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QUE SE MUERAN LOS FEOS
QUE SE MUERAN LOS FEOS BORIS VIAN
Ya no soy una puta.
Lo fui durante dos años.
Aquello tenia que acabar...
como fuera.
Dos años de mierda.
Solo era un objeto de usar y tirar.
Todo el mundo se merece una segunda oportunidad.
Pero yo ya la había gastado, al menos una docena de veces.
Aveces pienso en la niña que fui a los siete años.
¿Qué habría dicha aquella niña...?
¿si hubiera visto en qué se había convertido?
¿Se habría avergonzado? ¿Me habría odiado?
¿Todavía habría tenido fuerzas para vivir?
Pobre chiquilla. ¿En qué te metí?
Perdóname.
En este hotel hay dos clases de cucarachas.
Las de verdad...
Y las que tienen forma humana.
Eh, tú. ¿De qué vas? Lárgate.
¡Te vas a enterar, guarra!
Que te jodan, zorra.
Cuántas veces te lo tengo que decir. Me tienes que dar todo lo que tengas.
¡Eh, Sarah!
Dile a Frank que pague la habitación.
Puta asquerosa. Si no me ocuparé de tu culo.
Largarme de aquí.
Reunir algo de dinero e irme de esta ciudad,
antes de que sea demasiado tarde.
Quizá algún día podrás perdonarte.
Frank. Así se llamaba mi chulo.
Con él todo era sencillo:
me suministraba droga y yo solo tenía que obedecer y callar.
¡Eh, calma! Este es un local respetable.
Estas franchutes no tienen educación.
¡Piérdete, Frank! Tengo a un cliente muy especial.
¡Dame pasta!
No tengo nada.
¿Un cliente especial y no tienes pasta?
¿Qué es esta mierda?
Te he dicho que es especial.
Antes de follar quiere purificarme.
Es de Senegal.
¿Te lo montas con negratas?
¿Y esto qué es?
¡Lárgate!
Diez veces más de lo habitual.
¿Ibas a dejarme tirado?
Mira lo que me han hecho los rusos.
La próxima vez no me quitarán solo un dedo.
- Sarah. - ¡Me importa una mierda!
- Sarah. Sarah. - ¡Me importa una mierda! ¡Una mierda!
¡Una mierda! ¡Una mierda!
- ¡Una mierda! ¡Una mierda! - Sarah.
¡Para!
¡No!
¡Aparta!
¡Otra vez!
¡Aparta!
No fume aquí...
doctor.
Hemos hecho lo posible por salvarla, pero...
Me llama Sarah.
Y la historia que voy a contar no es muy ejemplar.
Es mi historia.
Pero también la vuestra.
Podría ser la historia de un don nadie.
Cada mañana he de superar la sensación de no ser nadie.
Yann Moreau. 1,80 m, 80 kg,
2000 euros de impuestos por pagar
y un piso lujoso solo en apariencia.
Mi trabajo me permite tener un coche pequeño...
y otras muchas cosas que son prescindibles,.
Según la estadística francesa, pertenezco a la clase media alta.
Pero bien, la realidad es que soy un ejecutivo corriente,
de una ciudad corriente, con una vida y unos sueños corrientes.
Es lo que soy,
un hombre corriente.
Un buen francés.
Es bastante cómodo ser siempre alguien del montón.
¿Pero cómo será dentro de veinte años?
¿Cómo será cuando haya vivido mi vida como me dijeron que debía hacerlo?
Después de trabajar cinco años en el Ayuntamiento,
ya pertenezco al grupo de los más cretinos de la ciudad.
Mi trabajo no es contribuir a que la ciudad sea lo mejor posible,
ni la menos mala,
es trabajar para que la gente que controla la ciudad»...
siga haciéndolo y gane mucho dinero.
Y la verdad, nn se me da nada mal.
Para cualquiera, soy escoria.
Y para mi madre, soy su hijo.
Pero para el alcalde, solo soy un urbanista,
alguien que ha de bailar al son de la música.
AYUNTAMIENTO
Buenos días, señor alcalde. Soy la nueva...
Secretaria.
¿Qué tengo para hoy?
A las once tiene que llamar al sindicato sobre la huelga.
¿Algo más?
