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Tú me enseñarás lo que dice este libro, ¿no es así?
Jaadugar
¡Qué maravilla!
Realmente tengo "Elementos" entre mis manos.
Episodio 4 Otchigin
Tolui lo consiguió para mí.
¿Cómo te llamas?
Mi nombre es Fatima.
Yo ayudar a usted con sus estudios, gran princesa.
Cuento contigo.
Sin embargo…
gran princesa, ¿por qué querer ese libro?
No valer casi nada.
"El punto es lo que no tiene partes".
"La línea es una longitud sin anchura".
Solo tener escrito cosas obvias.
No le servir de mucho.
Ya veo.
No sé por qué esta mujer quería "Elementos",
pero era obvio que el tal príncipe Tolui no conocía su verdadero valor.
Si hago que pierda el interés, tal vez se deshaga de él.
"Cosas obvias"…
Sí, tienes toda la razón. Para ustedes son obvias.
No obstante, para nosotros, este libro es el comienzo.
Es la puerta a los conocimientos de occidente que no existen en las estepas.
Mi esposo, Tolui, es el Otchigin.
Significa "príncipe del hogar, quien protege el fuego de la hoguera".
Aunque sus hermanos se independicen y consigan sus propias tierras,
el hermano menor se queda con los padres
para proteger y heredar el patrimonio familiar.
Tolui, al ser el Otchigin, algún día será emperador.
Pero, ya sabes, a veces no tiene mucho tacto, ¿no?
Y no es solo él. La mayoría de la gente aquí es así.
Solo conocen el estilo de vida de las estepas.
Pero el mundo es muchísimo más grande.
Quiero saber sobre todos los pueblos a donde llegan los caballos mongoles.
Desde tiempos antiguos,
ustedes han sabido leer el movimiento de las estrellas, ¿no?
Me parece increíble. Hasta saben el tamaño de la Tierra.
¿Este hombre llegó hasta los confines de la Tierra?
Para nada. Utilizó la geometría.
¿Por qué lo obvio es obvio?
Un teorema universal se demuestra acumulando casos individuales.
Adquirir conocimiento y transmitirlo a las futuras generaciones.
Ese es mi deber como futura emperatriz.
¿Por qué ella…?
¿Por qué me llena de semejante ira?
No tienes idea de todo lo que ocurrió para que tuvieras ese libro.
Ni imaginas lo miserables que nos sentimos
al agradecer sus limosnas, siendo que ustedes nos arrebataron todo.
¿Acaso no sabes lo que siento al estar aquí en este momento?
¿Qué tienes? ¿Te sientes mal?
No… Ser muy admirable.
Ser muy feliz de poder servirla, gran princesa. Yo esforzarme.
También soy muy afortunada. Espero que nos llevemos bien.
Has de estar cansada. Puedes retirarte por hoy.
Con su permiso.
No me cabe duda que necesitaremos a una sabia como tú.
En ese momento, por un segundo me hizo dudar. Qué vergüenza.
Yo…
soy la única que no puede olvidar esta furia.
¡Jamás me someteré a esa mujer!
Bienvenida, Fatima.
Muchas gracias por venir en medio de esta tormenta de arena.
No es nada.
Dicen que, en Mongolia, cuando hay estas tormentas, llega la primavera.
Cómo extraño la primavera persa.
Mi madre no ha podido acostumbrarse a la vida aquí.
Fatima.
Ve a la tienda de la señora Sorgaqtani.
Desea que la instruyas sobre "Elementos".
Como ordene.
Fatima, ¿qué le pasó a tu rostro?
Los mongoles tienen demasiados animales.
No hacen más que estorbarme.
Es verdad.
Pero son muy lindos una vez que te acostumbras.
¿Tú crees?
Sí, dame un segundo.
Este es nuestro segundo invierno aquí.
Últimamente has estado mejor de salud, mamá.
¿Verdad que sabe rico?
Es que al fin me habitué al estilo de vida de los mongoles.
Yo sigo sin acostumbrarme a este frío.
Allá, para allá.
Año 1224, verano
Sitara lleva tres años como instructora de Sorgaqtani.
El ejército mongol derrotó al Imperio jorezmita de Asia Central
y regresaron triunfantes a su base en las estepas.
Sorgaqtani y los demás fueron a recibirlos.
Tus
Viajaron hasta el sudoeste del macizo de Altái y, en la cuenca del río Emil,
celebraron un festín y una cacería para festejar su victoria.
¡Padre!
¡Hulagu, Kublai!
¡Logré cazar un ciervo!
Y yo un conejo.
No esperaba menos de mis hijos.
¡Padre!
¿Sabes? Era mi primera cacería. ¿No soy fantástico?
Claro que sí.
Amo Hulagu, amo Kublai,
el Gran Kan llegará pronto. Deben alistarse.
¡Fatima, mira esto!
¡Vaya, qué ciervo tan enorme!
Amo Kublai, seguro fue muy difícil cazar a un conejo tan ágil.
Es que he practicado mucho con mi arco.
¿Quién es esa muchacha?
Es mi maestra de "Elementos", la que usted me trajo.
¡Ah, la hija de eruditos!
¿Qué tal? ¿Te ha servido bien?
Trabaja con mucha dedicación. Es lista y muy atenta.
Es muy linda cuando se ríe y luce más de su edad.
No solo me explica "Elementos", es una instructora muy capaz.
Así tiene que ser.
¿Verdad que soy increíble?
Luces muy fuerte.
Bien, es costumbre que los niños que vuelven
de su primera cacería se mojen los dedos en aceite.
El Gran Kan se los mojará.
¡El Gran Kan ha llegado!
-¡Vamos, Kublai! -Sí.
El emperador mongol, Gengis Kan,
el hombre que estableció un inmenso imperio.
Dentro de tres años, las estrellas que rigen el destino de los aquí presentes,
con la caída de este astro colosal,
empezarían a moverse como nunca antes.
Año 1227, verano
Gran Kan, puede estar tranquilo.
El futuro de los mongoles se forjará según su última voluntad.
Papá…
Tolui, el Otchigin y menor de los cuatro príncipes,
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