The first 200 lines.
¡Ahí viene, ahí viene!
¡Frena, frena!
¿Qué pasó?
¡Ey, pendejos de mierda!
¡La puta que los parió!
¡Mira lo qué hicieron! ¡La concha de su madre!
¡Aquél lo conozco!
¡Mamá!
¡Mami!
¿Mamá?
Mamá, déjame entrar, por favor.
Mamá.
Mamá, dile que me deje entrar, por favor.
No, no quiero dormir otra vez acá, por favor.
Mami.
Tiene que descargar un poco de energía.
–En tenis. –Y sí.
No en los colectivos.
Si sigue yendo a tenis va a tener menos arrebatos.
Nos avergüenza, nos avergüenza.
Por favor, no puedes tener vergüenza.
¿Quieres que me lo traiga así de las orejas?
Después de haber hecho lo que hizo es...
¡Es un santo el chico!
Ahora la culpa la tengo yo.
Ahora soy yo el que se saca de quicio.
Bueno.
Tranquilo, Rubén, por favor.
Pero no va más.
No me pegues, papá.
No me pegues, por favor.
Te juro que no lo vuelvo a hacer. No me pegues, papá.
Por favor.
¡Huy, la puta madre!
¡Industrial de mierda!
Bueno, ¿cuánto le debo?
Cuatro con cincuenta, doña Anita.
¿No tiene más chico?
Ay, no, Nora. Perdóneme, pero no.
Doña Anita, este billete es falso.
Hace rato que no aparece por acá.
Dile que me dijo Nora que el sábado se encuentran en la parroquia.
¿Qué más te doy?
Dame media docena de huevos.
Tres cosas son, ¿no?
Salame, salchichón y bondiola.
Claro, como la hija lo jodió, tiene que joder a todo el mundo.
¿Qué le pasa?
¿Cómo va a decir una cosa así de Don José?
Y no sé, no sé. ¿Quiere que le diga un cosa?
La hija, con dieciséis años, ahí la tiene, embarazada.
¡Estoy con tanta bronca!
¿Usted es el almacenero?
¿Qué pasó?
¿Mandaron a las señoritas a las compras?
¡Cállate, boludo, no me cargues!
¡Anda a juntar porotos, pelotudo!
–Anita, no haga eso. –Lo voy a hacer, lo voy hacer.
–Porque no puede ser. –A ver fíjese si no tiene otro.
¡No tengo! ¡No tengo! ¡Miré!
–No, no, acá no hay nada. –Busque en el otro.
Mire, diez pesos.
¡Qué bárbaro!
¡Dios mío!
"Es mi reina. Sisi es mi emperatriz"
"La quiero más a Sisi que a mi abuela"
"¡Y eso ya es mucho decir! No, no, Sisi, es mi reina"
"Sisi, es mi emperatriz"
"La quiero más a Sisi que a mi..."
Nacho.
¡Gitano hijo de puta!
¡Maricón!
¡Puto!
¿Estaba rico el pavimento? ¿También me ibas a putear?
¡Salame!
¿También me ibas a putear?
Para, ¿estás loco?
Yo estoy loco. Y encima te voy a cagar a trompadas, pelotudo.
¿Eh, qué pasa ahí?
¿Qué pasa?
¿Qué te pasa, viejo boludo?
¡Tómatelas!
¡Quédate ahí adentro!
¡Tómense el raje!
¡Vamos, vamos, mándense a mudar!
¡Ya los voy a agarrar, loco!
¡Ya los voy a agarrar a los cinco!
¿Alejo, estás bien?
Sí, yo sí.
Pero mira cómo quedó la bici.
Dale, vamos.
Me tienes que enseñar a volar.
¡Cállate, boludo!
Trabajar con mi viejo y habíamos terminado de descargar todos
los cajones que compramos en el mercado.
¡Dale, nene! ¿La puedes hacer corta? ¡Me quiero ir a mi casa, dale!
Entonces mi viejo me mandó a comprar cigarrillos al
kiosquito de la esquina.
¡Dale, Guido!
¡Déjate de joder!
Bueno, loco, no me interrumpas más.
Volví a mi casa y dije: "viejo, está cerrado"
Y me mando a comprarlos a la estación de servicio de la ruta.
