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Lord Arai.
- Lord Arai. - Lord Arai.
Lord Arai.
Por aquí.
Llegaste temprano.
Llegaste en hora.
Como todo un samurái.
Bienvenido al Clan Arai.
Es un placer conocerte al fin.
Nunca estuve frente a un brujo.
Imaginé que era urgente,
ya que violamos un protocolo de 300 años.
Te diré que nunca creí que el Clan Arai estuviera aquí,
tan lejos de su origen.
Aunque no parezca, en Budapest confluyen Oriente y Occidente.
Instalarse aquí es…
¿Innecesario?
Los tiempos han cambiado, Hirano.
Nos hemos adaptado para sobrevivir.
¿Sake?
Sake.
Por la confianza.
¿Cuál es el asunto urgente?
Yurei está aquí y pretende destruir a todos los samuráis.
No puede ser.
Temo que uno de los nuestros nos traicione.
Necesitamos que nos ayudes, Hirano.
- ¿Con qué? - Con la espada Tengu.
¿Qué?
La espada Tengu se dividió,
para que ni brujas ni samuráis abusaran de su poder.
Debemos unirlas.
Yurei sabe que si unimos la espada, será lo único que lo detendrá.
De ser así, vendrá por nosotros.
Por eso no deberíamos estar en el mismo lugar.
Unir la espada no es la respuesta.
Protege tu espada Guerrera,
o pásala a otro descendiente.
Lo que sugieres ya no es posible, Yurei mató a los demás.
Soy el último descendiente de los 47 ronin .
Digamos que te creo.
¿Dices que si te doy la espada Bruja,
planeas cumplir la profecía?
Podemos unir la espada y cumplirla.
Juntos.
Confía, Hirano.
El futuro de nuestros pueblos puede comenzar aquí si nos unimos.
¿Tu magia es buena?
¿Tu espada es buena?
Vamos a averiguarlo.
Yurei.
Lamento lo de tu amigo.
El último descendiente.
Debe ser duro llevar esa carga.
Toda tu vida está predeterminada por tus antepasados.
Vete a la mierda.
Aún lo siento.
Hay otro.
UNA SEMANA DESPUÉS
BUDAPEST AEROPUERTO INTERNACIONAL
Perdón. Turista fastidiosa. Perdón.
Obvio que se llama Richard.
Mira, las geishas . ¿Alguien quiere café?
Onami.
Lord Nikko.
Lord Okoro.
Lord Maeda.
Lord Shinshiro.
Lord Nikko.
Como sabrán, el Clan Arai ha caído.
Lord Arai era como un hermano para nosotros.
Debemos investigar qué pasó y trazar un plan.
¿Qué hay que investigar?
Arai murió.
Yurei y Hirano tienen la misma sangre.
Arai cometió un gran error al confiar en un brujo.
A menos que Hirano haya sido traicionado.
¿Por qué Yurei querría matar a uno de los suyos?
Quizá Hirano no quiso entregar la espada Bruja.
Sea lo que sea que haya pasado entre Arai y Hirano,
tendremos que enfrentar la profecía.
Un descendiente verdadero empuñará la espada de los 47 ronin ,
fortificada con magia y valor, para vencer a un demonio del pasado.
Arai era el último descendiente.
Junto con él murió la profecía.
El guardián de datos vio a otro que puede cumplirla.
Lord Ikeda, ¿aún le pides consejos
a adivinos y charlatanes?
Vamos.
Algunos respetamos las tradiciones sagradas.
El guardián vio a otro descendiente.
Una joven estadounidense en busca de su herencia.
Él vio la espada Guerrera en sus manos.
¿Deposita su fe en un forastero, lord Shinshiro?
Y además, es mujer.
La sangre de los samuráis es fuerte.
Que comparta la sangre no significa que apoye nuestra causa.
Debemos convencerla de honrar el legado de lord Arai.
El "honor".
Perdí a un gran amigo, lord Shinshiro.
Un hermano, ¿eh?
Usted habla de honor, pero ¡yo vine a vengarlo!
Vengarlo.
Mientras usted estaba ocupado leyendo manuscritos,
mi clan invertía en armas modernas.
