The first 200 lines.
Sí, mi amor. ¿Te instalaste?
No, no me digas que estás nerviosa.
Son tres semanas, te llamaré todos los días.
Sí, las vacaciones con tu papá irán bien.
- Sí, les daré un beso. - ¡Beso, Nina!
Beso, mi amor.
Te amo, mi maní.
No puedes usar audífonos al volante.
Relájate, me pones nerviosa. Estás así desde que salimos.
No, me das miedo. ¡Dile algo!
A mí no me molesta.
Sí, conduzco bien.
Calma, estamos de vacaciones.
No son vacaciones. Eso será después. Hay mucho que hacer en la casa.
Los compradores vendrán a fin de mes.
Quiero resolverlo pronto.
Descuida, cielo, lo haremos.
Necesito decirte algo.
Tuve un pequeño cambio de planes.
¿Es decir?
Veré a Pascal en Ibiza en unos días. Lo decidí a último momento.
Genial.
¿Recaíste en los viejos hábitos?
No, para nada.
No las abandonaré.
Solo me iré un poco antes, vamos.
No pude negarme, es la primera vez que me invita a ir de viaje.
Por fin la va a dejar.
¿Sí? ¿No has oído eso antes?
- Patético. - Basta.
Sé lo que piensan, pero esta vez es diferente.
¿"Señor Cretino"? ¿Qué...?
¿Y esto? ¿Tocaste mi celular cuando paramos?
No, ¿por qué?
¡Ese tipo está loco! ¡Miren cómo me presiona el idiota!
¿Crees que te tengo miedo a ti y a tus luces?
- Déjalo pasar, es peligroso. - También son lindos.
Bueno, si es tan importante, adelante. No te decepcionaré.
Toma el volante.
- Tómalo, Sonia. - ¡No!
Elise, ¡espera! ¡No!
¡No, espera!
¡Basta!
¡Dios mío, estás loca!
POLICÍA
¡Mierda!
No...
Bueno, paremos.
POR FAVOR, SÍGANOS
¿Qué probabilidades había de que nos parara la policía?
¿Qué haré sin licencia?
Calma, en seis meses la recuperarás.
Pero ¿cómo les ofreciste chupársela a los policías?
Qué imprudente. Podrían habernos arrestado.
Parecían tener sentido del humor.
¿Y la caja eléctrica?
¿Cuánto hace que no vienes?
Tres años.
Aún huele a él, ¿no?
Bien, pongamos música.
Elise, usa la habitación de Leo.
Sonia, usa la de Melie.
Puedo dormir en la tuya, si quieres.
- No, está bien. - ¿Segura?
Sí...
¿Qué es eso?
Bueno, parece un pelícano.
¡Es enorme!
¿Cómo llegó aquí?
¡Hola, pelícano!
Bien, habitación uno.
Sonia, tú te encargarás con Elise.
- ¿Me vas a ayudar? - Espera.
Siempre lo mismo.
"Te amo, Pascal".
¿Cómo hacemos?
No sé, tengo miedo.
- Así está mejor, ¿no? - Sí.
Entiendo, no es muy divertido,
pero tenemos que organizarnos.
TE EXTRAÑO, TE AMO
Sonia, ¿me ayudas?
- Sí, no terminé mi conversación. - ¿Sí? Vamos.
Ven aquí.
Tranquilo...
Se aparean en la primavera, después de hibernar.
El macho es fértil de abril a agosto.
YA NO ESTOY NERVIOSA. TE QUIERO, MAMÁ
YO TAMBIÉN TE QUIERO, AMOR. QUE DUERMAS BIEN.
Te instalé la aplicación de citas, por las dudas.
La usarás cuando estés lista.
Nada mal.
¿Cuánto llevamos encerradas? No aguanto más.
¿Podríamos descansar mañana?
Sí. Es una locura, hay que salir a tomar aire.
¿No crees, Cécile?
Es importante que también pienses en ti, ¿sí?
¡Me encantaría ir a navegar!
¿Aún lo tienes?
Navegar, qué buena idea. ¿Sí, Cécile?
¿Te parece?