A las tres tiene que contestar la llamada del barón Martignac que...
¡La puerta!
¡La alfombra!
La contrataron para hacerme el día más fácil,
pero no más difícil.
- No puede hacer esto. - Aquí, en mi mesa.
Delante de mi mujer. Somos adultos que consentimos...
Perdón.
- Lo siento mucho... - No.
Disculpe.
No sé en qué estaba pensando.
Y esto no cuestiona en absoluto su petición de baja por enfermedad.
No he pedido una baja...
Ahora ya puede cogérsela.
Si, Sandra, búscame otra secretaria para mañana.
Y que sea menos arisca.
Envía a alguien que limpie esto.
El maldito perro se ha vuelto a mear en mi alfombra.
Me gusta. Esto me encanta...
Esto me encanta.
La que pasa en el despacho del alcalde no es asunto mío.
No digo que lo apruebe,
pero en este trabajo o mantienes la boca bien cerrada o te vas.
¡Adelante!
Señor alcalde.
A ver, la planta química de Pontamousseau, ¿qué te parece?
Peligro para la población, también para los obreros,
posible riesgo de desastre ecológico.
Por no hablar del despido de trabajadores de la fabrica que cierra.
La comisión de expertos...
¡Los expertos me la sudan!
Una posición de poder implica asumir riesgos.
Ahora juegas a lo grande, Yann,
piensa que ya no estás en la universidad.
Disculpa, querida.
- ¿Y si surgen problemas? - Culparemos a nuestros predecesores.
Todos lo hacen.
¿Qué predecesores?
Hace 15 años que gobierna en la ciudad y su padre antes de usted.
- Seguro que la gente... - ¿La gente?
¿Qué gente?
Ah, sí.
Hablas de esos zombis que leen la prensa gratuita cada mañana.
Lo olvidarán.
Mira a la limpiadora.
Me juego el culo a que esa negra no sabe de dónde viene.
Prefiere estar aquí limpiando mis orines que chupando pollas en otra parte.
Para afianzar tu poder, Yan...
tienes que recordarle a la gente la fragilidad de su existencia.
La fragilidad de su vida confortable.
Déjame que me ocupe de los expertos y mañana tendremos la autorización.
Perfecto. Me encargaré de tramitar los permisos ahora mismo.
Frederick Pontamousseau estará mañana en el solar de la obra.
Agradecerá que lleves todos los permisos de la autorización firmados.
Puede contar conmigo.
Acércate.
A ver la mano.
Mañana a las nueve de la noche. Acude a esta dirección.
La velada será animada.
Mamá.
Despierta.
Desde luego estás viva.
Aquí tienes.
Yann.
¿Volverás el lunes? - Claro, no quiero morirme de hambre.
Búscate una buena chica.
¿Quién te cuidará cuando yo no esté?
Richard.
Soy yo
Helena.
He hablado con Jacques por teléfono.
Me lo ha contado.
Oye,
EL SEÑOR PONTAMOUSSEAU NOMBRADO PRESIDENTEDE LA AFK podemos hablar si quieres.
Llámame, Richard.
Llámame.
Son esas manchas blancas.
¿Cuánto tiempo me queda?
Dos semanas. Dos meses.
Puede que más si sigues mi tratamiento.
No te preocupes, Jacques.
No moriré como un perro.
¿Te ha “amado Hume'?
No.
Me he convertido en un cobarde.
¿Quién hace daño a la gente solo porque se lo mandan?
Sin hacer preguntas, sin protestar.
Ya no estay seguro de tener conciencia.
Me pregunta qué diría el niño que fui, si viera en lo que me he convertido.
'¡Qué maravilla de trabajo!
Permisos falsos, sobornos, falsificación de documentos.
Con todo lo que hago estoy jodiendo el karma para mis próximas vidas
y la de mis descendientes.
Pero no hay que preocuparse por eso.
Tal como van las cosas, no tendré descendencia.
EXPEDIENTE PLANTA QUÍMICA
- Frederick Puntamuusseau. - ¡Despejado!
El último de la dinastía Pontamousseau.
- Delta 1, despejado. - Una de las grandes fortunas del país.
- Están allí donde se puede sacar tajada. - Las autoridades han llegado.
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