solo lo hace más atractivo.
- Exacto. - ¿Verdad?
Llegaste, Ri Jeong Hyeok.
Los superiores me ordenaron hacer esto.
¿Dónde está la señorita de la división 11?
Debe venir con nosotros.
- ¿Para qué? - Ya lo sé todo.
La perra esa no es de la división 11.
Es la prueba viviente
que puedo usar para destruirte a ti, a tu padre y a toda tu familia.
Mi especialidad es hacer que la gente hable, así que no te preocupes.
Ya sea después de que la muela a palos
o la queme con electricidad, hablará luego de tres o cuatro...
Te dije
que las cosas y la gente cambian constantemente.
Infeliz inservible.
Estás acabado.
Llévenselo.
- ¡Cielos! - ¿Se lo llevan?
- Capitán Ri, ¿estás bien? - Santo cielo.
- No. - ¡A un lado!
- ¿Por qué se lo llevan? - ¡Jeong Hyeok!
- Cielos. - ¿Qué hacemos?
¡Jeong Hyeok! ¿Qué hacemos?
- ¡Dios! - Santo cielo.
Cielos, ¿qué cuernos pasa aquí?
¿No deberíamos decirles?
¿Dejamos que se lo lleven?
¿Qué hacemos?
Cielos, Jeong Hyeok.
Debo mantener la calma y pensar.
Pensar en lo que sea.
Sí, en cosas alegres.
En algo que me haga feliz.
Los fideos de Jeong Hyeok.
Jeong Hyeok, que no conocía la diferencia entre una vela común y una aromática.
Pero ahora la conoce.
Jeong Hyeok, que me cubre con una manta
cuando va a buscar un vaso de agua.
Te acompañaré.
- No hace falta. - Todo está bien.
Estaré bien en cuanto tome el remedio y me acueste.
Todo está bien.
Jeong Hyeok, que siempre miente
y dice que está bien, pese a que todo va mal.
Estará a salvo siempre que yo pueda verla.
Dime qué ves. Puedo encontrarte.
¿Acaso se cree un superhéroe?
Siempre dice que puede hacer lo que sea y encontrarme donde sea que esté.
A Jeong Hyeok le gusta dramatizar y agrandar las cosas.
Te extraño.
¿Dónde estoy?
¿Hola? ¿Hay alguien?
¿Hay alguien ahí? ¿Hola?
Claro.
No me habrían encerrado aquí
si fueran a dejarme salir.
Unos desgraciados
me secuestraron y me encerraron aquí.
¿Por qué no me mataron?
¿Qué quieren?
¿Me están mirando ahora?
¿Quiénes son?
¡SI HUYES, MUERES! POR UNA NACIÓN SOCIALISTA FUERTE
Como seguramente ya sabe,
no es fácil para soldados rasos como nosotros venir aquí.
Pero mi amigo de la infancia
es un oficial de alto rango en este centro de detención.
Aunque no creo que él deba llevarse el crédito por esto.
Estoy de acuerdo.
¿Culpa de quién es al final?
Vino la madre de Dan el otro día.
El sargento mayor Pyo se embriagó y le contó todo sobre Se-ri.
Bueno, no le conté todo.
Oí que su madre es una mujer rica, dueña de una tienda enorme en Pyongyang.
Tal vez contrató a alguien para seguir a Se-ri y le hizo algo.
No, es imposible.
Lo vi muchas veces en las novelas de Corea del Sur.
Si alguien interfiere en la boda de su hijo,
los ricos del sur o le arrojan agua en la cara o le dan dinero a la persona.
Pero los ricos de aquí son más duros,
así que tal vez la secuestró para darle una lección.
Capitán Ri, la señora no parecía capaz de hacer algo así.
Te lo advierto.
No hagas algo de lo que te arrepentirás.
Camaradas.
Necesito que hagan algo por mí.
Solo estando encerrado,
me llamas y dices que quieres verme
por primera vez.
La mujer desapareció.
¿Y?
Debes saber algo al respecto.
¿Quién fue?
¿A dónde la llevaron?
¿Está...
- ...bien? - Esto es absurdo.
Tu boda es en unos días,
pero te preocupas por otra mujer.
Parece que lo hubieras perdido todo.
Esto en realidad es bueno.
Deberías quedarte encerrado aquí hasta el día de la boda...
...y salir ese día.
Nos vemos.
¿Fue mi padre?
Me advertiste no hacer algo de lo que me arrepentiría.
¿A quién le pediste ayuda para que me arrepienta?
No fue el Departamento de Seguridad.
Y no hay forma de que fuera tu madre.
¿Fuiste...
...a ver a mi padre?
¿Mi padre...
- ...se llevó a esa mujer? - Así es. Está muerta.
Nunca la encontrarás.
Deberías darte por vencido ya.
Ve y dile a mi padre...
...que si la lastima o le hace algo,
perderá al único hijo que le queda.
Deberías decirle eso.
DISCIPLINA IDEOLÓGICA
¿Debí entrar contigo?
¿Cómo está Jeong Hyeok?
El director Ri aún no sabe de esto, ¿no?
¿Cómo terminó en un centro de detención?
- Se pondrá furioso cuando se entere. - Déjalo.
¿Qué?
Oye, tu boda es dentro de unos días.
Tengo que mantenerlo ahí adentro...
...para casarme con él.
No te entiendo. ¿Me puedes explicar eso?
U Pil.
- Papá. - Cielos.
¿Qué haces aquí?
Ayer vinieron unos hombres y se llevaron a la señorita linda del sur.
Se le cayó esto.
U Pil.
¿Le mostraste esto a alguien más?
No le digas a nadie de esto, ¿sí?
Bueno, papá.
¿Ella va a estar bien?
Dicen que nunca se sabe lo que en realidad piensa alguien.
Lo conocemos desde hace mucho. No puedo creer que nos engañara así.
No entiendo al capitán Ri.
No es de los que alardean de su familia.
- Exacto. - Igualmente.
Esto es increíble. ¿Cómo nos lo ocultó?
¿El papá del capitán Ri es el director de la Oficina de Comando General?
Todavía no puedo creerlo.
El director Ri no se quedará impávido cuando sepa
que su amado hijo está encerrado en un centro de detención.
¿No deberíamos decirle?
El capitán Ri nos pidió que no le dijéramos a nadie.
No diremos nada.
- Sí, señor. - Sí, señor.
Vamos.
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