Sí, vamos a navegar. Gran idea. Fabuloso.
Me encanta el viento.
¡Sonia!
Sígueme, ¿sí?
Bilal, Erwan, con Axel.
Alex, ¿les dijiste que iban bien?
- Sí. - Bien, tenso. Tira...
¿Qué les pasa a esas idiotas?
¿No saben conducir?
¡Cécile!
Parece que te diviertes.
Nada mal para estar usadas.
Ya lo creo.
¡El velero parece muy divertido!
No es para viejos, como pensaba.
¡Idiota!
Carajo, ni nos han mirado.
- ¡Kevin! ¡Ven aquí! - Sí.
¿Qué hice? Pero...
¿Qué haces, viejo?
¡Se ahoga!
Dame la mano.
¿Qué pasó? No entiendo.
- ¿Está herido? - Se recuperará, gracias.
Intervine a tiempo. Volcó por su culpa.
Es peligroso acercarse tanto.
No me di cuenta, discúlpennos.
- ¿Estás bien? - Descuiden, ya está.
Si quieren, podemos enseñarles a conducir.
Está bien. Tendremos más cuidado.
Sería más seguro darles un par de clases.
Para enseñarles los reflejos y las posiciones correctas.
Genial.
Yo podría enseñarte a afeitarte.
Seguro puedes enseñarme mucho.
Sí. Nos vemos.
Nos vemos.
¡Adiós, David Hasselhoff!
¿Quién es David Hasselhoff?
Me da miedo llamarte a tu otro teléfono, ¡llámame!
Avísame del hotel y todo lo demás.
Te extraño.
¿Todo bien?
¿Qué tal su esposa e hijos?
Cuidado, chicas.
Miren ese tajo.
- ¿Qué? - El pantalón le ajusta la concha.
¿Y le dices "tajo"?
- Parece una cuchillada. - Vamos, ten piedad.
Podemos dejar esos códigos parisinos bobos.
¡No, Cécile!
Bueno, sí, es enorme.
- ¡Mierda, Marie-Christine! - ¿Qué, la conoces?
La esposa del pastelero. Me cae bien, pero ahora no.
¡Cielos! ¿No hablan de moda?
¡No! Querrá hablar de Laurent. No puedo, escóndeme.
¡Vamos, rápido! Busca algo.
- ¡No es eso! - ¡Qué look increíble!
- ¡No, basta! ¿Se fue? - No.
Aún no. Cuidado, está ahí.
¿Cécile? ¿Eres tú?
- Marie-Christine. - ¿Qué haces?
Mis amigas.
- Sonia, Elise. - Mucho gusto.
Querida, ¡volviste!
¡Qué alegría verte!
¿Cómo está la casa? Ojalá no sea muy difícil sin Laurent.
- Está bien. La voy a vender. - Me enteré.
- ¿Y los niños? - Bien, de campamento.
Vamos a nadar. ¡Ven!
¿Cómo está la pastelería?
Bien, trabajando como siempre.
Sí, no está mal.
Cécile, dime que lo conoces.
- ¿Es de aquí? - ¡Sería perfecto para ti!
Lo dudo, no le intereso a nadie.
Una viuda de mi edad, desempleada, con dos adolescentes...
Es Thomas. Le alquilé mi casa.
- ¡Marie-Christine! - ¡Thomas!
Siempre haciendo ejercicio, ¿no?
Ellas son mis amigas.
- Cécile - Hola.
- Sonia y... - Elise. Soy Elise.
- Hola. - Hola.
Sin beso, transpiré mucho.
Correr a esta hora no es una gran idea.
Es riesgoso a nuestra edad.
Digamos que soy experta en infartos.
Perdón, haz como que no dije nada.
¿Vienen a cenar?
¡Claro!
¡Y los llevaré a bailar a Drakkar!
- Ya veremos. - ¡Ve!
Adiós.
Ojalá Marie-Christine se ponga algo brillante en el tajo.
- Que traiga a Thomas. - Sí.
Me siento mal por dejar sola a Cécile.
Tranquila, ya debe estar dormida.
- ¿Te parece? - Sí.
No comments yet. Be the first to leave one.