Podemos protegernos si encontramos y destruimos la espada.
Pero juramos protegerla.
Controle a los suyos, lord Shinshiro.
Pido disculpas.
Pero si usar la fuerza bruta fuera la solución,
no le habríamos dedicado toda la vida a la profecía.
Las pistolas no vencen a la magia.
Tomémonos esta noche para pensarlo.
Mañana votaremos.
Para entonces, espero que todos estén convencidos.
Tres, dos, uno, ¡ya!
- ¿La cara de quién ves? - La de nadie.
- Maldito Nikko y su matón chupaverga. - Por eso estás tan distraída.
No estoy distraída.
Mira, tenemos una situación delicada.
¿Delicada? Sí, destruyamos esta mierda.
- Onami, esa no es la solución. - Hallaré al último descendiente sola.
- Trama algo. - Ojalá que no.
Lord Nikko la quiere al margen.
Sí, como geishas, obedecemos a los hombres.
Somos onna-bugeisha. Matamos mejor que los hombres.
Deja de provocarla, ¡o terminará como Reo!
Reo me protegía. Lo embaucaron.
Quizá, pero ahora es un ronin.
Cielos. Mai.
Me ayudará a ubicar al descendiente.
¿Crees que lo hará después de que lo echaron?
Sí. Reo es un gran rastreador, y quiere regresar.
Sí, haría cualquier cosa por ti.
Rastreé a la chica profética.
Rastrear a extraños suena ilegal.
No se dio cuenta, así que no es mi problema.
Además, estamos en la encrucijada delictiva del mundo.
El contrabando desprestigió a Budapest, pero algunos clanes…
Ahórrate la historia. Nunca fuiste divertida.
Nunca escuchas.
- Sabelotodo. - Anormal.
- Adulona. - Rarito.
¿Ya pasó tu hora de salir?
Ven aquí.
Admítelo: me extrañaste, ¿verdad?
Cállate.
Mírate, muy adulta y todo.
- ¿Cómo la ubicaste? - Directo al grano.
¿No: "Reo. ¡Qué lindo verte! Te extrañé. Qué bueno que estés vivo"?
Cielos.
Estos samuráis aburridos claramente te han contagiado.
¿Te burlas de ellos y los sigues en secreto a su reunión urgente?
Solo te cuido.
A ti y al viejo.
¿Y Shinshiro?
Te extraña.
Sí, claro.
Tienes suerte de que traiga información.
Oye, Rachel.
Un especial de Reo y lo que ella quiera.
No vine a beber.
Que sean dos.
- Claro. - Escucha.
El guardián y yo somos así.
No nos conocemos personalmente, pero por lo demás, así.
Así que le pregunté sobre la chica profética.
Resulta que tiene grandes antecedentes.
Debemos actuar antes de que vaya a prisión.
¿Nuestra profecía depende de una criminal?
Démosle una oportunidad. Una excriminal.
Que intentó empeñar objetos dudosos rápido.
¿Quiere hacer dinero fácil con un legado antiguo?
- A la deuda estudiantil no le importa. - ¿Por qué aquí?
¿Sabes cuánto pagarían por artículos de colección?
El guardián hackeó sus emails y halló un trato
con un comprador que quería un objeto samurái antiguo.
De hecho…
el trato se está cerrando ahora.
¿Nerón en llamas?
- ¿Eso es robado? - Ni siquiera me conoces tanto.
Es lo único que adquirí legalmente.
Volveré más tarde.
¡Viejo! ¿Qué mierda?
Mierda. Se va.
Interceptémosla.
¡Mierda!
¡Deja de correr!
- Debes escuchar. - Onami.
Tío.
Qué raro, cuánto músculo.
¿Reo?
Lord Shinshiro.
Elegí solo a las onna-bugeisha para que me acompañaran en este viaje.
Para que sigan y observen esta misión, no para que conduzcan la suya.
Pero encontré a la última descendiente de los 47.
No era tu responsabilidad. Debiste acudir a mí.
- ¿O ya no me tienes confianza? - Lo siento.
Bueno, ¿alguien me dirá qué carajo pasa?
- Vocabulario. - Quise explicarte, y no escuchas.
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