–¿A esa hora? –Sí, ¿por qué?
Es un poco jodido tu viejo.
¡No te metas con mi viejo, escuchaste!
¡No hables pelotudeces, enfermo!
Yo no sé si tengo que contarles esto.
¡Lo vas a contar, enfermo!
¡Si, dale, boludo! Estamos acá hace una hora.
¿Qué pasó?
Lo que pasó es que cuando volvía De comprar los cigarrillos
se me ocurrió cortar camino y pasé por el playón abandonado,
ese que cada vez está más oscuro, pero igual la vi.
¿A quién viste?
A la madre de Alejo.
La vemos todos los días.
¡Para, para!
¿Y?
Estaba en un camión.
–¿En un camión? –Sí.
No ves que éste tarado ya sueña con los camiones.
Estaba en el camión del manco.
¿En el camión del manco? ¡Cualquier cosa dices!
Si, boludo, estaba en el camión del manco.
¿Qué van hacer Raquel y el manco en un camión?
¿Qué van a hacer?
Estaban ahí.
¡No te haces una idea de cómo se estaban dando!
¿Pero qué hacían?
El manco tendrá una mano sola, pero se la metía por todos lados.
Yo le vi las tetas a Raquel.
¡Son grandes! El tipo se las estaba chupando.
¡Esa mina es una puta!
¡Eres un hijo de puta! ¡Forro! ¿Qué mierda estás diciendo?
Estás hablando de la madre de Alejo.
–Te estoy contando lo que vi. –No has visto una mierda, forro.
Lo estás inventando todo, como siempre.
¡Dale, vamos para allá! A esta hora deben estar ahí.
¡Vas a ver si te miento o no!
Con todo lo que dijiste no te puedes cagar. Vamos.
¿Qué va a haber en ese playón? Es todo mentira.
¡Mira las cosas que dice!
Tus viejos te dejaron salir por primera vez y ya estás cagado.
¡Cállate!
¡Para, para, para!
Ahí están.
¿Viste? No me creías. Ahí están.
¡Oh!
¿Qué haces, boludo?
Para, me parece que hay alguien.
No pasa nada, ven.
¿Estás seguro?
Ahí pasó el manco bobo.
¿Cómo hará este cuando le pica el culo mientras maneja?
Guido, ¿así es el camión que se quiere comprar tu viejo?
En realidad, se quiere comprar uno más grande.
Así después vamos a poder comprar más mercadería.
¿Les conté que mi viejo se va a comprar una casa en Buenos Aires?
Mil veces, Guido.
Bueno, tengo que ir a buscar a mi hermano.
Chau.
Métete la casa y los camiones en el culo.
Bueno, yo también me tengo que ir. Chau.
Nico, espérame, que yo también me voy.
–¿Vamos por un helado? –No puedo, Matías.
–Tengo que irme a casa. –Vamos, es un segundo.
No puedo, en serio.
Me quedan dos. ¿Quieres uno?
¿Alejo no será adoptado?
¿Qué? ¿Qué dices Damián, estás loco?
¿Porque viste que no se parece a nadie?
¿Y?
Y eso. Tú te pareces a tú viejo.
La mamá de Guido se parecía mucho a él.
–¿Pero Alejo? –Damián, déjate de joder.
¿No te parece mucho por hoy?
Además, yo me daría cuenta si fuera adoptado.
¿Ah, sí? ¿Y por qué?
Porque si, Damián. Uno se da cuenta de esas cosas.
Ya está.
!¿Qué ya está?! ¡Falta la mandarina, abombado!
¿Quieres algo más?
¡Vamos arriba, arriba! ¿Qué nos quedamos a vivir acá?
Mamá, salgo a la calle.
No, Esteban, son las tres y media. Hasta las cuatro no sales.
Dale, por favor.
No me gusta que andes hinchando a la gente que duerme la siesta.
A ésta hora no hay nadie en la calle.
¿Tenemos partido hoy?
No, arrugaron. Jugamos mañana.
Vamos a andar en bici, entonces.
Son las cuatro.
¿Terminaste?
Sí.
Yo no tengo esos problemas. No estudio.
No me llevo las materias.
¿Qué hacen ustedes ahí?
¿Por qué no van a hacer mugre a otra parte?
¿Y esa quién es?
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